Discursos y otros documentos del Secretario General

PREMIO REFERENTE DE LA HUMANIDAD. HUMANIDAD: DE LA DEFENSIVA A LA OFENSIVA

9 de agosto de 2018 - Buenos Aires, Argentina

Gracias a todas y todos, gracias por la invitación, gracias por la oportunidad de estar con ustedes, gracias por el reconocimiento.

• Obviamente, el tema de la referencia a la humanidad me ha hecho pensar. Hace pocas semanas jóvenes estudiantes fueron atacados por grupos armados mientras se encontraban atrincherados en la universidad; es el 2018 y hoy mismo personas dormirán en el suelo por temor a ser baleados por paramilitares encapuchados durante la noche.

• Es el 2018 y hay madres que se despertaron hoy con una única pregunta en su mente: ¿dónde y cómo encontraré comida para alimentar a mis hijos este día?; es el 2018, y hay familias que hoy dejarán sus hogares en busca de un futuro mejor en otro país, por temor a perder su vida en manos del crimen organizado, en manos de la represión o por no poder subsistir económicamente.

• Es el 2018 y en nuestra región el crimen organizado mata de manera cruel a candidatos políticos que hacen campaña a favor del Estado de Derecho y la transparencia. Es el 2018 y América Latina es una región en donde te pueden matar por salir a protestar pacíficamente, como por ejemplo en contra de una política pública, o en desacuerdo con los resultados de una elección presidencial.
• Es el 2018 y en nuestra región hay presos políticos y muchos de ellos están siendo torturados en este momento. Es el 2018, y podemos considerarnos cuanto queramos como un hemisferio de democracias, pero todavía arrastramos los vestigios dictatoriales, todavía arrastramos dictaduras.

• Tenemos que ayudarle más a la democracia para hacerle frente a las injusticias y a los actos inhumanos que persisten como éstos. Lo podemos lograr con más derechos para más personas. Con menos criterio de poder y conveniencia, y más criterio de principios. Con menos juegos políticos, y más dignidad humana, con menos ambiciones personales y más humanidad impartida.

• Es importante aclarar, especialmente para los escépticos o indiferentes que seguro estarán también por aquí en esta audiencia, que hablar de humanidad no es hablar de un tema sentimental o una palabra vacía e intangible.

• Es la base moral de todo, es internalizar que los principios y valores universales de derechos y libertades valen para todas las personas, y no solo para pocos grupos o sub grupos.

• Que hablar de principios es la parte más sustancial de nuestra realidad y no de la paz lejana. Muchos necios lo negarán, hasta que les falten sus principios. Muchos ignorantes culparán a otros siempre de lo que les pasa, cuando están más lejos de los principios, aislados de los mismos. Somos todos, y derechos nos merecemos por esa simple condición, humana. No importa cuánto dinero tienes tu raza, tu género, tu ideología, o inclusive, tus intenciones, buenas o malas. Los derechos son de todos, pero nadie puede usar esos derechos para arrasar la democracia, para atacar a la democracia.

• Debido a esta condición humana compartida, se asumiría que el camino de principios sería el más popular entre las personas. No es así en la práctica. Guiarse por el camino correcto y humano, paradójicamente es el más difícil. Se tiene que ir muchas veces contra la corriente. Hay muchos que no quieren que los valores, los derechos y la democracia ganen. Necesitamos más derechos para más gente. Necesitamos más democracia para más gente.

• Estamos de alguna manera a la defensiva contra la indiferencia, contra la estupidez, y la malicia desde el nivel más micro y local hasta los ámbitos multilaterales. La desgracia intelectual nos mira desde cada rostro humano, en la política definitivamente, como dijo: “lo que prima es algo ardido y expreso”, como dijo Juan Gelman

• Necesitamos cambiar, si queremos un Hemisferio más libre, con menos injusticias, menos abusos, menos desigualdad, menos miseria, y menos sufrimiento.

• Necesitamos posicionar el criterio de la humanidad fuertemente, debemos lograr que ese criterio esté presente, debemos dejarlo libre..

• No hacerlo pone en peligro estabilidad y predictibilidad de nuestros propios sistemas políticos. Muchas de las soluciones a los problemas en América Latina, pero también al resto del mundo, se arreglarían con una aplicación más fehaciente de la perspectiva humana por parte de los liderazgos y tomadores de decisión.

• Muchos de los conflictos y polarización se pudieran evitar si más decisiones fueran tomadas considerando la dignidad humana, el respeto mutuo y la tolerancia.

• Basta mencionar algunos eventos recientes en nuestra región para entender efectos y el sufrimiento que ocasiona la ausencia de humanidad como criterio principal para pensar y para actuar.

La política de actos inhumanos en forma pura y las de las dictaduras o de los sistemas políticos lumpenizados, donde prevalece por ejemplo el discurso de odio.

Debemos dejar claro, como especie humana, no podemos sino que amparar a cada uno de los ciudadanos en sus derechos, no hacerlo y someterlos a crueldad o a sufrimiento, definitivamente no es justo y la injusticia es una de las principales enfermedades bacteriológicas que afectan a nuestras sociedades. Es el principal síntoma del fracaso de una sociedad, como diría el filósofo José Antonio Marín.

