Discursos y otros documentos del Secretario General

VII REUNIN DE MINISTROS EN MATERIA DE SEGURIDAD PBLICA DE LAS AMRICAS (MISPA)

30 de octubre de 2019 - Quito, Ecuador

Es un honor visitar Ecuador nuevamente. Señor Presidente de la República, Lenin Moreno. Señora Ministra de Gobierno, María Paula Romo, Cristian y estimados Jefes de Delegación:

Para mi es motivo de extremo orgullo y no puedo más que extender mis más sinceras felicitaciones al Gobierno del Ecuador, al Gobierno de Lenin Moreno, por la organización de esta MISPA que se da en un momento en el cual Ecuador ha reafirmado en las últimas semanas su compromiso con los principios más fuertes del sistema interamericano.

Democracia, derechos humanos y orden público han estado en las decisiones que ha tenido que tomar Ecuador en estos días y la manera en que lo ha hecho, la manera en que ha reconducido la situación social y política del país es digna del mayor de los elogios de nuestra parte. Y la realización de esta MISPA aquí, definitivamente muestra que la Organización de los Estados Americanos, consecuente con esos mismos principios y reafirmación de esos valores, va a seguir trabajando conjuntamente con Ecuador y ve en Ecuador un socio fundamental de la Organización.

En democracia las marchas, las movilizaciones de protestas son un derecho fundamental que se desprende del derecho de libertad de expresión, de asociación y de reunión. Pero el asalto, la toma, la quema de bienes públicos como la Contraloría General de la Nación, los saqueos y una serie de actos vandálicos que obedecen y responden a otras dinámicas geopolíticas definitivamente necesitaban ser aislados.

Como los grupos violentos, los que impulsaban otros intereses políticos o de interrupción de mandatos institucionales, eso no es aceptable en las Américas. Lo aceptable es reafirmar el derecho a la protesta social, reafirmar las necesidades de restructura social que nuestros países tienen, eso sí es clave, pero eso debe ser aislado de los otros procesos que definitivamente desencadenan variables de violencia que son inaceptables.

No podemos hacer seguridad sin entender lo que está en juego y sin entender cuáles son los actores involucrados ni los intereses que están detrás.

No podemos hacer seguridad sin entender cuáles son las implicancias de hacerlo en un contexto democrático. No podemos hacer seguridad pensando únicamente en tiempos político-electorales ni en réditos políticos cortoplacistas.

No podemos hacer seguridad sin el marco omnipresente de la protección fundamental de los derechos humanos. No podemos hacer seguridad criminalizando los problemas sociales. No podemos hacer seguridad pensando únicamente en el control y la represión del delito, sobre-responsabilizando a las policías. No podemos hacer seguridad abarrotando las cárceles.

No podemos hacer seguridad apaciguando delincuencia y a los delincuentes: por lo tanto, permitiendo más delincuencia y más delincuentes.

No podemos hacer seguridad sin desarrollo. No podemos hacer seguridad si seguimos siendo el continente más desigual de todos y si exacerbamos esa desigualdad. No podemos hacer seguridad sin la más plena vigencia del Estado de Derecho.

No podemos hacer seguridad sin resolver los problemas estructurales, algunos de ellos de más de 200 años que afectan a las poblaciones indígenas, poblaciones afrodescendientes, a las mujeres y a otros grupos discriminados.
Todos reconocemos que en el contexto de la globalización, de movimientos transfronterizos de bienes y servicios, personas e ideas, que han facilitado y exacerbado el advenimiento de las tecnologías de la información y de la comunicación, la delincuencia, particularmente en su vertiente de crimen organizado también cobra otro carisma.

Es por eso que el tema elegido por el Ecuador para esta reunión “El fortalecimiento para la cooperación internacional para la prevención y lucha contra la delincuencia”, resulta especialmente oportuno y pertinente.

Todos reconocemos que es imposible hacer frente a la delincuencia organizada desde una única institución y es necesario sumar a todos los actores políticos y sociales tanto en el ámbito nacional como en el plano regional e internacional. También, está decantando el hecho que implementar estrategias que recaen únicamente en la lucha frontal, puede no dar los resultados esperados. Ninguna estrategia en determinados momentos, parece ser bueno. No podemos, obviamente, recurrir a estrategias desesperadas y reactivas, no podemos ir de en ataque de pánico a en ataque de pánico, basados solamente en las represiones sobreponiendo a las fuerzas policiales.

Circunstancias políticas delictivas de la región, particularmente en lo que respecta a la delincuencia organizada, nos invita a reafirmar la relevancia del proceso MISPA para la región. Este es un foro donde por excelencia los ministros en materia de seguridad pública de las Américas tienen la oportunidad de conversar al más alto nivel sobre los problemas que suscitan preocupación y definir las grandes directrices políticas y líneas estratégicas de acción para abordarlos. La globalización y las tecnologías de información y la comunicación también tienen que jugar a nuestro favor. Deben apoyar agilizar, a facilitar la cooperación internacional entre los países, tanto en el plano jurídico-legal, como en el policial.

Existen ya varios instrumentos a nivel internacional y regional para propiciar estos tipos de cooperación. En relación a la cooperación internacional jurídico-legal contamos con la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional y la Convención Interamericana sobre Asistencia Mutua en Materia Penal.

En relación a las armas, contamos con la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícito de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y Otros Materiales Relacionados.

En lo relativo a la cooperación internacional policial, la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional establece un número de técnicas especiales de investigación.

La cooperación internacional policial implica el intercambio de información e inteligencia, la provisión de asistencia técnica, el armado de equipos conjuntos de investigación y la planificación y ejecución de operaciones coordinadas y simultáneas.

La OEA y su proceso MISPA cumplen un papel clave a través de la Red Interamericana de Desarrollo y Profesionalización Policial (REDPPOL), cuya segunda promoción de estudiantes, oficiales de policía, de 27 Estados Miembros, se estará graduando el día de hoy en el marco de esta Séptima MISPA.

Esta iniciativa –REDPPOL- que comenzó en el discurso de los señores ministros en la MISPA V, celebrada en Perú, es la prueba fehaciente que es posible transformar el discurso político en políticas publicas concretas.

Esta reunión abre un espacio que nos invita a identificar cuáles son los desafíos pendientes y los riesgos emergentes en materia de seguridad.

Este es el lugar para que, en base a problemáticas comunes, formulemos diagnósticos conjuntos, y generemos propuestas concretas de solución compartida, basadas en la cooperación internacional.

Señor Presidente Lenin Moreno, cuente usted con la Secretaría General de la OEA para continuar trabajando con el Gobierno del Ecuador en lo que constituyen los pilares de la Organización: la promoción de la democracia, la defensa de los derechos humanos, el desarrollo integral y la seguridad desde un enfoque multidimensional. El trabajo de Ecuador es un ejemplo para todos.

Muchas gracias