(C-122/01)

Junio 5, 2001

 

ASAMBLEA GENERAL FORMULA LLAMADO PARA APOYAR
PROGRAMA DE DESMINADO EN CENTROAMERICA
 

 

            La Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) formuló hoy un llamado a los Estados miembros y a los Observadores Permanentes, así como a la comunidad internacional “para que continúen colaborando y prestando su indispensable apoyo al programa de desminado en Centroamérica”, al mismo tiempo que felicitó a los gobiernos de Ecuador y Perú por su decisión de llevar adelante operaciones de desminado en sus respectivas fronteras.  

            La resolución aprobada en sesión plenaria reconoce “el logro del gobierno de Honduras al concluir la destrucción, en el mes de noviembre del año 2000, de las minas antipersonal almacenadas en ese país”. Al mismo tiempo destaca “los avances realizados por el gobierno de Nicaragua" en ese mismo propósito, así como el establecimiento de un pelotón especial que permitirá agilizar las labores de demarcación y señalización de las áreas minadas.

            En sus considerandos, la resolución aprobada por la Asamblea General señala que la presencia de esos artefactos en Centroamérica  “sigue constituyendo una amenaza para la población y tiene nefastos efectos, principalmente entre civiles inocentes - especialmente los niños- causando tragedias individuales y familiares, impidiendo el desarrollo socioeconómico en ricas y vastas zonas rurales y afectando la integración fronteriza en esas zonas”.

             La resolución también toma nota con satisfacción de la “valiosa contribución” al Programa de Desminado en Centroamérica por parte de Argentina, Brasil Canadá, Chile, Colombia, El Salvador, Estados Unidos, Perú, Uruguay y Venezuela, así como por Alemania, Dinamarca, España, Federación de Rusia, Francia, Italia, Japón, Noruega, los Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza.  

            Respecto a las labores de desminado en Ecuador y Perú, la Asamblea General insta a la Secretaría General para que continúe apoyando los trabajos iniciados por ambos gobiernos, con el fin de ejecutar las actividades comprendidas dentro del programa de asistencia respectivo. Asimismo, instruye a la Unidad para la Promoción de la Democracia (UPD) para que prosiga proporcionando asistencia técnica y obtenga aportes voluntarios de países miembros, observadores permanentes y otras organizaciones, “con el propósito de alcanzar la finalidad compartida de hacer del hemisferio occidental una zona libre de minas antipersonal”.

 

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