CP/doc.3567/02
3 abril 2002
Original: inglés
PRIMER INFORME PROVISIONAL
SOBRE EL CUMPLIMIENTO
DE LA
RESOLUCIÓN CP/RES. 806 (1303/02) DEL CONSEJO PERMANENTE
SOBRE
LA SITUACIÓN EN HAITÍ
Este documento se distribuye a
las misiones permanentes y será
presentado al Consejo
Permanente de la Organización.
PRIMER INFORME PROVISIONAL SOBRE EL CUMPLIMIENTO
DE LA RESOLUCIÓN CP/RES. 806 (1303/02) DEL CONSEJO
PERMANENTE
SOBRE LA SITUACIÓN EN HAITÍ
El 16 de enero de 2002, el Consejo Permanente de la Organización de los
Estados Americanos celebró una sesión extraordinaria a fin de analizar el
deterioro de la situación de la seguridad y la intensificación de la violencia
en Haití, tras un ataque armado al palacio presidencial de Port-au-Prince
durante las primeras horas del 17 de diciembre de 2001.
Los Estados Miembros expresaron graves preocupaciones
sobre el quebrantamiento del orden público en el país y reafirmaron en forma
expresa, clara y unánime que la negociación era el único instrumento para
lograr una solución pacífica a la crisis motivada por las elecciones locales,
municipales y legislativas no decisivas de mayo de 2000.
El Consejo Permanente aprobó la resolución CP/RES. 806
(1303/02) titulada “La situación en Haití”, la cual estipuló un nuevo mandato
para el Secretario General de la Organización. El propósito de la resolución es
crear condiciones propicias para las negociaciones. Los componentes esenciales
de la resolución piden:
§
La realización de una investigación rigurosa e
independiente de los incidentes relacionados con el 17 de diciembre de 2001;
§
La indemnización de organizaciones y personas que
sufrieron daños y perjuicios como resultado directo de los actos de violencia
de esa fecha;
§
El establecimiento de una misión de la OEA para
fortalecer la democracia en Haití.
El Secretario General y el Secretario General Adjunto de la OEA han
trabajado muy de cerca con los Estados Miembros, y especialmente con la CARICOM
y el Grupo de Amigos, para cumplir el mandato del Consejo Permanente. También
obtuvieron un respaldo financiero muy importante y ofrecimientos de apoyo de
muchos de esos Estados, Observadores Permanentes, organizaciones
internacionales e instituciones financieras internacionales.
Este informe se presenta en cumplimiento de la resolución CP/RES. 806, que
estipula que el Secretario General debe presentar un informe provisional al
Consejo Permanente sobre la ejecución de la resolución.
Luego de la adopción de la
resolución 806 del Consejo Permanente, el Secretario General y el Secretario
General Adjunto de la OEA iniciaron un proceso de consultas con representantes
del Grupo de Amigos, el Embajador de Haití ante la OEA y el Presidente Aristide
sobre el cumplimiento de la resolución. En ese contexto, la Secretaría General
de la OEA invitó a Convergencia Democrática a Washington, D.C., desde el 31 de
enero hasta el 1 de febrero de 2002, para mantener conversaciones con
funcionarios de la OEA. La delegación de Convergencia Democrática estuvo
compuesta por Victor Benoit, Paul Denis y José Nicolas. Se reunieron con el
Secretario General, el Secretario General Adjunto y el Secretario Ejecutivo de
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
La delegación mostró especial
preocupación por la escalada de violencia y el deterioro general de las
condiciones de seguridad en el país. Analizaron los daños a las propiedades y
otros perjuicios sufridos por la dirigencia de la oposición, a consecuencia de
la violencia del 17 de diciembre de 2001, la cual continuó durante los días
siguientes.
Se les notificó acerca de las
deliberaciones del Consejo Permanente de la Organización sobre el tema y sobre
los puntos principales de la resolución 806, lo cual podría acelerar la resolución
positiva de la crisis:
§
El Gobierno de Haití tiene responsabilidad
primordial en llevar a cabo una investigación independiente que sea libre,
imparcial y abierta, con respecto de la soberanía y las instituciones
haitianas.
§
El pago de indemnizaciones a todas las víctimas,
inclusive a las familias de los funcionarios de la policía que perdieron su
vida en el ataque al Palacio Nacional.
§
La reanudación de las negociaciones para lograr
una solución de consenso a la crisis.
