Entrevistador:    Foro de las Américas - Órgano de difusión de la OEA.

Entrevistado:     General Carl H.Freeman, Presidente de la Junta Interamericana de Defensa y Director
                        del Colegio Interamericano de Defensa.

Lugar,fecha:      Washington D.C., enero de 2003.

Tema:               JID: renovación institucional posibilita respuestas modernas y eficientes a
                        los actuales desafíos de Seguridad y Defensa del Hemisferio.

 


 

Pregunta:      ¿Cuál es el alcance y las proyecciones del reciente proceso de modernización de la
                    Junta Interamericana de Defensa?
 

Respuesta:

        Tanto la Junta Interamericana de Defensa (JID) como el Colegio Interamericano de Defensa (CID) han estado fuertemente comprometidos en modernizarse durante los últimos años a través de un esfuerzo concertado para brindar mejores servicios a la OEA y a nuestros Estados, con relación tanto a los aspectos no tradicionales de la defensa y seguridad como a los conceptos tradicionales.

        La JID en realidad inició su proceso de modernización - o mejor dicho de transformación- hace varios años, cuando comenzó a evidenciarse que se estaban produciendo cambios significativos en la misma naturaleza de las amenazas, preocupaciones y desafíos de la Seguridad del Hemisferio.

        La propia Asamblea General ha evidenciado y la necesidad de que la OEA cuente con la debida pericia técnica, aptitudes de asesoramiento y capacidad educativa en cuestiones de defensa y seguridad, priorizando los trabajos y estudios necesarios para ello.

        Durante los últimos años la Junta ha centrado mucho de su atención y esfuerzos en las llamadas "amenazas no tradicionales" para la Seguridad del Hemisferio. Se han redoblado los esfuerzos de colaboración en áreas tales como la compilación de Medidas de Fomento de la Confianza y Seguridad, cooperación y mitigación en caso de desastres,  combate al terrorismo y desminado humanitario. Durante los últimos tres años, nuestras Sesiones Plenarias han contado con el aporte de numerosos expertos internacionales en todos estos campos, a través de una serie de seminarios para expertos en defensa y seguridad de todo el Hemisferio.

        Después de los ataques terroristas del 11 de Septiembre del 2001 la Junta ha intensificado sus esfuerzos para maximizar la participación de los estados miembros de la OEA en nuestras actividades. Se ha ampliado la participación de miembros activos mediante la invitación aquellos integrantes de la Junta que no cuentan con representantes militares en Washington, a acreditar miembros civiles de sus misiones y delegaciones ante la OEA. Esto motivó la incorporación de Antigua y Barbuda, Trinidad y Tobago, Guyana y Costa Rica a nuestras asambleas periódicas y comisiones de trabajo, y ha sido también uno de los elementos determinantes de la reciente decisión del gobierno de Canadá de solicitar la incorporación a la Junta como miembro activo. Igualmente varios otros estados caribeños han expresado su interés en solicitar su incorporación a la Junta, y hemos establecido contactos con aquellos estados que aún no son miembros a fin de evidenciarles los beneficios de incorporarse formalmente a este importante Foro de Defensa y Seguridad. Todo este proceso ha contribuido a incrementar notoriamente la representatividad de la Junta.

        Con respecto al Colegio Interamericano de Defensa (CID) su currículum ha sido modificado y actualizado haciéndose énfasis en los aspectos políticos, económicos, sociales, de salud y medio ambiente que representan desafíos a la Seguridad del Hemisferio y que los gobiernos democráticos han estado enfrentando. Prestigiosos oradores invitados tanto académicos como funcionarios de gobierno han contribuido a esta revisión del currículum del Colegio. Además, una Junta Académica Internacional integrada por reconocidos académicos de todo el Hemisferio se encuentra prestándonos asistencia y asesoramiento a fin de mantener nuestros programas y currículum actualizados, así como también nuestros seminarios y simposios orientados al estudio de la seguridad y defensa. Así, recientemente tuvimos un simposio centrado en temas tales como anticorrupción y el desarrollo de códigos de ética profesional para funcionarios de gobierno. Otros se han centrado en temas como SIDA/HIV y degradación ambiental como amenazas a la Seguridad, así como también la creciente vinculación entre el crimen organizado, el narcotráfico y el terrorismo.

