Discursos y otros documentos del Secretario General

SEMINARIO ESTRATEGIAS DE CAMPAAS ELECTORALES; FORTALECIMIENTO DE LOS PARTIDOS POLTICOS GEORGE WASHINGTON UNIVERSITY ESCUELA DE GRADUADOS EN GERENCIA POLTICA

3 de diciembre de 2015 - Washington, DC

En momentos donde hay un auge de los llamados outsiders, es fundamental a la hora de debatir sobre la sostenibilidad democrática en la región, hacer centro en el funcionamiento del sistema de partidos políticos como herramienta indispensable, y de cuya consolidación depende y en mucho la salud de la democracia en el hemisferio.

• El informe anual del Latino barómetro señala que la confianza en los partidos políticos se ha mantenido en un promedio del 20% a lo largo de 20 años (1995 a 2015).
• Pero no todo son malas noticias puesto que existe un comportamiento interesante que vale la pena destacar. Al desagregar la confianza por rango de edad resulta que los jóvenes (de 18 a 25 años) son lo que expresan una mayor confianza en los partidos con respecto a las demás edades.

• Los partidos políticos, son las instituciones en que la gente tiene menor confianza. No es extraño entonces que surjan tantos outsiders de otros mundos que no son precisamente de la política.

• El llamado político profesional o sea el que se dedica por entero a la política es una figura generalmente de un nivel bajo de aceptación, algo que se da tanto en el mundo en desarrollo como en general en los países ricos, particularmente aquí en los Estados Unidos, donde el Congreso tienen un bajísimo nivel de aceptación.

• Superficialmente puede parecer paradojal, pero en muchos países de la región, y a pesar de que la coyuntura económica no es la más favorable, hay presidentes que en el pasado reciente han tenido índices de popularidad más altos, y otros jefes de estados que mantienen esos índices altos, muy por encima de los partidos políticos.

• Cuál es la explicación?

Conversando con un presidente, de los más populares sobre este tema, me decía es que “nosotros tenemos que resolver problemas, y los partidos juegan para la tribuna”.

Es que en realidad el ciudadano busca soluciones a sus problemas, sean ellos económicos, sociales, de acceso a derechos, y premia con su aceptación pública a quienes más trabajan en esa dirección.

En la búsqueda de soluciones, no es poco frecuente que miembros del Poder Ejecutivo, el Presidente o sus ministros discrepen con la matriz política a la que pertenecen a la hora de encontrar soluciones a conflictos que desde el ámbito estrictamente político presentan altos niveles de crispación.

Esto puede ser así en temas que van desde un conflicto en el área laboral hasta un movimiento haca nuevos acuerdos de carácter comercial o de inversiones.

Los intereses nacionales del Estado priman en la acción ejecutiva mientras que para los partidos políticos pesa mucho más la matriz ideológica que en ocasiones es un obstáculo para alcanzar necesarios consensos para potenciar políticas de carácter transformativo.


Estos elementos que acabo de mencionar, son relevantes porque los partidos políticos representan, al menos teóricamente, aquellas organizaciones a través de las cuales se puede acceder al poder público, como todos los estudiantes de Ciencias Políticas saben, desde Platón hasta la actualidad.

Empero, la realidad nos demuestra que hoy en día, un empresario sin una clara vinculación partidaria histórica, como Donald Trump, puede conquistar un sector del Partido Republicano y por el momento erigirse como el candidato con mayor apoyo en la competencia interna del partido.

Es que las tradicionales campañas políticas del siglo XX que tenían en el partido su eje central, han sido paulatinamente desplazadas, por la inmediatez de los procesos multi media y de las redes sociales. Y ello es así con mayor profundidad, en países con gran penetración de internet.


No es mi intención discutir sobre las múltiples complejidades y variantes que el tema representa, sólo señalar que debemos tener claro que es importante rescatar la legitimidad de los partidos políticos en una sociedad, su valor como instituciones de práctica democrática y la razón de su existencia o sea ser un puente entre ciudadanos y gobierno, que debe ser sólido y con una alta comunicación y capacidad de respuesta.

Los sistemas de partidos son múltiples y variados. No podemos decir que un sistema es mejor que otro, tenemos sistemas bipartidistas, multipartidistas, presidenciales o parlamentarios y las combinaciones de estos.

Desde Sartori, pasando por Duverger y hasta Nohlen y tantos otros analistas políticos y sociales que han estudiado estas tipologías.

