HISTORIA
DE LA CIM
El primer tratado del mundo sobre
igualdad para la mujer - Montevideo, Uruguay, 1933
La Séptima Conferencia Internacional Americana (Montevideo, 1933) marcó
un momento decisivo en las relaciones interamericanas y el inicio de una
era de mayor respeto mutuo y cooperación entre las naciones de las
Américas. También fue ocasión de una gran victoria para la mujer de las
Américas en su lucha por la igualdad.
Como se había programado, las primeras
dirigentes de la CIM presentaron un estudio sobre la condición de la
mujer en las Américas a la Conferencia, que fue la primera en que las
delegaciones participantes estuvieron integradas por mujeres, cumpliendo
así la promesa hecha en 1923.
La Comisión, por su parte, logró sus
objetivos de una manera tal que asombró a los delegados. Se examinaron la
constitución y las leyes de las 21 repúblicas americanas, principalmente
en cuanto a la desigualdad de derechos. y la Comisión presentó a la
Séptima Conferencia monografías con un análisis de la condición
jurídica de la mujer en cada uno de los 21 países. En cumplimiento del
mandato de la Quinta Conferencia Internacional Americana de 1923, se
presentaron, en el idioma oficial de cada país, compendios de la
legislación sobre la mujer, evidenciando los limitados derechos civiles y
políticos de que gozaban en cada una de las repúblicas americanas. Estos
compendios preparados exclusivamente por mujeres fueron el primer estudio
en el mundo de tal naturaleza. La Comisión Interamericana de Mujeres
también recomendó la adopción de tratados preliminares sobre igualdad
de derechos para la mujer y la nacionalidad en lo que se refería a la
mujer.
La Conferencia finalmente no aprobó el Tratado sobre Igualdad de
Derechos para la Mujer aunque cuatro países lo firmaron (Cuba, Ecuador,
Paraguay y Uruguay). La Conferencia sí adoptó la Convención sobre
la Nacionalidad de la Mujer que permitía a la mujer mantener su propia
nacionalidad en caso de matrimonio con un hombre de otra nacionalidad. Fue
el primer instrumento internacional adoptado en el mundo relativo a los
derechos de la rmujer. Esta convención fue decisiva y sirvió de
catalizador para que la Liga de las Naciones reconociera la existencia y
validez de los movimientos sobre derechos de la mujer en la región.

La CIM celebra la ratificación de la
Convención sobre
Nacionalidad de la Mujer por el Congreso de los Estados
Unidos (1934). De izquierda a derecha Carmita Landestay
(República Dominicana); Doris Stevens (Estados Unidos);
el Senador Key Pittman (Comité de Relaciones Exteriores
del Senado de los Estados Unidos); Adela Seminario de
Goodwin (Ecuador); María Z. de Arias (Panamá) y Fanny
Bunand Sevastos (Secretaria Ejecutiva de la CIM).