        En el 2001 el Colegio dio comienzo a cuatro seminarios anuales que han estado focalizados en temas variados que van desde las nuevas amenazas trasnacionales a la Seguridad Hemisférica, hasta la asistencia en desastres y la resolución de conflictos. Esto ha expandido a todo el Hemisferio la participación de los 34 estados miembros de la OEA, así como ha generado el incremento significativo de la participación de civiles y oficiales de policía.

        Existen programas de Educación a Distancia que han sido desarrollados -o que se encuentran en proceso de serlo- en apoyo a los temas principales de nuestros cuatro seminarios. Estos cursos están disponibles sin costo para los especialistas en Seguridad y Defensa de todo el mundo, y hasta ahora 800 cursantes los han tomado. Esto representa una gran ayuda al mejoramiento de los conocimientos profesionales de los especialistas en seguridad y defensa en los nuevos aspectos de los desafíos multidimensionales de la Seguridad.

        Igualmente hemos firmado 15 Convenios de Cooperación Académica con institutos y universidades de primer nivel tanto civiles como militares y policiales a fin de desarrollar diversas actividades académicas como el intercambio de trabajos o la investigación conjunta, en aspectos de defensa y seguridad.

            En nuestra opinión, todas estas iniciativas representan elementos claves en apoyo del esfuerzo de la OEA que se llama Educación para la Paz.


 

Pregunta:      ¿Ha habido alguna propuesta o iniciativa por parte de la JID relacionada con este
                    proceso de modernización y transformación?
 

Respuesta:
 

        Sí, efectivamente así ha sido. Poco después de los ataques del 11 de septiembre, la Junta conformó su propio Grupo de Trabajo de Modernización para comenzar a examinar los cambios institucionales necesarios para incrementar el número y la relevancia de las respuestas a ser brindadas a la OEA .

        Este Grupo de Trabajo estuvo constituido por miembros de las delegaciones ante la Junta, integrantes de nuestro Staff, del Colegio y de la Secretaría. Luego de más de un año de trabajo - y motivados en gran parte por los mandatos dirigidos a la revisión de las organizaciones hemisféricas vinculadas a la defensa y seguridad fijados por la Asamblea General de la OEA - las recomendaciones del Grupo de Trabajo fueron presentadas al Consejo de Delegados de la Junta para su aprobación, lo cual ocurrió poco antes de la 5ª Conferencia de Ministros de Defensa de las Américas en Santiago, Chile en Noviembre del 2002.

        Estas recomendaciones de cómo modernizar o transformar la JID, luego de ser aprobadas internamente, fueron entregadas al Presidente del Grupo de Trabajo de la Comisión de Seguridad Hemisférica de la OEA


 

Pregunta:      ¿Podría hacernos una breve relación del contenido de dichas Recomendaciones?
 

Respuesta:

        Con mucho gusto. El contenido de estas recomendaciones está centrado en diez puntos:

