Discursos y otros documentos del Secretario General

NUEVAS PERSPECTIVAS DE LA RELACIN EUROPA-AMRICA LATINA EVENTO ODCA KONRAD ADENAUER

21 de agosto de 2019 - Santiago de Chile

Es un gusto acompañarlos hoy y expresar algunas ideas sobre la agenda de principios de nuestro Hemisferio Occidental, y como ésta se relaciona al futuro fortalecimiento de la relación entre América Latina y Europa.

Señores Presidentes Frei y Lagos, amigas y amigos,

Quiero empezar con una frase de Eduardo Frei Montalva “América Latina tiene un destino, es esto, la alternativa no puede ser ignorada o hay un camino para una sociedad humana y libre, o caeremos en el trastorno, la violencia y los mesianismos totalitarios. El que América Latina se incline en uno u otro sentido traería consecuencias para el mundo entero, para su equilibrio, para la paz”.

En definitiva la Unión Europea y la Organización de los Estados Americanos están edificadas sobre los mismos valores y principios: la democracia y la protección individual de los derechos humanos.

Tenemos un esquema muy comprensivo en la Organización de los Estados Americanos, Estados Unidos es miembro de la organización y es actor fundamental para la estabilidad, la paz y la seguridad de la región, pero también para la protección de la democracia.

Lo hemos visto en el caso específico de Venezuela, que ha asumido el costo de sanciones y esfuerzos para tratar de recuperar la democracia en el país.

También los Estados de la Unión Europea y la propia Unión Europea son miembros observadores de la Organización de los Estados Americanos. También lo es China y Rusia, países del Medio Oriente.

En definitiva, nuestra organización es muy comprensiva, pero nunca puede perder de vista, en definitiva el principal instrumento que tenemos para el desarrollo, para llevar nuestros países, nuestros pueblos al bienestar es la democracia y la protección de los derechos humanos.

Errores que se cometen al respecto, soslayar estos puntos, soslayar estos principios fundamentales y esenciales cuestan muy caros a nuestros pueblos. El ejemplo más patético y extremo es obviamente el de Venezuela, donde se fue instalando una dictadura que fue erosionando a cada una de las instituciones dejando prácticamente a toda la institucionalidad en el piso, que fue eliminando todas las variables de bienestar social más que aquellas que referían al existencialismo directo de la dictadura a la población para tomarla cautiva.


La ODCA, la OEA, la fundación Konrad Adenauer que estamos acá reunidos compartimos esos principios y valores de democracia, de protección individual de los derechos humanos. Tenemos que como principio, centro y fin a la persona humana. Profesamos y practicamos una idea fundamental de hacer política con humanismo. No con intereses particulares, ya sean económicos y políticos, no con auto-indulgencia, con un claro interés humano. La guía del trabajo es más derechos para más personas, más derecho para más gente. Esta es la idea rectora y aún más importante, algo que tenemos que hacer valer a diario.

En la historia reciente de América Latina no siempre hemos contado con voces y liderazgos con vocación hacia sí mismos, con el objetivo de llegar, cooptar, usar y abusar del poder. Los liderazgos que se olvidan de las personas, justamente quienes les otorgan el privilegio de ocupar un cargo público. Solamente ven hasta donde el ego les permite, y se convierten inmunes al sufrimiento de la gente en el proceso. Ese es el punto fundamental que debemos fortalecer en nuestra institucionalidad internacional interamericana y en nuestras relaciones con los demás bloques del mundo.

La sensibilidad nos permite la eficiencia, la sensibilidad, escuchar a la gente, saber cuáles son sus necesidades, saber dónde están los problemas a resolver es el camino para lograr que las democracias sean más eficientes y tengan las capacidades de respuesta de nuestras sociedades.

Las respuestas que hoy no podemos pasarlas a la fase de “la historia me absolverá”, definitivamente no, la historia no nos juzgará, nos juzga hoy, nos juzgan millones de apariciones en redes, Definitivamente es hoy mismo que tenemos que dar respuesta a nuestras sociedades.

Los tiempos de la pobreza, del oprimido, del torturado del preso político, tiene que también ser los tiempos de la política y de la diplomacia, porque si no nos estamos desconectando de los problemas reales de la gente.

Resolver temas como la inclusión, eliminar cualquier forma de discriminación, eliminar cualquier forma de marginalidad económica o social al que podamos estar induciendo a nuestras sociedades que todavía siguen siendo en Latinoamérica las más desiguales del mundo.

