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Mario Ossandón, Presidente de la Red de Fondos Sociales de
América Latina y el Caribe
ES NECESARIO CREAR EL VALOR DE LA SOLIDARIDAD
Y LA EQUIDAD PARA SUPERAR LA POBREZA
Porlamar, 09 octubre (Especial).- Mario Ossandón,
presidente de la Red de Fondos Sociales de América Latina y el Caribe,
considera que para que el problema de la pobreza sea superado es necesario que
la sociedad cree el valor de la solidaridad y la equidad independientemente de
la situación económica que presenten los países.
Ossandón, quien intervino en la III Sesión Plenaria
denominada “Experiencias en la Aplicación de Políticas y Programas para
Combatir la Pobreza y lograr mayor Equidad e Inclusión”, dirige en su país el
Programa “Puente” cuyo objetivo es permitir a las poblaciones más
desfavorecidas pasar de su condición de exclusión social a la inclusión.
“Esto no es un problema técnico ni financiero, es un
problema social, ético y la solidaridad no es un valor aceptado por la
sociedad, lo esperanzador de estos foros es que ayudan a cambiar esto”, señaló
Ossandón, asimismo director del Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS)
de Chile.
A su juicio, la experiencia técnica de la OEA es muy útil
para avanzar en la lucha contra la pobreza, aunque considera que para lograrlo
es necesario institucionalizar el tema ya que por tratarlo hasta ahora como un
asunto sectorial presenta dificultades para la unificación de programas. “Aquí
debemos debatir sobre la creación de una personalidad jurídica y técnica para
enfrentar el problema de la pobreza”.
Bajo su óptica, los aspectos que deben ser atendidos para
reducir los índices de pobreza van orientados hacia la superación de los
problemas institucionales, la reducción de la informalidad del empleo y de la
exclusión social juvenil.
Chile solidario
Mario Ossandón explicó que el organismo que dirige en Chile,
FOSIS es una institución dependiente del Ministerio de Planificación, creada
hace 12 años para administrar el conjunto de programas dirigidos a las
poblaciones más desfavorecidas.
Actualmente, “Chile Solidario” es un plan que atiende a las
familias que no logran percibir un dólar diario, lo que en Chile está
representado por el 5,6% de la población total, equivalente a 225 mil familias
(unos 900 mil habitantes).
Este programa, desarrollado en coordinación entre el
gobierno central y los municipios, se basa en siete pilares: identificación en
los registros para obtener acceso a los beneficios sociales; salud; educación
(que todos los niños tengan 12 años de estudios); empleo (al menos uno mayor de
18 años por familia con nuevo trabajo); subsidios (agua potable, vejez, niños);
habitabilidad (vivienda que incluya todos los servicios, camas y mesas de
estudio para los niños) y dinámica familiar (manejo de las situaciones de
violencia).
“Se trata de reforzar las potencialidades de estas personas
y no sus carencias. Nos centramos en lo que pueden hacer y cómo cubrir las
potencialidades de la familia”.
Explicó que los beneficiarios firman un compromiso de
resultado a un plazo de 24 meses en los cuales FOSIS hace seguimiento y
resuelve los mínimos requeridos por cada familia. ”No se trata de protegerlos
indefinidamente, sino de atenderlos en un plazo suficiente para que salga de su
condición de la pobreza extrema”, comenta Ossandón.
De acuerdo con las conclusiones de la reunión de Gabinetes
Sociales de Latinoamérica efectuada la semana pasada en Santiago de Chile, en
todos los países de América Latina, con excepción de Chile y República
Dominicana, aumentó la pobreza. En el último año se registraron 25 millones de
personas que ingresaron a los índices de desfavorecimiento social en América
Latina y el Caribe, para hacer un total de 225 mil millones de pobres en la
región.
“El reto es tener una política simultánea de crecimiento
económico y equidad social y eso es lo más complejo en América Latina, porque
la distribución de la riqueza es más desigual que hace 20 años, a medida que ha
incrementado el crecimiento aumenta la desigualdad”, concluyó Ossandón.
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