• Debemos entendernos, porque si no, tendríamos que escribir como Walt Whitman, que prefería vivir con animales que con seres humanos porque “Ninguno es insatisfecho o demente con la manía de ser dueño de las cosas, nadie se arrodilla a otro, o a alguien que vivió miles de años atrás, nadie es respetable o infeliz”. Las bestias no son capaces de las barbaries que es capaz de hacer el ser humano.

• En nuestra región, la tragedia de las dictaduras es una prueba de ello. Cuando pierden toda la decencia humana, cuando torturan, asesinan, desaparecen, persiguen, intimidan, y castigan con el hambre y la enfermedad de su gente, a su misma gente, a adultos y menores sin diferenciar, solo porque el Régimen los percibe como adversarios.

• Es una increíble realidad que existan personas capaces de sostener, sin vergüenza alguna, la miseria humana a cambio de continuar en el poder y de seguir beneficiándose de la corrupción.

• Aún más surreal es que nadie lleve a la justicia esos crímenes. Mucho más surreal es callar ante ellos y dilatar los procesos correspondientes, mucho más surreal es darle impunidad a los dictadores.

• Cada día que pasa, cada día que ocurre alguna dictadura, sufren más personas, mueren más personas, se torturan a más personas, se persiguen a políticos y disidentes, mueren más niños por la falta de medicinas y vacunas básicas, mueren más personas por enfermedades anteriormente erradicadas, y mueren más personas por desnutrición.

Obviamente, estarán aquellos indecentes que serán indulgentes con esto. Sus razones serán o la ideología o la conveniencia de vibrar con más agentes internacionales, con alguna mediación prometida, eso quizás los lleve a la permisividad de los ataques a la democracia y de las violaciones de los derechos humanos.

• Tanto las personas y los Estados que actúen con decencia humana, no se cansarán, no tendrán miedo, ni cederán ante presiones, al exigir justicia a los millones de víctimas de las injusticias.

• La continua impunidad es una carga moral para la comunidad hemisférica unida por principios y valores de democracia, derechos y justicia, pero también es una carga moral pesada para el régimen legal internacional de derecho internacional y sus instituciones correspondientes..

• Por el costo humano que representan las dictaduras, en lugar de estar a la defensiva, la humanidad necesita estar en una ofensiva total hacia estas variables oscuras y anti-democráticas.

• Las repentinas explosiones de conflictos sociales y la represión en las calles que cobra vidas, denota la persistencia de fuerzas anti-democráticas estructurales que velan por intereses personales y no por el bienestar de los pueblos, es decir, del bien común mayor.

• Si bien, puede surgir una confrontación de la magnitud a raíz de una chispa causada por los cambios de una política pública, algo está muy mal cuando ocurre eso en los cimientos de un sistema. Algo está muy mal con el criterio político y personal que utiliza el poder formal y fáctico.

Mientras que las élites políticas están enfocadas en su futuro posicionamiento, los pobres han puesto los muertos en las calles. No hay humanidad cuando se reprimen a jóvenes estudiantes atrincherados. Falta humanidad cuando falta voluntad política para pacificar y reinstitucionalizar los países, y evitar que las crisis empeoren y que haya más víctimas.

• Hay muchas lecciones derivadas de nuestra historia reciente, pero pareciera que pocas han sido aprendidas por líderes en nuestra región. Como parte de la nueva generación de liderazgos, ustedes tienen una especial responsabilidad con la sociedad. Algunas ideas al respecto:

Algunas ideas al respecto:

• Utilicen el criterio de la humanidad para pensar y actuar
. Nunca cedan, nunca cedan y se acostumbren a la indiferencia, a la mediocridad, y a los intereses inhumanos. Si queremos que el camino correcto, el de la dignidad humana prevalezca, deben de actuar con base en los valores y principios de democracia y derechos humanos. La historia los estará observando, la sociedad los estará observando y los juzgará en ese mismo momento.

Hagan lo que deben hacer, consistentes con el camino de la decencia y los principios, y nunca jamás esperen aplausos. No esperen visibilidad y que su trabajo salga a la luz pública. Lo importante son los resultados. Es trabajar para lograr cosas en los hemisferios, con menos injusticias, menos abusos, menos desigualdad, menos miseria, y menos sufrimiento.

• No pierdan la capacidad de indignarse ante injusticias. Ni la capacidad de actuar ante injusticias. Piénsense como integrantes de una comunidad libre y con derechos siempre.

• Juntos sigamos trabajando para que el criterio de la dignidad humana esté en el centro de nuestro quehacer. Y que pase de estar de la defensiva a la ofensiva.

• Gracias de nuevo, estamos asociados, vamos juntos, nos animan las mismas cosas, estamos en un camino correcto. Es el camino del apoyo incondicional a la causa de más derechos, más democracia y más humanidad para nuestro hemisferio. No se miren a sí mismos, miren a la sociedad entera, vuelvan a las bases, no pierdan la conexión, escuchen como quizás no los han escuchado a ustedes.

• Gracias.