Resoluciones Asamblea General


AG/RES. 1354 (XXV-O/95)

COOPERACIÓN SOLIDARIA PARA EL DESARROLLO Y LA SUPERACIÓN DE LA POBREZA

(Resolución aprobada en la novena sesión plenaria, celebrada el 9 de junio de 1995)

LA ASAMBLEA GENERAL,

VISTAS:

La resolución AG/RES. 232 (VI-O/76) mediante la cual la Asamblea General decidió convocar un período extraordinario de sesiones para analizar los asuntos relacionados con la cooperación para el desarrollo y actualizar las actividades de la OEA en esa área;

La resolución AG/RES. 1 (XVI-E/92), mediante la cual la Asamblea General propuso reformar la Carta a fin de agregar la eliminación de la pobreza crítica como objetivo básico del desarrollo (Protocolo de Washington);

La resolución AG/RES. 1 (XIX-E/93) mediante la cual la Asamblea General estableció el Consejo Interamericano de Desarrollo Integral (CIDI) para promover la cooperación entre los Estados americanos con el propósito de lograr su desarrollo y en particular para contribuir a la eliminación de la pobreza crítica (Protocolo de Managua);

La resolución AG/RES. 1 (XX-E/94), mediante la cual la Asamblea General aprobó el Marco de Política General y Prioridades de la Cooperación Solidaria para el Desarrollo;

La declaración AG/DEC. 1 (XX-E/94) mediante la cual la Asamblea General aprobó el Compromiso para Impulsar la Cooperación Solidaria y la Superación de la Pobreza; y

La Declaración y el Plan de Acción adoptados por los Jefes de Estado y de Gobierno en la Cumbre de las Américas, celebrada en Miami;

CONSIDERANDO:

Que la democracia, el desarrollo y los derechos humanos son conceptos interdependientes que se refuerzan entre sí, y que el desarrollo y la superación de la pobreza constituyen una prioridad para promover el ejercicio de la democracia y la protección de los derechos humanos;

Que las políticas de ajuste destinadas a propiciar el crecimiento económico deben ir acompañadas de una política social que permita que toda la población tenga acceso a los beneficios del desarrollo;

Que si bien los esfuerzos internos de los Estados, con plena participación de sus comunidades, incluyendo los sectores público y privado, son un elemento esencial para lograr el desarrollo integral y sostenible y superar la pobreza extrema, éstos se complementan con un contexto externo favorable, así como con una renovada cooperación internacional;

Que es urgente fortalecer los programas destinados a satisfacer las necesidades fundamentales en materia de nutrición, salud, educación, vivienda, población, justicia, medio ambiente y participación cívica y política de la mujer y los grupos minoritarios tales como las poblaciones indígenas;

Que es necesario revisar el concepto tradicional de la cooperación y precisar el papel que como foro e instrumento le corresponde a la OEA, en el marco de los esfuerzos que realizan múltiples organismos e instituciones que participan en la cooperación para el desarrollo en el ámbito hemisférico; y

Que es asimismo necesario precisar las prioridades y mecanismos de la cooperación interamericana y establecer los lineamientos que permitan contribuir oportuna y eficazmente al desarrollo de los Estados miembros;

TENIENDO EN CUENTA:

Que los Jefes de Estado y de Gobierno, reunidos en la Cumbre de las Américas celebrada en Miami, se han comprometido, entre otros asuntos, en la lucha contra la pobreza extrema y que la cooperación solidaria para el desarrollo contribuye a este objetivo;

Que la OEA ha decidido intensificar la lucha solidaria y las acciones de cooperación para enfrentar la pobreza extrema y contribuir así a disminuir las desigualdades económicas y sociales dentro de cada nación y entre las naciones del Hemisferio;

Que es necesario fortalecer el papel de la OEA como foro para el diálogo interamericano a fin de impulsar el desarrollo de los Estados miembros y que, en ese sentido, se deben abordar las condiciones externas que afectan su desarrollo, tales como deuda, transferencia negativa de recursos, barreras comerciales y brechas tecnológicas;

Que se debe propiciar una mayor movilización de recursos financieros, técnicos y humanos, tanto de la propia Organización como de otros organismos e instituciones internacionales, en favor de las prioridades nacionales y regionales de desarrollo;

Que la cooperación para el desarrollo debe contemplar diversas formas de colaboración entre los Estados miembros y las instituciones del sistema interamericano, y que se requiere estimular la creación de mecanismos de coordinación con las organizaciones globales, regionales y subregionales que se ocupan de la cooperación para el desarrollo a fin de complementar los esfuerzos y evitar duplicaciones innecesarias;

Que la OEA debe fortalecer su capacidad para facilitar el intercambio de conocimiento e información especializada entre los Estados miembros y que debe seguir apoyando la formación y capacitación de recursos humanos en los campos prioritarios del desarrollo;

Que la Organización debe estar preparada para apoyar proyectos regionales flexibles, mediante esfuerzos de carácter plurinacional que permitan la participación de los sectores público y privado así como de otras fuentes financieras, y que los proyectos de alcance nacional deben seguir siendo apoyados cuando tengan un impacto significativo para el desarrollo del país en cuestión y en particular cuando le permitan participar más activamente en los proyectos plurinacionales, o bien favorezcan la actuación de otros organismos internacionales de cooperación, incluidas las instituciones financieras pertinentes;

Que las actividades de cooperación deben encuadrarse dentro de las áreas programáticas prioritarias y que es indispensable evitar que los recursos se fragmenten y diluyan en torno de numerosos proyectos;

