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OEA/Ser.G
CP/doc.3609/02 corr. 1
21 mayo 2002
Original: español/inglés
SITUACIÓN EN HAITÍ:
INFORME DEL SECRETARIO GENERAL
SOBRE LA APLICACIÓN DE LAS RESOLUCIONES
CP/RES. 806 (1303/02) CORR. 1 Y AG/RES. 1831 (XXXI-O/01)
ORGANIZACIÓN
DE LOS ESTADOS AMERICANOS
WASHINGTON,
D.C.
EL SECRETARIO
GENERAL
21 de mayo de 2002
Señora
Presidenta:
Tengo el honor de remitir a
Vuestra Excelencia el informe de la Secretaría General sobre la situación en
Haití de conformidad con las resoluciones CP/RES. 806 (1303/02) corr. 1 y
AG/RES. 1831 (XXXI-O/01).
Aprovecho la oportunidad para
reiterar a Vuestra Excelencia las seguridades de mi más alta y distinguida
consideración.
César
Gaviria
Excelentísima
señora
Embajadora
Margarita Escobar
Representante
Permanente de El Salvador
Presidenta del
Consejo Permanente
de la Organización de los Estados Americanos
Washington, D.C.
ÌNDICE
Página
I. Antecedentes............................................................................................................. 1
II. La
Comisión Investigadora de los hechos del 17 de diciembre de 2001........................... 1
III. Consejo
Consultivo de Indemnizaciones........................................................................ 2
IV. La
Misión Especial de la OEA para el Fortalecimiento de la Democracia en Haití........... 3
V. Reunión
del 10 de mayo con Presidente Aristide........................................................... 5
VI. El proceso de negociación — Visita a
Haití del Secretario General Adjunto y del Ministro de Relaciones Exteriores de
Santa Lucía, Julian Hunte, del 12 al 15 de mayo....................................... 5
VII. Movilización
de Recursos............................................................................................ 6
VIII. Conclusiones
y Observaciones..................................................................................... 7
ANEXO I Primer Informe Provisional del Secretario General............................................ 9
Misión Especial de la OEA............................................................................ 21
Acuerdo
sobre la Misión Especial de la OEA.................................................. 33
Términos
de referencia para una Comisión Investigadora................................ 39
Términos
de referencia para un Consejo Consultivo de Indemnización.............. 41
Proyecto
de Acuerdo inicial........................................................................... 43
Proyecto
de Presupuesto para la Misión Especial............................................ 48
Ofrecimientos
de Apoyo................................................................................ 53
ANEXO II Contribuciones
a la Misión Especial de la OEA para el fortalecimiento de la democracia en
Haití 55
SITUACIÓN EN
HAITÍ: INFORME DEL SECRETARIO GENERAL
SOBRE LA APLICACIÓN DE LAS RESOLUCIONES
CP/RES. 806 (1303/02) CORR. 1 Y AG/RES. 1831 (XXXI-O/01)
I.
ANTECEDENTES
Desde agosto de 2000, la OEA ha venido tomando parte activa en las
actividades tendientes a lograr la resolución de las dificultades emanadas de
las elecciones legislativas y municipales realizadas en Haití el 21 de mayo de
2000. Desde ese entonces el Secretario
General y el Secretario General Adjunto han llevado a cabo numerosas misiones
en el curso de las cuales han logrado mediar en la realización de negociaciones
cara a cara entre el Gobierno de Haití y los partidos políticos de
oposición. Se logró completar casi
totalmente un acuerdo inicial, pero el mismo sufrió reveses en dos
oportunidades, debido a la violencia, los días 28 de julio y 17 de diciembre de
2001.
El 15 de enero de 2002 el Consejo Permanente de la Organización de los
Estados Americanos celebró una sesión extraordinaria para considerar la
situación imperante en Haití tras un ataque armado al Palacio Nacional de
Puerto Príncipe, en las primeras horas del día 17 de diciembre de 2001. En esa
reunión el Consejo aprobó una resolución titulada “La situación en Haití”,
publicada como CP/RES. 806 corr. 1, del 16 de enero. En ella se reiteran varios mandatos contenidos en la Resolución
AG/RES. 1831 (XXXI-O/01). Además se
dispone que el Secretario General y el Consejo Permanente adopten determinadas
medidas específicas con respecto a Haití y den cuenta de las mismas a la
Asamblea General en la medida en que sea pertinente.
