Discursos y otros documentos del Secretario General

CUMBRE DEL CONSUMIDOR, EN EL MARCO DEL G20. PANEL: CONSUMIDOR VULNERABLE EN LA ECONOMA DIGITAL

15 de mayo de 2018 - Buenos Aires, Argentina

Somos conscientes que el trabajar por más derechos para más gente en el continente que el más desigual del mundo, es un gran reto, es un gran desafío para todos los gobiernos del hemisferio y para toda la sociedad.

Amigos y amigas

La desigualdad la entendemos no solamente como producto de una distribución desigual del ingreso y del patrimonio, sino también como diferencias fundamentales en materia de acceso a derechos y de equidad. Diferencias fundamentales en materia de oportunidades y es fruto de brechas en el acceso a oportunidades de progreso a lo largo de todo el ciclo de vida de una persona, así como en el acceso y la calidad de bienes y servicios a su disposición.

Debemos entenderla también en conexión con otra forma de discriminación y factores de exclusión, que tiene nuestro continente como el machismo, el racismo, la homofobia, la xenofobia, y la exclusión social que afectan a una parte significativa de la población de las Américas.

Son muchos los discriminados por motivos de raza, origen nacional o étnico, identidad cultural, religión, edad, sexo, orientación sexual, , condición migratoria, , condición de salud mental o física. Sus derechos son violados sistemáticamente.

Los derechos de los consumidores forman parte de esta agenda. Todos estos colectivos, históricamente marginados, son los que mas pierden cuando las dinámicas del mercado permiten la entrada de productos defectuosos a los mercados nacionales.

Precisamente, las directrices de las Naciones Unidas para la Protección del Consumidor evidencian esta situación al incorporar dentro de sus principios generales la protección de los consumidores en situación vulnerable y de desventaja.

Asimismo, las directrices en sus “principios para unas buenas prácticas comerciales” establecen parámetros de un trato justo y equitativo, eso significa que las empresas deben evitar prácticas que perjudiquen a los consumidores, en particular a los consumidores en situación vulnerable.

Lamentablemente, un número mínimo de empresas - en particular las medianas y pequeñas- conocen estas directrices en nuestra región.

Por ejemplo, un consumidor con discapacidad tiene derecho a recibir una información correcta, comprensible, que cumpla los requisitos de accesibilidad universal sobre los diferentes bienes, productos o servicios, al igual que el resto de consumidores y usuarios.

Otro ejemplo, un consumidor indígena tiene derecho a recibir una información comprensible sobre los diferentes productos o servicios que el resto de consumidores reciben.

Como es evidente, las barreras en la comunicación son un claro obstáculo para el ejercicio de los derechos de un número significativo de consumidores en situación de vulnerabilidad.

Por otro lado, esta misma situación cotidiana en la economía digital potencia la vulnerabilidad.

La CEPAL, sostiene que los países de América Latina deben abordar el desafío de articular y consolidar su economía digital, lo que exige responder a las preguntas sobre cómo identificar y aprovechar las nuevas oportunidades que surgen en una fase de convergencia tecnológica para avanzar en el desarrollo económico y la igualdad.

América Latina tiene una población de aproximadamente 637 millones y representa aproximadamente el 8 por ciento del mercado global.

Aproximadamente el 67 por ciento de la población tiene acceso a Internet y esto ha generado también un crecimiento en el comercio electrónico significativo en las compras en línea.

En 2017, las ventas globales de comercio electrónico alcanzaron $ 2,29 billones y casi el 70 por ciento de los consumidores se preocupan de que sus pagos digitales no sean seguros.

Muchos de estos consumidores son millenials, jóvenes .
De acuerdo con los últimos datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, cerca del 70 por ciento de los jóvenes a nivel mundial se encuentran conectados en línea, lo que representa un cuarto del número total de individuos que utilizan el Internet.

Para el caso de las Américas, el 88.4 por ciento son jóvenes entre las edades de 15 a 24 años son usuarios de internet.

Vemos entonces dos fenómenos asociados a este mayor acceso al mundo digital, incluida la economía digital. Mientras que ambas tienen la potencialidad de crear nuevas oportunidades para promover la inclusión social de grupos en situación en vulnerabilidad, en particular los jóvenes, también tiende a replicar las desigualdades que se ven en el ámbito económico y social.

Nuestra región es, en general, una región afectada considerablemente por esta llamada “brecha digital.” Un número significativo de las personas pertenecientes a los grupos en situación de vulnerabilidad tienen negados su derecho de aprovechar las potencialidades del Internet.
Por otro lado, una vez que la brecha digital se reduzca, los consumidores en situación de vulnerabilidad estarán expuestos a productos peligrosos o inseguros.

Por esto, es fundamental que las agencias de protección al consumidor puedan tener una mayor presencia en el mundo digital y aprovechar el Internet y las TICs para poder generar la toma de conciencia sobre la vigilancia de los productos peligrosos e inseguros.

Ello implica que las agencias utilicen las TICs para promover el trato justo y equitativo que plantean las Directrices de las Naciones Unidas para la Protección del Consumidor.

Creemos que la Red de Consumo Seguro y Salud y su Sistema Interamericano de Alertas Rápidas (SIAR) son herramientas claves para que las agencias nacionales de protección del consumidor generen e intercambien información sobre las alertas de seguridad de productos de consumo en un ambiente seguro y colaborativo, evitando accidentes de consumo e incluso muertes.

Precisamente, uno de los principales retos de la Red es utilizar el Internet y las TICs como herramientas para llegar a todas las personas, en particular a los consumidores en situación de vulnerabilidad.

En esta economía digital, la importancia de la cooperación a nivel subregional, hemisférico y global es fundamental para resolver los temas de manera real y evitar las barreras que puedan existir para un trato justo y equitativo.

La disposición de la Secretaría General de la OEA, de continuar siendo un aliado para que los consumidores en situación de vulnerabilidad tengan más derechos em teoría y práctica en nuestra América.

Muchas Gracias