  1. Reconoce que la necesidad de que la Junta se modernice en un esfuerzo para ser un mejor órgano técnico y asesor de la OEA. Estamos esperanzados en que el proceso de modernización que está llevando a cabo la OEA pueda determinar la naturaleza del vínculo formal entre ambas instituciones.
  1. La Visión prevista es una amplia expresión de cómo la Junta entiende que puede servir mejor a la OEA en el futuro, siendo más representativa, más relevante y dar mayor respuesta a la OEA en las áreas de defensa y seguridad.
  1. La Misión de la Junta establecida ha sido revisada para acompañar los amplios conceptos de seguridad en lugar de sólo la defensa.
  1. Reconoce que la ampliación del rol de la Junta puede requerir un cambio en el nombre, que refleje tanto el cambio de orientación así como que opere como un corte simbólico con el pasado. No se recomienda ningún nombre pero se han manejado alternativas como el de Consejo Interamericano de Defensa y Seguridad entre muchos.
  1. Recoge las preocupaciones manifestadas por varios estados miembros - al responder al cuestionario de la Comisión de Seguridad Hemisférica - en cuanto a que la designación de la presidencia de la Junta debería ser más democrática. Esa recomendación permitiría que el Presidente de la Junta transformada fuese electo por votación de los miembros del Consejo de Delegados.
  1. Uno de los aspectos destacados de la recomendación fue que el Consejo de Delegados transformado debe ser menos un órgano tomador de decisiones de política interna, para actuar como un amplio foro de discusión en los distintos aspectos de defensa y seguridad. Se consideró que esto brindará un mejor apoyo a la OEA en general y a sus distintos órganos componentes en particular, como CICTE, CICAD y la Comisión para la Reducción de los Desastres Naturales.
  1. Reconoce la necesidad de una profunda reestructura de la Junta para responder a las necesidades de la OEA de asesoramiento técnico y educación en las áreas de Defensa y Seguridad. El Colegio habrá de seguir organizado tal como ahora con un Jefe de Estudios rotativo, un cuerpo de Asesores multinacional, un ViceDirector también rotativo y un Director designado por el país sede. El Director del Colegio tendrá a la vez las responsabilidades del nuevo cargo que se crea de Director General con funciones de supervisión de las actividades del nuevo Centro de Estudios Estratégicos a crearse sobre la base de la transformación del actual Estado Mayor. Es importante destacar que esta reorganización así como la reorientación del Consejo de Delegados no representará un incremento ni en personal ni en presupuesto de la Junta sino que, por el contrario, creemos que una vez implementada disminuirá ambos rubros.
  1. Responde a la necesidad de reorientar los esfuerzos del Consejo de Delegados y sus varias Comisiones del desarrollo de políticas internas a una orientación externa a la institución dirigida a asesorar y brindar apoyo técnico a todos los elementos componentes de la OEA en las áreas de defensa y seguridad.
  1. Responde a la necesidad de contar con cada uno de los estados miembros de la OEA como miembros activos de la Junta transformada.
  1. Da una respuesta directa al tema de las amenazas multidimensionales a la seguridad hemisférica. En tal sentido el Grupo de Trabajo concluyó que la clara distinción entre lo que constituye la defensa de la soberanía nacional y lo que representan amenazas a la seguridad de nuestras naciones no puede ser claramente marcada hoy día.

A fin de dotar de mayor experiencia al abordaje multidimensional de la seguridad hemisférica se decidió que cada estado miembro de la Junta transformada será libre de determinar qué especialistas integrarán su Delegación, sean militares, policías, integrantes de fuerzas de seguridad u otros. Igualmente, cada estado será libre de determinar quién será el Jefe de su Delegación ante la Junta.


Pregunta:     ¿Qué puede decirnos respecto al tema de la relación entre la JID y la OEA?
 

Respuesta:

        El tema del relacionamiento entre ambas instituciones no es nuevo. Dentro de la OEA han habido numerosos estudios de comisiones, grupos de trabajo y expertos en la materia quienes en forma extensa y profunda han opinado sobre el punto; hubo incluso pronunciamientos directos de los propios estados miembros al respecto. Pero hay un aspecto que deseo destacar y es que en todos ellos existen elementos comunes que con mayor o menor variación han permanecido en forma similar durante todo este tiempo, repitiéndose una y otra vez.

    Hace ya una década, el primer presidente de la Comisión de Seguridad Hemisférica - entonces la Comisión Especial - embajador de Argentina Hernán Patiño, indicaba algunos puntos cardinales orientadores de los esfuerzos a ser desarrollados. Concretamente dice que hay cinco planos o aspectos institucionales que deben abordarse en forma conjunta y coordinada para esclarecer la situación y alcanzar un resultado de provecho:

  1. En lo Político afirma que se debe definir regionalmente un modelo que refleje las realidades de los estados miembros en cuanto a la subordinación militar a la autoridad civil.
  1. En el plano Jurídico concluir con más de sesenta años de imprecisión jurídica que ha impedido la utilización eficaz de la JID.
  1. Técnicamente se debe procurar el máximo aprovechamiento de las capacidades técnico-profesionales de la JID dentro del marco de la Carta de la OEA.
  1. En lo Económico, procurar optimizar los resultados derivados de la provisión anual de fondos a la JID.
  1. En lo Orgánico, evaluar y perfeccionar la organización y funcionamiento de la JID en orden a un más pleno aprovechamiento de sus capacidades, de acuerdo a los criterios que fije la OEA en la materia, en el marco de un nuevo concepto de Seguridad Hemisférica.

