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DISCURSO
DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DEL PERU, DR. DIEGO
GARCIA-SAYAN
EN EL CONSEJO PERMANENTE DE LA O.E.A.
Washington D.C., 13 de
febrero de 2002
Señor
Presidente,
Es para mi un honor estar con ustedes para traer el saludo
entusiasta de un pueblo que ha recuperado su democracia, que
lucha decididamente contra la corrupción y que
avanza vigorosamente en construir una sociedad justa y
solidaria. El gobierno que encabeza el Presidente Alejandro
Toledo, fiel impulsor y catalizador de esa lucha, les
extiende la mano fraterna y agradecida y el compromiso de
desempeñar un papel decidido en la afirmación de la
democracia en nuestro continente.
En esta primera ocasión en la que me dirijo al Consejo
Permanente en mi condición de Ministro de Relaciones
Exteriores del Perú, debo expresar mi público
reconocimiento a los gobiernos que prestaron su respaldo a
la lucha democrática del pueblo peruano y al papel cumplido
por la OEA. Con su desempeño desde la Asamblea General
efectuada en Windsor en junio del 2000 frente al caso
peruano, la OEA se ha vigorizado en su función de promover
el respeto a los principios democráticos contenidos en la
Carta.
En el caso de mi país, señor Presidente, la Misión de
Alto Nivel que en el año 2000 conformaron el Secretario
General y el entonces presidente de la Asamblea General, el
Canciller de Canadá, fue una pieza muy importante en el
proceso de recuperación democrática del Perú. La agenda
sustantiva de trabajo que se presentó y la Mesa de Diálogo
a la que concurrieron los representantes de la oposición
democrática y del régimen autoritario, fueron espacios
fundamentales para encontrar un camino institucional y
pacifico para el tránsito de la dictadura a la democracia.
Esta forma de encarar la situación constituyó el punto de
inflexión. Si bien fue una respuesta apropiada al clamor
democrático y de recuperación de la ética que expresaba
el pueblo peruano en las calles, demostró que había que
recurrir a respuestas ad hoc dadas las limitaciones
de los instrumentos interamericanos disponibles hasta ese
momento. Eso nos hizo reflexionar sobre la urgente necesidad
de contar con nuevos mecanismos que respondan a los
problemas y amenazas contra la democracia en el hemisferio.
CARTA
DEMOCRÁTICA INTERAMERICANA
Señor Presidente,
La mejor demostración de la existencia de un sistema
regional que promueve y se basa en
valores fundamentales como la democracia, es la forma
como se plasmó la iniciativa del Perú respecto a la Carta
Democrática Interamericana. En ella se recogió una
necesidad y una convicción compartida por los pueblos de
nuestro hemisferio de que la defensa del sistema democrático
de gobierno es un asunto de incumbencia continental y que
constituye la mejor garantía para la preservación y el
respeto de los derechos humanos.
La Carta Democrática Interamericana es el fruto de un
consenso generado en un complejo proceso negociador en el
que todas las delegaciones, conjuntamente con las
organizaciones de la sociedad civil, enriquecieron su
contenido con sustanciales aportes. La Carta Democrática
Interamericana es hoy una herramienta de gran valor con que
cuenta la Organización de los Estados Americanos
para el cumplimiento de una de las más importantes
funciones que se le encomienda en su carta constitutiva.
Estamos seguros que contribuirá decididamente a preservar
los valores esenciales de nuestras democracias, acechadas
por sutiles y encubiertas formas de autoritarismo como
aquellas que sometieron y sofocaron a mi país durante la última
década.
Su solemne aprobación en Lima el pasado 11 de setiembre, en
circunstancias dramáticas por todos conocidas, no
constituye sin embargo el final de la tarea. Por el
contrario, sólo vislumbra el surgimiento de nuevas e
importantes metas de carácter preventivo y promotor así
como de oportuna y enérgica reacción cuando el
ordenamiento democrático se haya visto afectado.
Hoy, vigorizada con su valioso papel en la contribución al
esfuerzo democrático de los peruanos y premunida de un
novedoso instrumento como la Carta Democrática
Interamericana, la OEA expresa mucho mejor las voluntades
democráticas compartidas en el hemisferio y la decisión de
defender y promover los valores que allí se encuentran
condensados.
