Discursos y otros documentos del Secretario General

LOS DESAFOS ACTUALES DE LA DEMOCRACIA EN LATINOAMRICA

10 de abril de 2016 - Punta Cana, Repblica Dominicana

Presentación ante la Sociedad Interamericana de Prensa


La historia de la libertad de expresión y el pluralismo en América Latina no es lineal, es una historia de acelerador y freno. Todos nosotros, organismos internacionales como la OEA, la sociedad civil, los gobiernos, la gente que se expresa en las calles para protestar o a través de las redes sociales, periodistas que arriesgan su vida lamentablemente en el continente, los propietarios de medios, TODOS tenemos un papel que cumplir para asegurar que la libertad de expresión y el pluralismo predominen sobre intereses particulares.

• Lo hemos dicho ya: la libertad de expresión es uno de los derechos humanos más relevantes para construir y consolidar nuestros sistemas democráticos.

• Debemos defender la democracia, el ejercicio de derechos políticos y civiles como la libertad de expresión todos los días y sin excepción.

• La comunicación libre y plural, participativa, es una condición necesaria para el progreso de las sociedades que se valoran y respetan los derechos humanos. Todos aquí presentes reconocemos esa importancia.

• Me han llamado para hablar sobre los desafíos actuales de la democracia en Latinoamérica, y al respecto tenemos que decir que es tiempo de acción. Tenemos que lograr todavía mucho en materia de plena vigencia de derechos civiles y políticos en nuestro continente, aún a pesar de las dificultades económicas del momento regional, de las desigualdades en materia de acceso a derechos y oportunidades.

• Los países de América se han comprometido varias veces a una visión común guiada por principios democráticos. En la OEA tenemos que tener la valentía de trabajar en base a estos acuerdos, para que no sean letras muertas y eso incluye definitivamente la defensa a la libertad de expresión y al pluralismo. Porque importa tanto mi derecho a decir mi verdad como el derecho de mi opositor a decir la suya.

• Cuando fui electo Secretario General de la OEA recuerdo que Claudio Paolillo hizo una editorial muy favorable a mi elección, creo que era el primero en cinco años, llegué a tener los tres editoriales de ”Búsqueda” dedicados a mí. Pero esa es la idea que tenemos que fortalecer y tenemos que entender.

• Los servidores públicos tenemos la responsabilidad de facilitar soluciones, superar nuestros límites, nuestra zona de confort, para hacer aquello que sabemos es necesario e imprescindible para el desarrollo y el bienestar de nuestra gente, para el mejor funcionamiento de una democracia

• En las Américas tenemos una hoja de ruta, tenemos que trabajarla permanentemente, La Carta de la OEA, la Carta Democrática Interamericana, las Convenciones Interamericanas de Derechos Humanos y de lucha contra la corrupción, existen compromisos basados en principios democráticos, con el reconocimiento de una serie de derechos, con la obligación de procurar un nivel básico de bienestar para los ciudadanos.

• Entonces, la OEA es el foro político hemisférico por excelencia, y debe existir para servir a los pueblos de los países miembros, y no cumpliría su tarea si no trabajase con valentía sobre estos consensos, que todos están dispuestos a aplaudir mientras no se mueven del papel, pero que ponen a muchos incómodos, a muchos, cuando los queremos pasar a la acción, cuando esta entidad de la democracia, entonces, tiene que sufrir y admitir sus críticas, sus deficiencias, sus disfuncionalidades.

• Hemos señalado que los valores éticos y morales que exponemos en largos textos jurídicos no significan nada si no hacemos algo al respecto, para nosotros tiene que regir el “imperativo categórico” de Kant, “ejercer el deber ser”. No busquemos la estética de la política, sino la ética de la política.

• Debemos estar siempre a la vanguardia en la lucha por la democracia, entendida no como ejercicio electoral cada cuatro o cinco años, sino como el ejercicio pleno de derechos civiles y políticos a diario, ante cada problema, ante cada tema de nuestra ciudadanía.

• Nuestros principios morales no significan nada si no luchamos cada día y sin tregua contra la corrupción, si no asumimos la responsabilidad diaria de luchar contra la corrupción, si no resolvemos las enormes desigualdades en acceso a derechos de nuestros ciudadanos; si no aceptamos que necesitamos resolver deficiencias de nuestras sociedades que son el caldo de cultivo del crimen organizado;

• No podemos aceptar de brazos cruzados, una realidad donde las oportunidades de progreso siguen siendo esquivas a quienes provienen de un hogar humilde, o han nacido en zonas rurales, o pasan por el costado por razones de raza, género u orientación sexual.

• Por el contrario debemos bregar para que haya igualdad de oportunidades para todos.

• Nuestros valores éticos certificados en nuestros acuerdos interamericanos, poco significan si no entendemos que el asesinato y persecución de periodistas en la región, es la muerte y persecución de todos nosotros, los que ejercemos cargos de responsabilidad política en organismos internacionales o cargos de gobierno, porque silenciar a un periodista, sea en donde sea, amedrentarlo, intimidarlo, es ponernos una mordaza a todos nosotros.

