Discursos y otros documentos del Secretario General

PRESENTACIN DEL SECRETARIO GENERAL DE LA OEA, LUIS ALMAGRO, DURANTE EL CONSEJO PERMANENTE PARA ANALIZAR LA SITUACIN EN NICARAGUA.

22 de junio de 2018 - Washington, DC

La Secretaría General propone un camino de pacificación, entendimiento, apertura, democratización, entendimiento, apertura, democratización, derechos humanos y justicia. Un camino alternativo cobrará más vidas, por lo tanto, no debe ser una opción.

En primer lugar, nuestro saludo, nuestras condolencias a los familiares de las víctimas y acompañarlos en su dolor, con la promesa de justicia por parte de esta organización.
Bajo los enfoques fundamentales de democracia y derechos humanos, la organización ha propuesto mecanismos para destrabar la situación y la crisis en Nicaragua. Fundamentalmente, se necesita una respuesta política, y esencialmente una respuesta política desde el poder y la misma es imprescindible.

En la política no tiene sentido prevalecer sobre la voluntad popular, es la voluntad popular la que debe prevalecer. Hay que hacerlo con elecciones, contando los votos. La respuesta debe ser pronto. El tiempo va en contra de Nicaragua. El paso del tiempo significa más represión, más violencia, más muerte.

Nosotros hemos propuesto un camino a andar en materia de democracia; la realización de elecciones generales, presidenciales y parlamentarias anticipadas en un plazo mínimo de nueve meses, dada la necesidad de rehacer el registro electoral, y un plazo máximo de 14 meses.
La recomposición del Consejo Supremo Electoral, el cumplimiento del cronograma electoral acordado con el Gobierno de Nicaragua. En materia de derechos humanos, hemos solicitado el inicio inmediato de los trabajos del grupo interdisciplinario de expertos independientes, recomendado por la CIDH. El cese inmediato de toda forma de violencia y de no repetición y la implementación de los mecanismos de seguimiento por parte de la CIDH.

El país se encuentra en una encrucijada, es necesario poner fin a la violencia y conseguir la paz social. Es necesario que predomine el bien común a largo plazo. Es necesario que cese la represión. La sociedad tiene que replantear su compromiso con valores democráticos y derechos humanos. La crisis es una oportunidad para que Nicaragua marque en su historia a favor de la paz y al rechazo al enfrentamiento. El futuro de Nicaragua no es decisión de unos pocos, de ninguna élite política, económica o social, es del pueblo. Ninguna persona en particular o grupo de personas en particular debe prevalecer sobre Nicaragua y su futuro. Todos y todas los nicaragüenses son los verdaderos dueños de su país.

En materia de pacificación, reiteramos nuestro llamado al entendimiento. Tenemos presente de que se trata de una tarea entre nicaragüenses, pero seguiremos condenando cada muerte y hablando con todas las partes para llamar a la sensatez y a la concordia. Hemos estado en contacto y trabajado con actores de gobierno, conferencia episcopal, estudiantes, sectores privados, sociedad civil, partidos políticos, academia entre otros y lo seguiremos haciendo tantas veces como sea necesario, insistiendo en la necesidad de alcanzar acuerdos.

En el capítulo de derechos humanos, hemos extremado esfuerzos. Resulta imprescindible, impostergable investigar y esclarecer las muertes y las vulneraciones a los derechos fundamentales. Desde la Secretaría General se han realizado fructíferas gestiones para que la Comisión Interamericana pudiera realizar su primera visita in loco al país desde 1992 y apoyamos, hicimos nuestras las recomendaciones contenidas en el informe preliminar de la misión y en el informe que se va a presentar hoy. Definitivamente ese informe obliga esencialmente a la Secretaría General, como esperemos obligue a los países, la aceptación a sus recomendaciones es esencial para el trabajo futuro en Nicaragua.

Agradecemos en ese sentido al Gobierno de Nicaragua de prestar su anuencia a las visitas.
También, desde la Secretaría General, hemos negociado y firmado con el Gobierno de Nicaragua y la CIDH el acuerdo para la creación del grupo interdisciplinarios de expertos independientes para investigar y establecer la verdad para que se pueda hacer justicia en materia violación a los derechos humanos, la recomendación número tres del informe preliminar de la CIDH. Los responsables de las muertes y demás aberraciones que hemos visto y estamos viendo en Nicaragua deberán comparecer ante la justicia y pagar por sus crímenes, no puede haber otra opción.

