Discursos y otros documentos del Secretario General

INTERVENCIN DEL SECRETARIO GENERAL INSULZA EN EL CUADRAGSIMO OCTAVO PERODO EXTRAORDINARIO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA OEA

29 de octubre de 2014 - Washington, DC

En primer lugar, Señor Presidente, quiero transmitirle mis felicitaciones por el trabajo realizado por la Comisión de Asuntos Administrativos y Presupuestarios de la Comisión Preparatoria de esta Asamblea General, que usted ha liderado en estos meses desde la Asamblea en Asunción.
Hago extensivos mis agradecimientos a los representantes que presidieron los Grupos de Trabajo de la CAAP y, en un tiempo relativamente corto, revisaron en detalle mi Propuesta de Programa Presupuesto para 2015.

Ese esfuerzo colectivo concluye el día de hoy con una expresión numérica de los programas prioritarios que orientarán las labores de la OEA el próximo año y una serie de disposiciones reglamentarias que complementan las Normas Generales para el Funcionamiento de la Secretaria General.

En esta oportunidad me voy a referir principalmente a dos hechos importantes que han ocurrido desde que nos reunimos en Asunción en junio pasado, cuando se fijó el financiamiento del Fondo Regular, del Fondo de Recuperación de Costos Indirectos y el monto total del Presupuesto de gastos que hoy se aprueba.

El primero de ellos fue la aprobación por parte de la Asamblea General Extraordinaria de las Orientaciones y Objetivos para el fortalecimiento institucional de cada uno de los cuatro pilares definidos en la Visión Estratégica de la Organización: Democracia, Derechos Humanos, Seguridad Multidimensional y Desarrollo Integral.

El segundo hecho que considero importante es la presentación de la Secretaría General al Consejo Permanente del Plan para la Modernización de la Gestión en la OEA.

Respecto a las orientaciones y objetivos de la Visión Estratégica de la Organización o "Visión Estratégica" como la hemos conocido a lo largo de su proceso de elaboración, debo reiterar mi satisfacción personal por este gran paso que ha dado la Organización en el ordenamiento conceptual de sus objetivos con este documento. Debo reiterar también, por ello, mis agradecimientos a todos quienes participaron en el proceso de su elaboración desde que yo mismo presentara mis propios puntos de vista al respecto en dos proposiciones y en particular agradecer al Representante Permanente de México que encabezó el Grupo de Trabajo que lo elaboró.

No puedo dejar de decir, sin embargo, que la mejor manera de mirar y entender estas orientaciones y objetivos es verificar de manera permanente y realista la capacidad institucional para implementar los pilares en que se basa nuestro accionar como Organización. Y quiero ser el primero en proponer un tema de reflexión que podría permitirnos, en el futuro, dar otro paso en este proceso de perfeccionamiento.

Esa reflexión nace del reconocimiento que en tres de los cuatro pilares de nuestra organización, tenemos una clara ventaja comparativa con respecto a las demás instituciones multilaterales del hemisferio, pero que ello no ocurre respecto de un cuarto pilar. Es indiscutible la calidad de foro continental de nuestra Organización. El carácter político de esta organización es indiscutible, pese a que a veces hay países que cuestionan fuertemente a la OEA, pero cuando tienen algún problema grave que plantear lo hacen en la OEA; y, vinculado a esa condición, la calidad de los instrumentos de fortalecimiento de la práctica de la democracia que hemos alcanzado, como la observación electoral, la función de atención de situaciones de crisis, la promoción del mejor gobierno. Queda claro que el área política es un área muy claramente definida.

Tampoco es discutible el rol que juega, en el plano continental, el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Desde 2003, por otra parte, los organismos e instrumentos con que la Organización contribuye al fortalecimiento institucional de la seguridad multidimensional y, específicamente, de la seguridad pública, lo relacionado con las drogas y con las nuevas amenazas a los Estados, son de una proyección que no tiene parangón con otros instrumentos o instituciones análogas en el continente. Nuestra "propiedad", por así llamarla, del acervo jurídico de las Américas parece también indiscutible.