Que la cooperación solidaria para el desarrollo abarca a todos los países, independientemente de sus niveles de desarrollo, e implica superar el concepto tradicional de tipo asistencial, para desarrollar programas solidarios que, sin pretender imponer modelos, apoyen las medidas económicas y sociales que tome cada Estado miembro;

Que el objetivo de la cooperación solidaria para el desarrollo es apoyar colectivamente los esfuerzos que realicen los Estados miembros para alcanzar su propio desarrollo integral y sostenible, y en particular para contribuir a la eliminación de la pobreza extrema en el Hemisferio, fortaleciendo así el proceso de promoción y consolidación de las democracias de la región y sus instituciones; y

Que el Secretario General presentó a consideración del Consejo Permanente el documento de trabajo "Una nueva visión de la OEA" y el documento "Modernización de la cooperación y nuevas orientaciones para el funcionamiento del CIDI",

RESUELVE:

1. Instar a los gobiernos que aún no lo hayan hecho a firmar o ratificar el Protocolo de Managua a fin de que el Consejo Interamericano de Desarrollo Integral (CIDI) pueda iniciar sus actividades lo más pronto posible.

2. Agradecer al Secretario General la presentación de los documentos "Una nueva visión de la OEA", en lo que se refiere al capítulo sobre la modernización de la cooperación técnica y la organización interna de la OEA y "Modernización de la cooperación y nuevas orientaciones para el funcionamiento del CIDI" y solicitar al Grupo de Trabajo Conjunto CEPCIES/CEPCIECC sobre la transición al CIDI que los estudie y formule las recomendaciones pertinentes con vistas a su puesta en práctica.

3. Reafirmar la plena vigencia de los acuerdos alcanzados durante la Asamblea General sobre cooperación interamericana para el desarrollo celebrada en México, en particular en lo que se refiere a la necesidad de modernizar la cooperación que brinda la OEA para que ella sea más amplia, eficaz y solidaria.

4. Reiterar que el impulso a la Cooperación Solidaria para el Desarrollo constituye un objetivo fundamental de la OEA, así como un instrumento idóneo para apoyar colectivamente los esfuerzos nacionales en favor del desarrollo y, en particular, para contribuir a la superación de la pobreza extrema en el Hemisferio.

5. Establecer un diálogo regular y sustantivo con las instituciones financieras pertinentes que permita tomar medidas apropiadas y coordinadas para impulsar proyectos de cooperación que promuevan el desarrollo social en el Hemisferio.

6. Instruir al Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) y al Consejo Interamericano para la Educación, la Ciencia y la Cultura (CIECC) que tengan en cuenta el Marco de Política General y Prioridades de la Cooperación Solidaria para el Desarrollo y que, a partir del 1 de enero de 1996, realicen los esfuerzos necesarios para desarrollar sus programas dentro de una estrategia general para el sistema de cooperación solidaria para el desarrollo, que incorpore los lineamientos establecidos por el vigésimo período extraordinario de sesiones de la Asamblea General sobre cooperación interamericana para el desarrollo.

7. Reafirmar la necesidad de reorientar la cooperación con base en las prioridades acordadas por los Estados miembros, privilegiando los proyectos de alcance regional o subregional y complementando esfuerzos con otros organismos e instituciones que brindan cooperación en el Hemisferio.

8. Instruir al Grupo de Trabajo Conjunto CEPCIES/CEPCIECC para que, con apoyo de la CEPCIES y la CEPCIECC, elabore un proyecto de plan estratégico que contenga, entre otros, los siguientes elementos:

a. Un mecanismo de coordinación entre el CIDI y las otras entidades del sistema interamericano que tengan a su cargo actividades de cooperación;

b. Un programa de apoyo que permita a los Estados miembros identificar y concertar ofertas y demandas específicas y, en su caso, ejecutar proyectos de cooperación horizontal;

c. Programas regionales que promuevan proyectos de cooperación que respondan a iniciativas de naturaleza plurinacional;

d. Un programa de apoyo a la formación y capacitación de recursos humanos que incluya, entre otros, un sistema de becas y que estimule la participación de universidades e institutos de investigación, vinculándolo a las prioridades de cooperación determinadas por los Estados miembros; y

e. Una estrategia para la movilización de recursos financieros adicionales para el desarrollo que contemple la participación de los Estados miembros y Observadores Permanentes y que estimule a su vez la de los organismos de cooperación e instituciones financieras, tales como el Banco Interamericano de Desarrollo o el Banco Mundial, incluyendo la posibilidad de realizar proyectos conjuntos.

9. Instruir a la CEPCIES y a la CEPCIECC para que, de conformidad con lo acordado en el Compromiso para Impulsar la Cooperación Solidaria y la Superación de la Pobreza, elaboren conjuntamente un programa de apoyo a los Estados miembros de combate a la pobreza extrema y que, como primer paso instruyan al Grupo de Trabajo Conjunto CEPCIES/CEPCIECC que considere la conveniencia de realizar un seminario para definir políticas y acciones específicas, con vistas a ser incorporadas en el mencionado programa.

10. Apoyar los esfuerzos del Secretario General para modernizar la estructura y mecanismos con que opera la Organización en materia de cooperación para el desarrollo, y en particular las medidas que estime necesarias para asegurar una transición ordenada hacia el establecimiento de la Secretaría Ejecutiva del CIDI.

11. Solicitar al CIES y al CIECC que, a través del Grupo de Trabajo Conjunto CEPCIES/CEPCIECC encargado de la transición al CIDI, presenten un informe conjunto y detallado sobre el cumplimiento de la presente resolución a la Asamblea General en su vigésimo sexto período ordinario de sesiones.