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OEA/Ser.G
CP/doc.3671/02
26 noviembre 2002
Original: francés/inglés
PRIMER INFORME DEL SECRETARIO
GENERAL AL CONSEJO PERMANENTE
SOBRE LA APLICACIÓN DE LA
RESOLUCIÓN CP/RES. 822 (1331/02)
4 de septiembre – 4 de noviembre
de 2002
LETTER OF TRANSMITTAL FROM THE ASSISTANT
SECRETARY GENERAL
Organización
de los Estados Americanos
Washington,
D.C.
El Secretario General Adjunto
26 de noviembre de 2002
Señor Presidente:
Tengo
el honor de transmitir a Vuestra Excelencia, de conformidad con lo dispuesto en
la resolución CP/RES. 822 (1331/02), “Apoyo al fortalecimiento de la democracia
en Haití”, punto resolutivo 14, el primer informe del Secretario General al
Consejo Permanente sobre la aplicación de la resolución CP/RES. 822 (1331/02),
con la solicitud de que tenga a bien disponer su distribución a los miembros
del Consejo.
Aprovecho
la oportunidad para reiterar a Vuestra Excelencia las seguridades de mi más
alta y distinguida consideración.
Luigi
Einaudi
Secretario
General Adjunto
a cargo de la Secretaría General
Excelentísimo señor
Denis G. Antoine
Embajador, Representante Permanente de Grenada
Presidente del Consejo Permanente
Washington, D.C.
ÍNDICE
Página
CARTA DE TRANSMISIÓN DEL SECRETARIO
GENERAL ADJUNTO........................... iii
ANTECEDENTES................................................................................................................ 1
OBLIGACIONES Y
COMPROMISOS DEL GOBIERNO DE HAITÍ.................................... 3
OBLIGACIONES DE LA OEA............................................................................................. 9
OBLIGACIONES DE LA
COMUNIDAD INTERNACIONAL EN MÁS
AMPLIO SENTIDO.......................................................................................................... 13
CONCLUSIÓN....................................................................................................................... 13
ANEXOS:
Anexo A. Carta
fechada el 29 de octubre, del Primer Ministro a la Misión Especial, y respuesta
de la Misión del 31 de octubre, referente al suministro de asistencia técnica a
Haití en todos los ámbitos del mandato de la Misión Especial...................................................... 15
Anexo B Carta
fechada el 4 de noviembre, del Ministro
de Relaciones Exteriores de Haití al Jefe de la Misión Especial, en que se
transmite un informe transmitiendo el documento titulado “Ejecución de las
resoluciones CP/RES. 806 (1303/02) y CP/RES. 822 (1331/02) de
la OEA”. 19
Anexo C: Carta
fechada el 4 de noviembre, dirigida al Jefe de la Misión Especial por los
líderes de Convergencia Democrática, en que evalúan el estado de aplicación,
por parte del Gobierno, de la Resolución 822.......................................................................................... 45
Anexo D: Carta
fechada el 4 de noviembre, en que se solicita al Presidente de Haití una
prórroga de 15 días del plazo para el nombramiento del Consejo Electoral
Provisional, remitida por cinco de las entidades que deben designar miembros de
ese consejo conforme al Proyecto de Acuerdo Inicial (Revisión 9, fechada el 12
de junio de 2002).......................................... 51
PRIMER
INFORME DEL SECRETARIO GENERAL AL CONSEJO PERMANENTE
SOBRE LA
APLICACIÓN DE LA RESOLUCIÓN 822
4 de
septiembre a 4 de noviembre de 2002
ANTECEDENTES
En agosto de 2000, a invitación
del Gobierno de Haití, la OEA accedió a facilitar un proceso de negociación y
diálogo entre partidos políticos haitianos y otros actores políticos, destinado
a resolver una crisis postelectoral causada por la impugnación de las
elecciones legislativas, municipales y locales, en mayo de 2000. El proceso, que duró casi dos años, fue
frustrado por incidentes violentos que tuvieron lugar los días 28 de julio de
2001, 3 de diciembre de 2001 y, nuevamente, el 17 de diciembre de 2001, cuando
individuos poderosamente armados atacaron el Palacio Nacional, en Puerto
Príncipe, lo que fue seguido por ataques a la sede de los partidos de oposición
y a los domicilios de sus líderes y otras personas.
El 16 de enero de 2002, el
Consejo Permanente de la OEA aprobó la Resolución CP/RES. 806, en cuyo párrafo
4 se promovían medidas tendientes a crear un clima conducente a las
negociaciones, para poner fin a lo que por ese entonces, se había ampliado
hasta convertirse en una crisis política.
La Resolución estableció también una Misión Especial para el
Fortalecimiento de la Democracia en Haití.
El equipo de mediación de la OEA
experimentó dificultades en su labor tendiente a promover una solución a la
crisis. Entre tanto, el país se vio
confrontado con un deterioro del clima de seguridad y una posible catástrofe
humanitaria. Las exigencias de esta situación llevaron a la decisión, basada en
esas consideraciones prácticas, de derivar el asunto al Consejo
Permanente. El 4 de septiembre de 2002
el Consejo aprobó la Resolución CP/RES.822, que conjugaba elementos del
Proyecto de Acuerdo Inicial[1]/ y dejó abiertas las puertas para que el Gobierno
de Haití estableciera un entorno más seguro y habilitante para realizar elecciones
dignas de crédito en 2003 y normalizar las relaciones del país con las
instituciones financieras internacionales.
Los párrafos 3 a 8 de la
Resolución guardan relación con las obligaciones o compromisos asumidos por el
Gobierno de Haití referentes, inter alia, a: (a) la aplicación de las
recomendaciones de una Comisión Investigadora con respecto a los incidentes
violentos que tuvieron lugar en el país el 17 de diciembre de 2001 y las
recomendaciones de un Consejo Consultivo de Indemnizaciones para víctimas de la
violencia; (b) desarme; (c) aplicación de la Resolución 806, y (d)
establecimiento, en colaboración con varios otros sectores, de un Consejo
Electoral Provisional creíble para organizar y realizar la gestión de
“elecciones legislativas y locales libres, justas y técnicamente viables – en
la fecha de 2003 que establecerá el Consejo Electoral Provisional (CEP) – en
las cuales puedan participar todos los partidos políticos con libertad y
seguridad”.
Los párrafos 9 a 16 se refieren a
las obligaciones asumidas por la Misión Especial, la OEA y la comunidad
internacional en más amplio sentido, incluidas las siguientes: (a) suministro
de asistencia técnica al Gobierno de Haití; (b) normalización de las relaciones
económicas con las instituciones financieras internacionales, y (c) respaldo,
seguimiento e información sobre la aplicación de la Resolución.
Un componente esencial de la
Resolución es la creación de un Consejo Electoral Provisional creíble, neutral
e independiente. La base para el enfoque
referente a esa institución consiste en la creencia de que uno nueva,
establecida de acuerdo con la fórmula enunciada en el Proyecto de Acuerdo
Inicial, ofrecería la oportunidad de superar las graves fallas que llevaron a
poner en tela de juicio la credibilidad de las elecciones legislativas de
2000.
Las amplias consultas referentes
a la formación del CEP desde la aprobación de la Resolución 822 suscitaron
coincidencia de opiniones en cuanto a la importancia de constituir la institución
y la necesidad de adoptar medidas sobre varios ámbitos clave, referentes a
seguridad, que facilitarían la consecución de este objetivo. No obstante, en la práctica hasta el 4 de
noviembre el Gobierno había centrado la mayor parte de la atención desde la
adopción de la Resolución 822 en la creación del CEP y la cuestión de las
reparaciones, y no en sus obligaciones conforme a otras disposiciones clave de
la Resolución, como la aplicación de las recomendaciones de la Comisión
Investigadora, inclusive en los casos en que ésta proporcionó la base jurídica
o estableció algún fundamento probatorio para seguir avanzando.
En el presente informe se reseña
el estado de aplicación de la Resolución 822 en el período comprendido entre el
4 de septiembre y el 4 de noviembre de 2002.
Las partes en cursiva son citas de los párrafos y disposiciones de la
Resolución. El documento comprende los siguiente anexos:
Anexo A: Carta fechada el 29 de octubre, del
Primer Ministro a la Misión Especial, y respuesta de la Misión del 31 de
octubre, referente al suministro de asistencia técnica a Haití en todos los
ámbitos del mandato de la Misión Especial.
Anexo B: Carta fechada el 4 de noviembre, del Ministro de Relaciones
Exteriores de Haití al Jefe de la Misión Especial, en que se transmite un
informe transmitiendo el documento titulado “Ejecución de las Resoluciones
CP/RES. 806 (1303/02) y CP/RES. 822 (1331/02) de la
OEA”.
Anexo C: Carta fechada el 4 de noviembre,
dirigida al Jefe de la Misión Especial por los líderes de Convergencia
Democrática, en que evalúan el estado de aplicación, por parte del Gobierno, de
la Resolución 822.
Anexo D: Carta fechada el 4 de noviembre, en que
se solicita al Presidente de Haití una prórroga de 15 días del plazo para el
nombramiento del Consejo Electoral Provisional, remitida por cinco de las
entidades que deben designar miembros de ese consejo conforme al Proyecto de
Acuerdo Inicial (Revisión 9, fechada el 12 de junio de 2002).
OBLIGACIONES Y COMPROMISOS DEL
GOBIERNO DE HAITÍ
En la Resolución se reseñan muy
específicamente varios compromisos y obligaciones fundamentales asumidos por el
Gobierno de Haití.
Párrafo
3 Acoger con beneplácito el compromiso expreso del Gobierno
de Haití de implementar las recomendaciones de la Comisión Investigadora, así
como las recomendaciones del Consejo Consultivo de Indemnizaciones, según
consta en el Acuerdo firmado por el Ministro de Justicia, los reclamantes y sus
representantes el 9 de julio de 2002, y exhortar al Gobierno de Haití a hacerlo
efectivo a la brevedad posible.
La Comisión Investigadora presentó un informe el
20 de junio de 2002. En las secciones
específicas siguientes se analiza cada uno de sus componentes.
Reparaciones: En función del acuerdo del 9 de
julio entre el Ministro de Justicia y los Demandantes y sus Representantes se
han pagado reparaciones al Sr. Reynold Georges, jefe de ALAH, ex miembro de la
coalición del MPSN (organización integrante de Convergencia Democrática) y le
fueron ofrecidas a Evans Paul, líder de KID, socio de la coalición de Espacio
de Concertación (otra entidad miembro de CD).
Además se efectuó un pago parcial al Sr. Luc Mésadieu y al Pastor Sylvio
Dieudonné, líderes de MOCHRENA (una tercera entidad-miembro de CD). El Gobierno había hecho saber
extraoficialmente a la Misión que estaba manteniendo un diálogo con ese partido
sobre una serie de reclamaciones adicionales.
La misma fuente gubernamental informó a la Misión que se habían
completado las negociaciones con Victor Benoit, jefe de KONAKOM (una cuarta
entidad-miembro de CD) para liquidar reclamaciones en relación con pérdidas
sufridas por él mismo y por su partido.
El
Gobierno informa que al 4 de noviembre se habían asignado 34 millones de
gourdes (aproximadamente US$963,719.00[2]/) para satisfacer las
reclamaciones de cuatro de los cinco partidos políticos y sus líderes, todos
ellos signatarios del acuerdo del 9 de julio con el Ministro de Justicia, y que
se dispone de US$150.000 para el Instituto Francés de Haití.
Un hecho desalentador, sin
embargo, es que la cuestión no está totalmente resuelta. Las negociaciones con OPL aún no han
concluido; esa organización ha presentado una reclamación en nombre de todas
las víctimas afiliadas al mismo de todo el país. También parece, al 4 de noviembre, que aún no
han culminado plenamente las cuestiones pendientes con KONAKOM. Por otra parte,
los casos de unas treinta personas más que figuran en el Informe del Consejo
Consultivo de Indemnizaciones aparentemente aún no han recibido mucha atención.
El 4 de noviembre, el Gobierno
propuso, en términos que no se han dado a conocer, la creación de un Fondo para
las víctimas. Para garantizar mayor
transparencia y evitar toda imputación de manipulación del proceso para obtener
provecho político, la Misión Especial ha sugerido al Gobierno que establezca un
mecanismo que permita manejar el asunto en forma neutral y con independencia,
por ejemplo asignándolo a una empresa de contabilidad internacional de buena
reputación para que liquide las reclamaciones sobre la base de las
recomendaciones del Consejo Consultivo de Indemnizaciones, dentro de un plazo
breve que se daría a conocer.
Párrafo 4.a Publicar,
dentro de los 60 días siguientes a la recepción del informe de la Comisión
Investigadora, un informe del Ministerio de Justicia sobre las medidas tomadas
respecto de las personas que se haya comprobado que estuvieron involucradas en
los hechos del 17 de diciembre de 2001 y días siguientes;
El 11
de septiembre de 2002 el Gobierno de Haití publicó un informe del Ministerio de
Justicia caracterizado como “preliminar”.
En él se demostraba que el Gobierno había hecho muy poco para cumplir
sus obligaciones. La Misión Especial
hizo saber al Presidente de Haití el 3 de octubre que el Informe era
inadecuado. El Presidente hizo hincapié
en que se trataba de un documento preliminar y en que el Gobierno se proponía
realizar pronto su seguimiento. La
Misión destacó al Presidente la importancia de que se adoptaran medidas en este
frente, por su valor intrínseco y por su pertinencia para el establecimiento de
un CEP creíble.
A
principios de noviembre el Ministerio de Justicia publicó otro informe (véase
el Anexo B) en que demostraba que, entre tanto, se habían adoptado algunas
medidas adicionales en Puerto Príncipe. En conjunto, las actividades realizadas en
esta esfera han sido lentas y átonas, especialmente fuera de Puerto Príncipe, y
no se había concluido ningún caso.
