I.
CRITERIOS GENERALES
El Programa Interamericano sobre
la Promoción de los Derechos Humanos de la Mujer y la Equidad e Igualdad
de Género (PIA), aprobado en la Reunión de Ministras o
Autoridades al Más Alto Nivel Responsables de las Políticas de las Mujeres
en los Estados Miembros (REMIM I) celebrada en el año 2000, adoptado por
la trigésima período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la
OEA en el mismo año y posteriormente respaldado por la Cumbre de las
Américas de Québec (2001), es una clara manifestación del consenso
hemisférico sobre la necesidad de emprender iniciativas tanto en los
Estados Miembros como en la OEA en la que una perspectiva de género deberá
ser integrada como elemento fundamental para promover el desarrollo.
Este compromiso fue
reafirmado una vez más en la Cumbre Extraordinaria de las Américas (Nuevo
León, 2004) en donde los Jefes de Estado y de Gobierno reiteraron
“que el empoderamiento de la mujer,
su plena e igualitaria participación en el desarrollo de nuestras
sociedades y su igualdad de oportunidades para ejercer liderazgo son
fundamentales para la reducción de la pobreza, la promoción de la
prosperidad económica y social y el desarrollo sostenible centrado en el
ser humano” y de igual manera, reafirmaron su compromiso de continuar
promoviendo la igualdad y equidad de género y los mandatos de las Cumbres
de las Américas en esta área.
El PIA tiene
recomendaciones específicas para los Estados Miembros y mandatos para la
Secretaría General de la OEA y para la CIM, sobre la integración de la
perspectiva de género en sus políticas hemisféricas. Si bien los
mandatos son amplios, contemplan y abordan una amplia gama de temas. En
cumplimiento con los mandatos, la Secretaría General de la OEA ha iniciado
un proceso de integración de la perspectiva de género en los programas y
políticas de sus órganos, organismos y entidades, reconociendo que el
trabajo realizado por la OEA debe beneficiar de igual forma a mujeres y
hombres. Desde su aprobación, el PIA se ha convertido en el plan de
acción por lo que en el bienio 2004-2006, el trabajo de la CIM se
concentrará, entre otras actividades, en su implementación.
Como se mencionó
anteriormente, el Plan de Acción adoptado en la Cumbre de las Américas de
Quebec de 2001, constituyó un importante mandato que refleja ámbitos de
prioridades comunes con las ya identificadas por la CIM. Además, expresó
la necesidad de reforzar el papel de la CIM como el organismo asesor
técnico del Grupo de Revisión de la Implementación de Cumbres (GRIC), y
dejó en claro la necesidad de que la CIM continúe trabajando como asesora
en materia de género en el proceso de preparación de las próximas
Cumbres. Esto es importante ya que si bien en la Tercera Cumbre se logró
la incorporación de un capítulo de género, no se ha dado aún la
integración transversal del género en todas las áreas. Esto requerirá
especial seguimiento y trabajo para lograr seguir avanzando en la
implementación de los objetivos del PIA y de los mandatos de la Cumbre.
Dentro del
marco de prioridades de trabajo previamente identificadas, la CIM seguirá
encaminando sus esfuerzos hacia tareas de alcance regional, tratando de
afianzar los avances logrados con las recomendaciones elevadas a los
Ministerios de Trabajo, Justicia, Educación y Ciencia y Tecnología, hacia
el desarrollo de políticas que contemplen la integración de la perspectiva
de género. La CIM concentrará la atención no solo en los esfuerzos que
pueden suscitar un efecto multiplicador, sino en actividades que presenten
la posibilidad de ser sostenidas a largo plazo, a fin de evitar que las
iniciativas se produzcan en forma aislada, con un efecto limitado tanto en
el tiempo como en el número de personas que esa actividad o programa
proyecta.
Como se
estableció en el PIA, la responsabilidad por la perspectiva de género y la
implementación del Programa no debe y no puede, ser atribuida totalmente a
la CIM, y tendrá éxito únicamente si cuenta con la participación activa de
otras partes interesadas, los Estados Miembros y el compromiso de la OEA
como institución. En este contexto, para asegurar una integración más
efectiva del género como un tema transversal, la CIM continuará
fortaleciendo sus relaciones con otros órganos del sistema interamericano,
entidades y organismos de la OEA, instituciones internacionales y
organizaciones de la sociedad civil.
II.
