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Agricultura
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Reportes
Fecha:  12/06/2015 
Seguridad Alimentaria y Nutricional
Uno de los ejes transversales a la familia considerado fundamental, se relaciona con su derecho a la seguridad alimentaria y nutricional. Como estrategia para abordar esta temática, y en el marco de la Ley Nº 25.274, se creó el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria, cuyo objetivo se dirige a que las argentinas y los argentinos tengan una alimentación adecuada, suficiente y acorde a las particularidades y costumbres de cada región del país.
También este Plan impulsa acciones complementarias relacionadas con la atención primaria de la salud y el desarrollo comunitario, promoviendo la educación alimentaria y nutricional, apoyando la autoproducción de alimentos y fortaleciendo a la escuela como promotora de crecimiento y desarrollo. Para ello, se impulsa un proceso de articulación entre las áreas de salud, educación y desarrollo social y con las organizaciones comunitarias. Una de las acciones específicas que se enmarcan en acompañados por un programa de capacitación, significan una oportunidad para que las personas recuperen la dignidad que implica poder elegir sus propios alimentos de acuerdo a sus necesidades, posibilidades y costumbres, afianzando el objetivo de fortalecer la comensalidad familiar.
Por otro lado, de forma complementaria al Plan Nacional de Seguridad Alimentaria se encuentra el Programa PROHUERTA. Su objetivo es profundizar las acciones tendientes a la promoción de una alimentación autosustentable a partir del apoyo técnico y de la organización de pequeñas unidades productoras, que buscan fomentar el uso de alimentos frescos en huertas sobre la base de la autoproducción a nivel familiar, comunitario y escolar.
Más de 1.751.531 familias incluidas en Seguridad Alimentaria, reciben Módulos o Tarjetas para la compra de alimentos.
Más de 58.000.000 kilos de alimentos distribuidos a nivel nacional
Aproximadamente 3.350.000 personas participan en huertas, familiares, comunitarias y escolares.
Más de 12.300 comedores escolares que reciben la ayuda del Ministerio
Párrafos: 9 Párrafos VII Cumbre: -

Fecha:  12/06/2015 
6. ACCIONES EN MATERIA AGRÍCOLA
A continuación se destacan las acciones en materia agrícola que se han llevado adelante en relación a los párrafos 23, 24 y 25 de Compromiso de Puerto España y el párrafo 9 del capítulo Pobreza, desigualdad y equidad del documento alcanzado en la VI Cumbre, y que contribuyen a la implementación de dichos mandatos.
Desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, se han llevado adelante acciones para el fortalecimiento del sector agroalimentario a fin de alcanzar las metas propuestas por el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial, Participativo y Federal 2020 (PEA2) , el cual busca hacerle frente a las demandas de alimentos mediante un incremento sustancial en la producción. Así, mediante la Resolución N ° 120/2011 crea el Programa “Agricultura Inteligente” que busca la consolidación de una agricultura competitiva y eficiente que atienda la sustentabilidad y agregue valor a la producción agropecuaria nacional. Entendiendo a la Agricultura Inteligente como una agricultura de procesos, con un enfoque sistémico, tendiente a conservar o incrementar los servicios ecosistémicos, basados en la mejora continua y el manejo adaptativo y sustentable de los sistemas productivos y que permita el gerenciamiento de la heterogeneidad ambiental, y que cuenta con el Ordenamiento Territorial Rural como proyecto a impulsar.
En este sentido, y en el marco del proyecto FAO TCP/ARG/3302 “Fortalecimiento de las capacidades que permitan abordar los procesos de Ordenamiento Territorial Rural de forma participativa e iterativa” se capacitaron 178 gestores del territorio de 50 municipios provinciales del país, en aspectos metodológicos de OTR y se avanzó en el diagnóstico y el diseño de escenarios prospectivos de un Plan de Ordenamiento Territorial Rural para el sitio piloto de Tunuyán (Mendoza), donde se detectaron las problemáticas de los habitantes, mediante talleres participativos, democratizando el acceso de la población a la toma de decisiones. Asimismo, se elaboró una guía metodológica para el Ordenamiento territorial en el Municipio, que aporta tanto cuestiones conceptuales como herramientas para llevar adelante estos procesos.
La planificación del territorio y la generación de políticas para el desarrollo es una tarea indelegable del Estado que implica propiciar la seguridad alimentaria, distribuir equitativamente costos y beneficios de las transformaciones del territorio, reducir la incertidumbre jurídica en el uso del territorio, transparentar el proceso de la toma de decisiones, mejorar la gestión y administración pública del territorio, contribuir a la coordinación y concertación para la solución de conflictos, generar mecanismos de evaluación y monitoreo de los planes de OTR, articular políticas sectoriales y de gestión territorial entre los distintos niveles buscando sinergias, orientar las inversiones en infraestructura productiva, fomentar el arraigo de las poblaciones rurales, promover la recuperación de los ecosistemas, minimizar el deterioro de los recursos naturales y la contaminación, propiciar el desarrollo de cadenas productivas, mejorar la competitividad y el empleo, que es clave para promover la mayor equidad y la reducción de las brechas territoriales.
El Estado Argentino, como garante de derechos e impulsor de políticas de desarrollo, mediante estas acciones apunta a cerrar brechas económicas y sociales y a impulsar la generación de capacidades productivas y tecnológicas, tendientes a alcanzar un ordenamiento social y territorialmente justo, ambientalmente sostenible, regionalmente equilibrado y culturalmente respetuoso de las diferencias donde prevalezcan la justicia social, la cohesión territorial y la participación democrática.
El Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2020 aborda los desafíos planteados por estos puntos y busca el crecimiento sustentable de la producción agroalimentaria y agroindustrial con el fin de generar una mayor riqueza con valor agregado, en particular en origen, que beneficie con desarrollo, justicia social, equidad territorial, arraigo y seguridad alimentaria nutricional a todo el pueblo de la Nación Argentina. En tal sentido se destaca que en el informe país presentado en 2013, ya fue presentado y profundamente detallado.
Respecto de las acciones que el IICA trabaja en nuestro país en conjunto con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, se llevan adelante numerosos Proyectos y Programas en el que se abordan desde distintos enfoques, problemáticas como: sanidad agropecuaria e inocuidad de los alimentos; seguridad alimentaria; agronegocios y comercialización; gestión en territorios, agricultura y bienestar rural; recursos naturales y cambio climático; política y comercio, e innovación tecnológica.
Párrafos: 9 Párrafos VII Cumbre: -