Párrafo 4.b Reforzar sus políticas y programas de desarme y, en este
sentido, invitar a una cooperación activa de la comunidad internacional, por
intermedio de la Misión Especial de la OEA, en la elaboración y puesta en
práctica de un programa exhaustivo de desarme;
El 3 de octubre de 2002 la Misión
Especial, aunque reconociendo que la responsabilidad fundamental del desarme
recaía sobre el Gobierno, propuso al Presidente la creación de un equipo mixto
(Gobierno/Misión Especial) para diseñar un Plan Nacional de Desarme y ejecutar
el consiguiente programa nacional de desarme.
Desde entonces se han realizado
esfuerzos tendientes a facilitar un diálogo entre el Gobierno y otros sectores
de la sociedad haitiana para hacer frente a este problema clave. La Misión Especial realizó un seminario sobre
desarme los días 28 y 29 de octubre de
2002 en Puerto Príncipe, con la cooperación y asistencia del PNUD, para crear
conciencia sobre los efectos de la proliferación de armas en Haití y el hecho
de que el consiguiente aumento de la violencia promovía la inseguridad y la
ilegalidad en el país. El evento brindó
también la oportunidad de que los haitianos escucharan la reseña de las
enseñanzas acumuladas y las experiencias de expertos internacionales que han
manejado programas de desarme en otros países, como Brasil, Bosnia, Albania y
El Salvador. De los debates emanaron
algunas recomendaciones que serán consideradas cuando se elabore el Plan
Nacional de Desarme para Haití.
En el
Informe del Gobierno del 4 de noviembre (Anexo B) se reseñan las medidas
adoptadas por el Gobierno en sus campañas contra las armas ilegales y el
narcotráfico. Como la fecha de recibo de
ese documento coincidió con el final del período del informe, la Misión no ha
podido realizar una verificación independiente de la información que aparece en
el documento en relación con la recolección de armas, incluidas las abruptas
variaciones de las cifras declaradas. El
informe referente a cuestiones relativas a drogas coincide con la información con que cuenta la
Misión.
Párrafo 4.c Implementar,
en toda la extensión de su autoridad legal, todas las recomendaciones sobre
derechos humanos y sobre la prensa
consignadas en el informe de la Comisión Investigadora de los hechos del 17 de
diciembre de 2001 y las demás recomendaciones del informe que, en todo o en
parte, estén dirigidas al gobierno de Haití.
El
Gobierno aún no ha cumplido las amplias obligaciones que le impone esa
disposición.
Entre
tanto, el panorama de los derechos humanos, en el período en cuestión, ha sido
heterogéneo. Por un lado, el 19 de
septiembre tuvieron lugar manifestaciones estudiantiles con respecto a la
gestión realizada en la Universidad del Estado, sin incidentes y con apropiado
acompañamiento policial, a diferencia de lo ocurrido en intentos
anteriores. Hubo varios signos de mayor
respaldo gubernamental para el sistema carcelario, inclusive en cuanto a la
apremiante cuestión de los detenidos a la espera del juicio.
Por
otra parte hubo un preocupante número de desapariciones no explicadas hasta
ahora por la Policía, inclusive de dirigentes locales en Martissant en
septiembre; dos miembros de un partido político de la oposición en octubre y un
alto oficial de Policía del destacamento de seguridad del Palacio a fines de
octubre, entre otras personas. También
hubo casos muy publicitados de dificultades para el ejercicio del recurso
constitucional de habeas corpus: por ejemplo los del ex Presidente Prosper
Avril y de Rosemond Jean (portavoz de las víctimas del colapso financiero que
afecta a las cooperativas de ahorro y préstamo); ambas personas permanecieron
en prisión hasta el 4 de noviembre, no obstante las protestas referentes a su
detención y los recursos judiciales interpuestos en su favor.
La
preocupación por la situación de la libertad de prensa continuó en el período
del informe. Una de las principales
estaciones radiales de Puerto Príncipe, Radio Kiskeya, estuvo cerrada a fines
de septiembre durante varios días, en virtud de lo que se describió como
información sumamente fidedigna de que la estación sería atacada. Hubo una gran movilización de apoyo,
incluidas visitas de autoridades públicas, y las amenazas no se
concretaron. Otras radioemisoras también
fueron amenazadas en ese período. Al
mismo tiempo hubo un debate con participación del Presidente de Haití y otras
personas, sobre la función y la responsabilidad de los periodistas. La Misión Especial se pronunció en varias
ocasiones en defensa de la libertad de expresión, tal como lo había hecho el
Relator Especial de la OEA el 4 de septiembre tras visitar el país, en agosto.
Párrafo
5.a El restablecimiento de un clima de seguridad;
Expresa
o implícitamente, este compromiso ha sido un elemento esencial de todas las
Resoluciones adoptadas sobre Haití a partir de agosto de 2000. No obstante, la situación global de seguridad
no ha cambiado significativamente en los últimos meses, ni siquiera tras la
aprobación de la Resolución 822. Por ejemplo, las cifras policiales con que
cuenta la Misión indican que en el período comprendido entre junio y septiembre
de 2002 el total de casos manejados siguió siendo bastante estable (variando
entre 480 y 580 por mes); los asesinatos tendieron a aumentar (llegando a 38 en
septiembre); otras agresiones y secuestros disminuyeron, pero el número de
asaltos a mano armada se mantuvo estable.
Los
problemas en cuestión provienen de: (a) las actividades de bandas y grupos
armados, funcionarios e individuos privados, en algunos casos pertenecientes a
grupos políticos; (b) el incremento del número de agentes de seguridad
privados, debido a la percepción generalizada de que el Gobierno no está en
condiciones de garantizar la seguridad y protección de todos sus ciudadanos; el
alto nivel de delincuencia provocado por la situación socioeconómica imperante;
(d) la impunidad atribuible a fallas del sistema judicial; (e) fallas de la
Policía Nacional Haitiana, atribuidas a vacíos de liderazgo y gestión,
insuficiencia e inadecuada capacitación de su personal, supuesta manipulación
política y corrupción, y falta de material y equipos.
En los
últimos meses se produjeron en Puerto Príncipe y sus suburbios, así como en
otras ciudades y pueblos, numerosos y graves incidentes. Las quemas de cubiertas y los enfrentamientos
locales – que suscitan muertes y otras perturbaciones-- son suficientemente
frecuentes como para causar una comprensible preocupación a las personas
comunes. En Gonaives, Cité Soleil y
Martissant hubo confrontaciones en gran escala.
Ha habido desapariciones de personas o amenazas. La Policía no ha recapturado a Amiot Métayer
ni a la mayor parte de quienes huyeron con él de la cárcel el 2 de agosto
(véase el tema de la impunidad en el párrafo 6, infra).
5b. El enjuiciamiento efectivo, y, cuando proceda, la
destitución, de las personas, autores o cómplices, cuya participación en la
violencia del 17 de diciembre de 2001 y días siguientes se haya comprobado;
Tal
como surge del párrafo 4 (a), que antecede, no es mucho lo que se ha hecho en
virtud de esa disposición. La fiscalía
pública de Puerto Príncipe ha tratado de obtener información adicional del juez
de instrucción. El informe del Gobierno
del 4 de noviembre podría inducir a creer que los vacíos en el manejo de este
asunto pueden causar demoras adicionales en el futuro. Salvo en lo referente a Puerto Príncipe, no
hay informaciones dignas de mención en el período objeto del informe.
La
Misión no tiene noticias de que, tras la adopción de la Resolución 822 y hasta
la fecha, se hayan realizado arrestos o procesamientos efectivos de las
personas mencionadas en el informe de la Comisión Investigadora por haber
tomado parte en los actos de violencia del 17 de diciembre de 2001 y días subsiguientes.
Párrafo
5.c La
conclusión de una investigación rigurosa de todos los crímenes políticamente
motivados;
En el
caso de Brignol Lindor se han tomado algunas medidas: culminó la etapa de investigación de
los procedimientos y diez personas fueron acusadas por la comisión del
delito. No obstante, representantes de
Lindor han impugnado el auto de acusación del juez de instrucción. Si el progreso logrado hasta ahora sirve de
indicio, el caso parece distar mucho de haber sido resuelto.
El Juez
de Instrucción, Bernard St-Vil, actualmente encargado del caso de Jean
Dominique y Jean Claude Louissaint, ha realizado algunas actuaciones judiciales
a partir del 4 de septiembre, y conforme a lo establecido en el informe del
Gobierno del 4 de noviembre, se propone completar su investigación en 2002. En
consecuencia, el caso sigue sin resolverse dos años y medio después del
asesinato del periodista..[3]/
Salvo en
el caso de Marc Ander Diogenes (ex Diputado de Fanmi Lavalas de la
circunscripción de Gonaives), en que al parecer el juez de instrucción realizó
ciertas actuaciones, no se ha comprobado la realización de ninguna medida
concreta desde la adopción de la Resolución 822 con respecto a casi todos los
casos similares de esa categoría, como los de la lista no exhaustiva siguiente
que los líderes de la oposición presentaron al Presidente Aristide en una
reunión que mantuvieron el 15 de junio de 2002 en la residencia del Nuncio
Apostólico: Remy Darant, Mireille Durocher
Bertin, el Pastor Antoine Leroy, Jacques Florival, Diputado Jean Gubert
Feuillé, Senador Yvon Toussaint, Padre Jean Pierre-Louis, Coronel Jean Lamy,
Coronel Max Mayard. La lista fue derivada
al Ministerio de Justicia el 17 de
junio de 2002.
Párrafo
5.d La pronta
indemnización a las organizaciones y personas que hayan sufrido daños como
resultado directo de la violencia del 17 de diciembre de 2001.
Este tema ha sido tratado en relación
con el párrafo resolutivo 3, que antecede.
Párrafo
6 Instar al
Gobierno de Haití a que, con objeto de establecer las condiciones para las
elecciones que han de llevarse a cabo en 2003, renueve sus esfuerzos para
asegurar un clima de seguridad y confianza, dentro de los parámetros trazados
en el punto resolutivo 5 de la resolución AG/RES. 1841 (XXXII-O/02), teniendo
en cuenta la necesidad de fortalecer la policía y las instituciones judiciales
independientes como parte del esfuerzo renovado por combatir la impunidad, de
acuerdo con lo estipulado en el punto 6 de la resolución AG/RES. 1841
(XXXII-O/02).
Con respecto al clima de
seguridad, véase la Sección 5.a.
Policía: Con respecto a la Policía, véase
también la Sección 5.a. La Misión
Especial está realizando un aporte sustancial para la capacitación de la décimo cuarta promoción de nuevos reclutas, que
agregaría más de 800 nuevos oficiales a los efectivos de la Policía Nacional de
Haití. No obstante, es mucho más lo que
se requiere para mejorar la institución de modo de enfrentar un clima de
inseguridad que ha sido agravado por la violencia, vinculada en parte con
actividad de bandas delictivas, tráfico de drogas y matonismo y criminalidad
políticamente inspirada. Algunos de esos
problemas han salido a luz en las últimas semanas en Martissant, Cité Soleil,
Gonaives, Cap-Haitien y otras partes del país.
Las fallas de la Policía han
quedado de manifiesto una vez más por el hecho de que la misma no ha podido
resolver la desaparición de algunas personas o por lo menos ofrecer alguna
explicación al respecto, lo que causa viva inquietud en la población.
Poder Judicial: El Ministro de Justicia renunció el
25 de septiembre, aparentemente debido a diversas dificultades. No obstante un promisorio plan de reforma
preparado por el último Ministro de Justicia, no se han mitigado los
frecuentemente mencionados problemas que afectan a la judicatura, tales como
falta de independencia del Poder Judicial, impunidad, escaso acceso al sistema
judicial, inadecuada capacitación y falta de recursos.
Impunidad: La incidencia de la
impunidad ha sido mencionada como una grave falla en la administración de
justicia en Haití, en especial en cuanto guarda relación con algunos asesinatos
muy notorios, aparentemente motivados por razones políticas, ocurridos en los
últimos años [cf. la lista no exhaustiva que figura en el párrafo 5 (c), que
antecede]. La cuestión se ha visto
agravada por la violenta fuga de Amiot Metayer de la prisión de Gonaives en
agosto de 2002. La Comisión
Investigadora concluyó que Metayer era el autor principal de los actos de
violencia del 17 de diciembre de 2001.
Al parecer vive callada pero abiertamente en Gonaives, lo que refuerza
la impresión de que la Policía padece fallas estructurales, agravadas por
indicios de tolerancia para con criminales sumamente notorios.
Párrafo
7.a La formación de un CEP autónomo, independiente, creíble
y neutral, dentro de los dos meses siguientes a la adopción de esta resolución;
Conforme a lo dispuesto en la
Parte IV del Proyecto de Acuerdo Provisional (PAP), incorporado por vía de
referencia a la Resolución 822, nueve entidades haitianas debían proponer al
Presidente de la República sendos candidatos al Consejo.
Aparentemente dos de esas
entidades --el partido de Gobierno, Fanmi Lavalas, y el Poder Judicial-- habían
remitido nombres al Presidente, de personas que no eran cuestionadas dentro de
sus filas. El principal partido de
oposición, Convergencia Democrática, sostuvo el 4 de noviembre que el Gobierno
no había cumplido la obligación que le imponía la Resolución 822, y por lo
tanto no presentó su candidato.
Los restantes partidos políticos,
que no pertenecen a Fanmi Lavalas ni a Convergencia Democrática --entre 60 y 80
partidos políticos-- están muy divididos:
un subgrupo ha enviado un nombre; otro subgrupo se proclama como único
representante calificado, pero dice que no ha llegado el momento. Un tercer grupo impugna la legitimidad del
segundo, y pueden existir otras divisiones.