HAITI
Señor
Presidente,
El Perú sigue con mucha preocupación la situación en Haití
y respalda decididamente los esfuerzos del Secretario
General y del Secretario General Adjunto en el proceso de
defensa de la democracia en ese país. El Perú apoya
totalmente la resolución aprobada en el Consejo Permanente
el 16 de enero en la que se exhorta al Gobierno de Haití a
que invite a la OEA para que envíe a sus representantes
para investigar y evaluar la situación en dicho país y a
la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que
realice una visita in situ.
Para
el Perú la democracia es una obligación exigible a todos
los Estados miembros de nuestra Organización, de acuerdo
con los instrumentos adoptados por el Sistema Interamericano,
incluyendo la Carta Democrática Interamericana. La defensa
y el ejercicio de la democracia se sustentan en la celebración
de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el
sufragio universal y secreto, en un régimen plural de
partidos y organizaciones políticas, en la separación e
independencia de los poderes públicos, en la preservación
del Estado de Derecho y en el respeto de los derechos
humanos y las libertades fundamentales.
El
objetivo final de la participación de la OEA en Haití debe
estar dirigido, señor Presidente, a lograr la plena
vigencia de la democracia y de los derechos humanos
en ese país. Ello permitirá normalizar sus relaciones con
la comunidad internacional, para que su pueblo se beneficie
del desarrollo social y económico a que tiene derecho a
aspirar. El Perú seguirá con atención la evolución de la
situación en Haití y los resultados que alcancen las
misiones de la Organización para adoptar las acciones que
sean necesarias dentro de lo establecido en la Carta Democrática
Interamericana y la carta constitutiva de la organización.
TERRORISMO
Señor
Presidente,
El terrorismo es incompatible con el concepto mismo de
democracia pues se nutre y fomenta la intolerancia sin
importarle sus consecuencias económicas o humanas.
El Gobierno del Perú se encuentra comprometido
plenamente en la lucha contra el terrorismo. Sin ambigüedad
alguna. Creemos que la solidaridad y la activa cooperación
internacional deben prevenir y perseguir la violencia
terrorista.
El Perú, por directiva expresa del Presidente Alejandro
Toledo, ha incorporado la lucha contra el terrorismo como un
componente esencial de su política exterior, haciendo
hincapié en que el éxito de ella tiene que ver mucho con
que ésta se lleve a cabo dentro del marco del pleno respeto
de los derechos humanos y de la soberanía de los Estados.
Ello marca, asimismo, nuestra decidida participación en los
distintos trabajos sobre la materia en la OEA.
Mi país viene impulsando desde el mes de setiembre la
aprobación de una Convención Interamericana Contra el
Terrorismo. La aprobación de la Convención debe ser una señal
política inequívoca del compromiso del sistema
interamericano en la lucha contra el terrorismo, así como
un instrumento jurídico eficaz para la cooperación
horizontal. Por ello, el Perú y la Argentina presentaron un texto
consolidado, el mismo que está siendo negociado con
imaginación y flexibilidad a favor de la obtención de una
Convención orientada a la acción práctica con un enfoque
proactivo a favor de la mejor y más efectiva cooperación
entre nuestros gobiernos.
Asimismo, quiero resaltar la contribución de los Estados
Unidos de América que se ha materializado en una propuesta
de texto que complementa desde otra perspectiva la propuesta
peruano-argentina y que estoy seguro enriquecerá el texto
final de Convención.
El Perú, en este proceso, está firmemente comprometido con
la tarea del Grupo de Trabajo Ad Hoc de la Comisión de
Asuntos Jurídicos y Políticos para preparar el texto de la
Convención, cuya acertada dirección ha sido asumida por
México.
Señor Presidente,
Mi país ha ofrecido y reitera aquí su ofrecimiento de que
se lleve a cabo en Lima antes del mes de junio la reunión
del Consejo Permanente en la que se aprobará el texto del
Proyecto de Convención, el mismo que será sometido a la
consideración final de la Asamblea General de Barbados.
Con respecto al Comité Interamericano Contra el Terrorismo
(CICTE), el Perú presidio la Subcomisión de Control
Fronterizo y ha contribuido recientemente al fondo
voluntario para el sostenimiento de dicho Comité, lo que
demuestra su compromiso con los propósitos
del CICTE. En ese marco, mi país reitera su
ofrecimiento de cooperación permanente a fin de obtener
resultados concretos que coadyuven en la lucha internacional
en contra del terrorismo.
