a) Es un buque que navega y vaga por los mares de Chiloé y los canales del
sur. Está tripulado por brujos poderosos, y en las noches oscuras va profusamente
iluminado. Tiene alumbrado y velamen color rojo, por andar tripulado por brujos. Por lo
general, en sus navegaciones no cesa a bordo la música. Se oculta en medio de una densa
neblina que él mismo produce. Jamás navega a la luz del día.
Si casualmente alguna persona que no sea bruja se acerca, éste se
transforma en un simple madero flotante; y si el individuo intenta apoderarse del madero,
éste retrocede. Otras veces se convierte en una roca o en otro objeto cualquiera y se
hace invisible. Sus tripulantes se convierten en lobos marinos o en aves acuáticas. Se
aseguran que los tripulantes tienen una sola pierna para andar y que la otra está doblada
por la espalda, por lo tanto andan a saltos y a brincos. Todos son idiotas y desmemoriados
para asegurar el secreto de lo que ocurre a bordo.
Al Caleuche no hay que mirarlo, porque los tripulantes castigan al que
lo mira volviéndoles la boca torcida, la cabeza hacia la espalda o matándoles de
repente, por arte de brujería. El que quiera mirar al buque y no sufrir el castigo de la
torcedura, debe procurar que los tripulantes no se den cuenta de su audacia.
Este buque navega cerca de la costa y cuando se apodera de una persona,
la lleva a visitar ciudades del fondo del mar y le descubre inmensos tesoros, invitándola
a participar en ellos con la sola condición de no divulgar lo que ha visto. Si no lo
hiciera así, los tripulantes del Caleuche lo matarían en la primera ocasión que
volvieran a encontrarse con él.
Todos los que mueren ahogados son recogidos por el Caleuche, que tiene
la facultad de hacer la navegación submarina y aparecer en el momento preciso donde se le
necesita para recoger a los náufragos y guardarlos en su seno, que les sirve de eterna
mansión. Cuando el Caleuche necesita reparar sus cascos o sus máquinas, escoge de
preferencia los barrancos y acantilados, y allí, en las altas horas de la noche, procede
al trabajo.
b) Es el buque de los brujos, que anda por debajo de las aguas en el mar. Este buque
arriba de preferencia a tres puertos que son: Llicaldac, Tren-Tren, en la costa del
departamento de castro, y Quicaví, donde esta la cueva y la corte del rey de los brujos.
El rey de la cueva abandona su caverna y monta en un Caballo Marino, que avanza con más
velocidad que el Caleuche, para cruzar las olas y subir a su barco de los espíritus.