SITUACIÓN FINANCIERA
La situación
financiera de la OEA ha provocado el congelamiento de la contratación de
personal, una modificación de las normas para la contratación de
contratistas independientes y nuevos cortes al presupuesto de la CIM. Esto
ha impactado negativamente en la capacidad de la CIM para cumplir sus
funciones, ejecutar sus mandatos y negociar en igualdad de condiciones con
sus contrapartes de la comunidad internacional. Como el panorama se
presenta muy difícil para la OEA, habrá serias repercusiones para la CIM.
La reducción
del presupuesto de la CIM ha sido dolorosa. Desde 1997, su presupuesto ha
disminuido de aproximadamente US$1,1 millones a US$893.000, una pérdida de
aproximadamente un cuarto millón de dólares. En 2003 tuvo que ser
eliminado el Fondo Semilla, mecanismo que durante muchos años constituyó
una fuente de financiamiento sumamente necesaria para las organizaciones
de mujeres en los Estados Miembros. Es importante señalar que el trabajo
tan importante que se realizó en el área de combate a la violencia contra
la mujer y el tráfico de mujeres, niñas y niños, ha sido financiado
únicamente con fondos externos.
Si no se
aseguran recursos adicionales financieros, humanos y externos para el
bienio 2004-2006, las autoridades de la CIM deberán evaluar de forma
realista sus mandatos de manera de no crear falsas expectativas. Debido a
las restricciones financieras de la CIM para el próximo bienio, se
intensificarán esfuerzos para identificar recursos externos y establecer
alianzas estratégicas como se hizo durante el bienio anterior.
La Secretaría
Permanente, en la medida de sus posibilidades técnicas y financieras,
continuará prestando su apoyo a las Delegadas Principales para promover
actividades en los Estados Miembros.
III.
PRIORIDADES PARA EL BIENIO
1.
Programa Interamericano sobre la Promoción de los
Derechos Humanos de la Mujer y la Equidad e Igualdad de Género - Medidas
para la acción
1.1 En
los Estados Miembros. Primero el PIA y luego el Plan de Acción de la
Cumbre de Québec, han reconocido a la CIM como el principal foro generador
de políticas hemisféricas para la promoción de los derechos humanos de la
mujer y la igualdad de género. En tal carácter, la Secretaría Permanente
promoverá una mayor participación de las Delegadas de la CIM en sus
respectivos países en la implementación de las políticas desarrolladas por
la Secretaría de la CIM y adoptadas por la Comisión.
La CIM ha obtenido
resultados altamente positivos a través la iniciativa conocida como SEPIA
(Seguimiento del Programa Interamericano) Este proceso fue desarrollado en
colaboración con expertas de género y fue preparado para implementar los
mandatos del PIA mediante su presentación, a través de las reuniones
ministeriales, de recomendaciones sobre la integración de la perspectiva
de género y líneas de acción sugeridas a los Estados Miembros. Hasta la
fecha la CIM ha trabajado en las siguientes áreas: SEPIA I: Trabajo, SEPIA
II, Justicia, SEPIA III, Educación y SEPIA IV, Ciencia y Tecnología. Pero
para capitalizar e impulsar esta iniciativa, debe haber un adecuado
seguimiento. Ello se logrará si las Delegadas, en sus países, acompañan
el esfuerzo de la CIM, haciendo seguimiento y apoyando las iniciativas que
apoyan la implementación de las recomendaciones de la SEPIA en el trabajo
desarrollado por esos Ministerios y promoviendo no solo la integración de
la perspectiva de género a nivel Ministerial, sino también a través del
diseño de estrategias y enfoques multisectoriales de estos temas.
La CIM continuará
implementando su estrategia tendiente a lograr la plena integración de la
perspectiva de género en las áreas mencionadas, participando activamente,
en la medida de sus posibilidades, en todas las actividades de seguimiento
de las reuniones ministeriales y las actividades de la preparación de las
próximas.
Finalmente, y conforme a
la resolución AG/RES.2023, CIM alentará a los Estados Miembros a que
continúen sus esfuerzos para desarrollar políticas públicas, fortalezcan
los mecanismos institucionales para el adelanto de las mujeres y
garanticen el cumplimiento de las leyes que promuevan los derechos humanos
de la mujer, incluyendo la igualdad de oportunidades entre mujeres y
hombres a todos los niveles. Todo ello estará directamente relacionado con
la disposición de recursos necesarios para el Bienio 2004-2006.