§
El envío de una Misión Especial a fin de ayudar a
fortalecer la democracia y las instituciones haitianas.
Se recalcó a la delegación que la
OEA no deseaba crear más problemas o presiones a través de la investigación o
de la Misión Especial, sino ayudar a Haití a cumplir con su deber.
La Secretaría mantuvo consultas simultáneas en la sede, con el Embajador de
Haití en la OEA, Raymond Valcin, sobre los acuerdos para constituir una
Comisión Investigadora y un Consejo de Indemnizaciones, y sobre los asuntos
administrativos y políticos relacionados con el envío de la Misión Especial a
Haití.
La CARICOM, cuyos Estados Miembros
se sienten profundamente afectados por la crisis en Haití, despachó una Misión
Especial a Haití, que tuvo lugar del 28 al 31 de enero del año 2002, bajo la
dirección del Honorable Julian R. Hunte, Ministro de Relaciones Exteriores de
Santa Lucía. El motivo de la visita fue estudiar la situación y dar a conocer
las conclusiones a la Decimotercera Reunión entre períodos de sesiones de la
Conferencia de Jefes de Estado de la CARICOM.
En esa reunión, que tuvo lugar en
Belice del 4 al 5 de febrero de 2002, los dirigentes aceptaron el informe de la
Misión Especial y adoptaron, entre otras, las siguientes iniciativas:
§
Solicitar la creación de una Comisión
Investigadora internacional e independiente para indagar los hechos ocurridos
el 17 de diciembre de 2001;
§
Exhortar a la comunidad internacional a librar
fondos para Haití, basándose en la evaluación de la CARICOM de la dinámica
política en Haití;
§
Respaldar las disposiciones de la resolución
CP/RES. 806, solicitando una visita in
loco de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos;
§
Exhortar a los partidos políticos de Haití a
reanudar las negociaciones y firmar un Acuerdo que resuelva el impasse político
del momento.
El
Secretario General Gaviria, asistió a la Cumbre de la CARICOM y de los países
centroamericanos, que tuvo lugar con posterioridad a la Conferencia de la
directiva de la CARICOM el 5 de febrero de 2002, y, en virtud del párrafo 8 de
la resolución 806, se valió de esa oportunidad para consultar con los
dirigentes de la CARICOM sobre la situación en Haití.
PROPUESTA PARA LA MISIÓN
La
resolución CP/RES. 806 (1303/02), del 16 de enero de 2002, encomendó al
Secretario General:
Acompañar
el interés y disposición del Gobierno de Haití de trabajar conjuntamente con la
comunidad internacional para encontrar una solución a la actual crisis política
mediante el establecimiento de una Misión de la OEA, de conformidad con la
resolución AG/RES. 1831 (XXXI-O/01) de la Asamblea General de la OEA, a fin de
trabajar dentro del espíritu de la Carta de la OEA y la Carta Democrática
Interamericana.
El 12 de febrero de 2002, el Secretario General presentó
al Grupo de Amigos un documento titulado Misión
Especial de la OEA para fortalecer la democracia en Haití. El documento
describe el planteamiento inicial de la Secretaría General de la OEA sobre las
atribuciones y las actividades de la Misión Especial. Si bien el mismo no fue
creado con la intención de abarcar y responder a la totalidad de las múltiples
necesidades e intereses de Haití, proporcionó la base del llamado del
Secretario General para el financiamiento de la Misión.
El documento describe los antecedentes y resultados de
los intentos de la OEA por resolver, a través del diálogo y la negociación, la
crisis política actual en Haití. El documento dispone el nombramiento de 15
expertos técnicos y el personal de apoyo necesario para el manejo de programas
en cuatro componentes: seguridad, justicia, derechos humanos y gobernanza. Las
metas y objetivos de cada componente se describen en las páginas 16 a 21 del
Anexo 1.
NUEVAS CONSULTAS CON LA CARICOM
El Secretario General Adjunto partió de Washington, D.C.,
el 23 de febrero de 2002 para visitar Haití. Viajó acompañado de su Jefe de
Gabinete, señora Sandra Honoré, y el Asesor señor Denneth Modeste. Esa tarde se
reunión en Miami con una delegación de la CARICOM integrada por el
Excelentísimo señor Julian R. Hunte, Ministro de Relaciones Exteriores de Santa
Lucía; el señor Edwin Carrington, Secretario General de la CARICOM; y la señora
Charmaine Atkinson-Jordan a fin de
proseguir las consultas y la colaboración con Haití.
