- English
- Español
En 1928, mujeres de todas las naciones americanas acudieron a la Sexta Conferencia Internacional de Estados Americanos (La Habana, Cuba) y se creó el escenario para una confrontación histórica en donde las mujeres forzaron la inclusión del tema de sus derechos en el temario de las reuniones interamericanas.
Además de regularizar la participación de las mujeres en estos espacios, las mujeres cabildearon también por la adopción del Tratado Sobre Igualdad de Derechos, redactado por Alice Paul, del Partido Nacional de la Mujer de los Estados Unidos.
El Tratado al final no se consideró, sin embargo, la Conferencia decidió crear la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) para seguir promoviendo los derechos de las mujeres en el ámbito interamericano. La creación de la CIM fue obra del movimiento feminista que surgía a través del hemisferio y reflejó una creciente cooperación entre las mujeres de América del Norte y del Sur.
La primera meta de la CIM era lograr extender a las mujeres el derecho al voto. Cuando se creó la Comisión, los únicos países en las Américas donde las mujeres tenían derecho al voto eran los Estados Unidos y Canadá. Las primeras feministas de las Américas reconocieron las ventajas de tratar el tema de los derechos de las mujeres en un foro internacional. La CIM fue de vital importancia para colocar el tema del sufragio femenino en las agendas de los foros nacionales e internacionales, y gradualmente - durante los 30 años siguientes - las mujeres de las Américas consiguieron su derecho al voto y el derecho a postularse para cargos públicos.
Con la presentación del proyecto de Tratado sobre igualdad de derechos en 1928, inicia el rol predominante de la CIM en la elaboración y promoción de un marco jurídico para los derechos de las mujeres de las Américas. Este marco se reforzó con la adopción de la Convención sobre la Nacionalidad de las Mujeres en 1933, las Convenciones sobre Derechos Civiles y Políticos en 1948 y más recientemente se adoptó la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Convención de Belém do Pará) en 1994 y su Mecanismo de Seguimiento (MESECVI) en 2004.