Lo cierto es, que cada sistema obedece al resultado de numerosos factores propios de cada país, como su historia, estructura económica y social, tradiciones, creencias, composición étnica, y el pacto social que han alcanzado, por mencionar algunas. Lo que nos lleva a tener una diversidad en la forma de organización y funcionamiento de cada sistema.

Los partidos deben convertirse en una pieza clave para la gobernabilidad pues son las instituciones donde se pueden articular acuerdos que hagan viable las transformaciones que una sociedad quiere llevar adelante, aunque sea por los caminos diversos.

Los partidos formulan propuestas de gobierno, postulan candidatos y finalmente son quienes ejercen de una u otra manera el gobierno en los Estados, a todos niveles desde los Municipios hasta los Ejecutivos y Parlamentos. Pero además son los ejes articuladores de las relaciones y expresiones entre gobierno y ciudadanos. Sin partidos, pese a la baja aceptabilidad de hoy, no se entenderían las democracias modernas.

Los partidos políticos son entonces un componente esencial de una democracia, son los actores principales de los procesos electorales, son quienes dan vida a las elecciones.

Por otro lados, con partidos débiles que a veces nacen y mueren jóvenes, que no representan el sentir de la ciudadanía, las elecciones son de poca participación e interés lo que genera a su vez gobiernos débiles. Generándose una dicotomía entre legalidad y legitimidad, donde podemos tener gobiernos legales pero no legítimos, debido a que no representan a la mayoría o las demandas de las mayorías, o legítimos pero no legales, lo cual es un gran riesgo y de alguna manera lo vemos reflejado en el grado de influencia que los liderazgos locales representan y muchas veces se contraponen a los candidatos legalmente postulados.
El principal reto de los partidos políticos es el “satisfacer las necesidades de sus ciudadanos, estableciendo gobiernos que mejoren la calidad de vida de estos”. Esto suena como una tarea simplísima pero todos los que estamos aquí sabemos que no lo es. Todos los que nos hemos tenido que sentar a gobernar en algún momento en alguna dimensión sabemos que es mucho más difícil todavía.

En este punto quisiera llamar su atención en un aspecto más social y más individual, puesto que detrás del actuar o misión de los partidos políticos reside algo indispensable para las democracias: que el individuo pueda ejercer sus derechos políticos con total libertad. Es ahí donde encontramos la razón principal de por qué los partidos políticos como agrupaciones políticas deben verse fortalecidas.

Respecto a las acciones y contextos que generan debilidad en los partidos políticos podemos decir que:

• Las Misiones de Observación Electoral que despliega la OEA tienen una visión integral de los procesos electorales. Esta herramienta hemisférica nos ha permitido identificar algunos problemas y contextos comunes que tienen los partidos políticos de la región: Permítanme nombrar algunos:





 Falta de democracia interna
 Oportunismo político, es decir, cuando los candidatos o representantes electos cambian de un partido a otro de acuerdo a sus intereses
 Proliferación de movimientos regionales/locales temporales en detrimento de las estructuras partidarias nacionales
 Casos de corrupción dentro de los partidos políticos
 Falta de transparencia y rendición de cuentas dentro de los partidos políticos
 Falta de financiamiento de sus actividades permanentes
 Campañas negativas y falta de propuestas
 Falta de cumplimiento de sus promesas de campañas políticas
 Trabajo alejado de los ciudadanos y sus realidades
 Candidatos no militantes. En la región encontramos cada vez más ejemplos donde los candidatos muchas veces son individuos de la sociedad sin ningún vínculo partidista, pero con arraigo social, es decir liderazgos naturales. Y los partidos los incluyen y postulan como candidatos para ser competitivos en las elecciones, aunque no puedan garantizar específicamente, necesariamente buenos gobiernos.

• No debería existir la dicotomía, la idea de ciudadanos vs. políticos, muestra de debilidad partidaria, donde se polarizan las posturas y los partidos tienen no sólo que competir entre sí, sino ahora contra ciudadanos sin partido, lo que representa en muchos casos graves problemas normativos que deben ser ajustados.

• Como recién mencioné ya existen casos donde ciudadanos independientes se están presentando a competir en las elecciones y las están ganando, y eso es justamente donde los partidos políticos como agrupaciones políticas que están en la organización democrática de sus sociedades, completamente partidarias, es un tema que deben reflexionar, y deben ajustarse y adaptarse a las nuevas dinámicas de funcionamiento del sistema.