La solución a la tremenda crisis política y social que vive Nicaragua es urgente. Necesitamos respuestas urgentes y contar a la brevedad con un calendario de soluciones. La solución debe ser institucional y conforme al Estado de Derecho. Cualquier otro camino constituye una irresponsabilidad política y humana y solamente serviría para tensar polarización, generar víctimas, muerte y dolor.
La solución pasa por los dos caminos insoslayables: el camino de la democracia con la celebración de elecciones en los tiempos adecuados que permitan recomponer el tejido de la convivencia en el país y legitimar el ejercicio gubernamental. El camino a la justicia a través de los trabajos del grupo interdisciplinario de expertos independientes y la implementación de las recomendaciones de la CIDH. Desde la OEA hemos elaborado y presentado al gobierno, como hemos dicho, y a la sociedad nicaragüense, las propuestas de soluciones que hoy constituyen la vía para poner fin a la crisis e intentar cerrar las heridas.
Ellas están contenidas en el informe MAE/MOE, en el informe de la CIDH y en los trabajos del GIEI, así como las propuestas concretas que hemos transmitido personalmente a las autoridades nicaragüenses.

Los demócratas del hemisferio debemos apoyar hoy a la democracia en Nicaragua, aquellos que quieren un camino electoral, institucional, transparente y justo. Debemos cerrar filas con quienes rechazar la polarización en la violencia para excluir a los factores represivos, a los responsables de los crímenes y oportunistas que se benefician de las muertes y del sufrimiento del pueblo.

La Secretaría General continuará trabajando sin descanso para apoyar a los nicaragüenses en encontrar su propio camino de paz y entendimiento. El apoyo de este consejo permanente a los trabajos de la Secretaría General de la CIDH Y DEL GIEI Constituye una señal inequívoca que los países de la organización atribuyen también la máxima prioridad a la paz, democracia y justicia en Nicaragua.

Debemos recordar los siguientes versos de Rubén Darío, en homenaje al pueblo de Nicaragua: Pueblo vibrante, fuerte, apasionado, altivo. Pueblo que tiene la conciencia de ser vivo y que reuniendo sus energías en haz, portentoso, a la Patria vigoroso demuestra que puede bravamente presentar en su diestra el acero de la guerra o el olivo de la paz. Por la esperanza de ese olivo de paz, de democracia justicia y progreso es que estamos hoy reunidos y nos comprometemos a seguir trabajando.

Recordando que son imperiosas las soluciones urgentes, que necesitamos respuestas a las propuestas y caminos de concordia. Cada día que pasa, las heridas de la violencia separan más a las partes, aumentan el dolor y el rencor entre compatriotas y dificultan la posibilidad de soluciones. No puede haber más muerte, no pueden haber más heridos, no puede haber más represión. Cada día que transcurra sin lograr un acuerdo de pacificación y entendimiento, aumenta el número de muertes.

Esta es la responsabilidad que hoy tenemos, de ayudar al pueblo de Nicaragua a detener el sufrimiento de sus familias y eso no puede esperar.

Lo que va a pasar es una frase recurrente en Nicaragua. Es premonitorio, simplemente y alentador de más muertes, de más violencia, no lo podemos admitir. Nuestra respuesta debe ser con hechos, debe ser con acción, el trabajo de la CIDH, el trabajo del grupo interdisciplinario de expertos independientes, nuestros trabajos en materia de reforma electoral, el compromiso político de elecciones anticipadas.

La comunidad hemisférica tiene que apoyar la realización con las garantías necesarias. La comunidad hemisférica, con base a los instrumentos normativos de nuestro sistema interamericano, debemos exigir al Gobierno el cese inmediato de violaciones a los derechos humanos y el cumplimiento efectivo a las recomendaciones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Debemos solicitar y debemos contribuir a la restauración de la democracia en Nicaragua sobre la base de los principios de la carta democrática.
Debemos solicitar se fortalezca el diálogo nacional, debemos dar el más fuerte respaldo a esa exigencia de alcanzar compromisos que prontamente lleven a elecciones en Nicaragua.

Señor presidente, debemos trabajar ese tridente de democracia del que hemos hablado que se basa en los trabajos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que se basa en los trabajos de las misiones de observación electoral, que se basa en el trabajo, el esfuerzo y los informes de esta Secretaría General, así como el compromiso de avanzar y dar respuestas en afirmación a estos caminos por parte de los órganos políticos de la Organización de Estados Americanos, como este Consejo Permanente