Construcción permanente de institucionalidad democrática, tener en cuenta también que en cada lugar donde se comete una violación a los derechos humanos, en cada lugar en donde se cometen crímenes de lesa humanidad.

Definitivamente nuestro camino está en hacer cada vez esta democracia liberal, un estado moderno, que sea cada vez más eficiente y que construya mejores soluciones.

Estamos en perfecta coincidencia con la ODCA. Desde su fundación en 1947, de hecho en mi país con la Declaración de Montevideo “promover, por medio del estudio y la acción, una verdadera democracia política, económica y cultural, sobre el fundamento de los principios del humanismo cristiano, dentro de los métodos de libertad, respeto a la persona humana y desenvolvimiento del espíritu de comunidad y contra los peligros totalitarios”. Su meta sigue siendo ““realizar los principios del humanismo integral”.

Con Europa compartimos la misma lucha, la lucha por la dignidad humana, por el pensamiento y la acción de una política humanista, por los derechos humanos, por la democracia, por sociedades más trasparentes, por sociedades más justas y equitativas para todas y todos, no importa el estatus social, género y raza, compartimos que esta lucha que nunca caduca.

Hoy nos vemos obligados los que creemos y actuamos con base en principios humanos fundamentales, a profundizar nuestros esfuerzos porque queremos un continente libre de dictaduras. Un continente libre de dictaduras significa resolver la dictadura venezolana y re-democratizar el país y resolver la dictadura cubana y democratizar finalmente Cuba, que ha sido un factor desestabilizante, polarizante y de traducción de malas prácticas en todos los países de nuestro continente.

Polarización, malas prácticas que erosionan instituciones, que deterioran libertades fundamentales. No debemos de perder de vista jamás esto. Las voces por la democracia deben ser fuertes, sólidas e insistentes, aunque sean incómodas.

Hemos procurado resolver todos los temas institucionales en nuestro continente, advertimos primero que nadie la situación crítica en Venezuela en 2015-2016. Dijimos “cuidado este país por este camino va hacia una crisis que va a afectar al resto de los países del continente”. Lamentablemente, los tiempos de la diplomacia y los tiempos de la política tomaron otros caminos, lamentablemente esos caminos le dieron más tiempos a la dictadura venezolana, lamentablemente esos caminos le dieron más oxígeno a la dictadura venezolana.

Cuatro años después tenemos que lamentar cinco millones de migrantes, 14.000 presos políticos en sistema de puerta giratoria. Tenemos que lamentar miles de torturados, tenemos que lamentar el exilio forzoso, y también el hambre de cientos de miles de niños venezolanos. Tenemos que lamentar prácticamente 14 millones de venezolanos en situación de hambre, entonces, los tiempos de la política y de la diplomacia tienen que ser conscientes de la realidad que vive Venezuela, de la realidad que viven los venezolanos y de las urgencias que tienen los venezolanos.

Yo nunca vi a un narcotraficante que se le dieran 90 días para presentarse en la comisaría y fuera, nunca, y se le dieron 90 días y no va a comparecer a la comisaría. Ese es un dato de la realidad, y se le dan 90 días más y tampoco va a comparecer a la comisaria, eso es un dato de la realidad. Y si le dan 90 días más tampoco va a comparecer porque la lógica criminal de esta dictadura tiene características particulares que hacen este caso muy especial y que seguirá su curso sin la mayor insistencia y presión internacional. No va a ser con palabras indulgentes, no va a ser con apaciguamiento porque nunca fue de ese modo que se han ido las dictaduras. Las dictaduras se van con fuerte presión sobre ellas, haciendo valer todos los recursos para que se sientan amenazados los dictadores y amenazadas las dictaduras para lograr las condiciones de retornar a las democracias, tal como hemos podido retornar muchos de nuestros países en estas últimas décadas.

Debemos fortalecer las relaciones Europa-América Latina, lograr una mejor alineación de esfuerzos con respecto a las crisis y al posicionamiento respecto a todas las dictaduras en la región. El fortalecimiento de la relación entre Europa y América Latina tiene que pasar por una agenda de principios, por la institucionalidad americana y por la institucionalidad europea y de la Unión Europea. Esto significa estar alineados respecto a cómo respondemos para que los resultados puedan ser concretos y eficaces.

No se puede poner presión por un lado mientras se libera por el otro, eso nunca ha funcionado, no funciona en la física y no funciona en la política tampoco.

