A pesar de la participación activa y masiva de las mujeres en la política, su acceso al poder y la influencia en los procesos de toma de decisiones en los ámbitos políticos y económicos sigue siendo muy limitado. La proporción de mujeres en los cuerpos legislativos en la Américas es de solamente 22.6% (UIP), con 18.5% en las Cámaras de Diputados y 14.9% en los Senados.
- Aunque el 46.5% de mujeres de América Latina son afiliadas a algún partido político, representan solamente el 19% de líderes de estos partidos (UNIFEM).
- A nivel local, el porcentaje de mujeres alcaldes se incremento de 5.1% a 7% en un periodo de 10 años. La proporción de mujeres concejalas, cargo que con más frecuencia es sujeto de cuotas, incrementó en el mismo periodo de 14% a 21% (CEPAL).
- Entre 1998 y 2008, la representación de mujeres en los gabinetes ejecutivos incrementó de 15% a 29%. Sin embargo las mujeres están concentradas en portafolios sociales o culturales (35%) y siguen sub-representadas en ministerios que tradicionalmente tienen más importancia, como seguridad o economía (17.9%) (CEPAL).
- Al nivel más alto del sector de justicia, la representación de mujeres incremento en la última década de 8% a 19% (CEPAL)
- Actualmente, 11 países de la región cuentan con leyes de cuota para la representación política de mujeres en listas electorales parlamentarias, con objetivos de entre 20% y 40% (CIM).
- El Foro Económico Mundial destaca que, en los 128 países que incluyen más del 90% de la población mundial, la brecha entre mujeres y hombres en términos de participación económica y empoderamiento político sigue siendo amplia: se ha cerrado sólo 58% de la brecha de resultados económicos y 14% de la brecha de resultados políticos (WEF)
Más allá de estos números, el acceso de las mujeres a la representación en los procesos de toma de decisión en los ámbitos económico, político y social no necesariamente garantiza su capacidad de determinar y negociar las agendas económicas, políticas y sociales de sus países. La dominación y la discriminación se ejercen todavía, resultando en diversas formas de marginación y violencia que obstaculizan la capacidad de las mujeres para presentar y defender agendas alternativas de desarrollo humano. Sin el apoyo, la capacidad, el compromiso y el seguimiento necesarios, se corre el riesgo de que la representación política de las mujeres sea un cambio puramente cosmético.
Dentro de este contexto, la CIM trabaja en las siguientes áreas estratégicas:
- Formular de una agenda política hemisférica para concretar la participación y la representación paritaria de las mujeres a todos los niveles
- Promover y visibilizar el liderazgo de las mujeres en los procesos de toma de decisiones
- Servir como foro de diálogo e intercambio sobre las oportunidades y retos para la participación política de las mujeres en América Latina, el Caribe, los Estados Unidos y Canadá
- Monitorear de la participación política de las mujeres para apoyar el cumplimiento de las leyes de cuota vigentes y la participación electoral de las mujeres