Sin embargo, no podemos decir lo mismo con relación a nuestros programas de desarrollo integral a nivel hemisférico. Esos programas requieren de capacidades, sobre todo financieras, que no son la característica fundamental de nuestra Organización, cuya ventaja radica en el plano político. Creo, por consiguiente, que en la perspectiva de buscar la mejor complementariedad con otros organismos del Sistema Interamericano deberemos considerar en el futuro la posibilidad de concentrarnos en aquello en que nuestra condición de órgano político nos otorga ventajas, en asumir plenamente una función normativa, de formulación y priorización de políticas de desarrollo y ceder la ejecución de proyectos más bien de índole económica a instituciones que tienen esa condición como principal característica, reservando tal vez un espacio para áreas como la educación en que conservamos ventajas comparativas.

La principal virtud de la visión estratégica que hemos aprobado es separar lo elemental de lo superfluo y definir prioridades para nuestro trabajo futuro. En eso consiste en última instancia la tarea de definir objetivos y orientaciones. Sin embargo, esa definición de prioridades se diluirá si continúa la tendencia que ha caracterizado el comportamiento de nuestros cuerpos políticos durante los últimos años, de terminar por considerar importante todo lo que se presenta y aprobarlo en virtud del principio de la búsqueda del consenso. Para ser aún más específico sobre este punto, creo que la práctica de tomar sus decisiones por consenso ha probado, una y otra vez, ser atentatoria contra la eficiencia del trabajo de la Comisión de Asuntos Administrativos y Presupuestarios y del Consejo Permanente en su búsqueda de soluciones para los problemas financieros de la Organización. Si queremos que las orientaciones y objetivos de nuestra visión estratégica no se queden en letra muerta sobre el papel, en el futuro las asignaciones presupuestarias que aquí se decidan, deberán reflejar las prioridades definidas por esas orientaciones y no necesariamente las prioridades de cada país considerado individualmente.

El segundo hecho interno importante ocurrido desde nuestra reunión de Asunción ha sido la presentación al Consejo Permanente, por parte de la Secretaría General, del Plan Estratégico para la Modernización de la Gestión en la OEA.

Este Plan no surge de la nada. Al contrario, el culmina el proceso de reformas diseñadas e implementadas para mejorar la gestión administrativa, presupuestaria y financiera de la Organización que inicié desde el momento mismo de comenzar mi gestión como Secretario General y cuyos objetivos principales, desde su inicio en 2005, han sido la eficiencia, la transparencia y la rendición de cuentas Ese proceso de racionalización y modernización de la Secretaría General ha sido reconocido públicamente por la propia Junta de Auditores Externos y muchos de los países miembros. Para citar solo una docena de ejemplos de los cambios que han sido implementados durante los últimos años:

1) Se estandarizaron los mecanismos de diseño, administración y evaluación de programas, proyectos y actividades con objetivos claros, indicadores y resultados sujetos a evaluación por firmas de evaluadores externos.
2) Se diseñó y puso en marcha un plan operativo anual a nivel de la toda la OEA y se adoptaron planes estratégicos y operativos por área
3) Se diseñó y puso en marcha un presupuesto por programas que integra a la programación del Fondo Regular las actividades de los Fondos Específicos.
4) Se diseñó e implementó un presupuesto y gerenciamiento de programas por resultados incluyendo todas las áreas operativas Ahora el presupuesto se formula sobre la base de los recursos humanos y materiales asignados a todas las actividades costeando sus metas operativas y los resultados esperados
5) Se reorganizó el sistema y los programas de Becas que implicó la superación de serios problemas de transparencia y su refundación bajo un esquema cooperativo y blindado a cualquier influencia indebida.
6) Se han modernizado en la medida de los recursos disponibles los servicios de Tecnología de la Información, haciendo posible su uso a nivel estratégico, como herramienta para el resto de la Organización.
7) Se diseñó e instauró el mecanismo de recuperación de costos indirectos generados por la sistemática administración de los proyectos financiados por Fondos Específicos.
8) Con los Fondos de España y Canadá se alinearon las prioridades de los donantes con los mandatos de los Estados Miembros. Se implementó una administración planificada y conjunta de fondos específicos en base a mandatos estratégicos, tanto desde el punto de vista político como de metodologías de administración de programas y proyectos, con resultados altamente valorados por los contribuyentes.
9) Se puso en marcha mecanismos de evaluación y de reporte tanto para actividades financiadas por el Fondo Regular como por los Fondos Específicos.
10) Se efectuaron propuestas de transformación estratégica presentadas a los órganos políticos derivadas de un ejercicio de ordenamiento y simplificación de mandatos, dichas propuestas han sido asumidas por los cuerpos políticos.
11) Se diseñó e implementó un mecanismo de evaluación de desempeño del personal, en consonancia con la carrera del funcionario, el plan operativo del área en que trabaja y la definición estratégica de los objetivos derivados de los mandatos y las propuestas estratégicas de la Secretaría General.
12) Creamos la Comisión de Evaluación de Proyectos para validar y garantizar la pertinencia, eficacia y eficiencia de todos los programas y proyectos de la Organización. Este mecanismo ha facilitado la planificación de las actividades y agiliza la rendición de cuentas que se presenta a todas las Misiones, contribuyentes externos, auditores e instituciones responsables que lo requieren.