• Nuestros valores poco significan si no entendemos que los derechos de cada migrante son nuestros propios derechos; o

• si no hacemos nuestra la paz en Colombia y asumimos la responsabilidad de la justicia, la reinserción de los combatientes y la reparación de las víctimas.

• Esos mismos valores no significan nada si no hacemos nuestra la prisión de cada preso político en el continente, sean López, Ceballos o Ledezma si no entendemos que la prisión de cada preso político es la prisión de nuestros propios derechos civiles y políticos. Debemos hacer nuestra también la condición de la mujer, quien es fundamentalmente la que sufre la violencia, la pobreza, la injusticia, el desempleo en este continente; si no hacemos nuestra también la condición de las personas con capacidades diferentes, los afrodescendientes, los indígenas, las personas LGTBI, si no asumimos la pobreza de millones en nuestro continente.

• Por eso nuestros mensajes no pueden ser contradictorios con los principios y valores que decimos defender, porque entonces estamos erosionándolos y generando prácticas agresivas a la dignidad humana.

• Debemos romper la lógica de hablar en abstracto de esta Organización y de los derechos que defiende. Si esquivamos los problemas reales, esos problemas que hacen a la vida de la gente, sería casi como decirles que no nos importan.

• Ese es el principio que hemos sostenido en esta gestión, es mi deber la defensa de los principios democráticos, derechos humanos, seguridad compartida y desarrollo a la que todos nos hemos comprometido, algunos se sorprenden pero es esa la función esencial de un Secretario General de la OEA. Asumir políticamente su responsabilidad frente a esos consensos anteriores. No es definitivamente un cargo administrativo. Definitivamente, la opinión política del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos es esencial a la hora de hacer plena vigencia de estos consensos.

Han sido meses intensos en esto desde que asumí…

• Quien hubiese pensado, hace un par de años atrás, que el Presidente Obama estaría visitando Cuba el pasado mes dejando atrás una historia plagada de enfrentamientos. Un signo de madurez y civilidad histórica, ambos países han decidido estrechar sus vínculos bilaterales, sin renunciar a sus diferencias de valores en varias áreas.

• Esto no es solo bueno para ambos países, sino que elimina un problema urticante de décadas en las relaciones de Estados Unidos con América Latina. En Argentina, dos fuerzas políticas de distinto signo intercambiaron el gobierno en el marco de una sólida estabilidad democrática. Y esto, más allá de las pasiones con que viven los argentinos sus diferendos políticos, es motivo de satisfacción para la democracia regional.

• En Bolivia, el soberano se pronunció contra la cuarta reelección consecutiva del presidente Evo Morales, y el resultado fue acatado por el oficialismo.

• En Venezuela, la oposición obtuvo por primera vez en 18 años la mayoría absoluta en las elecciones legislativas del 6 de diciembre. Pese a las tensiones notorias en el proceso electoral, de las que dimos cuenta, se admitió la derrota.

• Empero, tras la victoria legislativa electoral las tensiones pasaron al nivel institucional donde es crítico recuperar el equilibrio de poderes, entre el Ejecutivo, el Legislativo y el Poder Judicial para generar una plataforma que permita un diálogo constructivo y que permita soluciones de verdad reales para todos los venezolanos que están viviendo una situación humanitaria penosa.

• En ese contexto es imperioso que se facilite por parte del Ejecutivo la puesta en práctica de una amnistía que devuelva los presos políticos a sus familias. Un gesto que abriría las puertas a un proceso de amplios reencuentros entre los venezolanos.

• En las Américas, las denuncias de corrupción en las clases políticas han movilizado a los ciudadanos a las calles en demanda de transparencia y el fin de la corrupción y la impunidad. En el mundo de la comunicación instantánea se hace cada vez más difícil esconder estas conductas reñidas con la ética.

• En Brasil se han enviado a la cárcel a funcionarios de los principales partidos políticos, así como a un importante número de dirigentes empresariales.

• Subrayemos una vez más, que en la situación brasileña, nadie debe estar por encima de la ley sea político, empresario o juez, al tiempo que la Constitución y la plena vigencia de la democracia deben guiar las acciones de todos los actores del sistema político.

• Estos son conceptos fundamentales.

• En Guatemala, la ciudadanía se movilizó y logró enviar a la cárcel al mismo Presidente, apoyada en las investigaciones de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG). Esto lo hizo durante un proceso electoral donde se respetaron los cronogramas constitucionales de elecciones.

• En Honduras, al igual que en Guatemala, por primera vez en la historia la ciudadanía salió a las calles a expresar su indignación por la corrupción gubernamental. Allí se creó la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras –conocida como MACCIH- .

• La MACCIH se presentó en febrero ante el pueblo hondureño y en marzo el acuerdo de su creación fue aprobado por unanimidad por el Poder Legislativo de ese país. Estamos poniendo en marcha un modelo de acción orientado a que Honduras pueda salir efectivamente de la corrupción y la subsecuente impunidad, actuando de forma independiente, la MACCIH ha de colaborar para sanear el sistema de justicia, generando una cultura de integridad y transparencia.

