CIDH

Comunicado de Prensa

Declaración conjunta de la CIDH y el Consejo Internacional de Rehabilitación de Víctimas de Tortura (IRCT) en el Día Internacional en Apoyo a las Víctimas de la Tortura

27 de junio de 2016

   Datos de contacto

María Isabel Rivero
Oficina de Prensa y Comunicación de la CIDH
Tel: +1 (202) 370-9001
mrivero@oas.org

   Más sobre la CIDH
A+ A-

Washington, D.C. – Hoy, 26 de junio, en el Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Consejo Internacional de Rehabilitación de Víctimas de Tortura (IRCT) se permiten recordar a todos los Estados de las Américas su obligación de brindar justicia y reparación a las víctimas de tortura para que puedan empezar a reconstruir sus vidas.


En más de 140 países de todo el mundo, hombres, mujeres y niños padecen el execrable crimen de la tortura. Son torturados en prisiones, comisarías de policía, cuarteles del ejército, en las calles, en hospitales, en centros de detención clandestinos, en escuelas e incluso en sus hogares. Entre la aparentemente interminable lista de métodos de tortura reportados en el mundo están las palizas, las descargas eléctricas, las quemaduras, las cortaduras, los ahogamientos simulados, las amenazas de asesinato contra los familiares, la privación de alimentos, sueño y medicamentos, la mutilación, la violación y los simulacros de ejecución.


Con la tortura se intenta destruir a la persona entera, acabar con su identidad y romper sus vínculos con la familia y la comunidad. La tortura puede ocasionar daños físicos permanentes y dejar secuelas psicológicas, además de enfermedades crónicas como el trastorno por estrés postraumático y la depresión profunda. Las víctimas de la tortura suelen reportar a menudo cefaleas severas, incapacidad para dormir, pensamientos suicidas, temor y desconfianza, lo que les dificulta mantener relaciones sociales, trabajar y funcionar en sociedad. Estos problemas no desaparecen por sí solos, y si no se les atiende a menudo se ven exacerbados.


Durante décadas, la CIDH y los miembros del IRCT han sido los primeros en lograr que se reconozca y se ofrezca rehabilitación a las víctimas de la tortura en las Américas. Son miles las víctimas que buscan ser reconocidas y que se les conceda una reparación al presentar sus causas ante la CIDH y recurrir al apoyo de los miembros del IRCT para reconstruir sus vidas. Por experiencia sabemos que el reconocimiento, la reparación y la rehabilitación contribuyen a que las víctimas vivan con su pasado y reconstruyan sus vidas.


Sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer antes de que las víctimas de la tortura en las Américas puedan contar con el apoyo que necesitan y al que tienen derecho. Hoy día, los miembros del IRCT de las Américas informan que la tortura y los malos tratos siguen siendo un problema y que las víctimas aún no tienen acceso a la rehabilitación. Por experiencia saben que las víctimas se enfrentan a muchas barreras para alcanzar la justicia y la rehabilitación, entre las que se incluye la impunidad generalizada que ampara a los perpetradores y la tremenda escasez de recursos. Los programas nacionales de rehabilitación por tortura siguen careciendo de recursos suficientes, por lo cual no pueden atender a todas las víctimas que solicitan apoyo.


Las víctimas de la tortura tienen derecho a la reparación en virtud del artículo 14 de la Convención contra la Tortura, según dice el Comité contra la Tortura en su Observación general N.º 3. En las Américas, la CIDH ha sido pionera en la jurisprudencia relativa a los derechos y reparación para las víctimas. Las obligaciones de los Estados son muy claras y han sido confirmadas recientemente en una resolución de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos en la que se exhorta a los Estados a que velen por que las víctimas puedan tener acceso adecuado a servicios de rehabilitación sin dilación ni discriminación.


Cuando los Estados no cumplen estas obligaciones, la CIDH y los miembros del IRCT intervienen en apoyo de las víctimas ofreciendo reconocimiento y rehabilitación por las injusticias cometidas en su contra. Esta experiencia ha demostrado que un apoyo adecuado puede ayudar a que las víctimas traumatizadas empiecen a reconstruir sus vidas, pero también hacen visibles a las muchas otras víctimas que han sido defraudadas por sus Estados y que no reciben ayuda de ninguna clase.


Por tanto, hoy día la CIDH y el IRCT instan a todos los Estados de las Américas a que hagan de la reparación y la rehabilitación una prioridad política y financiera para que las víctimas de la tortura en la región puedan recibir apoyo para reconstruir sus vidas después de haber sido torturadas.

No. 088/16