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Andrés Palma, Ministro de Planificación de Chile
TENEMOS QUE AVANZAR TODAVIA EN MATERIA DE DEMOCRACIA, DESCENTRALIZACION Y DE
PROGRAMAS DE PARTICIPACION CIUDADANA
Porlamar, Oct 9, 2003. (Especial).- “Contar con una
política social moderna y fortalecida que permita la reducción de brechas nos
obliga a modernizar la gestión pública para promover y adoptar la perspectiva
de los derechos”, según afirmó Andrés Palma, Ministro de Planificación de
Chile, durante su intervención en la sesión “Balance de las Estrategias
Políticas y Programas por la Equidad y la Inclusión Social y su relación con el
Programa Interamericano de Combate contra la Pobreza y la Discriminación” en el
marco de la Reunión de Alto Nivel que se desarrolla hoy y mañana en esta
ciudad.
Palma, quien además es el Presidente del Foro de Ministros
de Desarrollo Social de América Latina, dijo que la situación actual de la
pobreza en la región obliga a revisar la oferta de programas y servicios y
plantear la coordinación entre diversos sectores para que los recursos lleguen
más efectivamente a los más pobres.
“Tenemos una democracia incompleta e imperfecta ya que el
pueblo no puede ejercer completamente su soberanía y esto significa que tenemos
que avanzar mucho todavía en materia de democracia, descentralización y de
programas de participación ciudadana”, afirmó el Ministro chileno.
Señaló que las reformas estructurales aplicadas en la región
no han sido suficientes e incluso han agudizado los problemas de la pobreza.
Comentó la experiencia adelantada en su país, explicando que
el modelo implementado actualmente se sustenta en disminuir la vulnerabilidad
de la economía pequeña independiente a partir de varios aspectos básicos: el
ahorro proveniente de la industria del cobre; la aplicación de un encaje
financiero de corto plazo para estabilizar los movimientos cambiarios; la
creación de un fondo de estabilización de precios del petróleo para protegerse
del impacto de la fluctuación de precios internacionales y el desarrollo de un
sistema de concesiones para sustituir la inversión pública por la privada en
las áreas en las cuales es posible cobrar tarifas a los usuarios.
“La aplicación de estas políticas posibilitó que a partir
del año 2000 tuviéramos un balance fiscal con un superávit estructural del 1%
del PIB y con ello hemos incrementado el gasto social. Entre el año 2000 y
2004, el gasto social ha crecido el 7% y el producto nacional 2,5%, además
tenemos el riesgo financiero más bajo en nuestro continente”.
Esto ha permitido que en materia de políticas sociales se
hayan aplicado reformas tendientes a la modernización y transformación de las
políticas con base en un sistema de evaluación de los programas sociales y un
modelo de política de atención universal basada en los derechos con mayor
focalización en los excluidos.
Mencionó que los programas aplicados en su país para la
superación de la pobreza se denominan: “Chile Barrio”, que busca erradicar para
el año 2006 “los campamentos o villas miseria”; el “Programa Orígenes”
destinado al desarrollo de la interculturalidad entre las 3 mil comunidades
indígenas existentes en su país y el sistema “Chile Solidario” que persigue la
incorporación de las familias que se encuentran en pobreza extrema a los
programas sociales del país.
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