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OEA/Ser.G
CP/doc.3671/02
26 noviembre 2002
Original: francés/inglés
PRIMER INFORME DEL SECRETARIO
GENERAL AL CONSEJO PERMANENTE
SOBRE LA APLICACIÓN DE LA
RESOLUCIÓN CP/RES. 822 (1331/02)
4 de septiembre – 4 de noviembre
de 2002
LETTER OF TRANSMITTAL FROM THE ASSISTANT
SECRETARY GENERAL
Organización
de los Estados Americanos
Washington,
D.C.
El Secretario General Adjunto
26 de noviembre de 2002
Señor Presidente:
Tengo
el honor de transmitir a Vuestra Excelencia, de conformidad con lo dispuesto en
la resolución CP/RES. 822 (1331/02), “Apoyo al fortalecimiento de la democracia
en Haití”, punto resolutivo 14, el primer informe del Secretario General al
Consejo Permanente sobre la aplicación de la resolución CP/RES. 822 (1331/02),
con la solicitud de que tenga a bien disponer su distribución a los miembros
del Consejo.
Aprovecho
la oportunidad para reiterar a Vuestra Excelencia las seguridades de mi más
alta y distinguida consideración.
Luigi
Einaudi
Secretario
General Adjunto
a cargo de la Secretaría General
Excelentísimo señor
Denis G. Antoine
Embajador, Representante Permanente de Grenada
Presidente del Consejo Permanente
Washington, D.C.
ÍNDICE
Página
CARTA DE TRANSMISIÓN DEL SECRETARIO
GENERAL ADJUNTO........................... iii
ANTECEDENTES................................................................................................................ 1
OBLIGACIONES Y
COMPROMISOS DEL GOBIERNO DE HAITÍ.................................... 3
OBLIGACIONES DE LA OEA............................................................................................. 9
OBLIGACIONES DE LA
COMUNIDAD INTERNACIONAL EN MÁS
AMPLIO SENTIDO.......................................................................................................... 13
CONCLUSIÓN....................................................................................................................... 13
ANEXOS:
Anexo A. Carta
fechada el 29 de octubre, del Primer Ministro a la Misión Especial, y respuesta
de la Misión del 31 de octubre, referente al suministro de asistencia técnica a
Haití en todos los ámbitos del mandato de la Misión Especial...................................................... 15
Anexo B Carta
fechada el 4 de noviembre, del Ministro
de Relaciones Exteriores de Haití al Jefe de la Misión Especial, en que se
transmite un informe transmitiendo el documento titulado “Ejecución de las
resoluciones CP/RES. 806 (1303/02) y CP/RES. 822 (1331/02) de
la OEA”. 19
Anexo C: Carta
fechada el 4 de noviembre, dirigida al Jefe de la Misión Especial por los
líderes de Convergencia Democrática, en que evalúan el estado de aplicación,
por parte del Gobierno, de la Resolución 822.......................................................................................... 45
Anexo D: Carta
fechada el 4 de noviembre, en que se solicita al Presidente de Haití una
prórroga de 15 días del plazo para el nombramiento del Consejo Electoral
Provisional, remitida por cinco de las entidades que deben designar miembros de
ese consejo conforme al Proyecto de Acuerdo Inicial (Revisión 9, fechada el 12
de junio de 2002).......................................... 51
PRIMER
INFORME DEL SECRETARIO GENERAL AL CONSEJO PERMANENTE
SOBRE LA
APLICACIÓN DE LA RESOLUCIÓN 822
4 de
septiembre a 4 de noviembre de 2002
ANTECEDENTES
En agosto de 2000, a invitación
del Gobierno de Haití, la OEA accedió a facilitar un proceso de negociación y
diálogo entre partidos políticos haitianos y otros actores políticos, destinado
a resolver una crisis postelectoral causada por la impugnación de las
elecciones legislativas, municipales y locales, en mayo de 2000. El proceso, que duró casi dos años, fue
frustrado por incidentes violentos que tuvieron lugar los días 28 de julio de
2001, 3 de diciembre de 2001 y, nuevamente, el 17 de diciembre de 2001, cuando
individuos poderosamente armados atacaron el Palacio Nacional, en Puerto
Príncipe, lo que fue seguido por ataques a la sede de los partidos de oposición
y a los domicilios de sus líderes y otras personas.
