|
EDICION: A G O S T O
2 0 0 9

Este número de Américas es algo diferente de los habituales. La crisis económica mundial, cuya devastación y dislocaciones se asemejan a las de la Gran Depresión de los años treinta, en las sociedades y en la vida personal de millones de personas, hizo que la Secretaría General de la OEA solicitara a un grupo de prominentes americanos que expresaran sus puntos de vista sobre las causas y las posibles soluciones a la crisis. También se incluyeron en estas páginas breves resúmenes de dos reuniones internacionales cuya principal preocupación fue la crisis mundial: la Cumbre de las Américas celebrada en Puerto España, y la Cumbre del G20, que tuvo lugar en Londres.
Como este número fue una edición especial para la Asamblea General de la OEA realizada en San Pedro Sula, Honduras, correspondía que en ella se conmemorara el quincuagésimo aniversario de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con un artículo que pusiera de relieve la estrecha y permanente relación que existe entre los Estados Miembros, la sociedad civil, la CIDH y la Corte de Derechos Humanos, elementos centrales de la exitosa función de un sistema interamericano que proteja y promueva los derechos humanos.
El resto del número es lo que los lectores esperan habitualmente de Américas: una celebración de acciones cívicas positivas, una revisión de programas exitosos de desarrollo social, y un informe sobre los esfuerzos multilaterales destinados a detener las causas que ocasionan el deterioro del medio ambiente. En estos artículos, el lector descubrirá la acción del cantante y superestrella colombiana Juanes, que está despertando la conciencia sobre los devastadores efectos de las minas terrestres en su país y en todo el mundo; que gran parte de las Américas está comprometida en favor de la innovación en materia de educación, desde la instrucción agrícola en Centroamérica a la enseñanza rural en la Argentina, los avances en la comunicación por señas en Jamaica, y cómo gracias a los esfuerzos de científicos y entusiastas de la naturaleza de todo el mundo están protegiendo el refugio de las majestuosas mariposas monarcas en México para las generaciones futuras.
Los lectores encontrarán en este número una mezcla poco común, que esperamos que les resulte interesante.
. |