El 3 de abril de 2002 el Secretario General presentó al Consejo Permanente
el Primer informe provisional sobre el cumplimiento de la resolución CP/RES.
806, (CP/doc.3567/02), copia del cual se adjunta al presente documento como
Anexo I. En el informe provisional se
presenta la gama de actividades realizadas en los meses que precedieron al 3 de
abril; dicho documento forma parte del informe dirigido al trigésimo segundo
período ordinario de sesiones de la Asamblea General, conforme a lo dispuesto
por la resolución CP/RES. 806.
Se presenta este informe, con sus Anexos, en cumplimiento de lo dispuesto a
ese respecto por las resoluciones AG/RES. 1831 y CP/RES. 806.
II.
LA COMISIÓN
INVESTIGADORA DE LOS HECHOS DEL 17 DE DICIEMBRE DE 2001
El 4 de abril el Secretario General nombró una Comisión Investigadora y le
encomendó examinar los actos de violencia que tuvieron lugar en Haití el 17 de
diciembre y presentar al propio Secretario General y a las autoridades
haitianas recomendaciones basadas en los hechos comprobados por la
Comisión. La Comisión está formada por
tres juristas: Nicholas Liverpool, de Dominica, designado por la Comunidad del
Caribe (CARICOM); Roberto Flores Bermúdez, ex Ministro de Relaciones Exteriores
de Honduras, y Alonso Gómez Robledo, profesor de Derecho Internacional, de
México.
Tras las reuniones mantenidas en la sede de la OEA el 5 de abril, los
Comisionados viajaron a Haití, donde permanecieron entre el 8 y el 21 de abril para
la primera fase de su labor; en ese período celebraron audiencias en Puerto
Príncipe y en las Provincias para recibir declaraciones de personas que habían
sido afectadas por los hechos del 17 de diciembre. Los Comisionados regresaron a Haití el 13 de mayo para iniciar la
segunda fase de su investigación. Según
se prevé, concluirán su labor alrededor del 30 de junio de 2002.
La Secretaria Ejecutiva de la Comisión es la Dra. Bertha Santoscoy, en uso
de licencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
III.
CONSEJO
CONSULTIVO DE INDEMNIZACIONES
El 13 de mayo el Secretario General anunció el establecimiento del Consejo
Consultivo de Indemnizaciones, conforme a la resolución CP/RES. 806 (1303/02)
corr. 1, a través de la cual el Consejo Permanente había exhortado al Gobierno
de Haití a “…[proseguir] con diligencia
todos los esfuerzos para restablecer el clima de seguridad que es condición
necesaria para reanudar las negociaciones auspiciadas por la OEA”, lo que
comprende, entre otras cosas “indemnizaciones de organizaciones y personas que
sufrieron daños y perjuicios como resultado directo de los actos de violencia
del 17 de diciembre de 2001”.
La estructura del Consejo es el fruto de un acuerdo entre el Secretario
General y el Gobierno de Haití. El
miembro del Consejo designado por el Gobierno es el Ministro de Obras Públicas,
Sr. Harry Clinton, en tanto que el Secretario General designó al Sr. Fritz de
Catalogne, Jefe de la Asociación de Compañías de Seguros de Haití, quien fue
recomendado conjuntamente por instituciones del sector privado y por las
instituciones religiosas de Haití. El
Sr. Jean Michel Arrighi, Director del Departamento de Derecho Internacional de
la Subsecretaría de Asuntos Jurídicos de la OEA, fue designado por el Secretario
General como representante personal suyo en el Consejo.
El Consejo Consultivo comenzó su labor el 13 de mayo. En otras cosas, efectuará “una evaluación de
todos los daños físicos, pérdida de vidas u otros daños físicos sufridos como
consecuencia directa de la violencia del 17 de diciembre de 2001, la cual
continuó durante varios días después" y realizará "un recuento de los
daños materiales derivados del ataque al Palacio Nacional, el saqueo e incendio
de la sede de los partidos políticos de la oposición, de las residencias
privadas de los dirigentes de Convergencia Democrática, de los centros
culturales y académicos, extranjeros o nacionales, en Port-au-Prince y en otras
ciudades y localidades”.