El 16 de enero de 2002, el
Consejo Permanente de la OEA aprobó la Resolución CP/RES. 806, en cuyo párrafo
4 se promovían medidas tendientes a crear un clima conducente a las
negociaciones, para poner fin a lo que por ese entonces, se había ampliado
hasta convertirse en una crisis política.
La Resolución estableció también una Misión Especial para el
Fortalecimiento de la Democracia en Haití.
El equipo de mediación de la OEA
experimentó dificultades en su labor tendiente a promover una solución a la
crisis. Entre tanto, el país se vio
confrontado con un deterioro del clima de seguridad y una posible catástrofe
humanitaria. Las exigencias de esta situación llevaron a la decisión, basada en
esas consideraciones prácticas, de derivar el asunto al Consejo
Permanente. El 4 de septiembre de 2002
el Consejo aprobó la Resolución CP/RES.822, que conjugaba elementos del
Proyecto de Acuerdo Inicial[1]/ y dejó abiertas las puertas para que el Gobierno
de Haití estableciera un entorno más seguro y habilitante para realizar elecciones
dignas de crédito en 2003 y normalizar las relaciones del país con las
instituciones financieras internacionales.
Los párrafos 3 a 8 de la
Resolución guardan relación con las obligaciones o compromisos asumidos por el
Gobierno de Haití referentes, inter alia, a: (a) la aplicación de las
recomendaciones de una Comisión Investigadora con respecto a los incidentes
violentos que tuvieron lugar en el país el 17 de diciembre de 2001 y las
recomendaciones de un Consejo Consultivo de Indemnizaciones para víctimas de la
violencia; (b) desarme; (c) aplicación de la Resolución 806, y (d)
establecimiento, en colaboración con varios otros sectores, de un Consejo
Electoral Provisional creíble para organizar y realizar la gestión de
“elecciones legislativas y locales libres, justas y técnicamente viables – en
la fecha de 2003 que establecerá el Consejo Electoral Provisional (CEP) – en
las cuales puedan participar todos los partidos políticos con libertad y
seguridad”.
Los párrafos 9 a 16 se refieren a
las obligaciones asumidas por la Misión Especial, la OEA y la comunidad
internacional en más amplio sentido, incluidas las siguientes: (a) suministro
de asistencia técnica al Gobierno de Haití; (b) normalización de las relaciones
económicas con las instituciones financieras internacionales, y (c) respaldo,
seguimiento e información sobre la aplicación de la Resolución.
Un componente esencial de la
Resolución es la creación de un Consejo Electoral Provisional creíble, neutral
e independiente. La base para el enfoque
referente a esa institución consiste en la creencia de que uno nueva,
establecida de acuerdo con la fórmula enunciada en el Proyecto de Acuerdo
Inicial, ofrecería la oportunidad de superar las graves fallas que llevaron a
poner en tela de juicio la credibilidad de las elecciones legislativas de
2000.
Las amplias consultas referentes
a la formación del CEP desde la aprobación de la Resolución 822 suscitaron
coincidencia de opiniones en cuanto a la importancia de constituir la institución
y la necesidad de adoptar medidas sobre varios ámbitos clave, referentes a
seguridad, que facilitarían la consecución de este objetivo. No obstante, en la práctica hasta el 4 de
noviembre el Gobierno había centrado la mayor parte de la atención desde la
adopción de la Resolución 822 en la creación del CEP y la cuestión de las
reparaciones, y no en sus obligaciones conforme a otras disposiciones clave de
la Resolución, como la aplicación de las recomendaciones de la Comisión
Investigadora, inclusive en los casos en que ésta proporcionó la base jurídica
o estableció algún fundamento probatorio para seguir avanzando.