• En Colombia, la paz está cada vez más cerca y el conflicto más antiguo de la región está para irse en camino a finalizar. Hemos redoblado nuestro apoyo a este proceso, a partir de nuestra presencia en el terreno, a través, de la MAPP/OEA facilitando la reinserción de los involucrados en la guerra, resolviendo temas de conflicto social, conflicto político y conflicto territorial.

• Estamos frente a un hemisferio más diverso en el corte ideológico de sus gobiernos, algo que no debería afectar el compromiso regional con los valores de la democracia y los Derechos Humanos.

• En materia de Democracia y Derechos Humanos no hay variedad de grises. Y eso vale para cualquier tipo de gobierno, independientemente del signo que sea.

• La democracia regional se ha logrado asentar desde el punto de vista formal en la gran mayoría de los países, queda mucho por hacer en la agenda de oportunidades económicas y sociales.

• La OEA, ha colaborado con su directa presencia en decenas de procesos electorales en el último año.

• Estando en esta reunión de la SIP, permítanme ratificar que no es fácil ser periodista en nuestro continente. En primer lugar, el año pasado periodistas fueron asesinados por hechos que podrían estar vinculados a su profesión y muchísimos más han sido amenazados. Estos índices son inaceptables, porque el asesinato de un comunicador es la peor forma de censura.

• No creemos en una democracia con dirigentes políticos, dirigentes sociales o periodistas presos por investigar, protestar y opinar en forma crítica sobre el gobierno de turno.

• Sigue siendo problemático que en la región se utilice el derecho penal para criminalizar la expresión. Es preocupante que se repriman también las formas de juicios civiles y con sanciones desmesuradas los trabajos del periodismo en la región. Definitivamente ésta no es la mejor forma de encauzar una democracia. Este papel intimidante que se realiza en países de nuestro continente es definitivamente algo que atenta contra el buen funcionamiento de la democracia.

• Es necesario destacar el papel central de la prensa en el sistema democrático. Cuantas más voces –y medios- existan, mejor, porque la libertad de expresión es uno de los derechos humanos más relevantes para poder construir y consolidar nuestros sistemas democráticos.

• Los medios escritos en particular, pero también televisión y radio, siguen siendo fundamentales para la democracia, porque siguen determinando en parte, la sensación térmica del debate de ideas y son centrales en las investigaciones sobre corrupción y las violaciones a los derechos humanos.

• Estamos al tanto de la difícil situación que ha tenido la prensa -y especialmente quiero referirme ahora a la prensa escrita-, que ha venido enfrentando durante la última década por la revolución que Internet está produciendo y cómo ésta impacta en la caída del tiraje y la publicidad. Pero confiamos en su capacidad para reconvertirse en función de la calidad del trabajo y en función del esfuerzo por poner los temas de la sociedad primero y por la valentía que tienen que tenerlos medios para llevar adelante estas acciones, pese al hostigamiento de algunos gobiernos. Los medios continúan resistiendo, esa es una gran sensación de valentía que nos debe servir de ejemplo a todos. Ustedes saben que tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como la Relatoría y la Corte Interamericana han observado estos abusos y han adoptado distintas medidas para proteger el derecho a la libertad de expresión de los periodistas y los medios.

• Otro tema de debate en nuestra región es la concentración de los medios. Creemos que es fundamental para el funcionamiento del sistema democrático, el pluralismo que se refleje tanto en las ideas como en la propiedad de los medios.

• Aceptemos que si el mercado es imperfecto y es regulado, porque no regular el mercado de medios de comunicación, que no debería estar orientado solamente por el lucro.

• Desde el comienzo de nuestra gestión hemos dicho que la democracia y los derechos humanos están por encima de tiendas políticas, porque a la hora de perderlos somos todos los que perdemos.

• He dicho que importa tanto mi derecho a decir mi verdad, como el derecho de mi opositor a decir la suya, y ello así porque soy gobierno, y también oposición.

• En la batalla diaria por la defensa de la democracia y los derechos humanos y en la búsqueda de que cada día haya más ciudadanos que puedan gozar de más derechos pueden siempre recurrir a la Organización de los Estados Americanos, pero fundamentalmente trabajemos juntos en esa dirección, trabajemos juntos en fortalecer todas las variables que lleven a la más plena vigencia de derechos civiles y políticos en nuestro continente, que seamos siempre juntos la voz de la denuncia de aquellos casos, bacterias infecciosas, que tienen nuestras democracias de hoy. A veces la falta de diálogo, a veces el ilegal financiamiento de los partidos políticos, a veces la corrupción, o a veces el vínculo de un crimen organizado cada vez más interesados en la política.

• Debemos trabajar, algunos lo harán, con el sentido de activistas y otros tendremos que hacerlo sobre esa base que es esencial para cualquier trabajo en el continente, la libertad, ¿qué significa la libertad en nuestro continente?, ¿qué significa la responsabilidad que tenemos que tener ante la libertad en nuestro continente?. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión, este derecho incluye el no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones de opiniones y el de difundirlas sin limitación de fronteras por cualquier medio de expresión. Eso dice el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas. Nos queda todavía mucho por hacerlo realidad.

MUCHAS GRACIAS