Fecha:  02/05/2013 
Con respecto al desarrollo agroalimentario y agroindustrial, el Estado Argentino ha tomado la iniciativa de elaborar de manera colectiva un Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial, Participativo y Federal, 2010-2020 (PEA). El mismo se desarrolla en el marco del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (MAGyP).

Para alcanzar tal objetivo, el PEA desarrolló desde sus inicios un proceso participativo y federal, convocando a los diversos actores que conforman el Sector Agroalimentario y Agroindustrial argentino para que, siguiendo una metodología predefinida, y en ámbitos especialmente diseñados al efecto, realizaran sus aportes e intercambiaran ideas en pos de elaborar las distintas etapas del Plan.

Para ello, los actores involucrados han seguido un proceso sistemático de secuencia de etapas en los diversos ámbitos de participación, los cuales han sido destinados a asegurar que los actores puedan expresar sus expectativas, necesidades e intereses; poner en juego estrategias de cooperación, cooptación y conflicto, así como ejercitar la persuasión, negociación, mediación y disuasión.

El PEA está orientado al crecimiento sustentable de la producción agroalimentaria y agroindustrial con el fin de generar una mayor riqueza con valor agregado, en particular en origen, que beneficie con desarrollo, justicia social, equidad territorial, arraigo y seguridad alimentaria nutricional a todo el pueblo de la Nación Argentina.

Los productores rurales argentinos son el epicentro de un proceso de transformación que no sólo se entiende por el cambio de paradigma tecnológico, por ejemplo al pasar de un esquema de labranza convencional a la adopción masiva de la siembra directa, sino también por el proceso de reconversión organizacional que han vivido.

El modelo de la nueva agricultura argentina ha sido objeto de análisis por parte de los principales centros de estudios agrícolas del mundo. Las empresas rurales locales se han convertido en “casos” analizados y debatidos desde Harvard hasta el International Food & Agribusiness Management Association (IAMA).

Este nuevo productor rural argentino del siglo XXI puede ser caracterizado teniendo en cuenta los siguientes parámetros:

- Una actitud claramente positiva hacia la incorporación de tecnología. La tasa de adopción por parte de los productores argentinos fue particularmente alta. En el sector agrícola desde la siembra directa hasta la agricultura por ambientes, pasando por la biotecnología o la maquinaria de precisión, o la evolución creciente de los sectores vitivinícola, avícola, entre otros.