• Atender estos temas es indispensable para avanzar en el fortalecimiento de los partidos políticos.

• Es necesario que los métodos de selección de candidatos al interior de los partidos sean democráticos, estamos convencidos de que para tener democracias consolidadas se requieren de instituciones que se apeguen a principios democráticos.

• El cambio de un partido político a otros, debilita la confianza del electorado en los partidos y sus candidatos, lo que a su vez aleja a la ciudadanía de sus representantes.

• El tema del dinero en las campañas debe ser claro y transparente, pues de lo contrario afecta negativamente las elecciones y la credibilidad misma de los candidatos. Este es un tema de especial preocupación de la OEA. Tienen que haber reglas claras, justas y transparentes que garanticen las oportunidades de todos los partidos y candidatos. No puede ser que más del 50 por ciento de la campana electoral de los EEUU este financiada por unas cien familias.

• La rendición de cuentas no debe ser vista como una intrusión en la vida interna de los partidos. Es un elemento que fortalece la mirada ciudadana porque son agrupaciones de interés público y la iniciativa debería venir de los propios partidos.

• Los partidos deberían además regirse por una política de Tolerancia Cero con la corrupción y expulsar de sus filas a quienes deshonren con su conducta los códigos éticos que las formaciones políticas deben tener.

• Trabajar en educación cívica y cultura política en tiempos no electorales es una práctica que ayudaría a tener sociedades más politizadas en el buen sentido de la palabra y cuadros más profesionalizados, pero sobre todo a individuos que conozcan y ejerzan sus derechos políticos de manera responsable y consciente.

• En cuanto a la relación con los medios de comunicación, espacio que permite un relacionamiento masivo con la ciudadanía, se deben buscar espacios de difusión no sólo de propaganda, sino también de espacios de debates de propuestas que permitan que los votantes conozcan a sus candidatos y puedan tomar decisiones estando informados.

• De forma similar las redes sociales permiten tener un relacionamiento directo con las y los votantes. Es una herramienta más para acercarse a la ciudadanía, tanto en el momento de la campaña como desde el gobierno por ser un instrumento esencial de participación política en el mundo de hoy.

Amigos y Amigas


• Los partidos son parte de un todo, un sistema y su forma de actuar o funcionamiento afecta al sistema entero por ello deben buscar mejorar su funcionamiento con base a profundizar el sistema democrático, su legitimidad y el nivel de participación ciudadana.

• Una primera apuesta que deberían realizar los partidos es abrirse a la ciudadanía, en un sentido positivo, para involucrarla de manera responsable e informada a las tareas vinculadas a las políticas públicas.

• Se debe recuperar la confianza perdida del electorado, con gobiernos que garanticen la convivencia pacífica y respetuosa de todas las voces de la sociedad, expresada de manera clara desde los partidos políticos y también de una ciudadanía responsable y más consciente de sus obligaciones y poder participar de su sociedad.

• Los partidos deben garantizar a sus militantes y a la ciudadanía en general el libre ejercicio del derecho a votar y ser votado sin restricciones de ningún tipo.

• En la región estamos avanzando en la consolidación de regímenes democráticos, es un camino que no es fácil, ni sencillo, a veces sinuoso, pero es inevitable. Los partidos políticos son una parte indispensable para ello, deben ser fortalecidos principalmente en su tarea de social de construir ciudadanos libres e informados.

• Los partidos políticos son fundamentales para tener democracias de mejor calidad, aunque no los únicos. Son parte de un sistema como he señalado donde sus fortalezas o debilidades afecta a los demás componentes del sistema, por ello una parte de los problemas que enfrentan nuestras democracias se solucionan, no debilitando a los partidos políticos sino fortaleciéndolos.

• Las campañas políticas sabemos que son componentes indispensables para las contiendas electorales, pero deben hacerse y darse bajo los parámetros legales que cada país ha establecido, tanto en tiempos como en contenidos, pero eso si siempre bajo el respeto irrestricto de la libertad de expresión como derecho fundamental.

• Como lo he dicho desde que inicié mi gestión, y ustedes lo han podido comprobar si han seguido de cerca los medios de comunicación, para mí a la hora de juzgar la democracia y los derechos de la ciudadanía para ejercerlos es en blanco y negro, no hay al respecto Fifty Shades of Gray.

• Thank you. Gracias