Discursos y otros documentos del Secretario General

SESIN INAUGURAL DE LA QUINTA REUNIN DE MINISTROS EN MATERIA DE SEGURIDAD PBLICA EN LAS AMERICAS MISPA V

19 de noviembre de 2015 - Lima, Peru

La inseguridad ciudadana es multidimensional y tiene en su origen variables sociales, económicas, culturales, asi como los excesos de la sociedad de consumo. Afecta desproporcionadamente a los grupos más vulnerables y sin recursos para obtener seguridad privada. Para combatirla efectivamente, necesitamos un enfoque integral, que incluya fundamentalmente un modelo preventivo con programas de educación y deporte, especialmente para las comunidades con poblaciones más jóvenes.

Señor Presidente del Consejo de Ministros del Perú, Pedro Álvaro Cateriano, Señores Ministros, autoridades nacionales, Amigas y Amigos Todos.

Quisiera extender un especial agradecimiento al Ministro del Interior del Perú, el Dr. José Luis Pérez Guadalupe y al gobierno del Perú, por haber hecho viable esta Quinta Reunión de Ministros en Materia de Seguridad Pública de las Américas.

Todos sabemos que la violencia, la delincuencia y la inseguridad están entre las dos o tres principales preocupaciones de todos los ciudadanos del hemisferio. En todas las encuestas previas a una elección en algunos países con más fuerza que en otros es un tema recurrente.

En el marco de esta reunión queremos sellar nuestro compromiso de trabajar juntos en el diseño e implementación de una iniciativa hemisférica que nos permita abordar este problema multidimensional desde un enfoque integral, que reivindique el valor de la vida humana y la protección de los derechos humanos.

No nos podemos dar el lujo de salir de este tipo de reuniones con las manos vacías, sin resultados concretos, sin iniciativas consensuadas y sin señales claras de acción de hacia dónde vamos en materia de seguridad pública.

Es hora de construir, entre todos, una agenda coherente y realista en materia de seguridad para la región, que nos permita tener un impacto tangible y sustentable en el bienestar de los ciudadanos.

El tema central que eligió Perú como anfitrión de esta reunión es la Prevención de la Violencia y el Delito. Durante las últimas décadas ha primado en la región el modelo punitivo de control. Este modelo responde a una lógica reactiva, basada en la represión y la persecución penal, en donde el Estado, ya sea a través de las fuerzas policiales, el sistema de justicia o el sistema carcelario, es el principal protagonista.

Hemos sido testigos de la implementación de políticas de seguridad de mano dura y estamos evidenciando hoy en la región, una fuerte tendencia hacia la militarización de la seguridad.

Lamentablemente, las elevadas tasas delictivas y las altas tasas de reincidencia nos dicen que estos modelos y estrategias no parecen estar funcionando. Cuando los careles se convierten en Universidades del delito, no parece que el camino sea por ese lado.

Y es aquí en donde el modelo de prevención nos muestra otro camino posible, complementario y necesario al anterior.

El modelo preventivo funciona desde una lógica proactiva pues intenta evitar que el delito se cometa en primer lugar, enfocando y canalizando los esfuerzos inter-institucionales y multa-sectoriales en mitigar los factores de riesgo que llevan a la delincuencia, la violencia y la inseguridad y, simultáneamente, en fortalecer los factores de protección.

Es necesario reforzar este nuevo paradigma: frenar la violencia delictiva antes de que suceda. Tenemos que enfocarnos, especialmente, en la juventud y permitir que nuestros jóvenes sean parte de este proceso de cambio.

Es por ello Señores Ministros, Señoras Ministras y autoridades aquí presents.

Que hoy los convoco a potenciar los sistemas nacionales de seguridad pública a través de su integración con los sistemas de educación, salud y desarrollo social.

Los convoco a potenciar la capacidad preventiva de sus países a través del involucramiento de las organizaciones no gubernamentales, los jóvenes, las familias y las comunidades, para hacer de cada ciudadano un agente de prevención de la violencia y el delito.

La acción participativa y articulada entre diferentes actores gubernamentales y no gubernamentales es la herramienta fundamental para la eficacia de las políticas de prevención con foco en el ciudadano.

En la región nos parece normal, y hasta incluso natural, convivir con altos niveles de violencia que, en algunos casos, superan situaciones de conflicto y enfrentamiento armado. Según el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, alrededor de 437.000 personas en todo el mundo perdieron la vida en 2012 a causa de homicidios dolosos.

De ese total, aproximadamente el 36% fue cometido en las Américas, lo cual coloca a nuestra región, tristemente, por delante de las demás regiones del mundo.

La situación es peor aún si únicamente nos enfocamos en América Latina y el Caribe. Juntas, las dos sub-regiones registran la tasa más alta de homicidios a nivel mundial, llegando a 23 por cada 100 mil habitantes. Los ciudadanos de nuestro continente no pueden ni merecen continuar viviendo en ambientes donde la inseguridad, la violencia y el delito son parte de su realidad diaria. Esto es inaceptable.

Veo con particular preocupación el hecho de que los jóvenes de las Américas de entre 15 y 29 años, son las principales víctimas y victimarios. Estamos hablando de nuestras generaciones futuras. Estamos hablando de perder y desaprovechar el “bono demográfico” a manos de la violencia delictiva. Los altos niveles de violencia también inciden en los desplazamientos internos de la población así como también en la decisión de las personas a emigrar. Particularmente alarmante es la tendencia que se ha registrado recientemente de migrantes irregulares que son menores de edad no acompañados. Si antaño la fuga de cerebros y de mano de obra era producto de las guerras y de las crisis económicas, hoy lo es producto de la violencia.