- Una neta vocación por la productividad. Sin subsidios de ningún tipo busca maximizar su beneficio económico para lograr mayores rindes en sus producciones.

- Capacidad para asumir el riesgo. Contemplar las contingencias de la agricultura, es decir, la incertidumbre climática, la volatilidad de los precios o la dinámica de los mercados forma parte de la cultura del productor argentino.

- No busca refugio en el paraguas de la protección estatal; por el contrario, acepta el juego de integrar una cadena global agroalimentaria.

- Incorporación de conocimiento para la gestión. En forma creciente, el productor posee formación profesional en el área, incluso de posgrado. Por otra parte, este conocimiento no queda limitado al específicamente agropecuario, sino que se expande al management empresario o los aspectos organizacionales de la gestión.

- Innovación y motivación emprendedora. El sistema agropecuario argentino ha desarrollado respuestas ingeniosas a sus desafíos, tales como el desarrollo del almacenamiento de granos en silos bolsas. Y no solo lleva adelante estas soluciones; también “exporta” el conocimiento hacia otras regiones agrícolas del planeta.

Por otra parte, el productor competitivo ha sido el responsable del crecimiento de la agricultura en regiones extra-pampeanas, generando riqueza y valor local e incluso traspasando las fronteras hasta convertirse en generador de Pequeñas y Medianas Empresas (PyMES) transnacionales.

Empresas agroalimentarias de estructura familiar se han convertido en “multinacionales de bolsillo”, al llevar los productos argentinos al mundo. Al respecto, es posible citar los sectores de los vinos, los cítricos y las golosinas, entre otros.

En el contexto de estas transformaciones, se replantea el sentido y la instrumentación de futuras estrategias de inserción externas, en pos de captar mayores rentas internacionales y aplicarlas al proceso de desarrollo interno, promoviendo el Estado Nacional políticas de desarrollo territorial en un proceso de reconfiguración del sistema productivo que permita crecer con mayor valor agregado, en particular en origen, a fin de desarrollar una agroindustria que a su vez tenga los medios para generar empleo para muchos, en contextos territoriales que posibiliten una nueva ruralidad.

Un interior rural con más pueblos y pequeñas ciudades integrado a la economía nacional, que revalorice el lugar de la juventud trabajadora, la convoque y la integre a la producción y al crecimiento, con mejora en las condiciones de vida que implica trabajo en el lugar, educación, salud, alimentación, vivienda, caminos e infraestructura.

Esta nueva ruralidad debe equilibrar el modelo de la agricultura industrializada de gran escala que se asienta en la concentración del capital a nivel global, y que habrá de consolidar a la Argentina como líder mundial agroalimentario y agroindustrial, con los objetivos estratégicos socioculturales y ambientales.

Esta también logrará el abastecimiento del mercado interno y el acceso a los alimentos para todos los argentinos, impulsará la producción con más productores, promoverá el arraigo de la población rural y el empleo agroindustrial, incrementará la seguridad y la salud en el empleo rural, fomentará la responsabilidad social empresaria y contribuirá al cumplimiento de las metas locales de los Objetivos del Milenio (ODM), preservando el ambiente y recuperando en valor los bienes agropecuarios.

Desde esta visión se plantea como objetivo la necesidad de generar condiciones adecuadas para la generación de riqueza con desarrollo social, organizacional, ambiental y humano de todos los territorios que conforman el país, priorizando la equidad, la inclusión, el arraigo, y el respeto a la diversidad cultural.

A partir de estas particularidades que indican la presencia de una nueva ruralidad, desde la creación del MAGyP, se han generado acciones políticas concretas que tienen impacto directo sobre el Sector Agroalimentario y Agroindustrial.

En primer lugar, se ha asumido la necesidad de intensificar el diálogo esencialmente con los productores de todas las regiones del país, especialmente con los pequeños y medianos, donde la presencia activa del Estado resulta relevante para su desarrollo y permanencia dentro del sistema. Los programas de apoyo a productores hoy operan en todas las provincias y en todas las economías regionales, con asistencia técnica y creación de fondos rotatorios dentro del marco de la emergencia agropecuaria, créditos blandos a tasa subsidiada del 8% de interés anual y con períodos de gracia, tanto para agricultura como ganadería, infraestructura y adquisición de maquinaria agrícola.