El Consejo Consultivo de Indemnizaciones, cuyo mandato es presentar
recomendaciones a la Comisión Interministerial constituida por el Gobierno de
Haití a los efectos de conocer de las demandas y proceder a las
indemnizaciones, inició inmediatamente sus labores. A los fines consultivos
para los que fue constituida, el Consejo Consultivo de Indemnizaciones ha
decidido establecer un marco de categorías de situaciones ocurridas, daños
producidos y modalidades y procedimientos sumarios para la evaluación de los
mismos de acuerdo con su naturaleza. Dicho marco general estará concluido en
los próximos días.
Simultáneamente, el Consejo Consultivo de Indemnizaciones espera poder
recibir la información que compete transmitir a las autoridades nacionales
sobre las denuncias presentadas a fin de proceder al estudio de casos. Sin
pretender agotar la estimación de todas ellas, establecerá parámetros que
permitan a las instancias nacionales encargadas del pago de dichas
indemnizaciones a las víctimas. Es deseo del Consejo Consultivo de
Indemnizaciones poder presentar sus recomendaciones a la Comisión
interministerial a la brevedad posible y que ello permita culminar rápidamente
con el proceso de indemnización de los daños producidos y poder así resolver
satisfactoriamente las reclamaciones.
IV.
LA MISIÓN
ESPECIAL DE LA OEA PARA EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA EN HAITÍ
El 4 de abril de 2002 el Secretario General anunció el nombramiento de
David Lee, ex Coordinador Especial para Haití del Ministerio de Relaciones
Exteriores de Canadá, como Jefe de la Misión Especial para el Fortalecimiento
de la Democracia en Haití, y del Embajador Denneth Modeste, Asesor del
Secretario General Adjunto, como Subjefe de Misión. La Misión Especial comenzó
a funcionar con la llegada a Haití del Subjefe de Misión, el 10 de abril, y del
Jefe de Misión, el 20 de abril. Se
adoptaron medidas para la obtención del personal administrativo y el respaldo
logístico necesarios para facilitar la labor de la Misión. Además se procura
identificar expertos para los cuatro ámbitos clave de la Misión Especial, a
saber, seguridad, justicia, derechos humanos y gobernanza.
Desde su llegada, el Jefe y el Subjefe de Misión celebraron una serie de
reuniones con el Representante Especial del Secretario General, Embajador
Sergio Romero, altos funcionarios del Gobierno de Haití, la oposición política,
los representantes del Grupo de Amigos del Secretario General para la cuestión
de Haití, establecido en Puerto Príncipe, con la sociedad civil y con el sector
privado, conforme a un programa de actividades.
El Jefe y el Subjefe de la Misión Especial se reunieron también con los
principales organismos multilaterales y bilaterales (gubernamentales) de
asistencia, para informarse sobre la labor que se estaba realizando en las
esferas de trabajo relacionadas con el mandato de la Misión, y determinar los
ámbitos y mecanismos de realización de una colaboración más eficaz.
En todas las reuniones, el enfoque de la Misión consistió en exponer las
actividades que deben realizarse en el marco de la resolución CP/RES. 806, del
16 de enero de 2002. La exposición comprendió información sobre la Comisión
Investigadora sobre los hechos de violencia ocurridos en Haití el 17 de
diciembre de 2001 y días subsiguientes; el Consejo Consultivo de
Indemnizaciones para las víctimas de la violencia; las negociaciones tendientes
a resolver la crisis política provocada por el hecho de que las elecciones
legislativas y municipales del 21 de mayo de 2000 no arrojaron resultados
concluyentes; y el necesario seguimiento de las recomendaciones que debe efectuar
la Comisión Investigadora de las disposiciones del Acuerdo Inicial al final de
las negociaciones políticas.
La exposición se refirió también a la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH), a la cual, conforme a lo previsto en la resolución CP/RES. 806,
se ha solicitado que "realice una visita in situ a Haití”. La CIDH ha hecho saber que regresará a Haití
a fines de mayo o principios de junio de 2002.
Dado el reducido número de miembros de la Misión Especial, es esencial que
los haitianos se sientan identificados con ella y que la Misión eche firmes
raíces en la Administración haitiana, lo que hace necesario contar con
contrapartes. También es necesario crear alianzas con otros donantes que estén
en condiciones de seguir acompañando a Haití tras la finalización de la Misión,
teniendo cuidadosamente en cuenta qué organismo mantiene una presencia activa
en cada campo. La Misión Especial se propone basarse en las realizaciones del
pasado (por ejemplo, utilizando los informes pertinentes de MICAH y MICIVIH), y
brindar continuidad para el futuro, a mediano y a más largo plazo.