Desgraciadamente, en América Latina, según el BID, uno de cada cinco jóvenes (32 millones de jóvenes) ni estudia ni trabaja. Es la llamada generación NI-NI, un grupo altamente vulnerable. Para reducir los factores de riesgo que acechan a nuestra juventud, es necesario viabilizar las condiciones para que nuestros jóvenes puedan desarrollar todo su potencial, para que puedan tener proyectos de vida y perspectiva de futuro, y para que, en definitiva, puedan realizar sus sueños.

Otro dato a destacar en materia de homicidios en la región es que el 66% se comete con armas de fuego. Este dato debería servirnos de evidencia suficiente para reforzar los esfuerzos nacionales y regionales en materia de control del tráfico de armas.

Esto nos lleva a otros de los temas que serán abordados en estos dos días de trabajo que tenemos por delante: la “Transversalidad y Transnacionalidad de los delitos, entre otros el control del tráfico ilícito de armas y fortalecimiento de la seguridad en las fronteras”.

Es a través de nuestras fronteras por donde pasan los negocios ilícitos más rentables del mundo, incluyendo no sólo el tráfico de armas sino también el tráfico de drogas y la trata de personas, entre otros.

Amigas, Amigos,

Los datos duros de la realidad nos podrán alarmar, pero no intimidar. Nosotros como región podemos enfrentar esta situación a partir de la fortaleza que otorga el trabajo conjunto, coordinado y articulado entre nuestras instituciones, nuestros sistemas y nuestros funcionarios.

En ese sentido, la Red Interamericana de Prevención de la Violencia y el Delito que estamos poniendo en funcionamiento desde el Departamento de Seguridad Pública de la OEA, con el apoyo y la participación de todos Ustedes, ofrecerá un mecanismo de diálogo y consulta permanente entre una multiplicidad de actores involucrados en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas de prevención del crimen y la violencia.

En este punto quiero reconocer el interés y el apoyo demostrado por el Gobierno de Guatemala en la concepción y activación de esta Red.

Invito a los demás Gobiernos de la región a que contribuyan al fondo común de la Red para que ésta pueda despegar y desarrollar todo su potencial al servicio de las necesidades de los Estados Miembros en materia de prevención. Resulta imperioso darle a este modelo un espacio concreto de acción y una posibilidad real de arraigo y consolidación en nuestros enfoques, estrategias y sistemas de seguridad pública.

Es necesario que tomemos conciencia de que lo que está en juego en el ámbito de la seguridad pública es la vida de las personas, la felicidad de familias enteras, y la estabilidad y cohesión de nuestras comunidades.

Por lo tanto, no hay lugar para políticas improvisadas. Datos, estadísticas, e información de calidad y confiables deben ser la base para la toma de decisiones y el diseño de políticas públicas en materia de seguridad.

Para que nuestras respuestas no dependan de las “coyuntura de opinión” y de los ciclos electorales, es necesario generar una cultura institucional y de trabajo que privilegie las evaluaciones de resultados y de impacto para saber, con base en evidencias, qué intervenciones funcionan y cuáles no.

Ello a su vez propiciará el intercambio horizontal de experiencias, lecciones aprendidas y conocimientos que con respaldo empírico y científico probaron tener un impacto positivo en la vida de la gente.

En este contexto, en el día de mañana, tendrán la oportunidad de conocer, por primera vez, una propuesta de creación de una Red Interamericana de Información y Conocimiento sobre Seguridad Pública, a cargo del Departamento de Seguridad Pública de la OEA.

Vuestro apoyo a esta Red será clave, para que funcione como mecanismo idóneo en la estandarización de los datos y las herramientas de recolección, y nos permita poner a vuestra disposición una serie de recursos de información y conocimiento que contribuya, desde el ámbito interamericano, a la gestión de la seguridad pública en vuestros respectivos países.

Aprovecho para saludar y agradecer la participación y presencia de nuestros colegas de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito así como del Centro de Excelencia INEGI/UNODC para Información Estadística de Gobierno, Seguridad Pública, Victimización y Justicia.

Apoyaremos y acompañaremos las iniciativas que a nivel regional están impulsando tanto en lo que respecta a las Encuestas de Victimización como a la Clasificación Internacional de los Delitos con fines estadísticos.
Consideramos que estas son iniciativas claves para mejorar la calidad y comparabilidad de la información sobre los delitos, el funcionamiento de los sistemas de justicia penal y la inseguridad. Cuenten con nosotros.

El elevado número de vidas perdidas producto de la delincuencia, la inseguridad y la violencia nos deberían inspirar en la búsqueda de soluciones integrales y sostenibles en el tiempo.

Tenemos una responsabilidad ineludible con nuestra gente, un compromiso irrenunciable con la democracia y los derechos humanos, que nos obliga a salir de esta reunión con iniciativas y propuestas concretas que contribuyan, eficazmente y de forma tangible, paso a paso, a ir incrementando la seguridad pública para retomar una convivencia social donde todos puedan progresar sin obstáculos de esta naturaleza.

Muchas gracias