En el presente informe se reseña
el estado de aplicación de la Resolución 822 en el período comprendido entre el
4 de septiembre y el 4 de noviembre de 2002.
Las partes en cursiva son citas de los párrafos y disposiciones de la
Resolución. El documento comprende los siguiente anexos:
Anexo A: Carta fechada el 29 de octubre, del
Primer Ministro a la Misión Especial, y respuesta de la Misión del 31 de
octubre, referente al suministro de asistencia técnica a Haití en todos los
ámbitos del mandato de la Misión Especial.
Anexo B: Carta fechada el 4 de noviembre, del Ministro de Relaciones
Exteriores de Haití al Jefe de la Misión Especial, en que se transmite un
informe transmitiendo el documento titulado “Ejecución de las Resoluciones
CP/RES. 806 (1303/02) y CP/RES. 822 (1331/02) de la
OEA”.
Anexo C: Carta fechada el 4 de noviembre,
dirigida al Jefe de la Misión Especial por los líderes de Convergencia
Democrática, en que evalúan el estado de aplicación, por parte del Gobierno, de
la Resolución 822.
Anexo D: Carta fechada el 4 de noviembre, en que
se solicita al Presidente de Haití una prórroga de 15 días del plazo para el
nombramiento del Consejo Electoral Provisional, remitida por cinco de las
entidades que deben designar miembros de ese consejo conforme al Proyecto de
Acuerdo Inicial (Revisión 9, fechada el 12 de junio de 2002).
OBLIGACIONES Y COMPROMISOS DEL
GOBIERNO DE HAITÍ
En la Resolución se reseñan muy
específicamente varios compromisos y obligaciones fundamentales asumidos por el
Gobierno de Haití.
Párrafo
3 Acoger con beneplácito el compromiso expreso del Gobierno
de Haití de implementar las recomendaciones de la Comisión Investigadora, así
como las recomendaciones del Consejo Consultivo de Indemnizaciones, según
consta en el Acuerdo firmado por el Ministro de Justicia, los reclamantes y sus
representantes el 9 de julio de 2002, y exhortar al Gobierno de Haití a hacerlo
efectivo a la brevedad posible.
La Comisión Investigadora presentó un informe el
20 de junio de 2002. En las secciones
específicas siguientes se analiza cada uno de sus componentes.
Reparaciones: En función del acuerdo del 9 de
julio entre el Ministro de Justicia y los Demandantes y sus Representantes se
han pagado reparaciones al Sr. Reynold Georges, jefe de ALAH, ex miembro de la
coalición del MPSN (organización integrante de Convergencia Democrática) y le
fueron ofrecidas a Evans Paul, líder de KID, socio de la coalición de Espacio
de Concertación (otra entidad miembro de CD).
Además se efectuó un pago parcial al Sr. Luc Mésadieu y al Pastor Sylvio
Dieudonné, líderes de MOCHRENA (una tercera entidad-miembro de CD). El Gobierno había hecho saber
extraoficialmente a la Misión que estaba manteniendo un diálogo con ese partido
sobre una serie de reclamaciones adicionales.
La misma fuente gubernamental informó a la Misión que se habían
completado las negociaciones con Victor Benoit, jefe de KONAKOM (una cuarta
entidad-miembro de CD) para liquidar reclamaciones en relación con pérdidas
sufridas por él mismo y por su partido.
El
Gobierno informa que al 4 de noviembre se habían asignado 34 millones de
gourdes (aproximadamente US$963,719.00[2]/) para satisfacer las
reclamaciones de cuatro de los cinco partidos políticos y sus líderes, todos
ellos signatarios del acuerdo del 9 de julio con el Ministro de Justicia, y que
se dispone de US$150.000 para el Instituto Francés de Haití.