Próximo a terminar mi gestión como Secretario General, decidí presentar este Plan Estratégico para la Modernización de la Gestión en la OEA, en el que les he entregado todas aquellas reformas que, a mi juicio aún faltan por hacer. Agradezco el trabajo incansable del consultor canadiense Sr Julian Morris y del Secretario de Asuntos Administrativos Peter Quilter en este informe, asi como la colaboración del gobierno de Canadá .Y quiero señalar que el contenido de este Informe refleja fielmente mis ideas y de ellas quiero destacar dos de ellas y un comentario con una tercera, en esta oportunidad.

La primera de ellas es que se mantiene el desequilibrio estructural entre ingresos fijos y gastos indexados. Yo vengo planteando desde el 2006 ante el Consejo Permanente y la Asamblea General la necesidad de cerrar la brecha estructural entre los gastos indexados por inflación y los ingresos fijos por el monto de las cuotas. He propuesto que los Estados Miembros ajusten el monto total de sus cuotas en una cantidad equivalente al ajuste anual por costo de vida conforme a la política de paridad en remuneraciones aprobada por la Asamblea General en 1995. Esto nace desde entonces. La Asamblea General aprueba una resolución por la cual las remuneraciones suben automáticamente en función de los costos de vida calculados por las Naciones Unidas. Sin embargo, no se aprueba ningún mecanismo paralelo para que aumentar los aportes de los países miembros. En los últimos 15 años, el presupuesto del Fondo Regular de la OEA y el monto de las cuotas para financiarlo ha estado virtualmente congelado. Desde el año 2000 al 2005 el nivel de 76 millones del presupuesto se mantuvo sin variación alguna, cinco años antes de mi llegada a la OEA. Entre 2005 y 2010 el techo presupuestario se incrementó en tres ocasiones, de 76 millones a 90 millones; y entre 2010 y 2015 el nivel de 90 millones del presupuesto del Fondo Regular se redujo a 84 millones.

De manera similar, el monto de 73 millones de las cuotas para financiar el presupuesto entre el año 2000 y 2006 permaneció sin variación alguna. Entre 2006 y 2015 las cuotas aumentaron en cuatro ocasiones de 73 millones a 82 millones, que no alcanzan a cubrir los aumentos vegetativos por aumento del costo de vida del personal de todos los años El congelamiento nominal del presupuesto equivale a una reducción real, acabamos de escuchar el informe que señala que este año se reducen 10 personas más de la cantidad de funcionarios de la Organización, que ha sido absorbida en la última década principalmente a través de la eliminación de aproximadamente el 25% de los puestos de trabajo financiados por el Fondo Regular.

El segundo tema es la falta de financiamiento para el mantenimiento diferido de las propiedades y quiero referirme a esto también porque muchas veces esto no lo hablamos -lo ha mencionado hace un momento la Embajadora de Argentina y algún otro embajador-: la inexistencia de un fondo de capital para la actualización de los sistemas de tecnología de la información.
La ausencia de un consenso en las discusiones que se han venido llevando a cabo en los últimos años, tanto sobre el mantenimiento diferido de los edificios y propiedades de la Organización, como sobre el financiamiento de los planes para la actualización de los Sistemas de Tecnología de la Información, reduce la eficiencia y la efectividad de la Secretaría General en estas dos áreas que son de vital importancia para las operaciones de la Secretaría General.