1.2 Dentro de la OEA.
En cumplimiento de los objetivos generales del PIA “integrar
sistemáticamente una perspectiva de género en todos los órganos,
organismos y entidades del sistema interamericano”, la CIM, como la
organización especializada en asuntos de género, continuará impulsando
junto con la Secretaría General de la OEA el desarrollo de actividades de
entrenamiento al personal de la OEA, para fomentar la toma de conciencia
de la necesidad de integrar la perspectiva de género en todas sus
actividades y programas. La CIM, en la medida de sus recursos, se propone
realizar cursos de apoyo para los entrenadores que ya fueron capacitados,
a fin de que se pueda continuar apoyando a todo el personal profesional
responsable de programas y de políticas. Además, la CIM identificará
cursos de fortalecimiento de la capacitación para el personal de campo, al
igual que para el personal que no recibió entrenamiento y a los nuevos
miembros del personal.
Además, para cumplir con
los mandatos de REMIM II, la CIM intensificará su trabajo con otros
órganos, organismos y entidades de la OEA: tales como la Unidad de
Comercio (UC), la Unidad para la Promoción de la Democracia (UPD); la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ; la Oficina de Ciencia
y Tecnología y la Unidad para el Desarrollo Social y la Educación.
1.3 Fortalecimiento
de la CIM. El trigésimo cuarto período ordinario de sesiones de la
Asamblea General de la OEA, adoptó la resolución AG/RES.2021,
“Fortalecimiento de la Comisión Interamericana de Mujeres”, en la que se
insta al Secretario General a que provea a la CIM de recursos humanos y
financieros suficientes para fortalecer su capacidad para cumplir con sus
mandatos. Además, le solicita que incluya los proyectos y programas de la
CIM como parte de las prioridades que se presenten para el
financiamiento. Finalmente, se invita a los Estados Miembros a que
faciliten contribuciones voluntarias para respaldar el desarrollo e
implementación de los proyectos y programas de la Comisión. Como medida
práctica, dicha disposición le solicita al Consejo Permanente que invite a
la Secretaria Ejecutiva de la CIM a que presente informes sobre los
recursos financieros requeridos para cumplir con sus mandatos. Ello es
una reiteración de lo establecido en el PIA, que recomienda el
fortalecimiento de los recursos técnicos, humanos y financieros de la
Secretaría Permanente de la CIM, como mecanismo necesario que le permita
promover iniciativas pertinentes destinadas a aplicar los objetivos del
mismo, y su apropiado seguimiento.
1.4 Con
la Sociedad Civil. En cumplimiento de los mandatos recibidos de la
Asamblea General de la OEA, las Cumbres de las Américas, la Asamblea de
Delegadas de la CIM y el PIA, la CIM continuará el proceso de
integración de las organizaciones de la sociedad civil en sus actividades,
y promoverá su acreditación, por parte de la OEA, de modo de promover su
participación en el sistema interamericano. La CIM seguirá trabajando en
asociación de esfuerzos con expertos en género de la sociedad civil para
alcanzar las metas del PIA. El nuevo fondo recientemente creado
para la participación de las organizaciones de la sociedad civil ofrecerá
mayores posibilidades para mantener una relación continua con estas
organizaciones. Además, la CIM continuará mejorando su sitio en Internet
de modo de seguir constituyendo un repositorio de información sobre género
que esté al alcance de las organizaciones de la sociedad civil.
2.
Cuarta Cumbre de las Américas
Como asesora técnica
sobre cuestiones de género del Grupo de Revisión de la Implementación de
Cumbres (GRIC), y conforme a los mandatos de la Trigésima Asamblea de
Delegadas, la CIM presentó al GRIC las recomendaciones de la Asamblea de
Delegadas a los efectos de la incorporación de una perspectiva de género
en la Declaración y el Plan de Acción de la Tercera Cumbre de las Américas,
que tuvo lugar en la ciudad de Quebec, Canadá, en abril de 2001.
Estas
recomendaciones fueron tomadas en cuenta. El Plan de Acción de la Cumbre
contiene una sección sobre Derechos Humanos de la Mujer, un capítulo sobre
Igualdad de Género, y utiliza un enfoque de integración de los temas de
género en las esferas de Trabajo y Empleo, Sociedad Civil, Salud, Justicia
y Pueblos Indígenas. Respalda el PIA, exhortando a “integrar
la perspectiva de género en los programas, acciones y agendas de eventos
nacionales e internacionales, para garantizar que las experiencias de las
mujeres y la igualdad de género sean una dimensión integral del diseño,
instrumentación y evaluación de las políticas y programas gubernamentales
e interamericanos en todos los campos”.
