FRA  |  ENG  |  ESP  |  POR 
   
 

Asistencia mutua en materia de asuntos penales en Trinidad y Tobago

Introducción

La asistencia mutua en materia penal está regida por la Ley de 1997 de asistencia mutua en materia penal (Mutual Assistance in Criminal Matters Act, 1997), modificada por la Ley No. 7 de 2001 de la Legislación de Trinidad y Tobago.Toda solicitud de asistencia presentada por un país del Commonwealth deberá cumplir con las condiciones estipuladas en el primer anexo de dicha Ley.En el caso de un país que no pertenezca al Commonwealth, en cuanto haya concluido un tratado de asistencia judicial en materia penal con Trinidad y Tobago, cuando dicho país presente una solicitud de asistencia el Fiscal General de Trinidad y Tobago podrá, mediante orden judicial sujeta a resolución de rechazo del Parlamento, declarar que se trata de un país al cual se aplica la mencionada Ley. En dicho caso, el procedimiento expuesto a continuación también se aplicará a ese país.

Consciente del hecho de que la ubicación geográfica de su territorio lo ha convertido en un punto de transbordo principal para el narcotráfico y otras actividades ilícitas tales como el lavado de dinero, el tráfico ilíticito de armas de fuego y municiones, así como de delitos vinculados con la corrupción, el Gobierno de Trinidad y Tobago ha adoptado la Ley sobre asistencia mutua en materia penal (Mutual Assistance in Criminal Matters Act). En 2002, 33% de las solicitudes de asistencia recibidas por Trinidad y Tobago y 27% de las solicitudes que le fueron presentadas estuvieron vinculadas con el narcotráfico, sobre todo aquéllas provenientes de Estados Unidos de América y el Reino Unido.Sin embargo, la mayoría de las solicitudes que fueron presentadas hasta la fecha a la Autoridad Central provienen del Reino Unido, Estados Unidos de América, Canadá, Alemania, Países Bajos, Israel, Singapur, Noruega, España y varios países del Caribe.

Los delincuentes que organizan actividades delictivas de alcance internacional no respetan las fronteras internacionales. Para que los Estados miembros tengan una posibilidad realista de poner freno a la delincuencia organizada deberán dejar de lado el concepto tradicional de soberanía y cooperar con otros países a fin de evitar que los delincuentes transnacionales se refugien en un país miembro. Con ese objetivo, Trinidad y Tobago ha participado activamente en los seminarios y conferencias organizados por la Oficina de las Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas y Prevención del Delito y por la Secretaría del Commonwealth.

A fin de facilitar al máximo la asistencia mutua en materia de investigaciones, procesamientos y diligencias judiciales vinculados con delitos penales, el Gobierno de Trinidad y Tobago ha suscrito acuerdos con los gobiernos de Estados Unidos de América, Canadá y el Reino Unido.Asimismo, ha propuesto y enviado anteproyectos de acuerdos a las autoridades competentes de varios países, tales comoArgentina, Costa Rica, México, Ucrania y Colombia.

A fines de abril de 2002, el Sr. West, Director Principal de Encausamientos Públicos de la Autoridad Central, visitó Aruba - isla de las Antillas y dependencia de los Países Bajos - para participar en la segunda ronda de negociaciones relativas a un anteproyecto de convenio de cooperación para la supresión del tráfico ilícito de estupefacientes y sustancias sicotrópicas por vía marítima y aérea en la región del Caribe (Co-operation in Suppressing Illicit Maritime and Aeronautical Trafficking in Narcotic Drugs and Psychotropic Substances in the Caribbean Area). Las deliberaciones se concentraron principalmente en las definiciones, la verificación de la nacionalidad, el apresamiento e inspección de barcos, las operaciones en aguas territoriales, la jurisdicción sobre buques apátridas y la explotación de aeronaves.En dicha reunión, las partes se pusieron de acuerdo sobre ciertas disposiciones, al igual que sobre la finalización de un acuerdo regional que había sido estado precedido de una serie de consultas y reuniones preparatorias en 2001.