El Embajador Einaudi informó a la delegación de la
CARICOM que el propósito de su visita a Haití no era reanudar las negociaciones
políticas, sino negociar un acuerdo marco con las autoridades haitianas sobre
la Misión Especial y llegar a un acuerdo sobre los términos de referencia de la
Comisión Investigadora y un Consejo Tripartito de Indemnizaciones. Anunció que,
de esa forma, estaría iniciando el proceso de creación de un clima propicio
para las negociaciones.
La delegación de la CARICOM expresó su opinión de que la
política de la comunidad internacional con relación a Haití es incongruente y
contraproducente al detener la asistencia. Sin embargo, estuvo de acuerdo con
la OEA en que se necesitaba una investigación de los incidentes del 17 de
diciembre de 2001. La delegación de la CARICOM recalcó los atributos de internacional
e independiente de la Comisión Investigadora.
Las dos delegaciones llevaron a cabo un análisis de lo
que se necesita hacer durante los próximos meses y se formaron una idea de cómo
elaborar un calendario que serviría como punto de referencia. Se hizo hincapié
en la investigación, en el despliegue de la Misión Especial y en la reanudación
de las negociaciones.
VISITA A LA REPÚBLICA DOMINICANA
Tras las consultas con la CARICOM, el Secretario General
Adjunto viajó a la República Dominicana (que comparte con Haití la isla
Hispaniola), donde haría una conferencia en la Pontificia Universidad Católica
Madre y Maestra sobre “La Carta Democrática Interamericana y el papel de la
Organización de los Estados Americanos en la resolución de conflictos
políticos” el 26 de marzo de 2002.
El Secretario General Adjunto aprovechó la oportunidad de
su visita a la República Dominicana para enterarse, en conversaciones con el
Presidente Hipólito Mejía, la Vicepresidenta Milagros Ortiz Bosch y el Ministro
de Relaciones Exteriores Jugo Tolentino Dipp, de las iniciativas bilaterales
emprendidas por los dos gobiernos. También analizó con las autoridades de la
República Dominicana la labor que lleva a cabo la Organización de conformidad
con la resolución 806 y encontró en ellas decidido apoyo para la resolución de
la crisis haitiana y la firme disposición de respaldar los esfuerzos de la OEA
con respecto a la situación en la vecina república.
COLABORACIÓN DEL GOBIERNO HAITIANO
El Secretario General Adjunto se dirigió luego a Haití, dónde se encontró
con la Embajadora Sonia Johnny, Representante Permanente de Santa Lucía ante la
OEA. Mantuvieron extensas conversaciones sobre los elementos más importantes de
la resolución 806 y su ejecución, con el Presidente Aristide, con
representantes de Fanmi Lavalas, con el Grupo de Amigos de Haití, con
Convergencia Democrática, con la Sociedad Civil y con la Iglesia Católica
Romana. También se reunieron con los Ministros de Relaciones Exteriores y de
Justicia.
La delegación contó con la plena y efectiva colaboración
del Gobierno de Haití, lo cual permitió a la OEA comenzar a organizar su Misión
Especial. El Embajador Einaudi y el Ministro de Relaciones Exteriores de Haití,
Joseph Phillipe Antonio, firmaron el 1 de marzo de 2002, un acuerdo sobre la
Misión Especial que tiene por objeto determinar la base jurídica para la
presencia y la labor de la misión en Haití.
Para evitar cualquier dificultad de interpretación y
aplicación de las disposiciones de la resolución 806 con respecto a la
investigación de los incidentes del 17 de diciembre de 2001, el Embajador
Einaudi buscó y obtuvo el compromiso verbal del Ministro de Justicia y del
Presidente sobre el carácter de la investigación, con el fin de velar por que
la misma tenga lugar dentro del ámbito de la resolución y la declaración de los
Jefes de Estado de la CARICOM.
El Secretario General Adjunto se refirió al tema de la
investigación en los siguientes términos:
a.
Tres juristas prominentes escogidos de entre los
Estados Miembros de la OEA constituirían una Comisión Investigadora
independiente.
b.
La Comisión no entraría dentro de la esfera de
acción de las autoridades judiciales locales, pero contará con el total apoyo
del Estado haitiano.
c.