En la
actualidad, la CIM está trabajando en coordinación con la Secretaría de
Seguimiento de Cumbres, conforme a lo dispuesto en la resolución AG/RES.2011/04,
a fin de lograr la integración de la perspectiva de género en el proceso
preparatorio de la próxima cumbre a celebrarse en Argentina en noviembre
de 2005. El tema central de la misma será “Generación de empleo como
manera de combatir la pobreza y asegurar la gobernabilidad democrática”,
área que ofrece múltiples oportunidades a la CIM de utilizar sus
conocimientos especializados en la materia, como así también para
incorporar las recomendaciones emanadas de la REMIM II, sobre integración
económica de la mujer.
3.
Plan Estratégico de Acción de la CIM – Áreas de acción prioritarias
En el pasado el Plan ha orientado en el desarrollo de estrategias en
cuatro áreas de acción prioritaria. Su vigencia fue extendida por la
XXIX Asamblea de Delegadas de la CIM hasta el año 2005. Este ha sido un
instrumento de gran valor, presentado a la Cuarta Conferencia Mundial de
Beijing casi diez años atrás, y será en el futuro, un documento de
consulta y de orientación ya que los temas allí considerados, siguen
siendo fundamentales en el trabajo de la CIM, en especial, los que se
identifican a continuación.
3.1
Educación
El PIA en su objetivo
específico 5, insta a los Estados Miembros de la OEA a promover la equidad
e igualdad de género y los derechos humanos de la mujer, entre otros,
asegurando el logro de su acceso pleno e igualitario a “todos los niveles
del proceso educativo, así como a las diversas disciplinas de estudio”.
Esto se reafirma en el objetivo específico 8, que insta a “la eliminación
de patrones culturales y estereotipos que denigran la imagen de la mujer,
en particular en los materiales educativos...” El mismo Programa, entre
las acciones a desarrollar por la Secretaría General de la OEA, llama a
adoptar las medidas necesarias para promover entre los organismos del
sistema interamericano la incorporación de esta perspectiva en sus
trabajos.
La propuesta de la CIM de
incorporar la perspectiva de género en la educación se basa en la premisa
de que esta perspectiva ofrece la base para promover los cambios
culturales que faciliten el logro de la equidad e igualdad de género,
además de ser un mecanismo para la movilidad social y económica, la
integración y la reducción de la pobreza. Si bien el acceso igualitario de
las mujeres a todos los niveles de la educación es un avance fundamental,
existen otros factores que se relacionan con el potencial que significa la
formación de niñas y niños en valores de equidad, tolerancia, respeto a la
diversidad y formación ciudadana.
La educación con
perspectiva de género se concibe como la formación de niñas y niños desde
su más temprana edad en principios de equidad e igualdad, que abren el
camino a la superación de las mayores barreras basadas en la inequidad de
género, entre otras, el acceso igualitario al mercado de trabajo; induce
procesos de cambio cultural tanto en hombres como en mujeres, tales como
la paternidad responsable, la repartición igualitaria de las labores
domésticas. Además, crea las condiciones para el empoderamiento de las
mujeres y, finalmente, la construcción de una sociedad más justa y
equitativa.
En esta área y conforme a
los resultados de SEPIA III: Género y Educación, la CIM propone
desarrollar actividades dirigidas a producir e inducir cambios
socioculturales y eliminar estereotipos de los papeles domésticos y
laborales, a fin de crear conciencia de la necesidad para hombres y
mujeres de compartir las responsabilidades del ámbito público y privado.
Continuará trabajando estrechamente con la Unidad para el Desarrollo
Social y la Educación para asegurar el seguimiento de la implementación de
la perspectiva de género en los resultados de la próxima reunión
ministerial de educación. La CIM prestará atención en general, a la
educación de la mujer en todos sus ciclos de vida, y dará especial
atención a programas de capacitación para grupos rezagados de educación,
como las minorías, la población rural, la población urbana marginada, los
grupos indígenas y otros grupos étnicos. Todo ello requerirá la activa
participación de las Delegadas Titulares para lograr un mayor acercamiento
con los Ministerios de Educación, lo que facilitará la implementación de
las recomendaciones desarrolladas por expertas en cuestiones de género en
SEPIA III: Género y Educación.