Las otras cinco entidades que en
general han trabajado juntas en las últimas semanas son tres entidades
religiosas --católica, episcopal y protestante--, un conglomerado de
organizaciones no gubernamentales (ONG) de derechos humanos
coordinada por Justicia y Paz, y la comunidad empresarial coordinada por
la Cámara de Comercio e Industria de Haití (CCIH). Esas entidades insistieron inicialmente en
que el Gobierno pidiera asistencia técnica a la Organización de los Estados
Americanos a fin de establecer un entorno de seguridad para las elecciones y
para el desarme. El Gobierno efectuó esa
solicitud el 29 de octubre y la Misión Especial respondió positivamente en
nombre de la Organización, pero las cinco referidas entidades están tratando de
obtener información y detalles adicionales del Gobierno antes de suministrar
los nombres de las personas que, según manifestaron, ya han sido elegidas. A
esos efectos, siendo inminente la fecha límite del 4 de noviembre de 2002
propusieron, en una carta fechada el 4 de noviembre de 2002 (véase el Anexo
D). Al 4 de noviembre se preveían nuevas
deliberaciones.
Párrafo
7.b El establecimiento por el CEP, conforme a los parámetros
de la legislación haitiana y dentro de los 30 días siguientes a la formación
del CEP, de una Comisión de Garantías Electorales que estará integrada, inter
alia, por representantes de un órgano de coordinación nacional constituido con
base en la experiencia en coordinación de la observación electoral en Haití y
de organizaciones de la sociedad civil, y testimoniado por representantes de
las misiones de observación electoral y la Misión Especial de la OEA para el
Fortalecimiento de la Democracia en Haití;
A la
espera de la formación del CEP.
Párrafo
7.c El seguimiento por parte del CEP de las actividades de la
policía relacionadas con el proceso electoral.
A la
espera de la formación del CEP.
Párrafo
8 Reconocer,
asimismo, la urgencia que reviste la constitución del CEP, de acuerdo con el
proceso propuesto por la OEA en el Proyecto de Acuerdo Inicial (Rev. 9) del 12
de junio de 2002, a más tardar dos meses después de la adopción de esta
resolución.
Este párrafo debe leerse en
conjunción con el párrafo 9.
En el período comprendido entre
el 3 y el 21 de octubre de 2002 el Jefe y el Subjefe de la Misión Especial
mantuvieron reuniones con el Presidente Aristide (3 de octubre), representantes
de Convergencia Democrática (7 de octubre), el Sr. Maurice Lafortune,
Presidente de la Cámara de Industria y Comercio (10 de octubre), el Pastor
Edouard Paultre, la Federación Protestante de Haití (11 de octubre), Monseñor
Jean Zaché Duracin, Jefe de las Iglesias anglicanas (11 de octubre) y el
Magistrado Boniface Alexandre, Presidente de la Corte de Casación (14 de
octubre), el Padre Jean Hanssens, de Justicia y Paz (organización de derechos
humanos) (16 de octubre) y de los otros partidos políticos (21 de
octubre). El objeto de esas reuniones
consistió en analizar el papel de esas instituciones en la formación del nuevo
CEP, en observancia de la fórmula acordada en el Proyecto de Acuerdo Inicial
(Rev. 9).
La delegación hizo hincapié ante
los representantes en la importancia de establecer un CEP creíble que se
encargue de la gestión del proceso electoral.
Hizo saber que la función principal en materia de ejecución de la Resolución
822 había sido asignada al Gobierno, pero en relación con el CEP las nueve
instituciones --las iglesias, FL, CD, etc.-- debían cumplir un papel
importante, y que la Misión Especial solicitaba sus buenos oficios como
facilitadores para realizar consultas y ayudarlos a medida que llevaban
adelante sus procesos internos, a los efectos de que cumplieran el papel
decisivo que les estaba asignado.
La Misión siguió reuniéndose con
diversos actores e instituciones hasta el 4 de noviembre.
OBLIGACIONES DE LA OEA
Párrafo
9 Ofrecer al Gobierno de Haití, a los partidos políticos y
a la sociedad civil el respaldo y la asistencia técnica de la Organización de
los Estados Americanos que se necesite para facilitar el proceso de
constitución del CEP y la preparación y celebración de esas elecciones.
Todas
las instituciones que según el Proyecto de Acuerdo Inicial habían de designar
candidatos para la formación del CEP, con excepción de Fanmi Lavalas y del
Poder Judicial, expresaron grave preocupación ante el clima de inseguridad
reinante en el país y sus consecuencias a los efectos de la campaña electoral.
Esas
inquietudes fueron planteadas en cartas fechadas el 10 de octubre de 2002 y el
26 de octubre de 2002, dirigidas al Presidente de Haití y al Jefe de la Misión
Especial, respectivamente, por las cinco instituciones mencionadas en el
párrafo 7 (a).
Las
instituciones indicaron que habían seleccionado a sus candidatos para el
Consejo Electoral, pero que antes de presentarlos oficialmente solicitaron al
Gobierno que pidiera la asistencia técnica de la OEA para ayudar a aplicar las
disposiciones de las Resoluciones 806 y 822.
Hicieron saber que esa solicitud era necesaria para tener garantías de
obtener asistencia internacional a los efectos de la seguridad de las
elecciones y del desarme.
Tras
los debates iniciados mucho antes entre el Gobierno y la Misión Especial a los
efectos de superar el problema del lento avance en la cooperación prevista
cuando se estableció la Misión Especial, en abril de 2002, por carta fechada el
29 de octubre de 2002 el Primer Ministro solicitó oficialmente asistencia
técnica para el Gobierno de Haití en todos los ámbitos a los que se referían
las Resoluciones: elecciones, incluida la seguridad de las mismas;
profesionalización de la Policía; desarme; justicia; derechos humanos, y
gobernabilidad. En su respuesta del 31 de octubre de 2002, el Jefe de la Misión
Especial accedió a proporcionar esa asistencia.
Esas cartas se adjuntan como Anexo A al presente informe. Se está llevando a cabo una labor tendiente a
preparar los términos de referencia para la asistencia técnica en cada ámbito y
para establecer comités conjuntos que realicen esa labor.
Párrafo
10 Instar a todas las partes haitianas a participar en
todos los aspectos pertinentes de esas elecciones y en el proceso electoral
conducente a ellas.
La Misión Especial ha instado
repetidamente a todas las partes interesadas, en público y en privado, que
cumplieran plenamente sus cometidos. Ha
hecho hincapié en que nadie está excluido y que todos deben participar a fin de
lograr un proceso creíble.
A fines de octubre, el Grupo de
Amigos del Secretario General de la OEA para Haití se reunió con el Presidente
Aristide para hacer hincapié en su preocupación de que se adopten los pasos
necesarios tendientes al cumplimiento de sus obligaciones por parte del
Gobierno conforme a la Resolución 822, para facilitar la formación de un CEP
creíble a más tardar el 4 de noviembre, sentando así las bases para la
realización de elecciones satisfactorias en 2003. El Presidente aprovechó la oportunidad para
subrayar la importancia de que se reanude la asistencia internacional para
Haití, para ayudar al país a cumplir esas obligaciones conforme a la Resolución
822.
11. Respaldar la normalización de la cooperación
económica entre el Gobierno de Haití y las instituciones financieras
internacionales e instarlos a que superen los obstáculos técnicos y financieros
que impiden dicha normalización.
Conforme a lo dispuesto en el párrafo
11 de la Resolución 822 se realizaron deliberaciones entre Haití y, en
especial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que envió una misión a
Haití; el Fondo Monetario Internacional (FMI), y el Banco Mundial. El Banco Mundial ha programado la realización
de consultas extraoficiales entre donantes el 9 de diciembre de 2002, en
Washington, D.C.
El Gobierno de Haití ha formulado
críticas a la comunidad internacional porque, a su juicio, no está atendiendo
más activamente o con suficiente celeridad las necesidades de Haití. Debe señalarse que existen graves problemas
de capacidad de absorción, y existen y deben atenderse las preocupaciones de
los donantes sobre el uso y la aplicación de los recursos. La Resolución 822 insta a todos los interesados
a resolver estos problemas, por lo cual es imperioso que las IFI trabajen más
enérgicamente con el Gobierno de Haití para encontrar mecanismos innovadores de
superación de obstáculos técnicos y permitir la reanudación de la afluencia de
recursos multilaterales.
El 30 de septiembre de 2002, la
delegación haitiana a las Reuniones Anuales del FMI y del Banco Mundial se reunieron con el Vicepresidente para América Latina y el
Caribe y el Director del País o de la región del Caribe. En la reunión, el Banco informó a las
delegaciones que la reanudación de las donaciones y préstamos de la AIF estaría
condicionada a la eliminación de los atrasos.
El Banco instó al Gobierno a llegar a un acuerdo con el FMI con respecto
a un programa controlado por el personal. A solicitud del Gobierno, el Banco
Mundial accedió a enviar una misión a Haití, en una fecha pendiente de
determinación, para analizar las prioridades de desarrollo del Gobierno,
realizar consultas con las autoridades sobre la Estrategia de Respaldo Transicional
propuesta por el Banco y analizar opciones para la eliminación de atrasos.
El Banco Mundial ha mantenido un
debate con el FMI y el BID para evaluar alternativas de un plan coordinado y
general de eliminación de atrasos. El
Banco Mundial presidirá una reunión extraoficial de donantes en Washington D.C.
a principios de diciembre de 2002. Se
prevé que en esa reunión los donantes analizarán la evolución en Haití y la
factibilidad de organizar una reunión del Grupo Consultivo a principios de 2003.
En virtud de la información
proporcionada en CP/doc. 3643/02 corr.1, del 28 de agosto de 2002, referente al
Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco ha hecho saber que en función de
lo dispuesto por la Resolución 822, ha recibido instrucciones de su Directorio
de llevar adelante la labor técnica necesaria, con el Gobierno de Haití, a los
efectos de reactivar el suministro de crédito.
A la fecha de preparación de este informe se estaba preparando la
segunda misión técnica a Haití, prevista para la tercera semana de noviembre de
2002.
Párrafo
12 Reafirmar los mandatos del Secretario General y de la
Misión Especial de la OEA de conformidad con las resoluciones AG/RES. 1841
(XXXII-O/02), AG/RES. 1831 (XXXI-O/01) y CP/RES. 806 (1303/02) corr. 1 y encomendar
al Secretario General que refuerce aún más la Misión Especial de la OEA en
Haití, a fin de que respalde, controle e informe acerca de la implementación de
todas las resoluciones pertinentes de la OEA y los compromisos del Gobierno de
Haití, conforme a lo estipulado en esas resoluciones y en el acuerdo entre el
Gobierno de Haití y la OEA sobre la Misión Especial de la OEA para el
Fortalecimiento de la Democracia en Haití. Estos compromisos comprenden:
a.
el fortalecimiento de las
instituciones democráticas, incluidos los partidos políticos, a fin de
garantizar la existencia de un sistema pluralista de partidos políticos;
b.
la formación de un nuevo
Consejo Electoral Provisional (CEP) de acuerdo con el proceso propuesto por la
OEA en el Proyecto de Acuerdo Inicial (Rev. 9) del 12 de junio de 2002 y todas
las actividades del CEP;
c.
el establecimiento por el
CEP de una Comisión de Garantías Electorales (CGE);
d.
el desarrollo y puesta en
práctica de un programa exhaustivo de desarme;
e.
la promoción de un diálogo
nacional y formación de un consenso entre el Gobierno de Haití, todos los
partidos políticos y la sociedad civil haitiana;
f.
el desarrollo profesional
de una institución policial independiente, la formulación de un plan de
seguridad y la creación de un clima de seguridad para las elecciones de 2003.
La Secretaría General de la OEA
ha elaborado un programa de trabajo para la Misión Especial, que incluye una
reseña de sus necesidades de recursos hasta principios del otoño boreal de
2003, tras la presunta realización de elecciones y a la luz de las Resoluciones
806 y 822. El documento facilitará la
tarea del Secretario General tendiente a reforzar la misión, para que pueda
cumplir más eficazmente los cometidos que le encomienda la Resolución 806 y reforzar
su capacidad de asumir y cumplir los compromisos adicionales en las esferas
sustanciales agregadas por la Resolución 822, así como la responsabilidad de
efectuar la coordinación, el seguimiento y la información sobre las elecciones
según lo estipulado en el párrafo resolutivo 13, que se transcribe a
continuación.
Párrafo
13 La Misión Especial
de la OEA también:
a.
apoyará, supervisará e
informará acerca de la prestación, por parte de la comunidad internacional y la
OEA, de asistencia técnica electoral antes y después de las elecciones de 2003
y el despliegue de una misión de observación electoral para observar todos los
aspectos del proceso electoral;
b.
coordinará los esfuerzos
de la comunidad internacional para prestar asistencia electoral técnica y financiera,
que comprenda planificación electoral, asistencia técnica, seguridad y
observación de las elecciones de 2003.
En preparación de las elecciones,
la Misión Especial consultó, entre otras entidades, al PNUD, en Nueva York y
Puerto Príncipe; a la Unidad para la Promoción de la Democracia, en la Sede de
la OEA, y a entidades no gubernamentales, como la Fundación Internacional para
los Sistemas Electorales, el Instituto Nacional Democrático, etc. Se prevé que una vez constituido el CEP, un
equipo de expertos se unirá a la Misión Especial a fin de trabajar con Haití
para evaluar las necesidades de asistencia técnica y financiera y observación
electoral.
La Misión está preparando, además
una serie de informes resumidos y sugerencias para presentarlas al CEP, cuando
éste se constituya, para ayudarlo a cumplir expeditivamente sus amplios
cometidos referentes a la adopción de decisiones.
Párrafo
14 Instar al
Secretario General a que continúe participando en los esfuerzos para resolver
la crisis política en Haití, siga la evolución de la situación y presente al
Consejo Permanente cada dos meses informes pormenorizados sobre la aplicación
de esta resolución.
El Secretario General y el
Secretario General Adjunto han realizado un estrecho seguimiento de la
situación en Haití y han colaborado donde y cuando resulte apropiado. El informe se presenta en cumplimiento de los
cometidos del Secretario General en el marco de esta disposición.