        Recientemente la Comisión de Seguridad Hemisférica remitió un cuestionario a los estados miembros sobre nuevos enfoques de la Seguridad Hemisférica donde uno de los puntos considerados era la Junta y su relacionamiento con la OEA. A través de las respuestas recibidas se aprecia que los estados evidencian la necesidad de dotar a la OEA de instrumentos modernos acordes al actual contexto internacional, que le permitan dar una respuesta eficaz y eficiente a las nuevas amenazas, preocupaciones y desafíos a la Seguridad Hemisférica, a través de la reforma de los instrumentos existentes.

        Igualmente los estados han expresado la conveniencia de una mayor coordinación de las acciones desarrolladas por los diferentes actores del Sistema Interamericano de Defensa y Seguridad como es el caso de las Reuniones de Consulta de los Jefes de las Fuerzas Militares, las Conferencias de Ministros de Defensa de las Américas y la Junta Interamericana de Defensa. Coordinación en la que juega un rol preponderante la propia Comisión de Seguridad Hemisférica.

        Es destacable que en dichas respuestas todos los estados reconocen - en mayor o menor medida - la importancia de la JID y de las actividades que desarrolla, así como también reafirman la necesidad de que se defina claramente y a la brevedad la naturaleza de su vinculación jurídica con la OEA.


 

Pregunta:       ¿Próximamente tendrá lugar la Conferencia Especial de Seguridad de México en                       la que habrá de abordarse, entre otros, el tema de la definición del concepto de                        Seguridad. Estima Usted que ello pueda lograrse?
 

Respuesta:

        Existe una necesidad evidente de adaptar el concepto de seguridad a la nueva realidad del Hemisferio. Ello pasa por una necesaria reconsideración del enfoque tradicional de seguridad definido en torno a la amenaza militar externa que caracterizaba a la etapa de la guerra fría. Ha de irse en pos de una definición multidimensional comprensiva de las amenazas, preocupaciones y desafíos tanto tradicionales como nuevas para la seguridad de la región. Lo más probable es que se desarrolle un concepto de “seguridad flexible” en reconocimiento de estos diferentes conceptos de la seguridad.

        Existen diferentes y legítimas preocupaciones (percepciones) de los Estados o grupos de Estados del Hemisferio - reflejo de su individualidad y contextos particulares -  y que no siempre coinciden entre sí, por lo que difícilmente se logre alcanzar un concepto único de Seguridad. Estas particularidades las podemos ver reflejadas en los distintos instrumentos jurídicos que han las han ido plasmando con un criterio de regionalidad.

        Así pueden señalarse, inter alia, las emanadas del Tratado Marco de Seguridad Democrática de Centroamérica de 1995, donde se hace énfasis en temas como el control inmigracional, los conflictos fronterizos, la erradicación de la pobreza, los desastres naturales y la protección del medio ambiente; el Sistema de Seguridad Regional del Caribe de 1996, donde destacan temas como la pobreza, la violencia, el combate a la corrupción y el narcotráfico y el tráfico ilícito de armas; el MERCOSUR ampliado a Chile y Bolivia, donde preocupan la cooperación en Seguridad a través de las Medidas de Fomento de la Confianza y Seguridad, la eliminación de armas nucleares y de destrucción masiva y minas antipersonales; y en el área del Pacto Andino fue aprobada en el 2001 la Carta Andina para la Paz y Seguridad donde se hace énfasis en la reducción de los gastos de defensa y la solución pacífica de controversias, entre otros temas.

        Todas estas amenazas, preocupaciones y desafíos, pese a ser percibidas de modo diferente según los países y las regiones, son susceptibles de un enfoque conjunto y coordinado, al amparo del ámbito de la OEA y mediante el esfuerzo armonioso de sus distintos elementos técnicos componentes, especializados en las distintas áreas.