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Comunicado de Prensa

CIDH condena tiroteo masivo en un bar gay en Estados Unidos

14 de junio de 2016

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María Isabel Rivero
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Washington, D.C. – La Comisión Interamericana de Derechos Humanos condena el ataque que tuvo lugar en horas de la madrugada del 12 de junio de 2016, en el local nocturno Pulse, un bar gay en Orlando, Florida, Estados Unidos, que trajo como resultado 49 personas asesinadas –además de 53 personas heridas, en un ataque que ha sido nombrado como el peor tiroteo masivo en la historia estadounidense. La CIDH insta a los gobiernos federal y estatal a adoptar medidas urgentes para investigar de manera exhaustiva este tiroteo masivo y las causas subyacentes que conllevaron a esta violencia y a adoptar medidas legislativas urgentes para reducir la violencia relacionada con las armas, y otras medidas necesarias para superar el prejuicio y la discriminación prevalentes en dicho país contra las personas lesbianas, gay, bisexuales y trans (LGBT).

Las autoridades han identificado a Omar Mateen, un ciudadano estadounidense de 29 años de edad como el perpetrador, quien fue asesinado en un enfrentamiento con la policía. Indican asimismo que utilizó un rifle de origen militar (un rifle semi-automático de .223 calibre al estilo AR-15) como la principal arma para perpetrar el ataque. Las autoridades indicaron que existe una investigación penal en curso. De acuerdo con información de carácter público, el perpetrador habría afirmado su lealtad al auto-denominado Estado Islámico (ISIS) y habría elogiado a los asesinos del Maratón de Boston. De conformidad con una agencia de noticias afiliada con ISIS, el ataque fue perpetrado por un combatiente del Estado Islámico. Sin embargo, el Director de la Agencia Federal de Investigaciones (FBI), James B. Comey afirmó que era muy pronto para determinar si éste había sido un ataque directo por parte de una organización terrorista, como parte de un plan dirigido desde el exterior.

El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, catalogó el ataque como “un acto de terror y un acto de odio”, indicando que era “especialmente doloroso … por todos nuestros amigos – nuestros compatriotas estadounidenses- que son lesbianas, gay, bisexuales o trans”. Este ataque ocurrió cuando se estaban celebrando muchos desfiles del orgullo (Pride) y celebraciones de personas LGBT y de la diversidad sexual y de género en varias ciudades a lo largo del país. Medios de comunicación indican que el perpetrador disparó en el local nocturno Pulse, donde se encontraban más de 200 personas asistiendo a una “fiesta hispana”, y la gran mayoría de personas asesinadas tenían apellidos que podrían indicar origen o herencia hispana.

“La comunidad LGBT conoce muy bien la cara de la violencia y la discriminación. De hecho, para muchas personas LGBT la violencia basada en el prejuicio ocurre de manera diaria. Este ataque demuestra que si bien hemos superado muchos obstáculos en el reconocimiento de los derechos humanos de personas LGBT, hay todavía mucho por hacer para lograr igualdad plena, y que las personas LGBT sean libres de violencia y discriminación; incluyendo medidas lideradas por el Estado para eliminar la prevalente intolerancia que existe en la sociedad hacia la diversidad”, afirmó Francisco Eguiguren Praeli, primer vicepresidente y Relator para derechos de las personas lesbianas, gay, bisexuales, trans e intersex (LGBTI) de la CIDH.

La CIDH insta a Estados Unidos a adoptar medidas efectivas para prevenir y reducir la violencia relacionada con las armas, tales como políticas efectivas para el control de armas. La Comisión ha indicado que los factores que son conducentes a ambientes violentos incluyen el fácil acceso a armas de fuego y el gran número de armas en manos de particulares. Además, la CIDH ha resaltado la importancia de los procesos de verificación de antecedentes y exámenes sicológicos, así como otras medidas efectivas sobre la licencia y requisitos de registro, tales como restringir las armas de as alto –tales como el rifle tipo AR-15 que fue utilizado por el perpetrador en este ataque- sólo para las fuerzas estatales dada su naturaleza letal. 

La CIDH observa la respuesta de Estados Unidos a las recomendaciones de Estados Miembros de Naciones Unidas, en el contexto del Examen Periódico Universal (EPU), durante el cual el gobierno manifestó su gran apoyo a la expansión del número de transferencias de armas de fuego que deben ser sometidas a verificación de antecedentes, con limitadas excepciones que respondan al sentido común. La Comisión nota las Acciones ejecutivas para reducir la violencia por armas y hacer que nuestras comunidades sean más seguras, emitidas el 4 de enero de 2016 por la Casa Blanca, que incluyó varias medidas para reducir la violencia por armas de fuego, pero afirmó que “algunos vacíos en las leyes del país sobre armas sólo pueden ser subsanados a través de leyes”. La CIDH insta a Estados Unidos, incluyendo a todas las ramas del poder, a adoptar medidas efectivas para reducir de manera sustancial la violencia relacionada con las armas de fuego, y a prevenir la ocurrencia de tiroteos masivos.  

Finalmente, la CIDH ha indicado que la violencia contra las personas LGBTI es un fenómeno social, complejo y multifacético, y no sólo como un hecho aislado o acto individual. Muchos de los actos de violencia contra las personas LGBT, comúnmente conocidos como crímenes de odio, se comprenden mejor bajo el concepto de violencia por prejuicio motivada por las sexualidades e identidades no normativas. Las orientaciones e identidades sexuales diversas desafían las nociones fundamentales sobre el sexo, sexualidad y género normativas. En este sentido, la violencia y la violencia sexual contra las personas LGBT son utilizadas para sancionar y denigrar a las personas que se ubican fuera de estos conceptos en razón de su orientación sexual, identidad o expresión de género. Además, esta violencia tiene un impacto simbólico, ya que envía un mensaje de terror a toda la comunidad de personas LGBT. La CIDH nota los avances realizados en meses y años recientes por el gobierno de Estados Unidos para abordar la violencia y discriminación contra las personas LGBT. Sin embargo, la CIDH urge a los gobiernos federales y estaduales a adoptar mayores medidas urgentes para abordar las causas subyacentes a la violencia contra personas LGBT, o aquellas percibidas como tales, incluyendo medidas amplias para combatir la discriminación, el prejuicio y los estereotipos sociales y culturales contra personas LGBT.

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.

No. 076/16