En la Unión Europea habrá socios de los dictadores, eso no tiene que ser un impedimento para resolver esta situación. Nosotros necesitamos un continente libre de dictaduras, libre de dictadores, libre de crímenes de lesa humanidad, libre de presos políticos, libre de torturados. Necesitamos un continente que tenga la posibilidad de ser absolutamente democrático, porque esa democracia va a ser la que va a generar las mejores condiciones de integración, esa integración que es absolutamente fundamental para mejor relacionarnos con el resto del mundo.

Mientras menos estemos conectados entre nosotros, mientras menos capacidades de darnos respuestas mutuas entre los países del hemisferio peores van a ser las condiciones para relacionarnos con cualquier ámbito de cualquier otro bloque en cualquier otra circunstancia. Tenemos que entendernos a nosotros mismos, a nuestros problemas, y seguir defendiendo nuestros problemas en clave de derechos en clave de democracia.

Debemos ser claros que el romanticismo hacia los dictadores, la indiferencia ante crímenes de lesa humanidad, la protección de intereses económicos de segunda línea como mínimo es inadmisible. Todo eso hace daño a la agenda de principios y sigue brindado oportunidades para que siga primando la impunidad en muchos casos

Nuestra Latinoamérica por cómo nacimos a la vida independiente tenemos el ADN de la libertad, ese ADN de la libertad no podemos resignarlo nunca, en ningún caso y tenemos que seguir fortaleciendo nuestra institucionalidad para seguir generando las condiciones de desarrollo que únicamente en este continente, por lo menos, permite la democracia.

Europa y el nuevo mundo tienen siglos de historia entrelaza. No somos ajenos a los problemas de Europa y Europa no es ajena a los nuestros. Europa tiene todavía presencia territorial en el Hemisferio Occidental. Y algunos de esa presencia territorial han sido de los más afectados por la crisis migratoria venezolana, por ejemplo Aruba y Curazao están entre los más expuestos y más vulnerables en ese sentido.

En términos económicos la relación seguirá estrechándose. Tenemos que seguir integrándonos, nuestra interconectividad entre latinoamericanos, nuestra manera de entendernos a nosotros mismos, nuestra manera de relacionarnos todavía tiene que evolucionar. Todavía tenemos que lograr mejores resultados en ese sentido porque eso permitirá mejores relaciones con Europa.

Recientemente la UE y Mercosur lograron un acuerdo comercial después de 20 años de negociación. La Unión Europea es el primero, segundo o tercer mercado de exportación para los países de América Latina, principal inversor. Los espacios económicos dependerán de seguir abriendo oportunidades, los intereses de Latinoamérica contemplados, tenemos que seguir abriéndonos oportunidades a nosotros mismos.

Cada país de Europa ha seguido buscando oportunidades en el continente en subregiones, en socios, en países, podemos seguir fortaleciendo estos vínculos al infinito, creo que hay múltiples oportunidades para todos. Definitivamente en cada uno de nuestros países tenemos la capacidad de lograr mejores condiciones de producción, y eso genera mejores condiciones de innovación y de capacidad de insertarnos internacionalmente. Dependemos esencialmente de nuestra relación con el mundo y fortalecer nuestra relación con Europa es absolutamente prioritario.

Y con Europa, los principios y el estado de derecho democrático, los derechos van por delante siempre, deben ir por delante siempre. Esperemos que las diferentes instituciones, actores y el continente europeo sigan este camino, que apoyen este rumbo. El viejo mundo y el nuevo mundo compartimos mismos valores, se supone que estamos en la misma página, esta suposición debe trasladarse a la realidad.

Si esto se logra, nuestra asociación será cada vez más fuerte. La agenda de principios de nuestro Hemisferio Occidental es uno basado en las personas. Es uno que no interpreta el derecho internacional para ver como se le esquiva el derecho a la gente. Sino para reafirmar el derecho a la gente. Eduardo Frei Montalva creía en una opción humanista, “al servicio de la humanidad, en general y de los pueblos, en particular”.

Dijo “No se puede matar una parte de la libertad sin que todo su cuerpo sea herido, en cualquier espacio o latitud. Aquí no caben tampoco los dobles estándar de quienes callan cuando la libertad se suprime en un país que le es afecto, para condenar lo que acontece en el que le es contrario. Un preso en Cuba es tan preso como uno en Chile o Argentina, en Nigeria o Checoslovaquia. La causa de la libertad es indivisible.”

Si vamos juntos por esa indivisible causa de la libertad, si unimos nuestros esfuerzos, si tenemos una idea de respeto mutuo, nuestros acuerdos serán más fuertes, tendrán sentido y estaremos en mejores condiciones aún de trabajar juntos.

Gracias.