Un hecho desalentador, sin
embargo, es que la cuestión no está totalmente resuelta. Las negociaciones con OPL aún no han
concluido; esa organización ha presentado una reclamación en nombre de todas
las víctimas afiliadas al mismo de todo el país. También parece, al 4 de noviembre, que aún no
han culminado plenamente las cuestiones pendientes con KONAKOM. Por otra parte,
los casos de unas treinta personas más que figuran en el Informe del Consejo
Consultivo de Indemnizaciones aparentemente aún no han recibido mucha atención.
El 4 de noviembre, el Gobierno
propuso, en términos que no se han dado a conocer, la creación de un Fondo para
las víctimas. Para garantizar mayor
transparencia y evitar toda imputación de manipulación del proceso para obtener
provecho político, la Misión Especial ha sugerido al Gobierno que establezca un
mecanismo que permita manejar el asunto en forma neutral y con independencia,
por ejemplo asignándolo a una empresa de contabilidad internacional de buena
reputación para que liquide las reclamaciones sobre la base de las
recomendaciones del Consejo Consultivo de Indemnizaciones, dentro de un plazo
breve que se daría a conocer.
Párrafo 4.a Publicar,
dentro de los 60 días siguientes a la recepción del informe de la Comisión
Investigadora, un informe del Ministerio de Justicia sobre las medidas tomadas
respecto de las personas que se haya comprobado que estuvieron involucradas en
los hechos del 17 de diciembre de 2001 y días siguientes;
El 11
de septiembre de 2002 el Gobierno de Haití publicó un informe del Ministerio de
Justicia caracterizado como “preliminar”.
En él se demostraba que el Gobierno había hecho muy poco para cumplir
sus obligaciones. La Misión Especial
hizo saber al Presidente de Haití el 3 de octubre que el Informe era
inadecuado. El Presidente hizo hincapié
en que se trataba de un documento preliminar y en que el Gobierno se proponía
realizar pronto su seguimiento. La
Misión destacó al Presidente la importancia de que se adoptaran medidas en este
frente, por su valor intrínseco y por su pertinencia para el establecimiento de
un CEP creíble.
A
principios de noviembre el Ministerio de Justicia publicó otro informe (véase
el Anexo B) en que demostraba que, entre tanto, se habían adoptado algunas
medidas adicionales en Puerto Príncipe. En conjunto, las actividades realizadas en
esta esfera han sido lentas y átonas, especialmente fuera de Puerto Príncipe, y
no se había concluido ningún caso.
Párrafo 4.b Reforzar sus políticas y programas de desarme y, en este
sentido, invitar a una cooperación activa de la comunidad internacional, por
intermedio de la Misión Especial de la OEA, en la elaboración y puesta en
práctica de un programa exhaustivo de desarme;
El 3 de octubre de 2002 la Misión
Especial, aunque reconociendo que la responsabilidad fundamental del desarme
recaía sobre el Gobierno, propuso al Presidente la creación de un equipo mixto
(Gobierno/Misión Especial) para diseñar un Plan Nacional de Desarme y ejecutar
el consiguiente programa nacional de desarme.
Desde entonces se han realizado
esfuerzos tendientes a facilitar un diálogo entre el Gobierno y otros sectores
de la sociedad haitiana para hacer frente a este problema clave. La Misión Especial realizó un seminario sobre
desarme los días 28 y 29 de octubre de
2002 en Puerto Príncipe, con la cooperación y asistencia del PNUD, para crear
conciencia sobre los efectos de la proliferación de armas en Haití y el hecho
de que el consiguiente aumento de la violencia promovía la inseguridad y la
ilegalidad en el país. El evento brindó
también la oportunidad de que los haitianos escucharan la reseña de las
enseñanzas acumuladas y las experiencias de expertos internacionales que han
manejado programas de desarme en otros países, como Brasil, Bosnia, Albania y
El Salvador. De los debates emanaron
algunas recomendaciones que serán consideradas cuando se elabore el Plan
Nacional de Desarme para Haití.