El objetivo de la Comisión es la investigación de
los hechos, sin autoridad para procesar separadamente del Gobierno de Haití.
d.
Presentaría un informe independiente al Secretario
General de la OEA y al Gobierno de Haití sobre la indagación de los hechos, con
las debidas recomendaciones, basadas en esos hechos, con relación a los cuales
las autoridades de Haití deben actuar.
La
Secretaría identificó a tres juristas de prestigio dentro del sistema
interamericano, mantuvo consultas con ellos y recibió su aceptación para
integrar la Comisión Investigadora.
La
delegación también contó con el acuerdo del Presidente y el Ministro de
Justicia para la creación de un Consejo Consultivo Tripartito de
Indemnizaciones. El Consejo estará integrado por un representante del gobierno,
una persona escogida entre instituciones del sector privado en Haití y un
tercero designado por el Secretario General de la OEA.
El
Consejo asesorará a la Comisión Ministerial establecida por el Gobierno de
Haití sobre indemnizaciones para organizaciones e individuos que sufrieron
daños y perjuicios como resultado directo de los actos de violencia del 17 de
diciembre de 2001 y días siguientes.
COMISIÓN INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS
En el párrafo 11 de la resolución CP/RES. 806 se
solicita a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH): “que, en su
esfera de competencia, emprenda una visita in situ a Haití para consultar con
la sociedad civil, los partidos políticos y el Gobierno de Haití a fin de
analizar las condiciones actuales y los sucesos relacionados con el 17 de
diciembre de 2001 e informar al respecto.” El Gobierno de Haití, en virtud del
párrafo 4(f) de la resolución, trasmitió oficialmente el 23 de enero de 2002,
una invitación a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a fin de que
la misma realice una visita in situ.
La CIDH envió una delegación preparatoria a Haití
del 19 al 22 de febrero de 2002, integrada por dos de sus funcionarios: la Dra.
Raquel Poitevien-Cabral, Especialista en Derechos Humanos dentro de la
Secretaría Ejecutiva, y la Dra. Debora Benchoam, Abogada de la Oficina del
Relator Especial para Libertad de Expresión. El objetivo de esa visita fue
recoger información preliminar sobre la situación de los derechos humanos en el
país y llevar a cabo una evaluación preliminar sobre la visita in situ que
realizará la Comisión. La delegación se reunió con todos los sectores de la
sociedad haitiana. El gobierno haitiano prestó a la delegación toda la
asistencia y colaboración posibles y le permitió el acceso libre y seguro a la
sociedad civil de Haití, incluida la prensa y los partidos de oposición, de
conformidad con el párrafo 12 de la resolución 806.
Durante el 114° período ordinario de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, que tuvo lugar del 25 de febrero al 15 de marzo de 2002, la Comisión
celebró una audiencia plenaria sobre la situación de los derechos humanos en
Haití y recibió un informe oral de la Misión Preparatoria sobre los resultados
de la visita del 19 al 22 de febrero de 2002. La CIDH acordó cooperar con la
Misión de la OEA que se establecerá en Haití, de acuerdo con la resolución
AG/RES. 1831 (XXXI.-O/01), e idear distintas alternativas para actuar conforme
al mandato y jurisdicción de la CIDH.
De conformidad con ese objetivo, la Comisión
decidió enviar a Haití, dentro de las próximas semanas, una delegación
encabezada por el Dr. Clare Kamau Roberts, integrante de la Comisión, quien fue
designado Relator para Haití.
APOYO FINANCIERO PARA LA MISIÓN
La Secretaría General de la OEA ya ha recibido una
generosa contribución inicial de US$500.000 de los Estados Unidos y £10.000
libras esterlinas del Reino Unido para iniciar el proceso de integración y
despliegue de la misión. También ha recibido indicaciones y ofrecimientos de
apoyo de otros Estados Miembros y Observadores Permanentes. La Secretaría General expresa su
reconocimiento por el apoyo amplio y rápido recibido hasta la fecha. Todos los ofrecimientos de apoyo se enumeran
en el Anexo 2 de este informe.