3.2
Erradicación de la pobreza y la discriminación – Empoderamiento de la
mujer
La CIM, ha
venido desarrollando estrategias multidimensionales y multisectoriales
para el tratamiento de este tema de fundamental importancia. Las
declaraciones y planes de acción de las Cumbres de las Américas cada vez
más, han manifestado una especial preocupación por el mismo.
Específicamente, la
Cumbre Extraordinaria (Monterrey 2004), destacó que la participación de la
mujer en el desarrollo de nuestras sociedades y su igualdad de
oportunidades para ejercer liderazgo, son fundamentales para la reducción
de la pobreza, la promoción de la prosperidad económica y social y el
desarrollo sostenible centrado en el ser humano.
La educación y la
formación es una inversión, en capital humano, que permite mejorar las
posibilidades y la calidad de la inserción de la persona en el mercado de
trabajo y alcanzar unas mejores remuneraciones en sectores más
productivos. Un sector productivo dinámico y mantenido por trabajadores
cualificados y empresas competitivas contribuye a la mejor inserción de
las economías en el mercado global crecientemente liberalizado. A partir
de este análisis se hace necesario examinar las relaciones existentes
entre educación, mercado de trabajo y comercio. Atento a que las políticas
no son neutrales desde la perspectiva de género hay que trabajar para que
las decisiones de política, particularmente de los temas anteriormente
mencionados, no afecten negativamente a las mujeres.
La CIM
seguirá impulsando el tratamiento integrado de estos temas, como manera de
luchar contra la pobreza, a través del trabajo multisectorial y
permanente. Una fuerte relación entre educación y trabajo es una alianza
estratégica para educar a mujeres de manera que tengan mayor acceso al
mercado de trabajo y sean competitivas a todos los niveles, como así
también para que incrementen sus posibilidades de acceder a posiciones de
liderazgo.
La próxima Cumbre será
enfocada en el tema de “Generación de empleo como manera de combatir la
pobreza y asegurar la gobernabilidad”, y ofrece una amplia posibilidad de
iniciativas para avanzar en el logro de los objetivos que tiene la
Comisión en la materia, por lo que la CIM centrará sus esfuerzos en este
tema a través de su función de asesora de género en el proceso de Cumbres.
3.3 Derechos humanos
y eliminación de la violencia contra la mujer
3.3.1 Violencia contra
la mujer. La CIM, desde la adopción de la
Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la
Violencia contra la Mujer, “Convención de Belém do Pará”, ha
desarrollado iniciativas destinadas a promover la implementación de los
objetivos de la Convención. Hasta la fecha, 31 Estados Miembros han
firmado y ratificado la Convención. La CIM seguirá realizando esfuerzos
para alentar a los demás Estados Miembros a ser Parte de esta
Convención.
A partir de
la XXXI Asamblea de Delegadas de la CIM y en cumplimiento de la resolución
CIM/RES. 224/02, la Comisión elaboró un documento con una propuesta para
la creación de un mecanismo de seguimiento sobre la implementación de la
Convención de Belém do Pará.
Efectuó el proceso de consulta de esa propuesta con los gobiernos y con la
sociedad civil. Con el patrocinio del Gobierno de México, convocó a una
reunión de expertos/as los días 20 y 21 de julio de 2004, para adoptar las
recomendaciones de los mismos sobre el proyecto de mecanismo. En
coordinación con la CIM, el Secretario General de la OEA, convocó a una
reunión de Estados Parte el 26 de octubre de 2004, en la que se aprobó el
Estatuto del Mecanismo de Seguimiento de la implementación de esta
Convención, en cumplimiento de lo establecido en las resoluciones AG/RES.
1942 (XXXIII-O/03) y AG/RES. 2012 (XXXIV-O/04) de la Asamblea General de
la OEA.
Para el
próximo bienio, con base en el Estatuto de Mecanismo de Seguimiento de la
Convención de Belém do Pará, será
función de la CIM realizar las tareas pertinentes de Secretaría Técnica
para la puesta en práctica del mismo.
Asimismo, la
Comisión implementara los mandatos contenidos en la Resolución
CIM/RES.229 (XXXII-O/04)
aprobada por la XXXII Asamblea de
Delegadas de la CIM, en relación con el Estatuto del Mecanismo de
Seguimiento de la implementación de la Convención
de Belém
do Pará.
La Comisión seguirá
promoviendo actividades orientadas a la prevención, sanción y erradicación
de la violencia contra la mujer, dando continuidad a las iniciativas
realizadas con la Organización Panamericana de la Salud, UNIFEM y el
Banco Mundial.
