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Comunicado de Prensa

CIDH se suma a reconocimiento de la Relatora de Naciones Unidas a Canadá por su enfoque de derechos humanos en el derecho a la vivienda

4 de diciembre de 2017

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María Isabel Rivero
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Washington D.C. – La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su recién creada Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA) saludan el reciente anuncio hecho por el Gobierno de Canadá sobre la creación de una estrategia nacional de vivienda “para la implementación progresiva del derecho de cada canadiense a acceder a una vivienda adecuada.”

Junto a la Comisión Interamericana, Leilani Farha, Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Vivienda, reiteró su opinión de que el reconocimiento del derecho a la vivienda es una deuda pendiente en Canadá, el cual ha sido rezagado por otros miembros de la Organización de los Estados Americanos en esta materia. La Relatora manifestó que: "Reconocer, por primera vez, los derechos humanos de las personas sin hogar y con una vivienda inadecuada es un momento significativo en la evolución de Canadá como una democracia participativa basada en el reconocimiento de la dignidad y la igualdad de derechos de todas las personas."

La estrategia canadiense de vivienda prevé crear viviendas seguras y asequibles durante los próximos 10 años, en particular, para la población canadiense más necesitada, como mujeres y niños que huyen de la violencia familiar, personas mayores, pueblos indígenas, personas con discapacidades, aquellos que tienen problemas mentales, problemas de salud y adicción, veteranos y adultos jóvenes. De acuerdo con el plan, los principios de inclusión, rendición de cuentas, participación y no discriminación deben guiar las acciones llevadas a cabo por las autoridades competentes de los diferentes niveles del gobierno. También prevé alianzas con sectores sociales y privados para lograr sus objetivos.

El Comisionado Francisco Eguiguren, Presidente de la CIDH, declaró que: "La declaración del Primer Ministro canadiense de que el derecho a la vivienda es un derecho humano es un mensaje importante no solo para Canadá, sino para toda las Américas debido al fortalecimiento de la interdependencia e indivisibilidad de todos los derechos humanos. La Comisión valora mucho los esfuerzos de Canadá en este sentido."

El problema de falta de vivienda y la existencia de viviendas inadecuadas en un país tan próspero como Canadá, con un clima ambiental tan hostil, han preocupado a los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas y a la CIDH en los últimos años. Como miembro de la Organización de los Estados Americanos, Canadá está sometido a las obligaciones derivadas de la Declaración Americana de Derechos Humanos, según la cual todos tienen derecho a la vida y la seguridad, así como a la preservación de la salud a través de medidas sociales relacionadas con la vivienda. Canadá también está obligado por varios instrumentos jurídicos de la ONU que garantizan y protegen el derecho a la vivienda.

Soledad García Muñoz, recientemente nombrada Relatora Especial sobre los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales de la CIDH, señaló que "el hecho de que Canadá no haya cumplido estas obligaciones ha tenido resultados trágicos, como la falta de vivienda generalizada, con graves consecuencias para los derechos a la salud y la vida". La Relatora Especial resaltó la importancia de garantizar la perspectiva de género en la estrategia nacional canadiense, recordando el informe de la CIDH sobre “Mujeres Indígenas Desaparecidas y Asesinadas en Columbia Británica”, por el cual la CIDH destacó el grave impacto de la falta de vivienda en las mujeres indígenas y recomendó medidas para garantizar una vivienda adecuada. Por su parte, el Comisionado James Cavallaro, Relator para Canadá de la CIDH, observó que: "La falta de vivienda asequible constituye un serio desafío de derechos humanos que afecta a grupos excluidos y en situación de vulnerabilidad en todo Canadá, y que requiere una estrategia integral basada en derechos humanos."

