Discursos y otros documentos del Secretario General

CONFERENCIA MINISTERIAL SOBRE SALUD

29 de abril de 2019 - Lima, Per

Uno de los impactos más negativos del dramático éxodo venezolano en la región es la cantidad de enfermedades que padecen muchos de los refugiados y migrantes, quienes deben ser atendidos en las ciudades y comunidades a las que arriban a lo largo y ancho del continente.

Amigas y amigos,

• Hoy nos reunimos para coordinar esfuerzos entre todos los actores presentes y poder mejor las prácticas de atención médica. El éxodo venezolano, el mayor de la historia de nuestra región, hoy alcanza por lo menos los 3,400 millones de personas, y se estima que a fin de año podría ser 5,5 millones.

• Desde la OEA hemos venido advirtiendo con cada vez más urgencia desde el año 2015 sobre los dramáticos efectos que está teniendo para la región la crisis humanitaria y en materia de salud que vive Venezuela, producto de la mala administración y el consecuente deterioro económico, la corrupción, la negligencia, y la nula preocupación por parte de la dictadura usurpadora de Nicolás Maduro. Estos son problemas políticamente inducidos por la dictadura usurpadora. No son errores, sino que ha sido una práctica definitivamente de limpieza social del país. A través de negarles atención médica a sectores importantísimos de la población que no comulgan con esa dictadura. A través de exigir carné de la patria para la atención médica más básica. A través de generar situaciones de presión de enfermedades sin posibilidad de hacer valer los derechos. El derecho a la salud, el derecho a la vida por parte de la población venezolana.

• Las sanciones a la narco-dictadura son definitivamente posteriores a la crisis humanitaria que hemos venido denunciando. Muy posteriores. Pero de todas formas, la peor sanción contra Venezuela, es la corrupción. Si vemos hoy las cifras que señalan, que pueden afectar variables de corrupción en Venezuela, pueden estar llegando entre los 250,000 y 300,000 millones de dólares.

• Para que tengan una idea, cifran actualizadas al plan Marshall, plan Marshall serían 100,000 millones de dólares. 300,000 millones de dólares son tres veces un plan Marshall. Eso es lo que la dictadura usurpadora se ha robado de Venezuela. Esa es la peor sanción de todas. Una sanción que hace prácticamente imposible cualquier esquema de recuperación y de obviamente políticas de derecho.

• La otra sanción es obviamente el dinero que se resta al erario a través de las transferencias de petróleo a Cuba que están llegando prácticamente a un tercio de las exportaciones venezolanas. Definitivamente, el país no está en condiciones de pagar esas sanciones. No está en condición de pagar la sanción de la corrupción, no está en condiciones de pagar la sanción de la transferencia a Cuba.

• Por otra parte, también las variables de crimen organizado, narcotráfico, minería ilegal; desvían importantísimos recursos para asegurar el mejor funcionamiento y la logística que precisan esas actividades que hoy son las más prósperas en Venezuela.

• Y Venezuela era un país próspero. Uno de los países más prósperos de la región hasta hace sólo unos años, donde sus ciudadanos gozaban de buena salud, y donde enfermedades como el sarampión, la malaria, la difteria y la tuberculosis estaban prácticamente erradicadas.

• Sin embargo, estas políticas que llevaron a la falta de medicinas, y productos básicos de salud, la falta de servicios públicos, las fallas intensivas en la provisión incluso de condiciones básicas de agua y electricidad, y la salida masiva del personal de salud -prácticamente el 25 por ciento radica fuera de Venezuela-, la falta de posibilidad de acceder a derechos, a derechos de salud específicamente y a acceder a tratamientos y a medicinas por parte de la población.

• Todo eso ha generado una situación caótica, la cual es prácticamente imposible llevar tareas prevención y atención de enfermedades agudas y crónicas; y la provisión de servicios efectivos de emergencia y de respuesta a brotes de enfermedades epidemiológicas.

• Hoy Venezuela muestra el mayor incremento en casos de malaria a nivel mundial con 414,527 casos contabilizados sólo en el 2017, último año sobre el que se tiene una cifra clara, con el consecuente aumento de muertes como producto de esa enfermedad.

• Desde 2016, cuando se registró el primer caso hasta la fecha ha habido un importante brote de difteria con 1,217 casos confirmados, y 68 muertes.

• Mientras, los casos de tuberculosis han mostrado un dramático incremento sólo entre 2014 y 2017 pasando 6,063 a 10,185 casos. De hecho, la incidencia de tuberculosis en 2017 (32.4 por 100,000 habitantes) fue la más alta registrada en Venezuela en los últimos 40 años. Y aunque no se tienen datos certeros más recientes, el deterioro en la situación del país tristemente sugiere una situación aún más dramática hoy día.