3.3.2
Trata internacional de mujeres y niños para fines de explotación sexual en
las Américas. En asociación con la Organización Internacional para
las Migraciones (OIM), la CIM continuará el trabajo en este importante
tema y continuará el desarrollo de los proyectos en México, Bolivia y
Belice. Dichos proyectos han sido posibles en virtud de fondos recibidos
de los Gobiernos de los Estados Unidos y de México y tendrán una duración
estimada de un año. Tienen como objetivo principal realizar un
diagnóstico de la situación en los países, tanto de origen, tránsito o
destino, como mejorar la capacidad institucional para prevenir la trata de
mujeres y niños, proteger a las víctimas y sancionar a los traficantes.
Proyectos similares están
siendo implementados en seis países del Caribe de habla inglesa durante el
año 2004 y parte del 2005, bajo la conducción de la OIM y en colaboración
con la CIM. Fondos específicos para estos proyectos fueron otorgados a la
OIM por la oficina de Población, Refugio y Migración del Departamento de
Estado de los Estados Unidos.
La CIM buscará más fondos
para financiar futuros proyectos contra la trata de mujeres y niños para
ser implementados en el resto de los países de la región. Además, y en
cumplimiento de las resoluciones de la Asamblea General AG/RES.1948 (XXXIII-O/03)
y AG/RES. 2019 (XXXIV-O/04), la CIM cooperará con el Coordinador Especial
de la OEA en Contra del Tráfico en proyectos y actividades relacionadas
con el tema.
La CIM buscará, junto con
otros órganos de la OEA con competencia en la materia, recursos especiales
para coordinar una reunión regional sobre trata de personas, mujeres y
niños durante el año 2005. La decisión de realizar dicha reunión fue
adoptada por la V Reunión de Ministros de Justicia (REMJA V) en abril de
2004.
Además,
como lo establece la resolución AG/RES. 2019 (XXXIV-0/04):
“Acoger la recomendación
emanada de la V Reunión de Ministros de Justicia, o Ministros o
Procuradores Generales de las Américas de realizar una Reunión de
autoridades nacionales en la materia, que cuente con la participación,
entre otros, de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM), el Instituto
Interamericano del Niño, las Naciones Unidas, la Organización
Internacional para las Migraciones y otros organismos internacionales
relacionados, con el propósito de estudiar mecanismos de cooperación
integral entre los Estados para asegurar la protección y asistencia a las
víctimas, la prevención del delito y la penalización a sus autores,
teniendo presente el respeto de los derechos humanos de las víctimas.
Asimismo, la reunión facilitará el intercambio de información y
experiencias, el diálogo político y la cooperación entre los países de
origen, tránsito y destino de la trata de personas, así como el
establecimiento o mejoramiento de registros estadísticos en la materia”.
Asimismo, la CIM prestará asistencia técnica a la mencionada sesión
extraordinaria del Consejo Permanente. Además, la CIM también trabajará
con la Organización Internacional de Migraciones (OIM), y ofrecerá
asistencia técnica en una reunión regional sobre tráfico de mujeres y
niños que se4 celebró en el año 2005 y será auspiciada por la OIM.
Además, la CIM cumplirá con el mandato emanado de la resolución AG/RES.
2051 (XXXIV-O/04), sobre la explotación sexual de menores, e informará
sobre el trabajo realizado por la CIM que también trata este tema en
particular.
3.3.3.
Mujer, Paz y Seguridad en las Américas. La Comisión continuará
desarrollando iniciativas en coordinación con otros órganos de la OEA,
tales como la Comisión de Seguridad Hemisférica del Consejo Permanente y
la Oficina para la Promoción de la Democracia, así como con organizaciones
de la sociedad civil, tales como Women Waging Peace y otras, para
fortalecer la participación de las mujeres en todas las actividades
dirigidas a la prevención de conflictos, el fortalecimiento y promoción de
la paz, y la seguridad hemisférica.
Dentro del contexto del
PIA, se impulsarán actividades orientadas a incluir una perspectiva de
género en los programas y actividades de las entidades interamericanas
relacionadas con la seguridad hemisférica. Como primera medida, se están
procurando recursos para desarrollar un proyecto piloto para capacitar
mujeres y hombres conciliadores para integrar la perspectiva de género en
los procesos de paz en América Central y en la subregión andina.
La Comisión buscará
también apoyar el combate contra la corrupción y el crimen organizado, en
la medida en la que contribuya a erradicar la violencia contra las mujeres
y la trata de personas.