El equipo de la Misión Especial, aun cuando en la actualidad cuenta con la
mitad de su fuerza, continuará fortaleciéndose en forma selectiva y gradual y,
si todo va bien, su labor, incluso cuando logre la mayor eficacia, no tendrá
resultados espectaculares.
La Misión Especial tiene el cometido de establecer contactos y trabajar con
un muy amplio espectro de protagonistas en Haití, dentro y fuera de la
Administración. Estos contactos se
están realizando y el Jefe de Misión espera crear relaciones productivas y
basarse en su asesoramiento y asistencia para llevar a cabo la labor de la
Misión.
Como los cuatro pilares principales de la labor de la Misión Especial están
estrechamente interconectados, se está adoptando un enfoque flexible para la
interrelación entre los sectores. De hecho, algunos temas abarcan diversos
campos, como el de los derechos humanos, por lo cual se tratarán en conjunción
con la CIDH, teniendo en cuenta que en la resolución CP/RES. 806 se hace
hincapié en el cometido de la Misión Especial de controlar e informar en la
esfera de los derechos humanos.
Como es evidente, una de las principales prioridades –por lo menos a corto
plazo– será la de la seguridad. La mayoría de los interlocutores plantearon
varios temas y motivos de preocupación referentes al problema de la seguridad
en el país, que abarcan los cuatro pilares de la labor de la Misión, incluido
el incremento del número de bandas armadas y el armamento que poseen estas
últimas, el hecho de que el Gobierno no respete las conclusiones y sentencias
de los tribunales de justicia, así como los arrestos y detenciones arbitrarios,
determinados por motivos políticos. La
oposición política y las organizaciones de la sociedad civil han expresado el
temor de que si no se consideran seriamente esos temas se dificultará la
búsqueda de una solución de consenso frente a la actual crisis política.
Aparte de la importancia intrínseca que, por muchas y notorias razones,
posee la cuestión de la seguridad en Haití, el tema resulta especialmente
importante en el actual contexto político, tras los hechos del 17 de diciembre
de 2001 y otros, y en virtud de las renovadas negociaciones políticas en
perspectiva en las dos primeras semanas de junio de 2002. No obstante, aunque
la Misión Especial podrá colaborar con otras instituciones internacionales que
actúan en los tres pilares restantes, en la esfera de la seguridad son pocos
los actores internacionales que permanecen en Haití, lo que obligará a la
Misión Especial, en el marco de sus limitados recursos, a asumir más arduas
responsabilidades.
Todos los interlocutores consideran que el enfoque basado en los mecanismos
de contrapartes y alianzas para la ejecución del componente de la Misión
Especial de la resolución CP/RES. 806 es eficaz y cabe esperar que genere
resultados tangibles. A la Misión le resulta también alentador el hecho de que
todos los interlocutores han ofrecido colaboración, por lo cual ha venido
realizando el seguimiento del tema con detalles sobre la práctica.
La Misión se ha estado reuniendo con otros sectores de la sociedad
haitiana, incluida la asociación de periodistas, entidades de promoción de los
derechos humanos y el Colegio de Abogados de Haití y planea continuar haciendo
durante las próximas semanas. Se ha hecho hincapié en la necesidad de
colaboración con instituciones locales de ese género para potenciar los
recursos y brindar continuidad, que es uno de los principales objetivos de la
Misión Especial.
Al mismo tiempo, la Misión Especial ha hecho hincapié en que el éxito de su
labor se verá afectado también notablemente por la evolución de las
negociaciones políticas.
V.
REUNIÓN DEL
10 DE MAYO CON EL PRESIDENTE ARISTIDE
El Secretario General Adjunto aprovechó la presencia del Presidente
Aristide en Nueva York para el período extraordinario de sesiones de la
Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la infancia para reunirse con él,
el 10 de mayo. El Presidente fue acompañado por el Ministro de Relaciones
Exteriores, Joseph Philippe Antonio y el Embajador Representante Permanente
ante las Naciones Unidas, Dr. Jean Alexandre. El Secretario General Adjunto,
que fue acompañado por su Jefa de Gabinete, señora Sandra Honoré, aprovechó la
oportunidad que ofrecía ese foro neutral para pasar revista al estado de los
esfuerzos realizados por la Organización y para examinar perspectivas de
resolución de la crisis política.
