Fuente: Clarin
January 12, 2004Lula amenaza con negarse a aceptar
que entre en vigencia en el 2005 y Kirchner acepta ese pedido de EE.UU. Incluso
el líder brasileño podría no firmar la declaración final de la Cumbre de
Monterrey.
Una fisura atravesó, en esta Cumbre de Monterrey, la
relación de Argentina y Brasil. La causa es una jugada del gobierno del
presidente George W. Bush, que consiste en presionar diplomáticamente para que
los 34 presidentes ratifiquen en esta reunión su decisión de plegarse al Area
de Libre Comercio de las Américas (ALCA) a partir del 1o de enero de 2005.
Pero la diplomacia del presidente del Brasil, Lula da Silva,
rechazó ayer esa propuesta que no estaba en el temario original de la cumbre y
advirtió con dureza que no quiere firmar una declaración donde figuren
compromisos con los plazos para el despegue del ALCA.
Pero esta vez la diplomacia del presidente Néstor Kirchner
resolvió apartarse del camino trazado por su socio en estas negociaciones. No
seguirá los pasos brasileños: "Lo mejor es ser coherente: ¿cuál es el problema
de ratificar lo que firmamos los 34 países en Miami, en octubre último? No
vemos dónde está el problema", declaró el ministro de Economía, Roberto
Lavagna.
El ministro de Economía expresó así la posición argentina y
acompañará al presidente Kirchner en dos reuniones clave. Hoy a la entrevista
con el director gerente del Fondo Monetario Internacional, Horst Köhler. Y
mañana, a la reunión con Bush.
En palabras casi idénticas, el vicecanciller, Jorge Taiana,
dijo a Clarín: "La Argentina acepta el párrafo que hace mención al ALCA en la
declaración presidencial y en los términos del proyecto".
Todo sugiere que hay un nuevo espíritu en el Gobierno
argentino por evitar roces con EE.UU., después del entredicho por las
relaciones de la Argentina con Cuba (ver El mensaje de Bush, tras la
crisis...).
En cuanto aterrice en Monterrey, hoy por la mañana, Lula
intentará contener las fuertes presiones de Estados Unidos para que el
continente acepte poner en marcha el ALCA en el 2005.
La posición de Lula se conoció durante los casi 3 días de
discusión entre técnicos de los 34 países que terminaron con una posición
brasileña que parece, en principio, irreductible.
Los diplomáticos del Brasil, encabezados por Vera Pedrosa,
en el proyecto de declaración final, al que tuvo acceso Clarín, pusieron entre
paréntesis, como una forma de subrayar su oposición, la frase donde se afirma
que los 34 presidentes de la Cumbre hemisférica "reafirmamos nuestro compromiso
con la exitosa conclusión de las negociaciones previstas para enero de 2005".
Como no hubo acuerdo entre los técnicos y se requiere la
aprobación unánime para la declaración final, la decisión última deberá ser
tomada por los propios presidentes durante las deliberaciones en la Pinacoteca
del Centro. La diplomacia argentina ya indicó que, esta vez, Brasil "no puede
contar con su respaldo".
De todos modos, la Argentina y Brasil coinciden en oponerse
a la propuesta de EE.UU., Canadá y Chile de firmar ya "bases económicas
obligatorias" para el área de libre comercio.
Nada de esto puede analizarse sin tener en cuenta que entre
el hoy y mañana Kirchner tendrá aquellas dos citas de alto voltaje político en
relación a la negociación de la pesada deuda externa argentina.
En cuanto al gobierno de Lula, la situación difiere. Exhibe
una relación impecable con el Fondo Monetario Internacional y afirma que los
vínculos con Estados Unidos "nunca fueron tan buenos". Pero en esta Cumbre, el
gobierno norteamericano demostró que no está dispuesto a aceptar la estrategia
de estirar las decisiones, en relación al ALCA, desplegada por los brasileños.
Con el envío de Roger Noriega, como principal negociador, la
administración Bush dejó claro que el ALCA es una pieza indispensable en su
estrategia regional.
Hay otros indicios de que la relación entre Argentina y
Brasil puede entrar en una meseta.
En esta Cumbre, Kirchner y Lula no tendrán una reunión
bilateral, aunque pueda haber una cita al paso. Lula tiene dos citas en su
agenda: un almuerzo con Bush y un almuerzo con Chávez |