• El drama es similar si se considera el deterioro en la atención de enfermedades crónicas. Venezuela, presenta un importante aumento en la tasa de mortalidad bruta. Preocupa en particular el aumento de muertes infantiles y de maternidad.

• Aunque desde el 2016 no hay reportes oficiales, las tendencias observadas hasta entonces eran alarmantes: sólo entre 2015 y 2016 las muertes infantiles habían aumentado en 30.1 por ciento y de maternidad 65.4 por ciento.

• Y el problema es que esto no es nada. Lo que viene será peor. Serán más enfermedades reportadas. Será más gente afectada obligada a abandonar el país. Será más presión en el sistema social y de la salud en los países vecinos.

• La presión de la opinión pública va a ser todavía más fuerte sobre nuestro sistema político y definitivamente puede incluso afectar los niveles de atención. Tenemos que saber que los efectos de la dictadura, siendo la fuerza que podría llevar a un ejercicio todavía más duro de la fuerza para tratar de terminar con el gobierno de transición encabezado por Guaidó, puede tener efectos devastadores completamente en lo que es la migración venezolana multiplicándola en el correr de este año.

• Tenemos que atender el caso de Venezuela como lo que es. Una crisis humanitaria, una crisis de salud a nivel global. La más dura de todas porque no podemos contar con el apoyo remoto de la dictadura usurpadora Madurista para resolver estos problemas, sino que solamente podemos esperar que ellos actúen de la forma que han venido actuando hasta ahora. O sea una acción directa para agravar esta situación.

• Estas migraciones, todos estos factores, presentan importantes retos para los países, que precisan hoy más que nunca de una acción coordinada. Porque la respuesta debe ser coordinada y porque la respuesta conjunta debe obviamente involucrar a otras regiones del mundo y a organismos multilaterales a nivel global para tratar de dar soluciones a lo que tenemos y a lo que se viene.

• Debo reconocer que todos los países de la región han respondido a este llamado con la mejor de las voluntades cumpliendo con estos mandatos.

• Pero el evidente deterioro en las condiciones de salud de los venezolanos, incluso si no se cuenta con datos adecuados para mostrarlo, -especialmente ahora que el régimen usurpador dedica cada vez menos esfuerzos a atender a las necesidades de los ciudadanos, y también a la hostilidad y resistencia por parte de la dictadura a recibir la ayuda humanitaria efectiva para atender las necesidades de salud efectivas de la población- ocasionan que los retos de salud que enfrentan los países receptores de migrantes y refugiados sean ahora mayor que nunca.

• Por ello, se deben sumar esfuerzos tanto por el lado de los países como por el de todas las instituciones y organizaciones internacionales para que en la medida de sus ámbitos y posibilidades provean la mejor ayuda posible. Para que con toda su experiencia y know how puedan colaborar con conocimientos técnicos y/o recursos.

• Ahora más que nunca se requiere actuar de forma determinada utilizando todos los mecanismos existentes a escala nacional e internacional para garantizar que la crisis epidemiológica y de salud que enfrenta Venezuela sea contenida y atendida.

• Ustedes, todos los países de la región, serán los que deberán atender la crisis humanitaria inducida por Nicolás Maduro. No pueden esperar a que Maduro colabore para producir los efectos de la misma. Lo que pueden esperar es que Maduro tome acción de acciones políticas que empeoren esta situación y generen elementos de presión y de tensión todavía más fuertes.

• Los retos son inmensos pero debemos asumirlos con certeza y sepan que desde la OEA tienen nuestro apoyo a través de los instrumentos interamericanos con los que contamos para garantizar la promoción del diálogo político y técnico, y el fortalecimiento de la cooperación regional en la materia. Los invito a que en este evento se puedan identificar las respuestas adecuadas.

• Avancemos entonces en cumplir los mandatos establecidos desde el ámbito de la OEA, y sigamos pujando para que muy pronto los venezolanos puedan ver su país libre de opresión y del grave deterioro en sus condiciones de vida y de salud producidas por el régimen usurpador

• Tenemos que también utilizar las capacidades que surgen de los propios venezolanos en el exterior, si el 25 por ciento de los venezolanos con capacitación en el tema salud, médicos, enfermeros; están fuera del país quiere decir que muchos de ustedes los tienen en sus países y por lo tanto hay que utilizarlos en la medida profesional que se necesita para palear esta crisis.

• Tenemos que asumir este reto y tenemos que buscar globalmente las soluciones para esta grave crisis humanitaria regional.

Gracias.