El Secretario General Adjunto hizo hincapié, ante el Presidente, en que a
los Estados Miembros y a los Observadores Permanentes de la Organización les
preocupa cada vez más la necesidad de completar la negociación con la oposición
de modo de garantizar un proceso electoral libre y de puntual realización.
VI.
EL PROCESO
DE NEGOCIACIÓN – VISITA A HAITÍ DEL SECRETARIO GENERAL ADJUNTO Y DEL MINISTRO
DE RELACIONES EXTERIORES DE SANTA LUCÍA, JULIAN HUNTE, DEL 12 AL 15 DE MAYO
El Secretario General Adjunto y el Ministro de Relaciones Exteriores de
Santa Lucía, actual Presidente del Consejo de Relaciones Exteriores y
Comunitarias de la CARICOM (COFCOR), Excelentísimo señor Senador Julian R.
Hunte, viajaron a Haití, donde permanecieron entre el 12 y el 15 de mayo,
procurando reducir las diferencias que siguen impidiendo un acuerdo electoral
entre el Gobierno y los partidos políticos de oposición en ese país.
El Secretario General César Gaviria indicó, antes de esa visita, que la
misma resulta especialmente importante teniendo en cuenta que el trigésimo
segundo período ordinario de sesiones de la Asamblea General se realizará en
Barbados en junio de 2002. Durante su
estadía en Puerto Príncipe, el equipo se reunió con autoridades del Gobierno
haitiano, incluidos el Presidente, el Primer Ministro y el Ministro de Relaciones
Exteriores; con la organización opositora Convergencia Democrática, con
entidades de la sociedad civil y con la Iglesia. Aprovechó la oportunidad para
ponerse al tanto de la situación imperante y evaluar la labor inicial de la
Misión Especial de la OEA para el Fortalecimiento de la Democracia en Haití.
El Secretario General Adjunto y el Ministro de Relaciones Exteriores
quedaron muy impresionados por la preocupación manifestada por la oposición y
las entidades de la sociedad civil acerca de las deficientes condiciones de
seguridad. Reconocieron la validez de muchas de estas preocupaciones. Asimismo,
observaron que éstas debían ser abordadas en las negociaciones y no constituir
requisitos previos para las conversaciones. Al tratar cuestiones conexas, la
Misión OEA-CARICOM aprovechó la oportunidad para informarse sobre la labor de
la Comisión Investigadora tripartita en relación con la violencia del 17 de
diciembre de 2001 y participó en la puesta en funcionamiento del Consejo
Consultivo de Indemnizaciones, el 13 de mayo de 2002, conforme a lo
anteriormente expuesto en este documento.
La solidez de la cooperación entre los líderes de la OEA-CARICOM y los de
la comunidad internacional fue evidente en las dos prolongadas sesiones de
trabajo que mantuvieron con los embajadores y representantes del Grupo de
Amigos del Secretario General para la cuestión de Haití en Port-au-Prince y en
Washington.
VII.
MOVILIZACIÓN
DE RECURSOS
Los cuatro procesos en los que ahora toma parte la OEA en Haití --la Misión
Especial, la Comisión Investigadora, el Consejo Consultivo de Indemnizaciones y
la labor de respaldo para el diálogo político-- requerirán considerables
recursos. Tras una comunicación enviada el 19 de febrero de 2002 a Embajadores,
Representantes Permanentes, instituciones financieras internacionales y
organismos internacionales, el Secretario General y el Secretario General
Adjunto hicieron un llamamiento conjunto, el 11 de abril, a los Ministros de
Relaciones Exteriores de los Estados Miembros y Observadores Permanentes, y a
las autoridades de las instituciones y de los organismos antes mencionados en
procura de contribuciones que permitan a la Organización cubrir los costos que
deberán financiarse. El Secretario General agradece el respaldo y las
contribuciones que se reflejan en el cuadro adjunto (Anexo II).
No obstante, subsiste una brecha considerable entre las contribuciones
recibidas y el costo real de la labor, que proseguirá durante algún tiempo. Tan
sólo el moderado costo de la Misión Especial es del orden de los US$3 millones,
en tanto que el de la Comisión Investigadora y el del Consejo Consultivo de
Indemnizaciones equivale, en cifras agregadas, a aproximadamente US$150.000. El
monto de las contribuciones en efectivo recibidas al 17 de mayo de 2002
asciende a US$698.357.