Tanto el Secretario General como
el Secretario General Adjunto se han mantenido en contacto regular con la
Misión Permanente de Haití ante la OEA y, a través de la Misión Especial de la
OEA, han emprendido un diálogo con actores clave en Haití, en procura de una
solución a las dificultades políticas que vive el país y en relación con los
temas que se mencionan en las secciones anteriores del presente informe. Además han seguido manteniendo diálogos
periódicos con miembros del Grupo de Amigos del Secretario General sobre Haití,
en Washington, D.C. Por otra parte, el
Secretario General Adjunto ha mantenido actividades de extensión con la
diáspora haitiana en la región de Washington, D.C., en ocasión de eventos de
emisión de mensajes públicos, y se ha mantenido contacto regular con la Sección
de Asuntos Políticos de la Secretaría General de las Naciones Unidas sobre la
evolución de la situación en Haití.
OBLIGACIONES
DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL EN MÁS AMPLIO SENTIDO
Párrafo
15 Instar a la
comunidad internacional a que, con carácter urgente, suministre fondos adicionales
a la Misión Especial de la OEA a fin de ayudar a financiar sus programas
económicos, sociales y de fortalecimiento institucional en Haití, con miras a
que pueda cumplir las obligaciones adicionales dispuestas en esta resolución.
Tras la adopción de la Resolución
822, Estados Unidos efectuó un aporte de US$1.000.000 a la Misión Especial, a
fin de facilitar su labor en la esfera de la seguridad, y ha comprometido la
suma adicional de US$1.000.000.
El documento sobre recursos
mencionado en el párrafo 2 de la resolución servirá de base para realizar un
llamamiento a los Estados miembros y Observadores tendiente a obtener fondos
adicionales para alcanzar los objetivos arriba mencionados.
Párrafo
16 Instar
asimismo a la comunidad internacional a prestar apoyo técnico y financiero para
las elecciones de 2003, particularmente mediante la observación de la formación
y el funcionamiento preelectoral del CEP, de las operaciones postelectorales y
de las propias elecciones.
La Misión Especial ha iniciado un
proceso de consultas en cumplimiento de la función de coordinación prevista en
este párrafo. Los hechos comprobados y
las conclusiones del equipo de evaluación mencionados
en el párrafo resolutivo 13 sustanciarán el llamamiento a la comunidad internacional
en procura de apoyo para el cumplimiento de este mandato.
CONCLUSIÓN
Dadas las graves sospechas mutuas
entre los diversos protagonistas políticos haitianos, la Resolución 822 les
ofrece la oportunidad de superar la crisis política, inter alia trabajando
juntos para la creación del nuevo Consejo Electoral Provisional. Ello sería de por sí un importante logro y
contribuiría a reforzar la democracia en Haití.
Se prevé que los protagonistas clave lleven adelante ese proceso
superando posiciones personales hondamente arraigadas a fin de desarrollar la
cooperación y estabilizar la situación política mediante la creación de
condiciones que permitan poner fin a la fragmentación y a la parálisis política
que asedian a Haití desde hace tan largo tiempo. Es alentador comprobar que prosiguen
activamente los contactos entre diversos interesados, sobre el terreno, y
ciertamente cabe esperar que ellos permitan la formación de un CEP creíble
dentro del plazo de prórroga de 15 días.
Si se procediera conforme a la
solicitud formulada el 29 de octubre por el Primer Ministro a la Misión
Especial, tendiente a obtener asistencia técnica de la OEA en todos los ámbitos
preceptivos de la labor de la Misión Especial, incluidos los del desarme y la
seguridad para las elecciones, se abriría cauce para acelerar el ritmo de
avance y ayudar a crear mayor confianza pública en el período conducente a las
elecciones.
El Gobierno de Haití ha formulado
críticas a la comunidad internacional por no haber respondido más activa o rápidamente,
según su parecer, a las necesidades del país.
No obstante, existen y deben atenderse graves problemas referentes a la
capacidad de absorción del país y a la preocupación de los donantes sobre el
uso y la aplicación de recursos. Al
mismo tiempo la Resolución 822 instó a todos los interesados a resolver esos
problemas, y las IFI deberían trabajar más duramente con el Gobierno para
encontrar mecanismos innovadores que permitan superar los obstáculos técnicos y
permitir la reanudación de la afluencia de recursos financieros multilaterales.
La seguridad es la clave para
avanzar y, en especial, es una condición sine qua non para la celebración de
elecciones creíbles el año próximo. Es
mucho lo que se requiere para reforzar a la Policía Nacional de Haití y
ayudarla a convertirse en un pilar profesional e imparcial del Estado de
Derecho y de las instituciones democráticas de Haití. La creación y aplicación de un programa
nacional de desarme, con algunas medidas tempranas de creación de confianza,
contribuirán a la creación de un entorno seguro y habilitante para la
realización de elecciones creíbles y el desarrollo, social, económico y
político. Suponiendo que se logre un
avance apropiado en la ejecución de otras partes de la Resolución 822, la
comunidad internacional tendría que atender muy rápidamente las importantes
necesidades de recursos para las elecciones y la seguridad a lo largo de 2003.
ANEXO A
REPÚBLICA
DE HAITÍ
DESPACHO
DEL PRIMER MINISTRO
PM/YN/mgc/2776
Puerto Príncipe, 29 de octubre de
2002
Su Excelencia
Señor David LEE
Jefe de la Misión Especial de la OEA
a Haití
Su despacho
Señor Jefe de la Misión Especial de la OEA,
Quisiera manifestarle mi
agradecimiento por el proyecto de Programa de Trabajo y Necesidades de Recursos
para la Implementación de las Resoluciones 806 y 822 del Consejo Permanente de
la OEA que usted presentó a la contraparte haitiana en ocasión de la reunión
sostenida en mi despacho el 25 de octubre del año en curso.
En seguimiento de dicha reunión,
y habida cuenta de los intercambios de opiniones que han sostenido ambas
partes, tengo el placer de informarle que el gobierno desea recibir de la OEA
asistencia técnica en las áreas siguientes; los términos de referencia
detallados serán definidos al seno de los comités conjuntos de cada área:
1.
Profesionalización de la policía
2.
Justicia
3.
Derechos humanos
4.
Gobernabilidad
5.
Elecciones, incluida la seguridad de las elecciones
6.
Desarme
Aprovecho la ocasión para reiterar
a usted, señor Jefe de la Misión Especial de la OEA, las seguridades de mi más
alta consideración.
(Fdo.)
Yvon NEPTUNE


MISIÓN ESPECIAL DE
LA OEA PARA EL FORTALECIMIENTO DE LA DEMOCRACIA EN HAITÍ
31
rue Pacot, Puerto Príncipe, Haití, Tel: 245-5437; 244-6695; 244-6696; Fax:
244-6697
MSH/ADM/113/02
Puerto Príncipe, 31 de octubre de 2002
Señor Primer Ministro,
Tengo el placer de acusar recibo
de su carta de fecha 29 de octubre de 2002, la cual se transcribe a
continuación:
“Señor Jefe de la Misión Especial
de la OEA,
Quisiera manifestarle mi
agradecimiento por el proyecto de Programa de Trabajo y Necesidades de Recursos
para la Implementación de las Resoluciones 806 y 822 del Consejo Permanente de
la OEA que usted presentó a la contraparte haitiana en ocasión de la reunión
sostenida en mi despacho el 25 de octubre del año en curso.
En seguimiento de dicha reunión,
y habida cuenta de los intercambios de opiniones que han sostenido ambas
partes, tengo el placer de informarle que el gobierno desea recibir de la OEA
asistencia técnica en las áreas siguientes; los términos de referencia
detallados serán definidos al seno de los comités conjuntos de cada área:
7.
Profesionalización de la policía
8.
Justicia
9.
Derechos humanos
10. Gobernabilidad
11. Elecciones, incluida la
seguridad de las elecciones
12. Desarme
Aprovecho la ocasión para
reiterar a usted, señor Jefe de la Misión Especial de la OEA, las seguridades
de mi más alta consideración.
(Fdo.)
Yvon NEPTUNE”
En nombre de la Misión Especial de la OEA para el Fortalecimiento de la Democracia en
Haití, tengo el honor de confirmar nuestro acuerdo con esta solicitud oficial.
Reciba usted, señor Primer Ministro, mis más
atentos saludos.
(Fdo.)
David
Lee
Jefe
de la Misión Especial de la OEA a Haití
Representante
del Secretario General de la OEA
ANEXO B
República de Haití
MINISTERIO
DE RELACIONES EXTERIORES
Port-au-Prince, 4 de noviembre de
2002
CT/639-02
Señor Embajador,
En
referencia a las recomendaciones de la Comisión Investigadora sobre los sucesos
del 17 de diciembre de 2001 y las indemnizaciones vinculadas a estos hechos e,
igualmente, a las disposiciones de la resolución 822 de la OEA, tengo el honor
de remitir a Su Excelencia, en anexo, un documento conjunto emanado de los
Ministerios de Relaciones Exteriores y de Justicia.
Al
tiempo de reiterar la voluntad del Gobierno de Haití de implementar todas las
recomendaciones de las resoluciones 806 y 822 del Consejo Permanente de la OEA,
me permito destacar que en el documento anexo se ha confiado la prioridad a los
programas y actividades dirigidos al respeto de los principios democráticos con
miras a lograr un clima de seguridad y de paz propicio para la celebración de elecciones
libres, honestas y democráticas en 2003.
En el documento se abordan en particular:
1.
las medidas judiciales emprendidas contra las personas
implicadas en los acontecimientos del 17 de diciembre y los días siguientes;
2.
las indemnizaciones acordadas para las personas e
instituciones que sufrieron daños en dicha ocasión;
3.
las iniciativas en materia de desarme;
4.
las investigaciones conducidas en relación con los
asesinatos de Jean DOMINIQUE, Jean Claude LOUISSAINT y Brignol LINDOR;
5.
los trámites realizados para la formación de un nuevo
CEP.
Estos
programas y acciones, señor Embajador, dan fe de la voluntad del Gobierno de
aportar, en el ámbito de su competencia, toda su contribución para la solución
pacífica de la crisis. Corresponde ahora a otros actores, tanto nacionales como
internacionales, cumplir con sus responsabilidades.
Aprovecho
la ocasión para reiterar a Su Excelencia las seguridades de mi más alta y
distinguida consideración.
Joseph
Philippe ANTONIO
Ministro
Excelentísimo señor
Embajador David LEE
Organización de los Estados Americanos
Port-au-Prince, Haití
MINISTERIO
DE JUSTICIA Y SEGURIDAD PÚBLICA
MINISTERIO
DE RELACIONES EXTERIORES
______________________
EJECUCIÓN
DE LAS RESOLUCIONES 806 Y 822 DE LA OEA,
AL 4 DE NOVIEMBRE DE 2002
IMPLEMENTACIÓN DE PROGRAMAS
DIRIGIDOS A FOMENTAR EL RESPETO
A LOS PRINCIPIOS DEMOCRÁTICOS
·
Objetivo: Establecer un clima de paz y seguridad en el
país
1. Gestión
de los actos de violencia acaecidos el 28 de julio y el 17 de diciembre de 2001
1.1. Programa de compensación a las víctimas
1.2. Proceso judicial
2. Programa
de ‘desarme’ y de lucha contra las drogas
3. Procesamiento expedito de los actos de violación de los
derechos humanos más reseñados en los medios:
3.1. Caso de Brignol Lindor
3.2. Caso de Jean Dominique
4. Mejoramiento
de las condiciones de detención y programa de rehabilitación de prisioneros.
5. Implementación de medidas dirigidas a facilitar la formación
de un Consejo Electoral Provisional fiable para la organización de elecciones
pacíficas, libres y democráticas.
Rev. 1/5-11-02
INTRODUCCIÓN:
LA PERSISTENCIA DE LA CRISIS
Con
una larga tradición de presidencia imperial ante un telón de fondo de dictadura
a veces brutal, en ocasiones maquillada, Haití se encuentra hoy en una
encrucijada. El país proclamó solemnemente su adhesión al nuevo evangelio
democrático basado en el estado de derecho, lo que implica el respeto de la
voluntad popular expresada libremente a través de elecciones creíbles y
sinceras.
Pero
las tradiciones no mueren fácilmente, y no resulta sencillo pasar de la noche a
la mañana de la antigua práctica de elecciones trucadas y golpes de estado a la
límpida transparencia de elecciones libres, sinceras y honestas. La experiencia
lo ha demostrado: transcurridos ocho meses de la elección del señor
Jean-Bertrand Aristide en 1990, éste se vio obligado a abandonar la
presidencia.
Tras
haber comprendido esta situación, la comunidad internacional se embarcó en la
gran cruzada a favor del respeto al derecho al voto organizando un ejército de
más de 20.000 hombres para ayudar a restaurar la democracia en Haití. A pesar
de todo este esfuerzo y del tiempo relativamente largo que ha transcurrido,
nuestros hábitos políticos no han cambiado mucho. Los técnicos se afanan para
poner en marcha todo lo necesario para perpetrar golpes de estado por vías
distintas de la de las armas.
Ello
explica los tratos que se urden cada vez que se intenta constituir el aparato
electoral. El juego consiste, evidentemente, en tener control del mismo. A
fuerza de tantas barreras y medidas de seguridad, el mecanismo llega a un punto
de completo estancamiento. A título ilustrativo, durante las elecciones de 1997
se presentaron tantas irregularidades y escándalos que los resultados no
pudieron proclamarse, a pesar de los esfuerzos de la Comisión Especial creada para tal fin. Los responsables del fracaso
de dichas elecciones atacaron de nuevo al orquestar los disturbios que bien
conocemos en torno a las elecciones senatoriales del 21 de mayo de 2000. Las
elecciones de 1997 eran justamente elecciones al Senado.
Es
por todos reconocido que la justicia adolece de grandes carencias en nuestro
país. Es cierto que, independientemente de la voluntad de los dirigentes, la
justicia de un país no puede ir más allá de lo que le permiten sus medios.