En el
Informe del Gobierno del 4 de noviembre (Anexo B) se reseñan las medidas
adoptadas por el Gobierno en sus campañas contra las armas ilegales y el
narcotráfico. Como la fecha de recibo de
ese documento coincidió con el final del período del informe, la Misión no ha
podido realizar una verificación independiente de la información que aparece en
el documento en relación con la recolección de armas, incluidas las abruptas
variaciones de las cifras declaradas. El
informe referente a cuestiones relativas a drogas coincide con la información con que cuenta la
Misión.
Párrafo 4.c Implementar,
en toda la extensión de su autoridad legal, todas las recomendaciones sobre
derechos humanos y sobre la prensa
consignadas en el informe de la Comisión Investigadora de los hechos del 17 de
diciembre de 2001 y las demás recomendaciones del informe que, en todo o en
parte, estén dirigidas al gobierno de Haití.
El
Gobierno aún no ha cumplido las amplias obligaciones que le impone esa
disposición.
Entre
tanto, el panorama de los derechos humanos, en el período en cuestión, ha sido
heterogéneo. Por un lado, el 19 de
septiembre tuvieron lugar manifestaciones estudiantiles con respecto a la
gestión realizada en la Universidad del Estado, sin incidentes y con apropiado
acompañamiento policial, a diferencia de lo ocurrido en intentos
anteriores. Hubo varios signos de mayor
respaldo gubernamental para el sistema carcelario, inclusive en cuanto a la
apremiante cuestión de los detenidos a la espera del juicio.
Por
otra parte hubo un preocupante número de desapariciones no explicadas hasta
ahora por la Policía, inclusive de dirigentes locales en Martissant en
septiembre; dos miembros de un partido político de la oposición en octubre y un
alto oficial de Policía del destacamento de seguridad del Palacio a fines de
octubre, entre otras personas. También
hubo casos muy publicitados de dificultades para el ejercicio del recurso
constitucional de habeas corpus: por ejemplo los del ex Presidente Prosper
Avril y de Rosemond Jean (portavoz de las víctimas del colapso financiero que
afecta a las cooperativas de ahorro y préstamo); ambas personas permanecieron
en prisión hasta el 4 de noviembre, no obstante las protestas referentes a su
detención y los recursos judiciales interpuestos en su favor.
La
preocupación por la situación de la libertad de prensa continuó en el período
del informe. Una de las principales
estaciones radiales de Puerto Príncipe, Radio Kiskeya, estuvo cerrada a fines
de septiembre durante varios días, en virtud de lo que se describió como
información sumamente fidedigna de que la estación sería atacada. Hubo una gran movilización de apoyo,
incluidas visitas de autoridades públicas, y las amenazas no se
concretaron. Otras radioemisoras también
fueron amenazadas en ese período. Al
mismo tiempo hubo un debate con participación del Presidente de Haití y otras
personas, sobre la función y la responsabilidad de los periodistas. La Misión Especial se pronunció en varias
ocasiones en defensa de la libertad de expresión, tal como lo había hecho el
Relator Especial de la OEA el 4 de septiembre tras visitar el país, en agosto.
Párrafo
5.a El restablecimiento de un clima de seguridad;
Expresa
o implícitamente, este compromiso ha sido un elemento esencial de todas las
Resoluciones adoptadas sobre Haití a partir de agosto de 2000. No obstante, la situación global de seguridad
no ha cambiado significativamente en los últimos meses, ni siquiera tras la
aprobación de la Resolución 822. Por ejemplo, las cifras policiales con que
cuenta la Misión indican que en el período comprendido entre junio y septiembre
de 2002 el total de casos manejados siguió siendo bastante estable (variando
entre 480 y 580 por mes); los asesinatos tendieron a aumentar (llegando a 38 en
septiembre); otras agresiones y secuestros disminuyeron, pero el número de
asaltos a mano armada se mantuvo estable.