Una estrategia efectiva de vivienda con enfoque de derechos humanos requiere una referencia clara al derecho a la vivienda, el cual impone a los Estados obligaciones de inmediato cumplimiento y obligaciones para cumplir objetivos específicos con plazos para garantizar los derechos en un período de tiempo razonable. También se requieren acciones independientes de monitoreo e información para garantizar que se cumplan con la progresividad de estas obligaciones; un procedimiento de quejas por violaciones sistémicas del derecho a la vivienda y la plena participación de aquellas personas cuyos derechos están en juego.

La estrategia anunciada incluye dos mecanismos novedosos que de ser adecuadamente constituidos ayudaran a garantizar que la estrategia tenga un enfoque de derechos humanos. El Defensor(a) Federal del Derecho a la Vivienda quien formulará recomendaciones sobre barreras sistémicas para acceder a la vivienda y un Consejo Nacional de la Vivienda con representación diversa, incluyendo a personas cuyo derecho a la vivienda no ha sido efectivamente cumplimentado, con el objeto de proporcionar insumos para investigación, planificación y elaboración de políticas públicas. Estos mecanismos deberían interpretar ampliamente el derecho a la vivienda, incluido el acceso a servicios públicos como al agua potable, saneamiento, suministro de energía e instalaciones de salud y educación, entre otros. Además, los mecanismos deberían proporcionar a las personas sin hogar y con viviendas inadecuadas espacios específicos para ser efectivamente escuchadas durante todas las etapas de implementación de la Estrategia Nacional de Vivienda. En particular, deberían buscar, en el marco de sus competencias, prevenir violaciones al derecho a la vivienda y facilitar el acceso a reparaciones efectivas e integrales para las víctimas.

El Comisionado James Cavallaro, la Relatora de Naciones Unidas Leilani Farha y la Relatora Especial sobre DESCA Soledad García Muñoz, expresaron conjuntamente su preocupación respecto a los objetivos descritos en el plan para combatir la falta de vivienda: "No estamos de acuerdo en que un país próspero como Canadá fije reducir la situación crónica de falta de vivienda en el país solo en 50 % para el año 2028. Todos los países deberían establecer fechas específicas para eliminar, al menos, la falta de vivienda para el año 2030 de acuerdo con sus compromisos en el marco de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. También alentamos a Canadá a garantizar que sus asignaciones presupuestarias cumplan con los estándares en materia derechos humanos cuando se materialicen legislativamente."

En este sentido, la REDESCA considera que si bien algunos de los componentes de la Estrategia pueden no cumplir con todas las expectativas, una vez que se adopte la legislación correspondiente con un enfoque basado en derechos humanos, en principio tendrían que existir medios para garantizar que los programas y las asignaciones presupuestarias sean adecuados. El hecho de que Canadá incorpore en su legislación nacional el derecho a la vivienda y cree los mecanismos necesarios a través de los cuales sus gobiernos puedan rendir cuentas es un paso histórico para el país. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para que esta estrategia sea verdaderamente efectiva y coherente con los derechos humanos, incluida la garantía de que las provincias, los territorios y los gobiernos locales participen efectivamente en su implementación así como el desarrollo de un entendimiento claro por todos los niveles de gobierno del significado y la aplicación del derecho a la vivienda en el contexto de la Estrategia. El Estado también debe tener en cuenta la obligación de proteger a las personas de violaciones de derechos humanos que puedan surgir en el marco de las alianzas que se establezcan con actores privados al implementar la Estrategia Nacional de Vivienda.

La CIDH y las dos Relatoras Especiales expresaron su expectativa de que el compromiso anunciado por Canadá sobre el derecho a la vivienda sirva de base para un diálogo constructivo entre Canadá y los diferentes mecanismos regionales e internacionales de derechos humanos en los próximos años. Al respecto, añadieron que: “Estamos comprometidos para trabajar conjuntamente con Canadá para ayudar a garantizar que la estrategia tenga éxito y que la larga crisis de derechos humanos que ha provocado preocupación internacional en la materia sea remediada.”

No. 198/17