Speeches and other documents by the Secretary General

DURANTE LA INAUGURACIÓN DEL SEPTUAGÉSIMO SEGUNDO PERIODO ORDINARIO DE SESIONES DE LA COMISIÓN INTERAMERICANA PARA EL CONTROL DEL ABUSO DE DROGAS (CICAD 72)

8 de noviembre de 2022 - Washington, DC

Hace seis años, en mi primera participación en una Sesión de la CICAD, que se celebró en Bahamas en 2016, destacamos el cambio de paradigmas que supuso el Informe sobre Drogas de 2013, que fue una referencia clave para la discusión de UNGASS 2016. El debate que surgió fruto de ese informe sigue vigente.

En realidad, esa no fue mi primera participación en una sesión de CICAD, primera fue en 1990 en Buenos Aires y fue mi primera misión en el exterior como funcionario del servicio exterior de mi país.

Agradecemos al Gobierno de Paraguay por su colaboración con la Secretaría Ejecutiva de la CICAD en la organización de este Septuagésimo Segundo Periodo Ordinario de Sesiones y por su compromiso como candidato a la Presidencia de esta prestigiosa Comisión.

Saludamos al Fernando Ramírez Serrano, Director del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD) y Presidente de la CICAD y a Zully Rolón Esquivel, Ministra Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) de Paraguay y al Embajadora de Costa Rica, Alejandra Solano.

Hace unas semanas, durante el Septuagésimo Séptimo Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, se recordó que los problemas que trae el tráfico de drogas no solo afectan a los países productores o de tránsito o de producción, sino que afecta a la región entera en toda dinámica, económica, social, política y de seguridad.

Nuestra región sigue siendo una región de gran diversidad, donde la diversidad en sí misma se muestra latente, a través de su cultura, demografía, geografía y también a través del diseño e implementación de sus políticas públicas, incluyendo las de drogas.

El informe sobre Drogas de la OEA de 2013 decía que el problema de las drogas existe, es diverso y preocupa. Y que todos vivimos el problema, pero lo vivimos de manera distinta.

Aquel era y sigue siendo nuestro punto de partida, pues no hay un solo problema relacionado a las drogas, sino múltiples que a su vez reflejan la diversidad que caracteriza a nuestros países, así como la posición que ocupamos con relación a dicho problema.

Por eso -decíamos- y esto sigue siendo de relevancia y vigencia en el momento actual, que el problema de las drogas debe ser abordado de manera diferenciada y flexible entre nuestros países, en función de la forma como los afecta en particular, pero de manera conjunta y con cooperación.

Los problemas de las drogas tienen muchas aristas y dimensiones interrelacionadas. Hoy, quisiera hacer eco de algunos eventos recientes y algunas de las reflexiones que hemos hecho en varias ocasiones y quisiera compartirles.

Primero: No podemos vacilar a la hora de buscar el respeto a los derechos humanos, existe una absoluta interdependencia entre democracia y derechos humanos.

• El problema de las drogas sigue siendo una gran amenaza a la democracia y la estabilidad en el hemisferio. Por ello es primordial saber combinar un enfoque integral de políticas y las consecuencias que éstas conllevan en el terreno de los derechos humanos.

• Sabemos que, de las políticas desarrolladas en la región, algunas han causado más daño que beneficio. Las políticas prohibicionistas han generado a lo largo de los años oportunidades de mercados ilícitos y la creación de organizaciones criminales que han puesto en riesgo la seguridad humana y que han afectado socialmente a nuestros países.

• La aplicación de estas políticas prohibicionistas ha contribuido a un hacinamiento y masificación carcelaria, y a un aislamiento social, estigmatización y violaciones frecuentes de derechos humanos.

• Es necesario dar un paso al frente y avanzar en la descriminalización. En ocasiones, y aunque pueda parecer un movimiento simbólico, es importante resaltar los indultos de personas declaradas culpables de “posesión simple” de marihuana.