Y la cancelación de todos los créditos y subvenciones que le habían sido
acordados no es precisamente la vía para reformarla y hacerla más eficiente. El
acceso a la justicia y su distribución tienen un costo, y ese costo es elevado.
Los
sucesos del 17 de diciembre de 2001, al igual que los hechos del 28 de julio
del mismo año, se inscriben en la serie de crisis recurrentes que forman la
trama de la vida política haitiana.
Sin
pretender justificar la inestabilidad crónica en la que se debate Haití desde
su independencia, es preciso reconocer que no basta con proclamar la voluntad
de instaurar el estado de derecho para que desaparezcan de un día para otro las
secuelas de dos siglos de violencia. De los 36 jefes de Estado que han
gobernado al país, sólo seis lograron terminar sus mandatos. Estas
circunstancias históricas explican los titubeos de la democracia en su andar
ahora irreversible.
Cualquiera
sea la perspectiva desde la cual se examine la cuestión, la instauración
del estado de derecho es un imperativo que Haití no puede darse el lujo de
evadir. Ello comporta, por una parte, el respeto al voto del ciudadano, independientemente
de su condición socioeconómica y, por otra, la prohibición de buscar el acceso
al poder mediante procedimientos no democráticos. El rechazo de estas dos
condiciones explica los acontecimientos del 28 de julio y el 17 de diciembre de
2001. Las dificultades que enfrenta hoy en día el gobierno de Jean-Bertrand
Aristide para fomentar la democracia deben entenderse como un sendero que debe
recorrerse obligatoriamente para llegar al estado de derecho. En este contexto
se inscribe la reacción del gobierno antes los hechos del 28 de julio y el 17
de diciembre de 2001.
Al
día siguiente del 28 de julio de 2001, se creó una Comisión Investigadora
ampliada de alto nivel para investigar a cabalidad los acontecimientos. Por medio
de la Fiscalía del Tribunal de Primera Instancia de Port-au-Prince, se inició un acción pública contra los presuntos autores del golpe. Lo
mismo se hizo en relación con el ataque perpetrado contra el Palacio Nacional
el 17 de diciembre de 2001.
La
resolución 822, que es paralela a la resolución 806 del Consejo Permanente de
la OEA, lejos de entenderse como una obligación a la cual el gobierno haitiano
se habría plegado contra su voluntad, refleja las medidas que éste debería
haber puesto en marcha por iniciativa propia para resolver la crisis política
aportando una solución duradera y satisfactoria para todas las partes.
Es
evidente que el gobierno no esperó las recomendaciones del Consejo Permanente
de la OEA para integrar en su política y sus acciones los elementos principales
que se recogen en aquéllas, a saber:
1.
Realizar una investigación responsable de los actos de
violencia directamente relacionados con el 28 de julio y el 17 de diciembre de
2001
2.
El asesinato del periodista Brignol Lindor en Petit-Goâve
3.
El asesinato de Jean Dominique
4.
Las indemnizaciones y trámites relacionados con los
acontecimientos del 17 de diciembre
5.
El desarme y la lucha contra las drogas.
1. Proceso de implementación de las
resoluciones 806 y 822
Mucho antes del 4 de septiembre
de 2002, se dio inicio a una investigación sobre los hechos del 17 de diciembre
de 2001, los cuales están indudablemente ligados a los sucesos del 28 de julio
del mismo año y sobre los que ya se había emprendido una investigación
preliminar.
La acción pública iniciada contra
aquellos que habían sido denunciados por el clamor popular como autores y
cómplices del asesinato del periodista Brignol Lindor siguió su curso normal.
Indudablemente, la explotación del hecho por parte de los medios de comunicación
retrasó la evolución del caso, pero el expediente se mantuvo activo.
En relación con las
indemnizaciones por los hechos del 17 de diciembre, fue el gobierno mismo que
tuvo la iniciativa del Acuerdo concluido
en julio pasado entre el MJSP y los partidos políticos afectados, dos meses
antes de la resolución 822.
La lucha contra las drogas
siempre ha ocupado un lugar central entre las preocupaciones del gobierno de
Haití. Lo mismo cabría decir con respecto a la activa campaña emprendida en
contra de la posesión ilegal de armas de fuego. En materia de impunidad, de más
está decir que este concepto es incompatible con el funcionamiento de un estado
de derecho.
Las
recomendaciones del Consejo Permanente de la OEA, contenidas en su resolución
822, reflejan, en lo esencial, la línea de acción el gobierno, el cual se
esfuerza sobre todo por garantizar un clima de seguridad y la consolidación de
un verdadero estado de derecho en Haití.
La
misma OEA, por lo demás, afirma explícitamente “que es posible poner en práctica
algunos elementos [de la resolución 822] con mayor rapidez que otros”.
Los retrasos o vacilaciones que se han vivido con el desarrollo de ciertos
expedientes se deben ora a la precariedad de los recursos de que dispone el
Estado haitiano, ora a las dificultades inherentes a la naturaleza misma de los
expedientes, ora a las debilidades estructurales del aparato judicial del país.
No
obstante las obligaciones que ha debido enfrentar, el gobierno no ha escatimado
esfuerzos por avanzar en todos los frentes mencionados.
En
este contexto, el Presidente de la República aceptó dialogar con los sectores
interesados sobre las vías y medios para salir de la crisis en aras del interés
de la nación. La OEA inicialmente, y luego la OEA y la CARICOM, fueron
invitadas a desempeñar el papel de mediadores entre las partes haitianas. Luego
de varias rondas de conversaciones, parecía vislumbrarse el inicio de un primer
acuerdo a mediados de julio de 2001. Esta puerta a medio abrir se vio
abruptamente cerrada por la violencia armada que, en dos ocasiones y en un
intervalo de cinco meses –el 28 de julio y el 17 de diciembre de 2001– conmovió
el paisaje político del país y cubrió de luto a la Policía Nacional de Haití (PNH) y a la población en general.
El
Gobierno de la República, en su voluntad de crear un clima propicio para la
reconciliación y favorecer la resolución de la crisis, se decidió de inmediato
a reparar los locales de los partidos políticos que habían sido saqueados, así
como las residencias privadas de sus miembros. Dado que en una sociedad
organizada nadie tiene el derecho a tomar la justicia en sus propias manos, se
puso en marcha una acción pública en contra de los autores de estos actos. El
ramo de olivo fue, una vez más, rechazado.
Luego
del ataque del 17 de diciembre de 2001, se inició una acción pública de
conformidad con los artículos 63 y siguientes del Código Penal, a saber, los
artículos 68, 69, 71, 73 y 77 del mismo código. Las personas arrestadas en el marco de estas acciones hicieron revelaciones
que fueron consignadas en las actas y que están a la disposición de todo aquel
que quiera consultarlas. Las víctimas de este ataque son numerosas tanto entre
los miembros de la PNH como en la población civil.
No
obstante, en cuanto a las acciones civiles, el 9 de julio de 2002 se concluyó y
firmó un acuerdo entre los abogados de los partidos políticos afectados, las
víctimas de la Policía Nacional, la población civil y el Estado haitiano, con
miras a llegar a una solución amistosa a partir de un proceso bien definido, en
aras del interés nacional.
1.1. Programa de indemnización de las víctimas
Los
sucesos del 17 de diciembre de 2001, que se produjeron menos de seis meses
después de los hechos no menos sangrientos del 28 de julio del mismo año,
responden a la tradición de nuestras luchas y nuestra turbulencia políticas.
Las armas hurtadas y utilizadas durante el ataque a la Academia de Policía y a
la comisaría de la policía en Pétion-Ville y Belladère reaparecieron en el
Palacio Nacional –llevadas allí por los asaltantes– la noche del 17 de
diciembre. Hemos de admitir entonces que existe una correlación directa entre
estas dos acciones. No obstante lo obvio que resultan estos hechos, que
ameritan sanciones penales, el gobierno optó por privilegiar la vía del diálogo
a fin de no comprometer las negociaciones políticas en curso. Es bajo esta
perspectiva que se firmó, el 9 de julio de 2002, el acuerdo que consagra las
indemnizaciones que trata, precisamente, la resolución 822 de la OEA.
Estas
indemnizaciones abarcan indistintamente a todas las categorías de víctimas,
independientemente de su filiación política. Los primeros fondos disponibles
fueron entregados prioritariamente a los partidos políticos y organizaciones de
la oposición, en el ánimo de preservar el pluralismo político. Hasta la fecha,
se han facilitado 34 millones de gourdes, y se continúan las conversaciones con
la OPL y el CHRESFED, organizaciones a las que se propuso indemnizaciones que
llegan a 35 millones de gourdes. Adicionalmente, se negoció un monto
equivalente a US$150.000 para el Instituto Francés de Haití, monto que será
entregado dentro de muy poco tiempo.
Con
estas acciones, el gobierno no pretende sustraerse de sus compromisos para con
las otras categorías de víctimas, a saber, las de la Policía Nacional de Haití,
de Fanmi Lavalas y de la población. Es por ello que el gobierno ha dado inicio
al proceso de constitución de un Fondo
en beneficio de las víctimas.
Este
programa de indemnizaciones no debe, bajo ningún concepto, interpretarse como
un reconocimiento de culpa de parte del gobierno.
1.2. Procesamiento judicial
En Port-au-Prince.-
Se celebró
una audiencia con las siguientes personas en calidad de testigos:
Fueron
atendidos en audiencia los demandantes siguientes:
Se celebró
una audiencia con los siguientes inculpados:
Se
emitieron órdenes de comparecencia a nombre de:
Se
emitieron autos de detención preventiva contra las siguientes personas, entre
otras:
El
expediente fue remitido a la Fiscalía para una acusación definitiva en fecha 29
de julio de 2002. La Fiscalía devolvió el expediente al despacho de instrucción
el 25 de septiembre de 2002 con un pedimento supletorio de la opinión de la Fiscalía:
·
Bel Chrisnor y Jean Dieugrand, dos policías que fueron
atendidos en Cuba, deben comparecer ante el Despacho de Instrucción Penal.
·
La señora Micheline Compère, quien introdujo una demanda
recientemente, debe también ser escuchada por el Despacho de Instrucción Penal.
El
juez a cargo de la causa, con el fin de lograr que se manifieste la verdad,
decidió proceder de la siguiente manera:
·
Careo entre los abogados Reynold Georges y Gardy Registre
·
Careo entre los abogados Reynold Georges e Immacula
Joseph
·
Careo / Confrontación entre el senador Prince Pierre
Sonson y el profesor Victor Benoît
El expediente sigue su curso.
En Les Cayes.-
Demanda del señor Joseph Robert Jeune, incoada el
15 de abril de 2002, contra :
–
Jean Lamour
–
Djimmy, único nombre que se le conoce
–
Lucien Orgella, alias Tipistol
–
Claude Cadet, alias Ti Chif
–
Castel, único nombre que se le conoce
–
Romain Hilaire
–
Joel Pilorge
–
Patrick Laguerre
–
Jean Robert Marcellin
–
Saint-Jean Louis Martial
–
Ronald Félix
–
Varnel Dulcé
–
Bout Tonton
–
Jojo, único nombre que se le conoce
Pospuesto el inicio de la acción
pública por la no presentación de la cédula de identificación tributaria del
demandante, el señor Joseph Robert Jeune.
Demanda de los señores Orélien
Rémy, Petit-Frère André, Sergent Sony, Etienne Jean Loucène, Cadet Sorel,
Pierrot Lindor, Sylius Jude Ketler y Léon Moïse, incoada el 30 de abril de
2002, contra:
–
Joel Pilorge
–
Lucien Orgella
–
Sergo Métellus
–
Norma Forté
–
Jean Lamour
–
JeanRobert Marcelin
–
Romain Hilaire
Medida de dar por terminado el
caso y de no continuación de la demanda mencionada adoptada por la Fiscalía de
Les Cayes, el 3 de mayo de 2002 (véanse documentos anexos).
En Petit-Goâve.-
- Demanda de Déus Jean-François, incoada el 18 de diciembre de
2001, contra:
–
Yves Jolifis, alias Jojo
–
Ti Yanyan, único nombre que se le conoce
–
Harry, único nombre que se le conoce
–
Mackenzy, único nombre que se le conoce
–
Franzi Samedi
–
Valano, único nombre que se le conoce
–
Ogou Lindor, único nombre que se le conoce
–
Axel Jean-Louis
–
Tataille James
Expediente referido al despacho
de instrucción, por pedimento de información de la Fiscalía de Petit-Goâve, el
22 de enero de 2002.
Atestado de audiencia de Déus
Jean-François, el 18 de abril de 2002.
–
Demanda del señor Jean M. Jasmin contra Jolifils y
Emmanuel Pascal, el 5 de enero de 2002.
Expediente referido al despacho
de instrucción, por pedimento de información de la Fiscalía de Petit-Goâve, el
10 de enero de 2002.
Atestado del señor Jean M.
Jasmin, el 24 de enero de 2002.
–
Demanda de la señora Marie-Rose Coicou, el 7 de enero de
2002, contra:
–
Joseph Frantz,
–
Joseph Raymond
–
Michel Antoine
–
Pascal Emmanuel
–
Augou, único nombre que se le conoce
–
Renald, único nombre que se le conoce
–
Jojo, único nombre que se le conoce
Despacho de instrucción retenido
por la Fiscalía de Petit-Goâve, el 19 de marzo de 2002.
Atestado de audiencia de
Marie-Rose Coicou, el 18 de abril de 2002, por parte del despacho de
instrucción de Petit-Goâve.
Demanda de Jean Ednor Cossogu, el
22 de diciembre de 2001, contra:
Pascal Emmanuel
Ti Yanyan, único nombre que se le
conoce.
Expediente referido al despacho
de instrucción por pedimento de la Fiscalía de Petit-Goâve, el 22 de enero de
2002.