Los
problemas en cuestión provienen de: (a) las actividades de bandas y grupos
armados, funcionarios e individuos privados, en algunos casos pertenecientes a
grupos políticos; (b) el incremento del número de agentes de seguridad
privados, debido a la percepción generalizada de que el Gobierno no está en
condiciones de garantizar la seguridad y protección de todos sus ciudadanos; el
alto nivel de delincuencia provocado por la situación socioeconómica imperante;
(d) la impunidad atribuible a fallas del sistema judicial; (e) fallas de la
Policía Nacional Haitiana, atribuidas a vacíos de liderazgo y gestión,
insuficiencia e inadecuada capacitación de su personal, supuesta manipulación
política y corrupción, y falta de material y equipos.
En los
últimos meses se produjeron en Puerto Príncipe y sus suburbios, así como en
otras ciudades y pueblos, numerosos y graves incidentes. Las quemas de cubiertas y los enfrentamientos
locales – que suscitan muertes y otras perturbaciones-- son suficientemente
frecuentes como para causar una comprensible preocupación a las personas
comunes. En Gonaives, Cité Soleil y
Martissant hubo confrontaciones en gran escala.
Ha habido desapariciones de personas o amenazas. La Policía no ha recapturado a Amiot Métayer
ni a la mayor parte de quienes huyeron con él de la cárcel el 2 de agosto
(véase el tema de la impunidad en el párrafo 6, infra).
5b. El enjuiciamiento efectivo, y, cuando proceda, la
destitución, de las personas, autores o cómplices, cuya participación en la
violencia del 17 de diciembre de 2001 y días siguientes se haya comprobado;
Tal
como surge del párrafo 4 (a), que antecede, no es mucho lo que se ha hecho en
virtud de esa disposición. La fiscalía
pública de Puerto Príncipe ha tratado de obtener información adicional del juez
de instrucción. El informe del Gobierno
del 4 de noviembre podría inducir a creer que los vacíos en el manejo de este
asunto pueden causar demoras adicionales en el futuro. Salvo en lo referente a Puerto Príncipe, no
hay informaciones dignas de mención en el período objeto del informe.
La
Misión no tiene noticias de que, tras la adopción de la Resolución 822 y hasta
la fecha, se hayan realizado arrestos o procesamientos efectivos de las
personas mencionadas en el informe de la Comisión Investigadora por haber
tomado parte en los actos de violencia del 17 de diciembre de 2001 y días subsiguientes.
Párrafo
5.c La
conclusión de una investigación rigurosa de todos los crímenes políticamente
motivados;
En el
caso de Brignol Lindor se han tomado algunas medidas: culminó la etapa de investigación de
los procedimientos y diez personas fueron acusadas por la comisión del
delito. No obstante, representantes de
Lindor han impugnado el auto de acusación del juez de instrucción. Si el progreso logrado hasta ahora sirve de
indicio, el caso parece distar mucho de haber sido resuelto.
El Juez
de Instrucción, Bernard St-Vil, actualmente encargado del caso de Jean
Dominique y Jean Claude Louissaint, ha realizado algunas actuaciones judiciales
a partir del 4 de septiembre, y conforme a lo establecido en el informe del
Gobierno del 4 de noviembre, se propone completar su investigación en 2002. En
consecuencia, el caso sigue sin resolverse dos años y medio después del
asesinato del periodista..[3]/
Salvo en
el caso de Marc Ander Diogenes (ex Diputado de Fanmi Lavalas de la
circunscripción de Gonaives), en que al parecer el juez de instrucción realizó
ciertas actuaciones, no se ha comprobado la realización de ninguna medida
concreta desde la adopción de la Resolución 822 con respecto a casi todos los
casos similares de esa categoría, como los de la lista no exhaustiva siguiente
que los líderes de la oposición presentaron al Presidente Aristide en una
reunión que mantuvieron el 15 de junio de 2002 en la residencia del Nuncio
Apostólico: Remy Darant, Mireille Durocher
Bertin, el Pastor Antoine Leroy, Jacques Florival, Diputado Jean Gubert
Feuillé, Senador Yvon Toussaint, Padre Jean Pierre-Louis, Coronel Jean Lamy,
Coronel Max Mayard. La lista fue derivada
al Ministerio de Justicia el 17 de
junio de 2002.