LUCHA
CONTRA LA CORRUPCIÓN
El
Perú asigna una de las primeras prioridades en sus
objetivos de política interna y externa a la lucha contra
la corrupción. Estamos
enfrentando este problema de manera frontal y sin ambages,
adoptando importantes medidas para combatirlo y rompiendo
con muchos tabúes en la política peruana acostumbrada a la
impunidad de la clase política y de los altos mandos
militares en el cumplimiento de sus responsabilidades.
El Procurador del Estado, así como los jueces y fiscales
que tienen a su cargo las investigaciones, han logrado
congelar cuentas bancarias, poner tras las rejas a más de
un centenar de personajes de la administración del ex
Presidente Fujimori, vinculados a la comisión de graves
delitos en agravio del Estado. Se ha respondido y se está
respondiendo con el más escrupuloso respeto del Estado de
Derecho y de los estándares del debido proceso.
Para enfrentar con éxito a la banda de crimen organizado
que se apoderó del Estado peruano, se está usando sólo
las armas de la ley y de un Poder Judicial que ha recuperado
su independencia. Este esfuerzo de los peruanos en la guerra
contra la corrupción, que es parte de los compromisos que
los Estados democráticos tenemos, requiere sin embargo, de
la más amplia colaboración de la comunidad internacional
para que no triunfe la impunidad. De manera bilateral se está
avanzando significativamente en acuerdos que permitirán
recuperar importantes sumas de dinero que están depositadas
en el exterior; y la
detención de personas vinculadas a la red de corrupción
que implantó el gobierno de Fujimori. Quiero expresar, aquí,
nuestro reconocimiento al apoyo que en esta materia se ha
recibido de varios países de este hemisferio, así como de
países más lejanos como Suiza.
Señor
Presidente,
En el marco de la lucha contra la corrupción y contra la
impunidad, las autoridades judiciales han iniciado ya varios
procesos penales a quien ocupó la presidencia del Perú
hasta noviembre del año 2000 cuando huyó al Japón. Es muy
probable que en el curso de los siguientes meses las
autoridades judiciales soliciten la extradición al Perú
del prófugo con la finalidad de que responda ante la
justicia peruana por los graves delitos que se le imputan,
que van desde la sistemática violación de los derechos
humanos, el saqueo indiscriminado de los recursos del Estado
y el establecimiento de una vasta red de corrupción a todo
nivel que ha afectado gravemente a las estructuras políticas
y económicas del país. Esta no es una causa de tipo político.
Es una causa de recuperación de la ética y de afirmación
de la justicia. Que requerirá del apoyo de todos los
Estados democráticos para que no prevalezcan
interpretaciones antojadizas, que podrían resultar en
impedir la extradición de quien huyó de sus
responsabilidades.
LUCHA
CONTRA LAS DROGAS
Señor
Presidente,
El Presidente Toledo está conduciendo el firme compromiso
del Perú en la lucha contra las drogas ilícitas. Este
descansa, ante todo, en convicciones éticas y morales y no
en contingentes consideraciones de tipo político-estratégicas.
Lo hace con una perspectiva integral y bajo el principio de
la responsabilidad compartida entre países productores,
consumidores y de tránsito. Este flagelo que promueve la
corrupción y en ocasiones se alía al terrorismo ha probado
ser una de las más grandes amenazas a la paz y la seguridad
en el Hemisferio.
El gobierno del Perú promueve una acción concertada en la
lucha contra las drogas en el ámbito hemisférico y de la
Comunidad Andina de Naciones, que ha elaborado una política
exterior común en esta materia. En este marco, en la
reciente Cumbre Presidencial Andina de Santa Cruz, los Jefes
de Estado Andinos han propuesto una Cumbre con los Estados
Unidos y la participación de otros países relevantes de la
región.
Teniendo en cuenta que este flagelo afecta indistintamente a
países de diverso grado de desarrollo en el Hemisferio,
resulta prioritario fomentar la cooperación, la coordinación
de políticas y acciones conjuntas en el ámbito
continental. Para tal efecto, la Comisión Interamericana
para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) se convierte en
el foro idóneo para lograr estos objetivos.