Atestado de audiencia de Jean
Ednor Cossogu por parte del despacho de instrucción.
Demanda de la señora Denise
Osias, el 21 de enero de 2002, contra Joseph Raymond y cómplices
Expediente referido al despacho
de instrucción por pedimento de información de la Fiscalía, el 24 de enero de
2002.
Demanda de Constael Adrien, el 23
de enero de 2002, contra X.
Expediente referido al despacho
de instrucción, el 4 de febrero de 2002, por la fiscalía de Petit-Goâve.
Atestado de audiencia del señor
Constael Adrien, el 18 de abril de 2002.
Demanda de la señora Lanette
Dérisier contra X, el 29 de diciembre de 2001.
Expediente referido al despacho
de instrucción, el 22 de enero de 2002, por la Fiscalía de Petit-Goâve.
La instrucción del conjunto de
expedientes mencionados permanece abierta.
En la zona de Gonaïves
Encarcelado
por otra causa, Amiot Métayer (alias Cubain), estaba a disposición de la
justicia cuando, el viernes 2 de agosto de 2001 la prisión de Gonaïves fue
atacada por un grupo de manifestantes que provocó la evasión de 159 detenidos y
reos, entre ellos Jean Totoune, condenado a cadena perpetua en noviembre de
2000 en el juicio de la masacre de Raboteau, y el mismo Amiot Métayer.
Al
tiempo que evita recurrir a acciones perjudiciales para la población de
Raboteau, aún traumatizada por los sangrientos sucesos del 22 de abril de 1994,
la justicia haitiana adopta todas las medidas legales pertinentes para que el
fugitivo regrese a su celda y responda antes sus jueces por los hechos y actos
de que se le acusa.
El
despacho de instrucción de la zona de Gonaïves recibió una demanda relacionada
con los hechos del 17 de diciembre de 2001.
LOS
ACONTECIMIENTOS DEL 17 DE DICIEMBRE DE 2001
Luego
de los pedimentos de información de
la Fiscalía del Tribunal de Primera Instancia de Port-au-Prince, de fecha 21 de
diciembre de 2001, el juez de instrucción de dicho tribunal, Bernard St-Vil, dio inicio a una
investigación dirigida a identificar y traer ante la jurisdicción pertinente,
de conformidad con la ley, a todas las personas implicadas en los actos de
violencia del 17 de diciembre de 2001 y
contra las cuales se hubiesen
presentado suficientes cargos, sin distingos de afiliación a organizaciones o
grupos políticos.
Durante
la conducción de esta investigación judicial, varias personas fueron detenidas
como medida preventiva, mientras que otras siguen siendo activamente buscadas.
En
este proceso fue arrestado Gardy Registre, presunto autor del incendio del
local del partido político ALAH del abogado Reynold Georges. Se emitieron
dos órdenes de arresto contra dos delegados municipales del partido Fanmi Lavalas: Anolex Obas e Immacula
Joseph, inculpados igualmente de haber incendiado, conjuntamente con Registre,
el local del abogado Reynold Georges.
El
senador Prince Sonson Pierre fue recibido en audiencia ante el despacho de
instrucción en el marco del expediente sobre el incendio de la residencia del
señor Gérard Pierre Charles de la
OPL.
Los
Comisarios de Policía Raymond Jean Philippe, del Servicio de Investigación
contra Pandillas, y Byron Jean Ferdina, responsable de la Comisaría de
Thomazeau, comparecieron como testigos.
Las
víctimas tanto de la oposición política como de la policía y las autoridades tuvieron
igualmente una audiencia ante el despacho de instrucción. Fue así que los
señores Reynold Georges del partido ALAH,
Evans Paul del KID, Victor Benoît, Paul Denis y otras
personas debieron comparecer ante el despacho de instrucción.
El
juez celebró una audiencia para escuchar a Jean
Nazaire, Durk Jacques ULH, Moriette Ednor, Jean Dieugrand y Bel
Christnor, todos funcionarios de la policía y víctimas de los actos de
violencia del 17 de diciembre de 2001.
También
se escuchó el testimonio del funcionario policial Technet Elien, quien fuera herido de bala. El policía Breville Jean Roma, a quien debió
amputarse un brazo, además de Astrel
Jean Guy, miembro del CASEC de Thomazeau, Frantzo Lahens, Miracia
Pierre, Dieuveut Jean y Seguy Holly,
todos heridos de bala durante los sucesos, presentaron sus testimonios.
En
el mes de julio de 2002, el
expediente fue referido a la Fiscalía del Tribunal Civil de Port-au-Prince para
una acusación definitiva con miras a
poner fin a la investigación. Pero el 25
de septiembre de 2002, el expediente fue devuelto al despacho de
instrucción junto con un pedimento supletorio del Comisionado de Gobierno, en
el cual solicitaba una audiencia para varias personas que él mismo había
identificado. A tal efecto, se emitieron citaciones y órdenes de comparecencia
para estas personas, quienes ya han comparecido o deberán comparecer ante el
despacho de instrucción a los fines que dicta la ley.
En
virtud de lo anterior, según el juez Bernard
St-Vil, quien conoce de la causa, entre la presente fecha y el mes de diciembre de 2002, el expediente será
concluido y las personas inculpadas serán llevadas a la justicia.
2. DESARME Y LUCHA CONTRA LAS DROGAS
Desde
los años 1986-87, se ha observado cierta proliferación peligrosa de armas de
fuego en el país. Al amparo del artículo 268.1 de la Constitución, que dispone
de forma imperativa que “Toda persona tiene derecho a la defensa propia con
armas en los límites de su domicilio”, muchas personas han adquirido armas de
fuego. Sin preocuparse por las engorrosas formalidades estipuladas por la ley
sobre porte de armas, estas personas han entrado en posesión no sólo de armas
de defensa, sino también de armas de toda índole, la mayoría de ellas
prohibidas.
El
gobierno está consciente de esta situación, que no ha generado y que constituye
un delito permanente y, como tal, una
violación de la ley, por lo cual ya ha adoptado todas las disposiciones
necesarias para normalizar la situación en el marco del respeto de la ley y la
Constitución. En este espíritu, se ha implementado un programa compuesto por
distintos elementos:
·
Campaña de concientización mediante anuncios
publicitarios en los medios de comunicación del país. Esta actividad ya está en
marcha.
·
Programa de compra de armas. El gobierno aceptó pagar el
doble del precio de compra con el objeto de incitar a los propietarios de armas
ilegales a deshacerse de ellas. Desafortunadamente, concluyó el plazo previsto
para esta operación sin que se hayan alcanzado resultados concluyentes.
·
Cacheos sistemáticos e indagaciones domiciliarias. Estas
actividades se realizan periódicamente con la intención de recuperar las armas
de posesión ilegal, así como aquellas que no entran dentro de la categoría
prevista en el artículo 268.1 de la Constitución. Los cuadros siguientes
permiten presentar los primeros resultados obtenidos, si bien es cierto que
queda aún queda mucho por hacer.
Balance de
las armas incautadas al:
9 de julio de 2002
|
Lugar |
Armas clásicas |
Armes caseras |
|
CM-PAP CM- Delmas CM-Cité Soleil CM-Carrefour CM-Pétion-Ville |
6 14 10 1 1 |
2 11 6 - - |
|
Total |
32 |
19 |
12 de agosto de 2002
|
Tipo
T65 Gallile UZ1 Fusil 12 9 MM |
|
Total
720 980 432 68 300 |
Resumen
estadístico de armas incautadas en el marco de la Operación Huracán II
|
Actividades
|
Cocaína |
Barcos |
Casas |
Vehículos |
Personas |
Armas |
|
Decomisado(a)s Inspeccionados Investigado(a)s Interpeladas Arrestadas |
- - - - - |
01 54 |
50 |
02 526 |
1480 06 |
05 |
Balance de
armas incautadas en el marco de la Operación “Huracán II” por Departamento
|
Actividades |
DDO |
DDNO |
DDN |
DDA |
DDNE |
DDS |
DDC |
DDSE |
DDGA |
|
c.d M.d P.A P.I B.I B.C VI VC RI AC |
01 1059 37 - 78 - 10 02 |
16 06 01 65 - 11 |
08 02 09 02 |
93 03 |
137 |
78 04 |
75 02 |
06 01 |
05 |
Abreviaturas
C.S = Cocaína
decomisada
M.S =
Marihuana decomisada
P.A =
Personas arrestadas
P.I =
Personas interpeladas
B.I =
Barcos inspeccionados
V.I =
Vehículos inspeccionados
V.C =
Vehículos confiscados
R.I =
Residencias investigadas
A.C =
Armas confiscadas
Cuadro general de armas
incautadas por la PNH en el Departamento del Oeste, en el transcurso del mes de
octubre de 2002.
|
Lugar
Armas clásicas Armas caseras |
|
Comisaría de Port-au-Prince 6
2 |
|
Comisaría de Delmas 14
11 |
|
Comisaría de Cité Soleil 10
6 |
|
Comisaría de Carrefour 1
- |
|
Comisaría de Pétion-Ville 1
- |
|
Total Com/DDO 32 19 |
|
Total DDO
2
- |
|
Total DCPJ 5
- Huracán |
|
Total
39
19 |
Fuentes:
Dirección del Departamento del Oeste y Dirección Central de la Policía Judicial
de la PNH.
Hemos
de destacar que el mes de octubre fue decisivo para las autoridades policiales:
se realizaron cacheos en las zonas suburbanas de alto riesgo. Se recuperaron 22
armas de guerra de todo calibre en Cité Soleil el 18 de octubre pasado;
numerosas personas fueron arrestadas.
El 22 de octubre se ejecutó una
operación similar en la Saline, durante la cual se incautaron 15 armas de
fuego. Las personas arrestadas fueron entregadas a la justicia para los
trámites legales de rigor.
·
Reforzamiento del marco legal. Se ha previsto la
elaboración de un proyecto de ley destinado a normar las actividades de las
empresas privadas de seguridad.
·
Definición de un nuevo plan de desarme en el marco de una
asistencia técnica de la OEA. El gobierno, con el objeto de continuar la campaña
de desarme, solicitó una asistencia técnica a la OEA. Altos funcionarios del
gobierno y la policía nacional participaron en un seminario de formación sobre
desarme organizado por la Misión Especial de la OEA los días 28 y 29 de octubre
de 2002 en Port-au-Prince. Durante el seminario, numerosos expertos
internacionales en desarme compartieron sus experiencias en otros países.
Conviene
destacar que, tanto en el país como en el exterior, por lo general las armas
sirven de cobertura para los traficantes de estupefacientes. Con frecuencia los
traficantes, que tienen mucha movilidad en Haití, se aprovechan de la
configuración geográfica del país y de la debilidad numérica y de equipos de la
PNH para generar un clima de inseguridad propicio para sus fechorías. Ante esta
situación, en 1997, el gobierno de entonces había concluido un acuerdo con el
Gobierno de los Estados Unidos, acuerdo que tiene actualmente una aplicación
limitada.
Los
sectores implicados en las actividades delictivas están interesados, como bien
ha de comprenderse, en mantener una atmósfera
favorable a la ejecución de tales actos. Intentan por todos los medios,
hasta los más tortuosos, hacer fracasar la acción de la PNH. No obstante, a
pesar de las posibilidades relativamente limitadas de que dispone en razón,
como bien es sabido, de las múltiples restricciones que afectan al país, la
policía logra cumplir, cada vez en mayor medida, el control del tráfico de
drogas de todo tipo. El cuadro siguiente revela los resultados obtenidos entre enero
de 2002 y el 28 de octubre pasado.
# |
Fecha y
lugar de la incautación |
Personas arrestadas |
Cantidad
de estupefacientes incautada |
|
1 |
15 de enero de 2002, Gonaïves |
-
Belony Ernst -
Daniel Zamor -
Erick Jérome |
1 kilo de polvo que resultó negativo a la prueba
de cocaína |
|
2 |
29 de enero de 2002, Aquin |
N/D |
98,6 kilos de marihuana |
|
3 |
20 de enero de 2002, Port-au-Prince |
Chiron
Wesnel |
1 kilo de polvo que resultó negativo a la prueba
de cocaína |
|
4 |
24 de febrero de 2002, Port-au-Prince |
- Marcelus Jean Wilson - Jérome
Julien |
4,5 kilos de cocaína |
|
5 |
10 de marzo de 2002, aeropuerto de
Port-au-Prince |
- Crislow
Carlène |
5, 22 kilos de cocaína |
|
6 |
18 de marzo de 2002, aeropuerto de
Port-au-Prince |
- Astrude Salomon |
1 kilo de cocaína |
|
7 |
22 de marzo de 2002, Cayes |
N/D |
50,45 kilos de cocaína |
|
8 |
02 de abril de 2002, aeropuerto de
Port-au-Prince |
MarieLithorne Lezin Dessous Carole Lezin |
03 kilos de cocaína |
|
9 |
17 de abril de 2002, aeropuerto de
Port-au-Prince |
Adolphe Pierre Chancy, haitiano |
12 kilos de cocaína |
|
10 |
25 de mayo de 2002, aeropuerto de Port-au-Prince
|
Devra Louise Flowers |
06 kilos de cocaína |
|
11 |
26 de mayo de 2002, , aeropuerto de
Port-au-Prince |
Jerome Marie Medgine |
1 kilo de cocaína |
|
12 |
28 de mayo de 2002, aeropuerto de Port-au-Prince |
Michel Dorsainvil |
3,63 kilos de cocaína |
|
13 |
1 de junio de 2002, aeropuerto de Port-au-Prince |
Dorothy Louis |
01 kilo de cocaína |
|
14 |
1 de julio de 2002, Saint-Marc |
N/A |
04 kilos de cocaína |
|
15 |
23 de julio de 2002, Delmas 31 |
Salim Jean Batrony, haitiano xxxxxxxxxxxxxx, haitiana xxxxxxxxxxxxxx, haitiana xxxxxxxxxxxxxx, haitiana |
58 kilos de cocaína |
|
16 |
14 de agosto de 2002, APN |
N-D |
165 kilos de cocaína |
|
17 |
16 de octubre de 2002, aeropuerto de
Port-au-Prince |
Aballard Carl Junior |
04 libras de cocaína |
|
18 |
28 de octubre de 2002, aeropuerto de
Port-au-Prince |
Petit-Homme Félix, haitiano |
3,6 kilos de cocaína |
Fuentes:
Oficina de BLTS de la PNH
Huelga
decir que los esfuerzos desplegados por el gobierno para ejercer un control cada
vez más eficaz tanto sobre la proliferación de armas de fuego como sobre la
práctica del tráfico de estupefacientes han contribuido a un mejoramiento
verdaderamente considerable del clima de seguridad en el país. También ha hecho
un gran aporte el esfuerzo de la PNH en el transcurso de los últimos meses para
ejercer una mejor vigilancia de las calles y barrios de alto riesgo. Las
agresiones, los asaltos a mano armada y los secuestros han acusado una
disminución importante, para la evidente satisfacción de los ciudadanos, los
comerciantes, la policía, las autoridades y los visitantes.
