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Praga, 11 oct 2001LATINOAMÉRICA PROTAGONIZÓ FORO INTERNACIONAL CONTRA LA CORRUPCIÓN
Los países latinoamericanos destacaron por su fuerte presencia en la X Conferencia Internacional Anticorrupción, que concluyó hoy en Praga, donde se mostraron decididos a combatir la corrupción en sus sociedades.
La conferencia fue clausurada hoy por el presidente de México, Vicente Fox, e inaugurada el pasado lunes con la presencia imprevista del ministro peruano de Justicia, Fernando Olivera.
América Latina centró la atención de varios seminarios de este foro, en el que decenas de representantes de la sociedad civil y los gobiernos discutieron el estado de la corrupción en sus países.
Los ponentes concluyeron que la corrupción puede minar sociedades enteras, engendra pobreza, hace fracasar todos los esfuerzos por impulsar el desarrollo económico y socava las instituciones democráticas, así como la confianza de la población en las autoridades y las leyes.
Los oradores fueron unánimes al recalcar que la batalla contra la corrupción sólo puede ganarse con el "compromiso compartido" de todos los sectores de la sociedad, para lo cual es imprescindible que sean conscientes del grave problema que representa.
Para los participantes en este foro, la corrupción puede combatirse mediante la cooperación entre empresarios, jueces, miembros de organizaciones no gubernamentales, institutos internacionales y medios de prensa, sectores en los que cohabitan las víctimas y los actores de esta lacra.
La Conferencia subrayó la responsabilidad de los partidos políticos en la lucha contra la corrupción, pero admitió que una gran parte de ésta reside en la opacidad de la financiación de sus campañas electorales, a la que "contribuyen" empresas extranjeras y otros agentes interesados en ganar influencias.
América Latina parece haber declarado la guerra a este mal, y las soluciones que propusieron sus representantes apuntaron hacia una mayor transparencia en la gestión, el desarrollo de la llamada "cultura de rendición de cuentas" y la vigilancia y participación activa de la sociedad civil y la prensa.
Fox prometió hoy lo que denominó un amplio "aseo de nuestra casa", que incluye una nueva ley para obligar al Gobierno a informar sobre todos los aspectos de su administración, excepto aquellos que afecten a la seguridad nacional, y un reforma drástica de los cuerpos policiales y de inteligencia.
Bolivia, Colombia, Ecuador, Honduras, Paraguay y Perú también presentaron sus planes de acción, elaborados en el marco de un curso del Instituto del Banco Mundial que contó con la participación de representantes gubernamentales y de la sociedad civil.
En ésos y otros países, como Argentina, se han creado comisiones integradas por académicos para controlar el cumplimiento de los acuerdos internacionales firmados por los gobiernos, pero algunas voces denunciaron que no se ponen en práctica porque los empresarios "no saben o no quieren conocer" las nuevas imposiciones.
La cooperación internacional en la lucha contra la corrupción fue otro punto esencial de la conferencia y, en este marco, Olivera instó a Tokio a entregar a la Justicia peruana al destituido ex presidente Alberto Fujimori, acusado de haber creado una enorme red de corrupción en su país.
Asimismo, se insistió en la necesidad de facilitar la "repatriación" de fondos estatales "robados" a través del "enriquecimiento ilícito", como es el caso de los más de 200 millones de dólares que intenta recuperar Lima tras la caída de Fujimori y su encarcelado asesor, Vladimiro Montesinos.
La próxima Conferencia Internacional Anticorrupción, que prepara la organización no gubernamental Transparencia Internacional, se celebrará dentro de dos años en Seúl.