Por eso el Plan de Modernización que les he presentado contempla la creación de dos fondos de capitalización: uno de $26 millones de dólares para financiar las reparaciones diferidas de los edificios de la organización y un fondo de capital de $9.3 millones de dólares para actualizar los Sistemas de Tecnología de la Información que pueda atender los requerimientos de registro contable, procesamiento e informes de las actividades financiadas por todos los fondos de la Organización.

La reducción en los costos de recursos humanos, especialmente en el área de la administración, requiere cada vez más que se dedique una mayor inversión en actualizar la Tecnología de la Información que permita mantener y mejorar la eficiencia y transparencia que los Estados Miembros esperan de la Secretaría General.

Finalmente, quiero decir que estoy totalmente de acuerdo en la necesidad de actualizar mucho más nuestra política en materia de derechos humanos. Creo que lo que se ha logrado es importante y podemos avanzar bastante. Pero quiero señalar, sin embargo, al menos tres puntos que no quiero dejar de mencionar en esta ocasión.

Primero: cuando llegué a esta Organización había un 12% de personal de confianza. Hoy dia hay un 4% de personal de confianza, y sólo la mitad de ellos, o menos de la mitad de ellos -tendría que revisar la cifra- es personal de confianza que yo he nombrado en esta Organización. El resto ya estaba como personal de confianza antes de mi llegada y continúan en esta función. Por lo tanto, me parece importante precisar de qué cifra estamos hablando cuando hablamos de personal de confianza: estamos hablando de menos de diecisiete personas, la mitad de los cuales no dependen de mi o tienen mas de diez años en la OEA. Cuando yo llegué, repito, el 12% del total del personal era de confianza.

Segundo. Yo estoy de acuerdo con cuidar los derechos de personal y haré todos los esfuerzos para ello, pero para esto tenemos que considerar las nuevas condiciones no solamente en la OEA, sino en el mundo, en nuestra sociedad, en los mercados de trabajo. Hoy casi nadie se presenta a un trabajo para estar ahí toda la vida. La OEA misma tiene hoy cerca de la mitad de su personal que ha llegado en los últimos 10 años, muchos de ellos son gente joven que no espera estar aquí por muchos años. Para ello, nosotros hemos creado un fondo, el llamado Fondo 401M que permite precisamente que la persona ahorre una parte de su fondo y lo retire más allá de la cantidad de años que tiene que estar en la Organización. Señalo esto porque me preocupa la promoción, por parte de algunos miembros del personal, e incluso de algunas delegaciones, de eliminar este Fondo 401M, manteniendo solamente el fondo de retiro de personal que exige, para poder llegar a ese fondo, haber trabajado al menos 7 años en la OEA. Creo que ese es un tema delicado para quienes están preocupados de resguardar los derechos y deberían pensar que más de la mitad de los jóvenes que trabajan en la Organización se verían perjudicados por semejante decisión.

Y por último, quiero decir que se han mencionado, en algunos aspectos, un conjunto de reglas que a mi juicio tiene la mayor importancia, que son las que tienen relación con abuso o con acosos de tipo laboral o sexual de que puede ser víctima un funcionario. Hay resoluciones de la Organización dictadas hace ya varios años, en el caso del abuso sexual o del acoso sexual, hace bastante más de una década, y del acoso laboral también, o más reciente. Creo que es importante que se revisen esas normas; creo que el problema radica más en que muchas veces esas normas -que la Secretaría General aplica escrupulosamente cada vez que le llega una denuncia- a veces son menos conocidas por el personal y son menos conocidas por los embajadores. Yo creo que sería una buena idea realizar, en los niveles que corresponda, una reunión en breve para difundir toda esa normativa, recibir información para ver si deben ser modificadas y así favorecer mucho más la protección de nuestro personal que es un tema que ciertamente nos preocupa mucho.

Yo felicito nuevamente a esta Asamblea y a este Consejo por el acuerdo presupuestario alcanzado este año y les deseo lo mejor en los años que vienen. Esta es mi última Asamblea de Presupuesto. Yo espero que la próxima Asamblea de Presupuesto se haga en conjunto con la Asamblea General. Creo que la mejor forma de reflejar las prioridades políticas en las prioridades presupuestarias, es hacer las dos cosas al mismo tiempo y no tener dos Asambleas por separado. En todo caso, cualquiera que sea la decisión ya no estaré aquí, por lo tanto, señor Presidente le agradezco mucho la atención que me han brindado.


Muchas gracias.