El Gobierno Nacional ha entendido también la necesidad de generar legislación para aquellas temáticas más sensibles. En ese sentido, la Ley de Protección al Dominio Nacional sobre la Propiedad de las Tierras Rurales, que no pretende perjudicar la inversión y la llegada de capitales, pero pone límites a la transferencia de tierras a extranjeros; una nueva Ley de Semillas; marcos regulatorios para el uso racional del agua; buenas prácticas para la aplicación correcta de agroquímicos, son hoy algunos de los temas de amplio debate en la sociedad argentina.

A lo expresado debemos agregar que el futuro cercano nos propone un escenario donde las actuales demandas de alimentos, crecientes y sostenidas, tienden a consolidarse en el tiempo producto de mayores y más sofisticados consumos y como resultado del incremento de la población mundial.

Simultáneamente, la producción argentina viene mostrando tasas de crecimiento cualitativas y cuantitativas (mayor productividad por unidad de superficie e incorporación de nuevas tierras cultivables) altamente significativas, basadas en mayor generación y adopción de tecnología.

La situación descripta ha traído como consecuencia la determinación del MAGyP de poner en marcha la elaboración de un plan que garantice que el crecimiento en el que estamos inmersos, se genere en un contexto de desarrollo y sustentabilidad que marque el rumbo futuro del país. Este Plan Estratégico ampliamente participativo y federal no pretende más que profundizar y consolidar un modelo productivo virtuoso que logre el mayor de los consensos posible y garantice los mecanismos de institucionalización permanente de las políticas del Sector con una perspectiva de largo plazo.

El afianzamiento de las condiciones de producción, tanto agroalimentaria como agroindustrial, y la mejora en la condiciones de vida y de trabajo de todo el entramado social conexo con dicho Sector, a la par del crecimiento y diversificación de la inserción externa sectorial implica ahondar en el camino que venimos recorriendo, planificando los próximos pasos a dar, con una visión estratégica y con un claro sentido participativo y federal.
Párrafos: 9 Párrafos VII Cumbre: -

Fecha:  02/05/2013 
En ese marco el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) elaboró el documento denominado “Estimación de Techos Productivos Sustentables de las Cadenas Agroalimentarias y Agroindustriales”. La estimación de los techos productivos potenciales sustentables busca integrar las capacidades productivas y tecnológicas de todas las economías regionales a partir de la cobertura nacional de las actividades del INTA que tienen como foco tres grandes ámbitos de intervención: las cadenas de valor, los agro-ecosistemas y los territorios.

En ese contexto federal, se abordaron los aspectos vinculados a los techos productivos potenciales de las principales cadenas agroalimentarias, considerando las restricciones ambientales dentro del ordenamiento territorial y la inclusión social en el contexto del mapa social de las grandes regiones y ámbitos provinciales.

Los techos productivos sustentables se elaboraron en un ámbito político-institucional que propone poner la tecnología y la innovación al servicio del desarrollo, como sinónimo del aumento equitativo de la calidad de vida de la sociedad a nivel nacional, regional y local. En consecuencia, apunta a identificar los problemas y oportunidades a nivel productivo, ambiental y social para brindar una solución integrada a sus objetivos de competitividad, sustentabilidad ambiental y equidad social, con énfasis en la generación de valor agregado, en particular en origen, integración regional y complementación alimentos / energía / ambiente.

Como se expuso anteriormente, el crecimiento de la producción primaria y de la producción agroalimentaria y agroindustrial ha sido muy grande a lo largo de estos años, y fue uno de los motores que –guiado por la política económica y social del Gobierno Nacional- permitió salir al país de la profunda crisis en la que estaba sumido a inicios del presente siglo.

Es mucho lo que se hizo en conjunto entre el sector productivo, el sector industrial y el Estado, y es mucho también todo lo que es posible hacer marchando juntos, en armonía y con intereses confluentes. Sólo a través de un trabajo mancomunado de todos los actores involucrados en el devenir del Sector Agroalimentario y Agroindustrial Argentino es posible profundizar el camino recorrido, generando más desarrollo para el conjunto de la sociedad.

Finalmente, queremos exponer algunos de los fines estratégicos concretos que, con el objetivo de incrementar el volumen y diversidad de la producción agroalimentaria y agroindustrial nos hemos propuesto.

El objetivo es lograrlo incrementando el número de productores. De esta manera tendremos más producción con más productores.
Anexo Producción Agricola
Párrafos: 9 Párrafos VII Cumbre: -

Recursos Relacionados
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Organizacion de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacion (FAO) - Perfil Nutricional - Argentina (2001)
Producción Agricola