Por ello, teniendo en cuenta esta perspectiva integral de la
lucha contra las drogas, el Mecanismo de Evaluación
Multilateral (MEM) cobra una especial importancia. Es este
un importante ejercicio de consenso que nos permitirá medir
con criterios objetivos el grado de avance y de esfuerzo en
esta lucha y
corregir rumbos. Por tal motivo, el Perú apoya
decididamente este proceso.
SEGURIDAD
Señor Presidente:
El Perú tiene una profunda vocación pacifista y como
país que ha sufrido la violencia en carne propia
sabe apreciar el valor supremo de la paz y la imperiosa
prioridad del desarrollo y de la lucha frontal contra la
pobreza.
Esta voluntad se traduce en la propuesta del Presidente
Alejandro Toledo de alcanzar un consenso regional para la
limitación de gastos en adquisición de armamentos, que
permita concentrar todos nuestros esfuerzos y los escasos
recursos de
nuestros presupuestos nacionales en la solución de los
graves problemas que afectan a la mayoría de los países
del Hemisferio.
La propuesta peruana ha sido recogida en las declaraciones
aprobadas en la Cumbre Presidencial del Grupo de Río
efectuada en agosto del 2001 y en la Cumbre Iberoamericana
de noviembre, así como en cada una de las declaraciones
conjuntas presidenciales suscritas a nivel bilateral entre
el Presidente Toledo y los Presidentes de Bolivia, Chile y
Ecuador. Este mes de abril, a iniciativa del gobierno del
Perú, se llevará a cabo en Lima una reunión de los
Ministros de Relaciones Exteriores y de Defensa de los países
andinos con el propósito de avanzar en la dirección de
reducir drásticamente los gastos en armas e invertir los
limitados recursos de los que disponen nuestros países en
educación, salud y en la lucha contra la pobreza.
Asimismo, El Perú, como
país firmante de la Convención de Ottawa, ha
asumido el firme compromiso de erradicar las minas
antipersonal que aún se encuentran diseminadas en nuestro
territorio. Como parte de ese compromiso,
recientemente el Perú
ha destruido arsenales completos de estas armas y
avanza en el desminado de la frontera con el Ecuador,
con la valiosa cooperación de la OEA que el Perú
aquí agradece.
Señor Presidente,
Mi gobierno concede especial importancia al tema de la
Seguridad Hemisférica, y se apresta a participar
activamente en la preparación de la Conferencia Especial
sobre Seguridad.
En ese sentido, respaldamos con firmeza el ofrecimiento de México
para ser sede de esta importante Conferencia en la que se
deberán sentar las bases para un nuevo esquema de seguridad
colectiva que reemplace al sistema vigente que responde
a una etapa histórica que ya ha sido superada.
Hoy las amenazas son de carácter transnacional y han
cambiado de naturaleza. Ahora son amenazas como el
terrorismo, el narcotráfico, la corrupción, el trafico ilícito
de armas, la degradación del medio ambiente y la
delincuencia trasnacional, entre otros, que
requieren de la adopción de un nuevo esquema de
seguridad interamericano que se pueda adaptar con eficiencia
a estas nuevas circunstancias.
PUEBLOS
INDÍGENAS
Señor
Presidente,
La restauración de la democracia en mi país, ha conllevado
necesariamente al resurgimiento de nuevos valores y
actitudes éticas y democráticas fundamentales. Nos ha
llevado a la plena convicción de que sin la participación
abierta, no discriminatoria y con el compromiso de cada uno
de sus integrantes, no será posible construir el Perú del
futuro. El
Presidente Toledo ha instituido como una de sus prioridades
de la agenda nacional la recuperación y revaloración del
aporte de los pueblos indígenas en la construcción de una
nueva nación, una nación de todas las sangres.
Desde 1998, se
analiza en la Organización el proyecto de Declaración
Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas en el
seno del Grupo de Trabajo que preside ahora
el Perú. Con
su aprobación habremos contribuido al desarrollo progresivo
del derecho internacional al consagrar en este instrumento
los derechos humanos de los pueblos indígenas.
Para lograr ese propósito el Perú, en la Sesión
Especial a realizarse en marzo, propiciará y apoyará la búsqueda de consensos entre los
representantes de los Estados y de los Pueblos Indígenas
para avanzar en la aprobación de un texto de Declaración
progresista y con visión de futuro que marque el punto de
partida para el pleno reconocimiento de los derechos de los
pueblos indígenas.