3.1. EXPEDIENTE DE BRIGNOL LINDOR
El
juez Fritzner Duclair, encargado de instruir el expediente de Brignol Lindor
por el pedimento de información de la Fiscalía de Petit-Goâve de fecha 21 de
diciembre de 2001, realizó su trabajo de conformidad con la ley. Había acusado
a 28 personas y escuchado a varios testigos en el transcurso de la instrucción
del caso.
En
una ordenanza emitida con fecha 16 de septiembre de 2002, el magistrado
instructor de la causa levantó las acusaciones contra 18 de los inculpados y
conservó cargos e indicios suficientes contra los otros 10, a saber:
–
Joubert Saint-Juste,
–
Maxi Zéphyr,
–
Fritznel Doudoute, también llamado Nenèl Doudoute,
–
Bernard Dessamo,
–
Simon Cétoute,
–
Tiresias, alias Terray,
–
Fritzner Duverger,
–
Makenzy, único nombre que se le conoce,
–
Jean Rémy, único nombre que se le conoce
–
Bellony, único nombre que se le conoce.
Estos
acusados fueron remitidos ante la jurisdicción correspondiente para ser
juzgados.
Es
importante destacar que se realizaron dos impugnaciones contra la ordenanza del
juez de instrucción los días 1 y 3 de octubre de 2002, respectivamente, por el
señor Joseph Guyler C. Delva, Secretario General de la Asociación de
Periodistas de Haití (AJH), representante especial de la familia Lindor
representada por el señor Moreno Lindor, hermano de la víctima, y Denis
Laguerre, en su calidad de representante especial de los señores Belosier
Lindor y Moreno Lindor, padre y hermano del periodista asesinado.
Con
la apelación en suspenso, el Tribunal de Primera Instancia de Petit-Goâve
espera el fallo del Tribunal de Apelaciones de Port-au-Prince para decidir la
orientación del procedimiento, luego de que se confirme o invalide la ordenanza
del juez de instrucción. Y cabe señalar que la decisión del Tribunal de
Apelación puede también implicar la apertura de un recurso de casación de
conformidad con la ley de Haití.
Conviene
mencionar que dos de los diez acusados están actualmente encarcelados, mientras
que los ocho que están prófugos son activamente buscados por la policía.
Siendo
la justicia un poder independiente, el gobierno no puede obligar a las
autoridades judiciales a obviar el procedimiento estipulado por las leyes. Sin
embargo, convendría llamar la atención de todas las partes interesadas al hecho
de que el expediente se mantiene abierto y activo y sigue su curso normal.
3.2 EXPEDIENTE DE JEAN DOMINIQUE/JEAN-CLAUDE
LOUISSAINT
El
expediente de Jean Dominique/Jean-Claude Louissaint sufre cierto retardo que
puede imputarse, por una parte, a la precipitación con que se ha buscado una
solución rápida y hasta espectacular y, por la otra, la inmensa cobertura en
los medios nacionales e internacionales que se ha generado por la relevancia de
la figura misma de Jean Dominique, director de medios de comunicación dedicado
a la causa democrática en Haití. Pero una instrucción penal toma siempre cierto
tiempo. Se trata incluso de una exigencia del proceso, para evitar que las
pasiones ejerzan una influencia nefasta sobre la serenidad tanto de los jueces
como de los miembros del jurado, pues se trata de un asesinato. El Presidente
de la República en aquel entonces, señor René Préval, no escatimó la
colaboración del Estado para hacer avanzar este expediente. El entonces
presidente aceptó poner a la disposición del juez instructor encargado de la
investigación medios no acostumbrados y desproporcionados en comparación con
los otros jueces y los otros casos sometidos a juicio.
Cabría
recordar, por lo demás, que ciertos hechos obstaculizaron el desarrollo normal
de la instrucción. En las horas siguientes al atentado perpetuado contra Jean
Dominique y Jean-Claude Louissaint, los oficiales de la Policía Judicial, en
particular el Juez de Paz y el Comisionado del Gobierno, en lugar de
desplazarse al lugar de los hechos para constatar el drama y recoger las
declaraciones de los testigos, se precipitaron todos al hospital al cual habían
sido transportadas las víctimas. No fue sino mucho después que se inició la
investigación, lo cual ha debido privar al juez de instrucción de una serie de
elementos que le habrían resultado indispensables para tomar una decisión
juiciosa sobre las pistas que debía explorar.
Además
de estas negligencias iniciales, debe tenerse igualmente presente que el
expediente pasó del juez Jean Sénat Fleury al juez Claudy Gassant, quien dio al
mismo un trato signado por la cobertura de los medios de comunicación. Estando
en el extranjero, el juez estimó que no era oportuno retomar su cargo, no
obstante haber sido renovado su mandato al mes de enero de 2002. De esta forma,
la instrucción del expediente fue asignada a un nuevo juez, Bernard St-Vil.
Desde
la primera semana de este drama, las autoridades judiciales adoptaron todas las
disposiciones necesarias para encontrar al culpable o los culpables y de
castigarlos conforme a la ley. Es por ello que desde el mes de abril de 2000,
fecha del asesinato, hasta la fecha, se han desplegado esfuerzos para permitir a
los distintos jueces que se han sucedido en el procesamiento del expediente
concluir la investigación.
El
último juez de instrucción, a cargo del expediente desde julio de 2002, es el juez
Bernard St-Vil. El juez ha realizado una serie de audiencias y careo de
testigos.
Ante
el juez han comparecido la señora Michelle Montas Dominique, en calidad de
parte civil, el senador Dany Toussaint y los señores Willy Lubin y Mario
Joseph. El juez escuchó nuevamente a los acusados Ralph Léger, Ralph Joseph,
Freud Junior Démaratre, Philippe Markenton y Dominique Fritzner, igualmente en
prisión en razón de la investigación
El
juez St-Vil prevé también escuchar al antiguo alcalde adjunto de Port-au-Prince,
señor Harold Sévère, al inspector
general de la policía en funciones, señor Jean Robert Ester, a Gadner Belfot,
ex-director de la policía judicial, y al señor Mario Andrésol, actualmente
fuera del país.
El
juez de instrucción, Bernard St-Vil, dio a entender que, con toda probabilidad,
el expediente podría concluirse y remitirse en el transcurso del mes de
diciembre de este año a la Fiscalía a los fines de una acusación definitiva, en
vista de la ordenanza de conclusión de la policía.
Expediente de Jean Dominique / Jean-Claude Louissaint (continuación)
Las siguientes personas comparecieron en audiencia:
–
Audiencia del testigo Cadner Belfort en el despacho del
juez de instrucción Bernard Saint-Vil, el 4 de septiembre de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Freud Junior Desmarattes en el
despacho del juez de instrucción Pierre Josiard Agnant, el martes 12 de marzo
de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Freud Junior Desmarattes en el
despacho del juez de instrucción Bernard Saint-Vil, el martes 27 de agosto de
2002;
–
Interrogatorio del acusado Jeudi Jean Daniel en el
despacho del juez de instrucción Pierre Josiard Agnant el 26 de marzo de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Jeudi Jean Daniel en el
despacho del juez de instrucción Bernard Saint-Vil, el miércoles 21 de agosto
de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Dymsley Millien en el despacho
del juez de instrucción Bernard Saint-Vil, el 21 de agosto de 2001;
–
Audiencia del señor Mario Joseph en el despacho del juez
de instrucción Bernard Saint-Vil, el 18 de octubre de 2002;
–
Audiencia el señor Willy Lubin en el despacho del juez
de instrucción Bernard Saint-Vil, el 13
de septiembre de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Philippe Markington el 5 de
septiembre de 2002;
–
Careo entre el abogado Willy Lubin y los acusados Dymsley Millien y Jeudi Jean Daniel, el 24 de octubre
de 2002 ;
–
Audiencia de la viuda Michèle Montas Dominique en el
despacho del juez de instrucción Pierre Josiard Agnant, el lunes 25 de febrero
de 2002;
–
Audiencia de la viuda Michèle Montas Dominique en el despacho
del juez de instrucción Bernard Saint-Vil, el lunes 19 de agosto de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Ralph Joseph en el despacho
del juez de instrucción Pierre Josiard Agnant, el 12 de marzo de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Ralph Joseph en el despacho
del juez de instrucción Bernard Saint-Vil, el 3 de septiembre de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Ralph Léger en el despacho del
juez de instrucción Pierre Josiard Agnant, el 13 de marzo de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Ralph Léger en el despacho del
juez de instrucción Bernard Saint-Vil, el 29 de agosto de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Dany Toussaint en el despacho
del juez de instrucción Pierre Josiard Agnant, el 27 de febrero de 2002;
–
Interrogatorio del acusado Dany Toussaint en el despacho
del juez de instrucción Bernard Saint-Vil, el 22 de agosto de 2002.
DERECHOS
HUMANOS
4. Implementación de un programa de
rehabilitación de prisioneros
El
mes de octubre del año en curso fue decretado el “mes de los prisioneros”. Se
organizaron actividades especiales para conmemorar el Día Internacional de los
Detenidos, el 27 de octubre.
En
dicha ocasión, el Presidente de la República se trasladó hasta la Penitenciaría
Nacional con el objeto de constatar las condiciones de detención del centro
penitenciario más grande del país.
Además
de los esfuerzos desplegados desde hace ya varios meses para mejorar las
condiciones de los detenidos (alimentación, condiciones de higiene, actividades
de recreación, etc.), se han puesto en marcha actividades de rehabilitación
propiamente dicha: inicio de un programa de alfabetización, inauguración de un
centro de informática, un taller de ebanistería, herrería, pintura, etc.). Las
relaciones humanas entre agentes y detenidos fueron calificadas de respetuosas
por estos últimos.
Al
concluir su visita, el Jefe del Estado prometió a los detenidos mejorar aún más
sus condiciones. Anunció la implementación expedita de un programa de
procesamiento acelerado de los expedientes. Al día siguiente, el Ministro de
Justicia creó una comisión especial integrada por comisionados del gobierno y
jueces de instrucción con el mandato de actuar para reducir en la medida de lo
posible el número de personas sometidas a una detención preventiva prolongada.
Al
30 de octubre, es decir, dos días después de su formación, la comisión ya había
procedido a liberar a 24 detenidos. Bajo la misma tónica, pronto habrán de
celebrarse audiencias correccionales y penales extraordinarias, sin la
asistencia de jurado, al igual que en las jurisdicciones de provincia donde se
han tomado las mismas medidas en ocasión de las fechas indicadas.
5. FORMACIÓN DEL CONSEJO ELECTORAL
PROVISIONAL
En
el marco de la resolución 822 de la Organización de los Estados Americanos, el
Presidente Jean-Bertrand Aristide realizó diversos trámites tendientes a la
formación del Consejo Electoral Provisional. Seguidamente se hace un resumen de
tales pasos:
1.
El Presiente de la República se comunicó telefónicamente
con varios representantes de partidos políticos de la oposición, en particular
con Gérard Pierre Charles y Michard Gaillard, de la Convergencia Democrática.
2.
El Presidente de la República organizó varias reuniones
de trabajo con los principales sectores interesados en la cuestión electoral:
la Conferencia Episcopal Haitiana, la Iglesia Episcopal de Haití, la Federación
Protestante de Haití, Justicia y Paz, los organismos de defensa de los derechos
humanos, la Cámara de Comercio e Industria de Haití, varios otros partidos
políticos, así como otros sectores de la iglesia protestante, el partido Fanmi
Lavalas y el poder judicial.
3.
Las cinco primeras instituciones citadas en el punto (2),
tras haber realizado el proceso de designación en su sector, remitieron el 5 de
octubre de 2002 una carta dirigida al Presidente de la República en la cual
solicitaban al gobierno que, antes de comunicar el nombre de su representante
ante el CEP, se solicitase a la OEA una asistencia técnica para la PNH para la
elaboración de un plan de seguridad de cara a las próximas elecciones.
4.
El 29 de octubre de 2002, el gobierno remitió una
solicitud formal de asistencia técnica de la OEA en materia de seguridad
electoral. Este trámite busca satisfacer las exigencias de las instituciones
que participan en el establecimiento del CEP.
5.
El 31 de octubre de 2002, el Jefe de la Misión Especial
de la OEA en Haití, Embajador David Lee, respondió favorablemente a la
solicitud del gobierno.
6.
El 28 de octubre de 2002, y conforme a las instrucciones
del Presidente de la República, el Canciller de Haití, Excelentísimo señor
Joseph Philippe ANTONIO, envió una carta a los distintos sectores en la cual
los invita a designar a sus respectivos representantes que han de formar parte
del CEP.
ANEXOS[4]/
1.
Cuadro de los montos desembolsados en
el marco de las indemnizaciones a las víctimas.
2.