Párrafo
5.d La pronta
indemnización a las organizaciones y personas que hayan sufrido daños como
resultado directo de la violencia del 17 de diciembre de 2001.
Este tema ha sido tratado en relación
con el párrafo resolutivo 3, que antecede.
Párrafo
6 Instar al
Gobierno de Haití a que, con objeto de establecer las condiciones para las
elecciones que han de llevarse a cabo en 2003, renueve sus esfuerzos para
asegurar un clima de seguridad y confianza, dentro de los parámetros trazados
en el punto resolutivo 5 de la resolución AG/RES. 1841 (XXXII-O/02), teniendo
en cuenta la necesidad de fortalecer la policía y las instituciones judiciales
independientes como parte del esfuerzo renovado por combatir la impunidad, de
acuerdo con lo estipulado en el punto 6 de la resolución AG/RES. 1841
(XXXII-O/02).
Con respecto al clima de
seguridad, véase la Sección 5.a.
Policía: Con respecto a la Policía, véase
también la Sección 5.a. La Misión
Especial está realizando un aporte sustancial para la capacitación de la décimo cuarta promoción de nuevos reclutas, que
agregaría más de 800 nuevos oficiales a los efectivos de la Policía Nacional de
Haití. No obstante, es mucho más lo que
se requiere para mejorar la institución de modo de enfrentar un clima de
inseguridad que ha sido agravado por la violencia, vinculada en parte con
actividad de bandas delictivas, tráfico de drogas y matonismo y criminalidad
políticamente inspirada. Algunos de esos
problemas han salido a luz en las últimas semanas en Martissant, Cité Soleil,
Gonaives, Cap-Haitien y otras partes del país.
Las fallas de la Policía han
quedado de manifiesto una vez más por el hecho de que la misma no ha podido
resolver la desaparición de algunas personas o por lo menos ofrecer alguna
explicación al respecto, lo que causa viva inquietud en la población.
Poder Judicial: El Ministro de Justicia renunció el
25 de septiembre, aparentemente debido a diversas dificultades. No obstante un promisorio plan de reforma
preparado por el último Ministro de Justicia, no se han mitigado los
frecuentemente mencionados problemas que afectan a la judicatura, tales como
falta de independencia del Poder Judicial, impunidad, escaso acceso al sistema
judicial, inadecuada capacitación y falta de recursos.
Impunidad: La incidencia de la
impunidad ha sido mencionada como una grave falla en la administración de
justicia en Haití, en especial en cuanto guarda relación con algunos asesinatos
muy notorios, aparentemente motivados por razones políticas, ocurridos en los
últimos años [cf. la lista no exhaustiva que figura en el párrafo 5 (c), que
antecede]. La cuestión se ha visto
agravada por la violenta fuga de Amiot Metayer de la prisión de Gonaives en
agosto de 2002. La Comisión
Investigadora concluyó que Metayer era el autor principal de los actos de
violencia del 17 de diciembre de 2001.
Al parecer vive callada pero abiertamente en Gonaives, lo que refuerza
la impresión de que la Policía padece fallas estructurales, agravadas por
indicios de tolerancia para con criminales sumamente notorios.
Párrafo
7.a La formación de un CEP autónomo, independiente, creíble
y neutral, dentro de los dos meses siguientes a la adopción de esta resolución;
Conforme a lo dispuesto en la
Parte IV del Proyecto de Acuerdo Provisional (PAP), incorporado por vía de
referencia a la Resolución 822, nueve entidades haitianas debían proponer al
Presidente de la República sendos candidatos al Consejo.
Aparentemente dos de esas
entidades --el partido de Gobierno, Fanmi Lavalas, y el Poder Judicial-- habían
remitido nombres al Presidente, de personas que no eran cuestionadas dentro de
sus filas. El principal partido de
oposición, Convergencia Democrática, sostuvo el 4 de noviembre que el Gobierno
no había cumplido la obligación que le imponía la Resolución 822, y por lo
tanto no presentó su candidato.