El 5 de marzo de 2002, el Secretario General y el
Secretario General Adjunto mantuvieron conversaciones con el señor James
Wolfensohn, Presidente del Banco Mundial, sobre la posibilidad de que dicha
institución colabore con la OEA para el logro de los objetivos en Haití. Con
base en las conversaciones, el Banco Mundial decidió ofrecer una donación a la
OEA para varios programas de la Misión Especial que son compatibles con los
objetivos, planes y estrategia de la OEA, en los rubros de justicia y
gobernanza.
El monto de la donación todavía no ha sido
determinado; no obstante, en la primera semana de abril de 2002 se reunirán
funcionarios de las dos instituciones con el fin de definir y elaborar
iniciativas de colaboración dentro de los parámetros determinados por el Banco
Mundial y las disposiciones del párrafo 6 de la resolución CP/RES. 806.
El 26 de marzo de 2002, el Banco Interamericano de Desarrollo informó a la
Secretaría General que apreciaba la oportunidad de colaborar más estrechamente
con la OEA y otros organismos en el tema de Haití y que, consecuentemente,
había instruido a su oficina en Port-au-Prince para que brindase el apoyo
necesario a la Misión Especial.
GESTIONES ADMINISTRATIVAS
La cantidad y calidad de los productos de la
Misión Especial estarán determinados en gran parte por la calidad de las
personas seleccionadas para llevar adelante su labor y de los mecanismos
administrativos que se establezcan dentro de Haití, a fin de garantizar que
Haití acepte y tenga un sentido de propiedad de esos productos.
Jefe de Misión
Atendiendo a las consultas con los Estados
Miembros de la OEA, la Secretaría General ha seleccionado como Jefe de Misión a
un profesional de prestigio, capacidad demostrada y amplia experiencia en
materia de diplomacia y desarrollo económico y social, cuya imparcialidad, sólida
capacidad de análisis y estilo desapasionado y equilibrado respecto de la labor
a emprender ayudarán a garantizar resultados positivos.
Personal de la Misión
La Secretaría General ha comenzado el proceso de
selección de las 15 personas que integrarán el personal de la Misión Especial.
La respuesta al llamado a candidatos ha sido abrumadora. Los integrantes serán
personas de reputación profesional con discernimiento analítico y probada
experiencia en uno de los componentes de la Misión.
Contraparte
La OEA ha recibido colaboración eficaz del
Gobierno de Haití en su intento de organizar la Misión Especial y lograr
acuerdo sobre los términos de referencia de la Comisión Investigadora y el
Consejo Consultivo de Indemnizaciones. El Gobierno también ha prometido una
contribución financiera a la Misión Especial y ofreció ideas a la Secretaría
General sobre diversas necesidades críticas, cuya satisfacción reviste alta
prioridad. Esta manifestación de determinación política y apoyo a la misión es
indispensable para lograr resultados concretos y asegurar su buen éxito a largo
plazo.
El Presidente Aristide ya ha indicado al
Secretario General Adjunto de la OEA que está de acuerdo en establecer un punto
de contacto reconocido y respetado en la Oficina del Primer Ministro para
actuar como enlace con la Misión. Con ello demostrará claramente la autoridad
de la oficina que brindará apoyo mutuo y cooperación operacional entre el
gobierno y la Misión y garantizará que exista la coordinación necesaria con los
diversos componentes del Gobierno de Haití.
CONDICIONES PARA LAS NEGOCIACIONES
El tenor de la resolución CP/RES. 806 es
restablecer, a través de una serie de medidas decisivas por parte del Gobierno
de Haití, “el clima de seguridad que es condición necesaria para reanudar las
negociaciones auspiciadas por la OEA”. La Misión Especial no contará con
atribuciones para negociar. El Secretario General y el Secretario General
Adjunto, por medio del Representante del Secretario General en Port-au-Prince,
encabezarán esta tentativa, en colaboración con la CARICOM y con el apoyo del
Grupo de Amigos de Haití. La resolución responsabiliza a “todos los partidos
políticos a que, con el apoyo de la sociedad civil y otras instituciones
pertinentes de Haití” ayuden a crear condiciones que hagan posibles las
negociaciones, “con miras a lograr un acuerdo para resolver la crisis
política”.
Al respecto, tanto franqueza de las palabras del
Primer Ministro como su compromiso expreso hacia las negociaciones alientan e
inspiran confianza. Más loable aún es el reciente arresto de varios individuos
implicados en serias actos delictivos y su sometimiento a la justicia. Hacer
que agentes de los partidos políticos se sometan a la ley es un acto de
heroísmo político y moral. Tales gestos de valentía servirán para desalentar
las violaciones de los derechos humanos e inspirar confianza en el gobierno y
contribuirán inmensamente a crear un clima de seguridad en el país.