La resolución 806 estableció para la Misión Especial objetivos ambiciosos,
con un presupuesto reducido que no comprende fondos para programas. La OEA está realizando consultas con el
Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y otros organismos
sobre colaboración para la realización del mandato de la Misión Especial. El BID se ha ofrecido para brindar respaldo
técnico a través de su Representación en Port-au-Prince, en tanto que el Banco
Mundial ha examinado la posibilidad de brindar respaldo para la labor de la
Misión Especial en el rubro gobernanza.
El Secretario General y el Secretario General Adjunto aprovechan la
oportunidad que ofrece este informe para agradecer a los Estados Miembros, a
los Observadores Permanentes y a los organismos internacionales por su apoyo y
para reiterar su llamamiento de que proporcionen contribuciones para la labor
que realiza la OEA en Haití.
VIII.
CONCLUSIONES
Y OBSERVACIONES
La labor de la Misión Especial de la OEA para el Fortalecimiento de la
Democracia en Haití ha venido realizándose en forma cuidadosa y segura. A la
fecha de preparación del presente informe la Misión Especial ha dado forma
final a los acuerdos de obtención de espacio de oficinas, que espera ocupar
alrededor de fines de mayo. Habiendo
obtenido el personal administrativo y el respaldo logístico inicial necesarios,
la Misión Especial puede ahora dedicarse a desarrollar y ejecutar sus programas
de trabajo con las contrapartes haitianas y colaboradores internacionales y
contratar y poner en acción expertos adicionales para los cuatro ámbitos clave
de su mandato, si los recursos lo permiten.
Análogamente, la Comisión Investigadora sigue llevando adelante su
investigación sobre los hechos del 17 de diciembre de 2001 y está realizando
serios esfuerzos para concluir su labor e informar al Presidente de Haití y al
Secretario General a más tardar el 30 de junio de 2002.
El Consejo Consultivo de Indemnizaciones complementará la labor realizada
por la Comisión Investigadora, y cabe esperar que sus recomendaciones, una vez
acogidas, ayuden a sentar las bases de la reconciliación entre los diferentes
sectores afectados por los hechos del 17 de diciembre de 2001.
La OEA sigue aprovechando su estrecha colaboración con la CARICOM,
manifestada en el renovado esfuerzo del Secretario General Adjunto y del
Ministro de Relaciones Exteriores de Santa Lucía de facilitar la reanudación de
las negociaciones para un acuerdo electoral (político) inicial entre el
Gobierno y los partidos políticos de oposición en Haití.
Quizá lo más importante sea que los
crecientes esfuerzos de la Secretaría General de la OEA en Haití desde la
adopción de la resolución CP/RES. 806 el 16 de enero han sido reciprocados
cooperativamente por el Gobierno de Haití. Conforme al acuerdo del 1 de marzo
de 2002 entre la OEA y el Gobierno de Haití, las actividades de la Organización
en Haití se están llevando a cabo en el marco de las leyes haitianas y están
recibiendo pleno respaldo de las autoridades del país. Es de esperar que la
mayor previsibilidad y confianza que está surgiendo de esa relación se sienta
pronto en el entorno de las negociaciones que se llevan a cabo entre el
gobierno y las fuerzas de la oposición.
En el punto 7 de la resolución CP/RES. 806 se exhorta “al Gobierno de Haití
y a todos los partidos políticos a que, con apoyo de la sociedad civil y otras
instituciones pertinentes de Haití, reanuden como cuestión de urgencia las
negociaciones auspiciadas por la OEA tan pronto las condiciones lo permitan,
con miras a lograr un acuerdo para resolver la crisis política en Haití”.
El Secretario General y el Secretario General Adjunto concluyen que el
progreso registrado en abordar las causas y consecuencias de la violencia del
17 de diciembre de 2001 y establecer la Misión Especial determinan que la pronta
conclusión del acuerdo negociado sobre las elecciones –de conformidad con lo
estipulado en el Proyecto de Acuerdo Inicial del 15 de julio de 2001 y
propuesto en los elementos de un compromiso el 5 y 11 de diciembre de 2001–
constituya hoy la contribución más importante para lograr progreso esencial en
Haití, ya sea para mejorar el clima de seguridad o normalizar las relaciones
del país con las instituciones financieras internacionales. El Secretario
General y el Secretario General Adjunto exhortan al Gobierno de Haití y a todos
los haitianos a hacer que esto sea posible sin más demoras.
ANEXO I