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Comunicado de Prensa

CIDH presenta su Plan Estratégico 2017-2021

28 de abril de 2017

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María Isabel Rivero
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Washington, D.C. – La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) publica hoy su Plan Estratégico para el período 2017-2021. El Plan Estratégico 21 es el principal instrumento de gestión institucional, que establece las prioridades de la CIDH para cumplir exitosamente su misión y para enfrentar los desafíos actuales y futuros en la atención y protección de los derechos humanos en América. El Plan Estratégico 21, que orientará el trabajo de la CIDH hasta el año 2021, se desarrolla en torno a 5 Objetivos Estratégicos y 21 Programas de Trabajo.

“La construcción de este Plan Estratégico que orientará nuestro accionar en los próximos años es el resultado de un amplio proceso participativo, transparente y democrático”, dijo el Presidente de la CIDH, Comisionado Francisco Eguiguren Praeli. “Este proceso nos permite contar hoy con una herramienta fundamental, a la altura de los desafíos actuales y futuros en materia de derechos humanos en la región”.

A lo largo de más de un año de preparación del Plan Estratégico, se realizaron consultas públicas, talleres, reuniones, entrevistas y otras instancias, en un proceso que involucró a 536 personas y de 343 entidades. "Este proceso de preparación y consultas resultó en un profundo proceso de aprendizaje institucional", señaló el Comisionado James Cavallaro, quien presidió la CIDH durante el proceso de preparación de este plan y participó de cada una de las consultas regionales. "Este proceso participativo llevó la a Comisión a identificar los temas relevantes y las propuestas efectivas que debería llevar a cabo para responder a las problemáticas de derechos humanos en la región", señaló el ex presidente. En un proceso de aprendizaje continuo, la CIDH tuvo en cuenta los logros, lecciones aprendidas y desafíos en la implementación de su primer Plan Estratégico, que cubrió el período 2011-2015.

La primera vicepresidenta de la CIDH, Comisionada Margarette May Macaulay, señaló la importancia de contar con un Plan Estratégico que ha sido diseñado y elaborado con la retroalimentación de todos los actores relevantes del sistema interamericano de derechos humanos para orientar el trabajo de acuerdo a una visión integral. “Escuchamos el punto de vista de los Estados y de las organizaciones de la sociedad civil, escuchamos a víctimas que han utilizado el sistema para acceder a la justicia y peticionarios que tienen sus casos en trámite, académicos, expertos y ex Comisionados y Comisionadas que aportaron su experiencia. De todas estas voces nos hemos nutrido y aprendido, y el resultado final recoge las preocupaciones, necesidades y perspectivas de todos los sectores”, dijo la primera vicepresidenta.

El nuevo Plan Estratégico desarrolla una estrategia global mediante la definición de 5 Objetivos Estratégicos y 21 Programas de trabajo para que la Comisión articule sus mandatos, funciones y mecanismos con el objetivo de evitar retrocesos y fortalecer proactivamente la materialidad de los derechos humanos.

“Todo el trabajo conjunto y cooperativo que se realizó con una amplísima diversidad de actores en la definición de los objetivos y de los programas de trabajo de la Comisión estuvo dirigido a mejorar los niveles de efectividad del Sistema Interamericano de Derechos Humanos”, dijo por su parte la segunda vicepresidenta de la CIDH,  Comisionada Esmeralda Arosemena de Troitiño. “Este es un pilar fundamental del Plan 21 y es asumido como un compromiso común de todo el continente americano, porque la mayor eficiencia del sistema en general, y de la Comisión en particular, se traduce en una mayor protección de los derechos humanos para los y las habitantes de América. Y ese es el objetivo último de la existencia de este órgano”, agregó.

El primer objetivo estratégico busca contribuir al desarrollo de una justicia interamericana más efectiva, oportuna y accesible para superar las prácticas de impunidad en la región y lograr la reparación integral de las víctimas. “La CIDH cuenta con un mecanismo único para la protección de los derechos humanos en la región, que es el sistema de peticiones y casos”, señaló sobre este punto el Comisionado José de Jesús Orozco Henríquez. “La Comisión analiza peticiones individuales donde se alegan violaciones a los derechos humanos que hayan tenido lugar bajo la jurisdicción de cualquiera de los 35 países miembros de la OEA, que es una particularidad única. Mediante este sistema de peticiones individuales, las víctimas de violaciones a sus derechos humanos pueden obtener medidas de justicia y reparación, sea a través de un informe de fondo de la Comisión, de un acuerdo de solución amistosa entre las partes, o mediante el envío del caso a la Corte Interamericana”, agregó. “Por ello, el primer objetivo estratégico busca reducir y en última instancia dar solución al atraso procesal de este sistema”, explicó.

A través del segundo objetivo estratégico, la CIDH busca tener incidencia en medidas preventivas y en los factores que dan lugar a las violaciones de derechos humanos. “La labor de monitoreo que realiza la CIDH es esencial para prevenir las violaciones a los derechos humanos mediante la identificación de factores de riesgo y de situaciones estructurales, sistemáticas o emergentes que impactan o puedan impactar el pleno goce de los derechos humanos”, explicó el Comisionado Paulo Vannuchi. “Esto incluye mejorar las capacidades instaladas de identificación y análisis para poder brindar respuestas más oportunas y adecuadas y responder así ante situaciones de riesgo de manera inmediata, expandiendo la función preventiva de la CIDH”, agregó. “Buscamos de esta manera tener una incidencia clave en identificar posibles violaciones a los derechos humanos y actuar para evitar que estas ocurran”.