• Aunque el indulto puede que no sea la solución, sin duda es un avance. Hay que seguir trabajando para que las leyes nos permitan primar el enfoque de salud pública ante el castigo, que la inserción social sea nuestra carta de presentación para una sociedad avanzada.

Segundo: La protección de nuestro planeta, el cuidado al medioambiente.

• En la reciente reunión del UNGA en Nueva York se subrayó que hay que mantener un enfoque ecológico en la lucha contra las drogas.

• La protección del medioambiente está en el corazón de la Estrategia Hemisférica sobre Drogas en la CICAD. Su Plan de Acción resalta la necesidad de formular y ejecutar planes o programas para mitigar y reducir el impacto de los cultivos ilícitos y la producción de drogas, que afectan al medio ambiente y cómo combatirla cuando afecta al medio ambiente.

• Sabemos que este tema está en la agenda política y que 2023 promete ser un año en que se profundice en esta materia.


Tercero: La participación de la sociedad civil.

• Nunca en la OEA se ha incorporado a la sociedad civil más que ahora. En la actualidad, cientos de organizaciones forman parte del registro de sociedad civil de la OEA. Dentro de ese registro se cuenta con 31 coaliciones temáticas, entre las que se incluye la “Coalición Americana sobre Políticas de Drogas (CAPD)”.

• Hace unos días, en la Asamblea General de la OEA celebrada en Perú, la portavoz de esta coalición subrayó varios puntos de gran relevancia, como: la necesidad de mantener un enfoque de salud pública, el garantizar los derechos humanos y descriminalizar el consumo.

• Estas reflexiones de la sociedad civil son reflejo del debate público, del sentir de los ciudadanos. No cerremos los oídos a lo que nos dice la sociedad civil.

• En su intervención también se congratuló del espacio que se ha consolidado para la sociedad civil dentro del seno de las sesiones ordinarias de la CICAD. Durante la pandemia, más de 100 organizaciones de la sociedad civil han participado en webinarios, reuniones, proyectos e iniciativas de diversa índole organizadas por la CICAD.

Cuarto: Inclusión de la perspectiva de género en las políticas.

• El tema de género tiene absoluta relevancia en este tema, no solo por el excelente trabajo que realiza la Comisión Interamericana de Mujeres, sino por la transversalidad y presencia que el tema de género ha cobrado en estos años.

• La Secretaría Ejecutiva de la CICAD ha sabido apuntalar la perspectiva de género en el centro de muchas de sus acciones con los Estados Miembros.

Llamamos a convertir la semántica de nuestros discursos en una realidad tangible, medible, donde exista una responsabilidad compartida en la defensa del individuo y sus derechos fundamentales, con especial énfasis en el derecho a la salud; y donde no se penalice el consumo y se sepa distinguir entre aquellos delitos que no puedan quedar impunes y los que no debieran estar en el sistema de justicia.

Para la implementación de éstas y otras políticas bajo el principio de integralidad y enfoque en el ser humano, es imprescindible lograr que las instituciones del Estado puedan ir de la mano de aquellas que representan a la sociedad civil, con una mayor participación de las comunidades y con mayor trabajo en el terreno.

Hemos de seguir generando evidencia para la formulación de políticas eficaces sobre drogas y transitando el análisis de las evidencias recolectadas.

Seguir trabajando en la construcción de evidencia es el punto de partida para construir espacios donde se avance en derechos humanos, en la salud pública, la seguridad y el desarrollo.

Quiero saludar al Secretario de Seguridad Multidimensional, Luis Oliveira, nuestro agradecimiento por su liderazgo y nuestro apoyo para que esta Secretaría siga trabajando para y por los países.

Saludamos también al Secretario Ejecutivo de la CICAD, Embajador Adam Namm, a Angela Crowdy y al equipo de la CICAD.

Hemos logrado mucho, pero aún nos queda mucho camino por delante, mucho trabajo y cooperación por realizar.

Muchas gracias.