Entre las ventajas del poder está el ejercicio de
la moderación y la tolerancia. En este sentido, la OEA desea elogiar al
gobierno por su muestra de tolerancia en el manejo de la asamblea de
Convergencia Democrática el viernes 22 de marzo de 2002. Asimismo, debe
elogiarse a la oposición por haber evitado la provocación. La OEA ha sostenido
siempre que la conducta de los políticos abrirá el camino hacia la paz y la
estabilidad en Haití.
El 15 de marzo de 2002 el Presidente Aristide
designó a Yvon Neptune, ex-presidente del Senado, como Primer Ministro, y se ha
constituido un nuevo Consejo de Ministros, que incluye al señor Marc L. Bazin
como ministro sin cartera para facilitar el mejoramiento de las condiciones
para las negociaciones.
CONCLUSIÓN
La estrategia de la OEA para el cumplimiento de la
resolución es el despliegue de la Misión Especial, a medida que se disponga de
fondos, comenzando con los juristas que estarán a cargo de la investigación. Se
espera que para fines de abril de 2002 la Misión esté totalmente desplegada y
el Consejo Consultivo Tripartito de Indemnizaciones haya concluido su labor. Un
adelanto tan concreto e importante debería facilitar la firma del acuerdo
inicial. Este logro podría sentar las bases para un Segundo Informe Provisional
del Consejo Permanente antes del 1 de mayo de 2002, lo que coincidiría con la
reunión del Consejo de Relaciones Exteriores y de la Comunidad de la CARICOM,
programada del 4 al 6 de mayo de 2002. Se aspira a que el Informe Final sobre la implementación de
la resolución, que será remitido al trigésimo segundo período ordinario de
sesiones de la Asamblea General, pueda reflejar el logro de las metas y
objetivos estipulados en la misma, tales como la terminación de la
investigación, la labor de indemnización y la solución de la crisis política.
La OEA cree que la Misión Especial realizará una
gran contribución para ayudar al pueblo haitiano a lograr sus aspiraciones en
paz. Es una misión modesta en comparación a otras; sin embargo, no empezará de
cero. Se trata de una importante recuperación de experiencias pasadas en Haití,
que podrán aplicarse a los problemas actuales. Con la determinación política
para efectuar cambios significativos, demostrada en parte a través de los
debidos mecanismos administrativos destinados al cumplimiento de las medidas
tomadas de mutuo acuerdo entre la Misión y las autoridades locales, los
resultados de nuestra colaboración podrían ser trascendentales.
ANEXO
1
MISIÓN ESPECIAL DE LA OEA PARA FORTALECER LA DEMOCRACIA EN HAITÍ
Documento preparado por la Secretaría General de la OEA
NOTA:
Este documento describe las gestiones iniciales sobre las atribuciones y las
actividades de la Misión Especial de la OEA para fortalecer la Democracia en
Haití, establecida conforme a la resolución CP/RES. 806 (1303/02) del 15 de
enero de 2002. El presupuesto adjunto es para una Misión de la OEA compuesta de
15 expertos técnicos, más el personal de apoyo necesario. El presupuesto no
incluye fondos para programas, ni fondos para las actividades de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos.
ÍNDICE
Antecedentes .................................................................................................................... 13
Lecciones del pasado............................................................................................................ 13
Mandato y cumplimiento........................................................................................................ 14
Diálogo ................................................................................................................................ 15
Componentes de la Misión..................................................................................................... 16
Seguridad................................................................................................................. 16
........................................................................................................................ Justicia 17
Derechos
humanos................................................................................................... 18
Gobernanza.............................................................................................................. 19
Coordinación........................................................................................................................ 20
Estructura y presupuesto....................................................................................................... 21
Conclusión............................................................................................................................ 22
Anexo 1 — Acuerdo entre el Gobierno de
Haití y la SG/OEA................................................. 23
Anexo 2 — Términos de referencia para la Comisión Investigadora........................................ 29
Anexo 3 — Términos de referencia para
un Consejo Consultivo de Indemnizaciones................ 31
Anexo 4 — Proyecto de Acuerdo Inicial................................................................................ 33
Anexo 5 — Presupuesto.........................................................................