El tercer objetivo procura promover la democracia, la dignidad humana, la igualdad, la justicia y las libertades fundamentales, a partir de una contribución activa para el fortalecimiento de la institucionalidad y políticas públicas con enfoque en derechos humanos de los Estados acorde a normas y estándares interamericanos, y de la construcción de capacidades de actuación de las organizaciones y redes de actores sociales y académicos en la defensa de los derechos humanos. En este sentido, el Comisionado James Cavallaro señaló que este aspecto del Plan 21 se relaciona con el desafío que aún sigue vigente en la región de reforzar la institucionalidad democrática de los Estados. “La CIDH tiene interés en trabajar colaborativamente con todos los actores para contribuir proactivamente en transformar los altos estándares interamericanos en realidades concretas”, señaló el Comisionado Cavallaro. “Se trata de bajar a tierra los estándares y convertirlos en normas, leyes, políticas públicas concretas y alcanzables, trabajando en forma coordinada con los actores estatales relevantes y también con las redes de organizaciones no gubernamentales y académicos, teniendo en cuenta que la sociedad civil organizada es clave en el impulso a las grandes conquistas en materia de derechos humanos”, agregó.

El cuarto objetivo estratégico pretende dar impulso a la universalización del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) trabajando en forma coordinada con la Corte Interamericana, así como con otros organismos y mecanismos internacionales, regionales y subregionales. El quinto objetivo busca garantizar la disponibilidad de todos los recursos necesarios para fortalecer el rol institucional con miras a lograr un impacto positivo en el respeto de los derechos humanos en la región, a partir de una gestión institucional por resultados para un desarrollo institucional eficiente, efectivo y medible. En este sentido, el Secretario Ejecutivo, Paulo Abrão, comentó: “dado el escenario de disminución de la disponibilidad de recursos financieros en los últimos años, será necesario modernizar la gstion institucional con más innovación, logrando una mayor eficiencia en la aplicación de los recursos y actuando bajo la metodología de gestión por resultados de manera estructural”.

Asimismo, el Plan 21 define temas y poblaciones a los que la CIDH dará prioridad en su trabajo de los próximos años. Se definió que los pueblos indígenas; las mujeres; los y las migrantes, refugiado/as, apátridas, víctimas de trata de personas y desplazado/as interno/as; personas afrodescendientes; niños, niñas y adolescentes; defensores/as de derechos humanos, personas privadas de libertad; las lesbianas, los gays, las personas bisexuales, trans e intersex; las personas con discapacidad y las personas mayores son las poblaciones que recibirán prioridad en el trabajo a desarrollar en los próximos años. A nivel de áreas temáticas prioritarias, el Plan contempla tres: el derecho a la libertad de expresión; los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales; y el derecho a la memoria, la verdad y la justicia.

Para alcanzar los cinco objetivos estratégicos, el Plan 21 establece 20 programas. Adicionalmente, el Programa Especial 21 consiste en la intersección transversal de todo el Plan y busca mejorar sustancialmente el seguimiento de las recomendaciones de la CIDH para mejorar los niveles de efectividad del Sistema Interamericano de Derechos Humanos y tener un impacto transformador de la situación de los derechos humanos para todas las personas en las Américas.

“Una condición indispensable para la eficacia del Sistema Interamericano es que los Estados implementen las recomendaciones y decisiones de la CIDH”, dijo el Presidente Eguiguren. “Por ello, un componente central de la estrategia del Plan, la CIDH se propone desarrollar este programa transversal en el cual espera poner en marcha acciones articuladas para el seguimiento de recomendaciones, incluyendo la conformación de una base de datos de las recomendaciones de la CIDH para el desarrollo de un Sistema Interamericano de Monitoreo de Recomendaciones”, señaló.

Los 21 Programas de trabajo mediante los cuales se busca alcanzar los Objetivos Estratégicos contemplan 4 líneas lógicas: medidas estratégicas vinculadas a mejorar las prácticas actuales; medidas estratégicas destinadas a una nueva contribución o reformulación de un área de actuación; medidas para contribuir a superar desafíos estructurales en materia de derechos humanos; y medidas para mejorar y ampliar las condiciones de acceso de usuarios a la CIDH.

Cada programa se plasmará en un Plan de Acción propio, integrado al Plan Estratégico de la CIDH, para el diseño de proyectos y la búsqueda de recursos complementarios para su implementación. Para la implementación del Plan Estratégico es indispensable contar con recursos complementarios a los que la CIDH recibe del fondo regular de la OEA. Por tanto, la Comisión seguirá cooperando con los donantes, garantizando la calidad en la ejecución de los programas y proyectos, y reconociendo la complejidad de las estructuras de financiamiento actuales.

El diseño del Plan Estratégico utiliza los principios de gestión basada en resultados (Results Based Management o RBM) con miras a un mejoramiento continuo de la institución. Los objetivos estratégicos y programas orientan los cambios que se pretenden adoptar o construir para alcanzar un mejor funcionamiento y para alcanzar los resultados esperados.

El Plan 21 institucionaliza la cultura de la planificación estratégica de la CIDH iniciada con el Plan Estratégico anterior y, con esto, fortalece a la propia organización con el fin de optimizar el uso de los recursos, promover una mejor coordinación de sus acciones, optimizar sus niveles de eficiencia y rendir cuentas de los resultados alcanzados.

La CIDH agradece los insumos, sugerencias y comentarios provistos por la sociedad civil, movimientos sociales, academia, expertos y expertas, y representantes de los Estados en el proceso participativo que culminó en la elaboración de este Plan. Para el proceso de implementación, la CIDH seguirá utilizando canales de diálogo constructivos con los actores del sistema para avanzar en la promoción y protección de los derechos humanos.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.

No. 054/17