A fines de agosto de 2002, el Sr. West también representó con diligencia a Trinidad y Tobago ante la Secretaría del Commonwealth y ante la Oxford Conference in Christ Church que se celebró en Oxford, Reino Unido. Entre los temas abordados en dicha conferencia, que se tituló The Changing Face of International Co-operation in Criminal Matters in the 21st Century, cabe mencionar los siguientes: eficacia de los tratados multilaterales; recurso a las sanciones en el marco de la elaboración de una política internacional y en el logro de un equilibrio entre la cooperación eficaz y la protección de los derechos humanos; prácticas para la cooperación internacional y distinción entre los métodos que dan resultado, tales como mejores prácticas, escollos, desafíos; identificación de denominadores comunes en varios campos para establecer un enfoque eficaz en materia de costos y recursos, para frenar la delincuencia internacional.

La participación activa del Sr. West incluyó una ponencia sobre el establecimiento de acuerdos de asistencia mutua en materia penal en Trinidad y Tobago, los desafíos y ventajas de estos últimos y la importancia de la existencia de una Autoridad Central en el país. Destacó la necesidad de que los países logren establecer un sistema más eficaz para combatir el delito organizado transnacional tanto en internacional como nacional.

Después del 11 de septiembre, la comunidad internacional ha iniciado una lucha encarnizada contra el terrorismo.Como resultado de ello, la Autoridad Central ha sido invitada a asistir y participar en numerosos seminarios internacionales y talleres sobre el tema del delito organizado transnacional.En diciembre de 2002, el Sr. West participó en una reunión de expertos sobre el tema de la elaboración de instrumentos legislativos y ejecutorios contra el terrorismo que se celebró en Siracusa, Italia.En dicha reunión, organizada por el Centro Internacional de Prevención del Delito y el Instituto Superior Internacional de Ciencias Penales (ISISC), los participantes examinaron instrumentos jurídicos internacionales relativos al terrorismo y formularon observaciones.Esa reunión permitió a la Autoridad Central aumentar de manera considerable sus conocimientos sobre los delitos vinculados al financiamiento del terrorismo, la aviación, las personas protegidas, los materiales peligrosos, los atentados terroristas con explosivos y la captura de rehenes.

Durante la segunda semana de diciembre de 2002, el Sr. West estuvo en Fort-de-France para participar en un seminario organizado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito sobre el refuerzo de la cooperación internacional en la región del Caribe.Los oradores mencionaron los desafíos que enfrentan los países del Caribe debido al aumento del narcotráfico y del delito organizado transnacional, así como las amenazas planteadas por el terrorismo.Dicho seminario se realizó para responder a la necesidad de adoptar otras medidas para atenuar los obstáculos que impiden el establecimiento de una cooperación judicial internacional eficaz.

El coloquio celebrado en Martinica ofreció al Sr. West una plataforma ideal para abordar la cuestión del endoso de las órdenes de arresto y la necesidad de aplicar medidas legislativas al respecto en las naciones del CARICOM. Tiene la intención de ser el primero en concluir un tratado de extradición con las naciones del CARICOM para eliminar los obstáculos susceptibles de dificultar el proceso de extradición. Dicho tratado estará fundado en las leyes en materia de endoso de órdenes de arresto que existen en el Reino Unido y en la República de Irlanda y que han resultado ser muy efectivas.La redacción de la primera versión preliminar del tratado quedará concluida hacia fines de enero de 2003.

El grupo examinó los marcos existentes en materia de tratados de cooperación, tales como el Harare Scheme (Sistema de Harare), los convenios de la OEA y los tratados de las Naciones Unidas en materia de asistencia mutua en materia penal, delito organizado transnacional y un proyecto de tratado de asistencia judicial para la región del Caribe.

Esos encuentros y negociaciones en el ámbito internacional permiten a la Autoridad Central continuar adquiriendo conocimientos prácticos en diversos campos del derecho penal internacional.