Correspondencia del Primer Ministro de
Haití, señor Yvon Neptune, de fecha 29 de octubre de 2002, al Jefe de la Misión
Especial de la OEA en Haití, Embajador David Lee, relativa a la solicitud de
asistencia técnica en materia de seguridad electoral.
3.
Cuadro demostrativo de la disminución
de los niveles de inseguridad en la zona metropolitana entre los meses de junio
y septiembre de 2002.
4.
Balance de armas incautadas en el marco
de la Operación Desarme.
5.
Balance de las armas y municiones
incautadas en el marco de la Operación Desarme en curso.
6.
Balance de las incautaciones de droga
efectuadas por la PNH, período 1999-2002.
7.
Leyes y decretos relativos al control y
la represión del tráfico ilícito de drogas.
8.
Expediente de Brignol Lindor
(Petit-Goâve) – Acciones judiciales emprendidas.
9.
Expediente de Jean Dominique – Acciones
judiciales emprendidas.
ANEXO C
CONVERGENCIA DEMOCRÁTICA
105, Ave. Lamartinière - Port-au-Prince, Haití -
Tél (509) 245-3584
Port-au-Prince, 4 de noviembre de
2002
Excelentísimo señor
Embajador David Lee
Representante Especial del Secretario General de la OEA
y Jefe de
la Misión Especial de la OEA en Haití
Su despacho
Señor Embajador:
Convergencia
Democrática presenta a usted sus saludos y tiene el honor de poner a su
consideración su informe de evaluación de la aplicación de la resolución 822 de
la OEA por el Gobierno de facto Lavalas.
Convergencia
Democrática expresa su vivo deseo de que este documento sea tenido en cuenta en
su informe al Consejo Permanente.
Sírvase
aceptar, señor Embajador, junto con nuestro agradecimiento, las seguridades de
nuestra consideración más distinguida.
Gérard
PIERRE-CHARLES Victor
BENOIT
OPL Espace
de Concertation
Huber
DE RONCERAY Luc
MESADIEU
MPSN MOCRHENA
CONVERGENCIA DEMOCRÁTICA
DECLARACIÓN
4 de noviembre de 2002, la hora
del balance y de la verdad
sobre la resolución 822 de la
OEA
Antecedentes: Al cabo de dos años
de negociaciones bajo los auspicios de la OEA, a lo que se agrega la labor de
facilitación de la Iniciativa de la Sociedad Civil, el poder Lavalas y Convergencia Democrática no han logrado
encontrar un consenso al menos suficiente basado en un acuerdo político. Ocho (8) meses después de que se aprobara la
resolución 806, la resolución 822, aprobada el 4 de septiembre de 2002 por el
Consejo Permanente de la OEA, puso fin al proceso de negociaciones.
En virtud de esta última
resolución, el Consejo Permanente recomendó, y el Gobierno de Lavalas aceptó:
·
Procesar a las personas implicadas en los actos
delictivos perpetrados el 17 de diciembre de 2001.
·
Profundizar la investigación sobre los delitos
políticamente inspirados.
·
Indemnizar a las víctimas de los actos de violencia del
17 de diciembre.
Esos tres puntos esenciales para
Convergencia Democrática figuraban ya en la resolución 806, aprobada el 15 de
junio de 2002.
Nosotros reclamamos, y el
Gobierno Lavalas aceptó:
·
Presentar un informe detallado sobre lo recomendado por
la resolución 806.
·
Proceder a un desarme general.
·
Respetar la libertad de expresión, los derechos
individuales, los derechos de reunión.
·
Crear un clima de seguridad que haga posible la
realización de elecciones limpias.
·
Respetar todos los compromisos asumidos anteriormente en
el marco de la Organización de los Estados Americanos.
·
Poner en funcionamiento un Consejo Electoral Provisional
conforme a la fórmula prevista en el Acuerdo Inicial.
·
Organizar elecciones en el año 2003.
¿Dónde nos encontramos en
este 4 de noviembre?
1.
A la hora en que esto se expresa, no ha sido procesada
ninguna de las personas implicadas en los actos delictivos del 17 de diciembre,
personas estas identificadas por la Comisión Investigadora Independiente de la
OEA (cf. Informe de la Comisión).
2.
En relación con la profundización de la investigación
sobre los delitos políticamente inspirados, en junio del presente año
presentamos al Embajador Einaudi una decena de casos ejemplares y conocidos.
Prácticamente nada se ha hecho.
Aunque en relación con el asesinato del periodista Brignol Lindor se ha dictado
una orden de arresto contra una decena de personas, M. Bony, el Alcalde del
Gobierno Lavalas de Petit-Goâve, que había alentado el asesinato, ha sido
cuidadosamente excluido. Por otra parte, es tanto y tan eficaz lo que se ha
hecho que la mayoría de los bandidos han tenido tiempo de ponerse a
cubierto. Esto no es un secreto para
nadie.
3.
Con respecto al asunto de Jean Dominique, la situación es
de calma chicha. Para no mencionar el
caso del Padre Jean Pierre-Louis, ni de Ivon Toussaint, de Mireille Durocher
Bertin, de Max Mayard y del Pastor Leroy.
Baste citar esos pocos casos.
4.
El asunto de las reparaciones está lejos de haber llegado
a una solución, como algunos quieren hacerlo creer. Alrededor de 70 casos han
sido examinados por el Consejo Consultivo de Indemnizaciones.
En la práctica, ¿cuántas víctimas
han sido indemnizadas? Los responsables
del Gobierno Lavalas han hablado mucho sobre este tema, pero se trata sólo de
apariencias y dilatorias.
5.
El informe que el Gobierno debía enviar a la OEA,
pomposamente bautizado “Informe Preliminar” por quienes lo concibieron,
muestra, si preciso fuere, que el Gobierno no ha hecho absolutamente nada. Es
la opinión del Consejo Permanente de la OEA. Ese informe carece de toda
sustancia.
6.
El desarme. En los
últimos días el Gobierno ha orquestado toda una propaganda sobre esta cuestión.
Aparte de las molestias causadas
a los automovilistas, los escolares y los estudiantes bloqueados en los embotellamientos
de tránsito, o de los malos tratos infligidos a algunos habitantes de Cité
Soleil y Carrefour, el balance de esas operaciones deja muy escépticos a los
ciudadanos. Si bien interpretamos las declaraciones de los portavoces
policiales, el Gobierno parece más interesado en desarmar a los ciudadanos
provistos de permisos de porte de armas que en buscar las armas ilegales. En estas condiciones, no es sorprendente que
las cosas sucedan de ese modo, cuando se sabe que es a los que están armados a
los que es preciso desarmar y que el poder Lavalas basa su supervivencia en la
violencia que sus partidarios ejercen contra la oposición.
7.
En cuanto al respeto de la libertad de expresión, de las
libertades individuales, de la libertad de asociación, de reunión, este
Gobierno es su verdadero enterrador. No
tenemos más que mencionar algunos casos de todos conocidos:
·
El asunto del periodista Jackie Cantave.
·
El arresto y la prisión arbitraria del portavoz de las
víctimas de los socios de las cooperativas, Sr. Jean Rosemond, pese a las vivas
protestas de su familia y de todos los sectores de la nación.
·
Las peripecias del Profesor Josué Merilien.
·
Los arrestos arbitrarios de los miembros del KID, entidad
miembro de Convergencia, pese a las declaraciones de la Policía y las protestas
de la clase política.
·
A fines de septiembre, los participantes en una reunión
de la Convergencia han sido atacados por los partidarios de Fanmi Lavalas, en
Cerca Carvajal.
·
El 8 de octubre, las mismas personas interrumpieron
brutalmente una vez más, en Cerca Carvajal, otra reunión de Convergencia.
·
En Liancourt, se presencia el mismo comportamiento de
parte de los miembros de Fanmi Lavalas cada vez que los miembros de
Convergencia quieren reunirse.
La fecha fijada en la resolución
822 para la formación del CEP vence hoy, 4 de noviembre. Según lo previsto,
Convergencia Democrática debía enviar un representante. Después de haber tomado
todas las medidas encaminadas a elegir y designar a su representante, se ha
visto en la obligación de interrumpir el proceso.
De hecho, las elecciones, para
que sean creíbles, deben desarrollarse en un entorno político de competencia.
Con base en esa convicción, el Consejo de la OEA ha hecho recomendaciones al
Gobierno de facto, que se ha comprometido a llevarlas a la práctica.
Lamentablemente, debemos comprobar que el poder Lavalas ha dado a la resolución
822 el mismo destino que a la 806.
¿Cómo imaginar
razonablemente que se puedan organizar varias elecciones en el país:
-
cuando el poder envía a delincuentes por él pagos a
pillar e incendiar las sedes de los partidos políticos de oposición y las casas
de sus dirigentes?
-
cuando los responsables de los actos delictivos cometidos
en ocasión de los actos de violencia del 17 de diciembre siguen gozando de
impunidad?
-
cuando el Gobierno se rehúsa a indemnizar a las víctimas,
pese a los compromisos asumidos?
-
cuando los partidarios del Sr. Aristide atacan a los
militantes de la oposición, interrumpiendo brutalmente sus reuniones?
-
cuando los agentes de la Policía arrestan y arrojan a
prisión del modo más arbitrario a los miembros de Convergencia?
-
cuando continúan proliferando en el país armas de todo
calibre y nada serio se hace para recuperarlas?
-
Cuando los barrios más poblados de la capital y de
algunas grandes ciudades de provincia están vedados a toda expresión de la
oposición por matones armados.
-
Cuando se pisotean las libertades individuales y la
libertad de expresión.
El Sr. Jean Bertrand Aristide y
Fanmi Lavalas quieren una vez más reeditar el golpe de estado electoral del año
2000.
Nosotros, los miembros de
Convergencia Democrática, creemos inoportuno, en las condiciones actuales,
designar a nuestro representante ante el CEP.
A partir de este momento, el 4 de noviembre no es más una fecha límite.
La resolución 822 constituye, a
nuestro juicio y a juicio de todos los verdaderos demócratas, un paquete, un
conjunto ordenado, creado a los efectos de obtener resultados determinados, a
saber, crear un entorno políticamente competitivo para la realización de
verdaderas elecciones.
Esto no ha ocurrido hasta
ahora. Convergencia Democrática, frente
a esta situación, declara abiertamente su negativa a respaldar la política
antijurídica practicada por el régimen Lavalas. En esta etapa crucial de la
vida política del pueblo haitiano, Convergencia Democrática invita a todos los
sectores que deben designar representantes a tener muy presente la necesidad de
no hacerse cómplices de una política hipócrita de inobservancia de los
compromisos asumidos y de corrupción.
Gracias.
Por
Convergencia Democrática
(fdo.)
Serge
Gilles
Port-au-Prince, 4 de noviembre de 2002
ANEXO D
Port-au-Prince, 4 de noviembre de
2002
Excelentísimo señor
Jean Bertrand Aristide
Presidente de la República de Haití
Palacio Nacional
Señor Presidente:
Las
instituciones signatarias de la presente, en cumplimiento de su misión,
conforme a la resolución 822 del Consejo Permanente de la OEA y el Proyecto de
Acuerdo Inicial (versión 9), de efectuar o coordinar la selección de un miembro
del Consejo Electoral Provisional, tienen el honor de informarle que el proceso
de designación de su representante o del representante de su sector al CEP ha
finalizado. Entienden que han cumplido su deber cívico y han contribuido a la
realización de las próximas elecciones.
Las
instituciones han tomado conocimiento de la carta que el Primer Ministro
dirigió con fecha 29 de octubre de 2002 al Jefe de la Misión Especial de la OEA
en Haití para solicitar, entre otras cosas, asistencia técnica en los
siguientes campos:
·
profesionalización de la Policía
·
seguridad de las elecciones
·
desarme
Estiman
que se trata de una medida positiva, susceptible de favorecer la creación de condiciones
propicias para la celebración de elecciones confiables en un clima de
seguridad.
No
obstante, las instituciones mencionadas también estiman que deben hacerse
ciertas precisiones antes de poder comunicar oficialmente los nombres de las
personas designadas, incluso si ello retrasara la formación del CEP unos 15
días.
Los
15 días adicionales proporcionarían el tiempo necesario para establecer los
términos de referencia de la asistencia técnica para la profesionalización de
la Policía, la seguridad de las elecciones y el desarme y para ponerlos en
conocimiento de los partidos políticos y la sociedad civil para sus
comentarios.
En
el ámbito de la seguridad, las instituciones estiman que el Gobierno, por su
parte, debería dar una señal inequívoca de su voluntad de contribuir a la
seguridad de todos los ciudadanos, adoptando disposiciones para que los
parlamentarios y los funcionarios elegidos localmente no sean escoltados por
civiles que portan armas de guerra, práctica prohibida por la Constitución y
las leyes haitianas.
Esas
disposiciones constituyen medidas indispensables para restablecer la confianza
entre la población y permitir que las instituciones participen en la formación
del CEP.
Al
reiterar su voluntad de cooperar con el Gobierno para la celebración de
elecciones honestas y confiables, los signatarios de la presente aprovechan la
oportunidad para reiterar a Vuestra Excelencia las seguridades de su más alta
consideración.
Por la Conferencia Episcopal de Haití Por la Federación Protestante de
Haití
Por la Iglesia Episcopal de Haití Por Justicia
y Paz
cp10545s01
Por la Cámara de Comercio e Industria de
Haití
cc: Misión Especial de la OEA en Haití
Prensa
1. En el proceso de las
negociaciones el equipo de mediación de la OEA adoptó un método de dos fases
para resolver la crisis:
un acuerdo inicial sobre algunos temas clave, que debía ser
seguido, más tarde por un acuerdo global sobre una gama más amplia de
asuntos. Se logró convenir la mayor
parte de los elementos del Proyecto de Acuerdo Inicial, pero no hubo consenso
sobre otros cuando el proceso llegó a su fin, en julio de 2002.
2. Según datos en http://www/oanda/com/convert/classic el 26 de noviembre
de 2002.