DERECHOS
HUMANOS
Señor
Presidente,
Para el Gobierno del Presidente Alejandro Toledo la promoción
y protección de los derechos humanos son una prioridad que
surge de la propia gesta democrática que originó su
gobierno. La
democracia sólo puede existir donde se dé un irrestricto
respeto de los derechos humanos porque éstos son el
sustento de ella y ésta, para que sea consistente y estable,
no puede existir sin ellos.
En el ámbito interno, se ha promulgado una Ley que concede
amnistía general a favor de todos los defensores del Estado
de Derecho que batallaron contra la autocracia.
Dicha ley se aplica tanto a los miembros de la
sociedad civil como al personal militar y policial, excluyéndose
expresamente los delitos contra la voluntad popular y los
delitos de violación de derechos humanos.
Asimismo, por recomendación
de la Comisión de Indulto, Derecho de Gracia y Conmutación
de Penas para Casos de Terrorismo y Traición a la Patria
del Consejo Nacional de Derechos Humanos, se ha indultado a
un número significativo de ciudadanos indebidamente
sentenciados por el delito de terrorismo.
También se ha creado la Comisión de la Verdad y
Reconciliación, la misma que está conformada por doce
personas de reconocida trayectoria ética, prestigio y
legitimidad en la sociedad e identificadas en la defensa de
la democracia y la institucionalidad constitucional.
Señor Presidente,
Esta nueva actitud y prioridad nos ha ubicado en la primera
línea de participación y tratamiento del tema
en Naciones Unidas y la OEA.
A nivel del Sistema Interamericano, ha quedado atrás la
pretensión de la dictadura de apartar al Perú de la
competencia contenciosa de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos y la permanente confrontación con la
comunidad democrática internacional. El Perú es hoy parte
activa de quienes impulsan el Tribunal Penal Internacional y
ha aprobado recientemente la Convención Interamericana
sobre Desaparición Forzada de Personas, cuyo instrumento de
ratificación estoy depositando el día de hoy en la
Secretaria General.
En el ámbito de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos mantenemos una política de trabajo conjunto y
dialogo permanente, lo que nos ha llevado a lograr
importantes acuerdos para la solución de numerosos
asuntos pendientes.
Mi Gobierno está convencido de la necesidad de fortalecer el sistema
interamericano de protección de los derechos humanos y de
actualizarlo a las nuevas circunstancias, caracterizadas por
la vigencia de la democracia.
Teniendo en cuenta los limitados recursos presupuestales y
humanos con que cuenta la CIDH para sus actividades, deben
promoverse acciones tendientes a obtener mayores recursos,
al mismo tiempo que se formulen propuestas creativas que no
representen costos significativos para mejorar la eficiencia
del sistema.
En ese sentido, el Perú apoya los trabajos de la Comisión
de Asuntos Jurídicos y Políticos para la evaluación del
funcionamiento del sistema interamericano de protección y
promoción de los derechos humanos tendientes a su
fortalecimiento y perfeccionamiento.
CIDH
Señor Presidente,
El compromiso pleno del Perú con la causa de los derechos
humanos, motivó el gesto generoso del Gobierno de Transición
a presentar, en enero del año 2000, mi candidatura a la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Agradezco, en mi nombre y en el de mi país, el
significativo respaldo político que prestaron en la
Asamblea General de San José de Costa Rica a la candidatura
de un peruano a este significativo foro regional.
Sin embargo, el compromiso que he asumido como Canciller y
la recargada agenda que este cargo conlleva, plantean
dificultades objetivas para poder asumir en los próximos días
mis funciones como miembro de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos. Asimismo,
mi convicción profunda siempre ha sido y sigue
siendo que los miembros de los órganos de protección de
los derechos humanos del sistema interamericano deben ser
independientes para asegurar, así, que los órganos de
protección también puedan serlo. Por estas razones, señor
Presidente, considero conveniente renunciar al cargo de
miembro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
que debía haber asumido en diez días.
En tal sentido, siguiendo la tradición ya existente sobre
la materia en nuestra Organización, deseo presentar a una
candidata peruana para que me reemplace en este importante
cargo. Se trata
de la señora Susana Villarán, prestigiosa educadora de
intachables credenciales en defensa de la democracia y
protección de los derechos humanos, quien ejerció el cargo
de Ministra de Promoción de la Mujer y el Desarrollo Humano
del Gobierno de Transición del Presidente Valentín
Paniagua.
Muchas
Gracias
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